Hidro Fractura

Desde siempre, el Estado argentino pasa por encima de los mapuce. Ahora, lo hace con YPF y con Chevrón. “Nos dicen que va a haber ganancia, pero nunca la va a haber”, aseguran desde la resistencia de los pueblos originarios, que tienen que aguantar que les exploten pozos de petróleo en sus tierras. El agua sufre los principales daños.

Desde chico Lefxaru Nawel fue parte de la resistencia mapuce. Participaba, como participa, de marchas en las que la policía respondía a los reclamos con balas de goma o de plomo. Lo veía a diario en su barrio por otras cuestiones que parecían domésticas, pero que más tarde encontró como sistémicas. Su lucha, la del pueblo mapuche, se fue poniendo cuesta arriba. “La llegada de la hidrofractura es lo peor para nosotros. Nos decían con Repsol: ‘Va a haber ganancia, prosperidad, infraestructura’. Nunca hubo y la multinacional Chevron tampoco la va a traer”, adelanta.

Lef vive en la capital de Neuquén, provincia en la que la población mapuce está más concentrada. Trabaja en la casa de la comunidad, la Ruka, una propiedad cedida por la madre de una chica desaparecida durante la última dictadura por solidarizarse con pueblos originarios neuquinos.

“Nosotros somos de Xawunco (encuentro de los ríos), que abarca los departamentos de Confluencia y Añelo, donde hay 10 comunidades mapuches”, explica. Desde 2007, ahí enfrentó la llegada de Chevron, que en 2013 logró, junto con Panamerican Energy y Shell, el acuerdo parlamentario para permitir la hidrofractura en nivel intensivo.

Desde ahí, ve que a los mapuce los invisibiliza el gobierno (todos ellos, hasta ahora, pero haciendo hincapié en el Movimiento Popular Neuquino, que está a cargo de la provincia desde 1961, cuando el peronismo estaba proscripto y la familia Sapag comenzó a empoderarse) y el resto de la sociedad. “Hay un alto nivel de racismo, de discriminación y de represión por parte del Estado y todas sus instituciones: Educación, Poder Ejecutivo, Justicia… Es una política de Estado. Sistemáticamente se aplica así. Según el censo de 2010, somos el pueblo de mayor población. Somos un problema para sus negocios. Por eso justifican su violencia y ensañamiento”. Desde los micrófonos oficiales los tratan de violentos, de extranjeros, dicen que aprovechan la legislación para quedarse con tierras. Lefxaru tiene en claro que es porque su preexistencia y su forma de vivir son una traba para la extracción descontrolada de petróleo, que pone a la provincia en el podio de las más ricas.

Ahora los lugares donde hay pozos ya están contaminados, entonces la situación es de mayor gravedad. “El gobierno es totalmente permisivo. Permitió que las empresas saqueen, contaminen y destruyan. Jamás las persiguió para que reparen los daños que han ocasionado. Hubo casos de enfermedad, de muerte, de malformación, de cáncer, de contaminación probada en tierra, en agua y en aire”, expone.

En distintos juicios y pericias del gobierno federal en 2003 y en 2009, previo a la hidrofractura, dicen que la explotación del petróleo convencional contamina. El gobierno provincial siempre la negó. Desde que la provincia revierte las áreas de Repsol y se las entrega a YPF, empezó a decir que hay 500 focos de contaminación con costos de miles de millones de dólares. Eso hizo favorable la entrega a Repsol. “No solo que el gobierno no controla a la empresa ni garantiza la salud, sino que también permite que las empresas hagan lo que quieran con las vidas del pueblo mapuce”, insiste Lefxaru.

¡PUM! El 27 de noviembre de 2014 explotó una válvula en territorio de la comunidad Campo Maripe. Lef se comunicó con sus hermanos de ahí. Llegaba hasta 100 metros a la redonda, donde el pastoreo se volvió imposible.

No es el primer accidente. Es el noveno en cuatro años. En la computadora, Lef ve los archivos de los comunicados que sacaron a principios de septiembre, por la explosión del Pozo 843, que provocó un incendio en el Loma Campana, pleno territorio comunitario ocupado por YPF en sociedad con Chevron. Lee el comunicado de sus hermanos de Campo Maripe, después de otra explosión, la del 27 de septiembre:

“El sábado pasado 27 de septiembre, a la medianoche, en la perforación 990 de la Empresa NABORS SA se registró otra explosión seguida de una pérdidas de petróleo y gas que por su presión regó a su alrededores y provoco un derrame que demoró horas para detenerse. Así lo notificaron los habitantes de la comunidad, los Kona del Lof Campo Maripe, quienes documentaron este hecho. Según la comunidad hubo un saldo de 3 heridos, uno de ellos trasladado a Terapia Intensiva esto fue informado por los operarios, que solicitaron que el hecho fuese denunciado, ya que el sistema de trabajo es muy precario y de alto riesgo. El antecedente próximo fue el pasado 2 de septiembre cuando exploto el Pozo 843 que puso en riesgo a la comunidad del Lof Campo Maripe, la zona está sacudida por las detonaciones subterráneas de la hidrofractura pero esta vez exploto un pozo y el incendio que sucedió fue en el equipo 163 en Loma Campana (yacimiento que es operado por YPF en sociedad con Chevron) dentro del territorio comunitario. La explosión fue a metros de los corrales y lugares de hábitat de los comuneros, como consecuencia se produjo emanaciones de gases tóxicos sobre la comunidad y derrames de combustible en zonas de pastoreo de su ganado. Por episodios como estos, por las permanentes vibraciones del suelo, imperceptibles para los humanos según YPF, pero notorias para quienes viven ahí, las liebres criollas, avestruces, los pájaros en general, no están más. “Esto es más grave que la era previa a la hidrofractura”, le resumió Albino, Longko de la comunidad de Campo Maripe, a Inter Press Service.

Los pozos están en Neuquén por la formación geológica Vaca Muerta, que abarca dos tercios de la provincia. Hay 18 comunidades mapuces. Con distintos niveles de intensidad, hay concesiones de exploración y explotación en todo el territorio. En el área, denuncia Albino Campo, “van 160 pozos más o menos”. “Cuando lleguen a 500 pozos nosotros no tenemos lugar para tener animales, donde siempre tuvimos animales, donde siempre vivimos, y siempre fue nuestro y nos robaron lo que fue nuestro”, se queja.

Dicen que el fracking va a traer prosperidad económica, pero para Lefxaru, eso es una falacia. “La venimos denunciando. La realidad misma la ha desmentido. La época en la que llega Repsol, en las privatizaciones, Repsol era una empresa que venía en quiebra y se recuperó con Neuquén y Argentina. Se le dieron todos los beneficios posibles. Nunca invirtió en infraestructura, energía ni exploración. Todas las cuencas que estuvieron explotando todos estos años son las que exploró la YPF pública. A partir de todo eso lo que se hace es todo un saqueo, una explotación desmedida, sin control ni proyección por parte de las multinacionales, donde el Estado hace el rol solamente de recaudador de ínfimas regalías del 12 por ciento y en ocasiones hasta el 15, que no representan un beneficio para la población, salvo en lo inmediato para los que están directamente relacionados con la actividad: el 10 por ciento de la población de la provincia”, sintetiza. En la provincia, el 10 por ciento más rico se lleva 30 veces más que el 10 por ciento más pobre. El 57 por ciento de la población no tiene techo propio. Contra ese modelo pelea la Confederación  Mapuce, porque para ellos implica perder territorio para ganado, para mantener su forma de vida, pero también, para no enfermarse y tener agua.

El agua que usa la hidrofractura es de salinidad escasa (dulce) porque si no los componentes químicos no cumplen su objetivo. Las empresas llevan 30 millones de litros de agua, pero no le dan a la comunidad, como indica la legislación. “Destruyeron todos los cursos de agua. Es una medida de presión. Cuando el gobierno viene a decir que nosotros somos violentos, se olvidan de esto que nos hacen. Hay una orden judicial del juzgado de familia de Zapala dice que el gobierno está obligada a llevarle agua a la comunidad. Pero no se cumple. ¿Sabés el calor que hace ahí en verano? Y el agua todos la necesitamos para vivir. Es un derecho humano. Hay lugares donde el agua sale naturalmente en aguadas y también sacan de pozos artesanales que hace la comunidad misma. Las napas antes estaban a 8 metros. Ahora, a 35. Para nosotros, la naturaleza, Waimapu (la tierra de arriba), todas las vidas naturales son una vida más. No somos solo los humanos, sino todas las vidas. Nuestro objetivo es el conocimiento de la naturaleza, que tiene un equilibrio que solo necesita que lo respetemos. Todo lo que nosotros no protejamos, lo van a destruir la voracidad de las multinacionales y la complicidad de los gobiernos. En el 2011 pusimos la posición No a la Hidrofractura. Vamos a discutir qué es lo que queremos”, advierte.

La hidrofractura comenzó donde ya estaba el pueblo mapuce, en todos los casos. En Lomas de Lata Norte, está en territorio de comunidades mapuce, pero afecta al Río Neuquén y Marimenuco, que van para la capital. Entre Cutral Co y Zapala se hizo el primer pozo que se hizo en Neuquén. “Ahí se hizo una metodología que no se usa más: una pileta como una cancha de fútbol, deben ser como dos manzanas, dos hectáreas. No lo hacen más porque se ve horrible. Lo ves y decís ‘la puta madre, qué pasa acá’. Te impacta. A ellos (los mapuce de ahí) también los impactó. Eso no parecía un pozo normal. Decían que no iban a hacer un pozo más hasta que no supieran qué se estaba haciendo ahí. Frenaron los demás pozos y los reprimieron un montón de veces. Una compañera mapuce, Cristina Nincopal, fue la que inició esta lucha. Ella tenía problemas de salud por la contaminación. Creció en un lugar donde la industria está hace décadas. Murió en 2013, teniendo 30 años, porque sus pulmones ya estaban mal y eligió quedarse en la zona para resistir. Los síntomas coinciden con lo que detallan las pericias de la justicia federal en Marimenuko sobre la contaminación del aire, agua y tierra.

Toda esta información no está al acceso de la gente. Estamos enfrentándonos a las multinacionales. En 2013 vinieron comunidades de Ecuador que repudiaron a Chevron y nos contaron cómo funcionó allá. Cuando nos enteramos que se firmó el acuerdo, entramos al Trapear, el segundo yacimiento más importante del país, que hoy tiene Chevron. En ese yacimiento, las reservas de petróleo cayeron hasta el 40 por ciento desde que ellos lo tienen, porque lo estaban saqueando. Las reservas caen cuando no se explora. Saquearon las reservas que relevó el Estado con la YPF pública de antes del 94. No han invertido en explorar nuevos lugares. El petróleo convencional no está acabado, ellos lo han acabado. No han tampoco planteado una política ni a mediano ni a largo plazo de cómo hacer la transición del petróleo a otras energías.

Todo esto lo permitieron algunos jueces que ponen algunas leyes por sobre otras, como la sancionada el 29 de agosto de 2013, cuando se aprobó el pacto Chevron-YPF que continúa teniendo cláusulas secretas para todos. El objetivo de la Confederación Mapuce y de la Multisectorial No a la Hidrofractura ese día era manifestarse en la puerta de la legislatura. La policía se lo impidió y los empezó a agredir. Hubo más de 30 heridos de bala de goma y uno con una bala de plomo en el pulmón, en un lugar como Neuquén, donde murieron Teresa Rodríguez y Carlos Fuentealba por la represión. No hubo un muerto de casualidad. La represión duró ocho horas. “El gobierno piensa que nos vamos a cansar de pelear. Por los incidentes del sábado solo dicen que queremos plata o derechos superficiales. Nos abrieron causas judiciales. Es una situación de siempre acá. Ha habido más de 300 procesados mapuces. No nos va a intimidar eso”, deja en claro Lefxaru.

La cultura mapuce no hace dicotomías ni separa una cosa de la otra. Es interesante escuchar cómo une la cuestión del Estado, de su historia, su pensamiento, la estigmatización, la hidrofractura y las repercusiones en el resto de la sociedad neuquina: “En todas sus instituciones niega nuestra existencia misma. En la escuela, las teorías antropológicas e históricas niegan nuestra existencia como pueblo en Argentina. Nos deslegitiman o legitiman el genocidio contra nosotros. Nos quieren eliminar culturalmente. Si nosotros hemos estado acá es porque hemos resistido. Esa negación de la existencia a través de la educación genera todos los días miles de niños que van a repetir un discurso racista: los mapuce no existen. Hablan de los pueblos originarios en pasado. Posteriormente, nos niegan las personerías jurídicas, los títulos sobre la tierra, la propiedad del lugar, el avasallamiento continuo. Cada vez que alguien sale a decir algo es “violencia”, “terrorismo”, y toda una estigmatización del ser mapuce. Por eso nosotros el año nuevo, la vuelta al año, we tripanku, se ha abierto como celebración a toda la gente. Cayendo día de semana, laboral y a las ocho de la mañana un día de invierno, este año se juntaron más de 600 personas. Es algo muy positivo porque por fuera de todo lo que hizo el gobierno y el Estado, se generan lazos de cultura, de compartir la lucha y las calles. Eso es algo que nosotros vemos con mucha esperanza. En 2009 reclamábamos por esto solos. En 2012 había 6000 personas en la calle, al otro día 15 mil contra la hidrofractura. A ellos no los deja de asustar. Por algo también quieren amedrentarnos y sacarnos del lugar. Hay un montón de gente que está empezando a cambiar su forma de ver las cosas y ven que esto así como ellos lo plantean, es una democracia corrompida. Democracia no es solo la parte electoralista que a ellos le encanta y que tienen totalmente manejada. También es que cumplan con las leyes, que son la base y lo que contiene los derechos de los pueblos. Ellos no lo quieren aceptar. Niegan totalmente la existencia de las leyes favorables a nosotros. Su discurso es totalmente retrógrado y anacrónico porque se quedaron en la historia de hace 50 años. Hoy si ellos aplicaran la legislación, la cosa sería muy distinta acá. Si uno lo ve en perspectiva histórica, este proceso sí fue muy favorable para nosotros. Hace 130 años terminó la guerra, la invasión armada del Estado argentino contra el pueblo mapuce. La historia es muy reciente”.

El último socio

YPF acaba de firmar contrato con la norteamericana Dow Chemical. Luego de invitar a Chevron a explorar Vaca Muerta, no estará de más preguntarnos de dónde salen estos muchachos.

Sobre el mismo desierto que conquistó la civilización en 1850. Sobre el suelo que es mapuche y muchos ni lo notan. Sobre esa Patagonia enorme que se cree vacía. Sobre una tierra a la que se la bendice con el falso blindaje: No hay posibilidades de contaminación. Sobre esos horizontes que solo al verlos te dicen que la vida no está solo en las ciudades, que hay un refugio para los recursos naturales.

Vaca Muerta es como un semillero de figuras disponibles, cada pozo es el jugador que todos quieren en el mercado de pases. Los dirigentes locales se reúnen con los directivos de equipos de las ligas más importantes y llenas de billetes. Y se firman contratos.

En julio fue Chevron, empresa petrolera con tanta experiencia en el Fracking como en las tácticas evasivas a las condenas judiciales por contaminación. Ahora, entra a la cancha la estadounidense Dow Chemical. El 24 de septiembre Miguel Galuccio, CEO de YPF, firmó el contrato por un proyecto de inversión de u$s308 millones, de los que la Dow aportará U$S120 millones. La respetable multinacional química va explotar por fracking el territorio de 45 km2 de El Orejano, ubicado en el departamento neuquino de Añelo.

Los nuevos explotadores del subsuelo argentino –Sí, lo van a hacer explotar- nos cuentan en su página web[i] que vienen trabajando en nuestro país desde 1957 “conectando la química y la innovación con los principios de la sustentabilidad para ayudar a resolver los problemas más desafiantes del mundo”. Y como Monsanto y la Barrick Gold, hablan de sustentabilidad y principios pero con esas palabras no afirman lo que todos creemos.

Que hable un poco la Historia, que ella sabe:

-La Dow fue fabricante del napalm que Estados Unidos vertió, quemando todo lo que contuviese vida, en la Guerra de Vietnam.

-Una fuga de gas en 1984 en Bhopal, India, causó más de 20000 muertes hasta hoy según Amnistia Internacional[ii]. La filial de Dow, Union Carbide Corporation (UCC), es la principal accionista de la Union Carbide India Limited, la empresa india que gestionaba la fábrica de pesticidas. Desde 1987 Dow, a través de sus filiales, viene escapándole a los compromisos judiciales impuestos por el mismo gobierno indio.

Eso de las filiales embarra la cancha, confunde, dilata, pretende difumar responsabilidades. Es una práctica usual para las multinacionales con actividades en África, Latinoamérica y Asia. El objetivo es eliminar acusaciones directas a la casas matrices frente a cualquier desliz ambiental, de esos que no dejan de ocurrir. Volviendo a nuestro país, nos siguen contando que “La Compañía opera a través de sus subsidiarias Dow AgroSciences Argentina S.A., Dow Química Argentina S.A., y PBBPolisur S.A.”.

Según indicó Télam el día del anuncio oficial, se realizarán 16 pozos dedicados exclusivamente a la extracción de shale gas. Esto quiere decir que la técnica de extracción será el Fracking. Vocablo que como pocos goza de una triste celebridad puede requerir definición: Fracking o fractura hidráulica, es el proceso de perforación e inyección de líquido en el suelo a alta presión para fracturar las rocas y así liberar gas natural del interior de la tierra. Requiere entre 3,8 y 30 millones de litros de agua durante el proceso.

La Argentina del Bicentenario desarrolla la civilización con aquella lógica del presidente de los billetes violetas, solo que con argumentos actualizados y puestos al día. Ignora a los argentinos que habitan las tierras que indudablemente cambiarán profundo. Reprime a los que ponen lo único que tienen, que es el cuerpo, para frenarlos. Y pone en juego la clave decisión de nacionalizar YPF, invitando socios con prontuario por lo menos de fugados. ¿Será que se puede escribir otro final?



[i] http://www.dow.com/argentina/la/arg/es/

[ii] http://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/tribunal-exige-a-dow-chemical-que-responda-de-la-tragedia-de-bhopal/

La tierra del fracking

En Chubut se viven tejiendo ofensivas y contraofensivas a favor de la extracción de petroleo a cualquier costo. YPF, el Ejecutivo Nacional y las organizaciones ambientales en la puja por el impacto ambiental en los pozos El Trébol y La Greta. 

Comodoro Rivadavia, la “Ciudad del petróleo”, puede llegar a tener un doble record: ser el hogar del primer pozo petrolero de Argentina en 1907, y a la vez poder ser el primer lugar de extracción de recursos no convencionales mediante el fracking. Ok, vamos de a poco, muchos términos específicos en pocas oraciones.

Fracking: o fractura hidráulica, es el proceso de perforación e inyección de líquido en el suelo a alta presión para fracturar las rocas y así liberar gas natural del interior de la tierra. Requiere entre 3,8 y 30 millones de litros de agua durante el proceso[i].

Recursos no convencionales: Según nos cuenta Repsol, estos hidrocarburos son aquellos “que se encuentran en unas condiciones que no permiten el movimiento del fluido, bien por estar atrapados en rocas poco permeables o por tratarse de petróleos de muy alta viscosidad. Bajo este nombre se engloban distintos tipos de hidrocarburos gaseosos, como el shale gas (gas de esquisto), el tight gas (gas de formaciones compactas) o el metano contenido en capas de carbón”[ii].

Aclarados los tantos, continuemos. Comodoro se encuentra dentro del Golfo de San Jorge, lugar privilegiado para la explotación petrolera donde residen 16 empresas en actividad y 6 más en fase de exploración. El golfo produce el 47,6% del crudo en el país, 3 millones y medio de metros cúbicos durante el 2012. Un pozo promedio usa aproximadamente 6 millones de litros de agua. En Chubut hay 7 mil pozos activos. Queda claro que el problema en la región es el agua De esto se trata todo: del agua.

El Trébol y La Greta, historia contaminada

El 13 de febrero de este año la Presidenta Cristina Fernández se hizo presente en Comodoro Rivadavia para la inauguración del pozo de El Trébol a tan solo 18km de aquella ciudad. Presentes a su lado estuvieron el gobernador Martin Buzzi; el presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio; el jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manuel Abal Medina; el secretario de Política Económica y director de YPF por el Estado Nacional, Axel Kicillof. Pero hay una historia que hizo posible esta inauguración, que se inició doce meses atrás, en el 2012.

Cynthia Francisco, periodista y miembro del Foro Ambiental y Social de la Patagonia (FASP), le contó a NosDigital qué fue lo que sucedió previamente: “alrededor de mayo del año pasado el gobierno provincial comenzó a impulsar un nuevo marco regulatorio para megaminería e hidrocarburos de manera unificada. Había un artículo específico, el 87, que determinaba que los no convencionales iban a ser tratados y legislados directamente por el Poder Ejecutivo, dejando de lado al Legislativo. Sucedió que cada presentación que hizo el gobierno en los pueblos, se encontró con alguna manifestación contra la megaminería. No hay que olvidar que Chubut hay una resistencia bastante fuerte y que fue la primera provincia que prohibió esta actividad en las ciudades, a partir de las asambleas de Esquel y las que se formaron posteriormente. Como resultado de la oposición popular, a fin de año se desdobló el marco regulatorio: uno para minería y otro para hidrocarburos, que fue de los dos el único en el que se avanzó. Cuando se hizo el tratamiento de esta ley en la magistratura, las asambleas se acercaron para manifestar su rechazo a la nueva legislación, porque ésta incluía también la explotación de los no convencionales. Esa sesión se pospuso varias horas, y cuando se hizo, se sacó la ley sobre no convencionales”.

En octubre del 2012, con espacio de tres semanas una de la otra, se hicieron las auditorias para tratar los estudios de impacto ambiental tanto del pozo El Trébol como el de La Greta a 15 km del Río Mayo y a 350 km de Comodoro. Ambos estudios fueron impugnados por diferentes especialistas en cada audiencia. Ambos mostraron innumerables baches. Ambos fueron aprobados sin más ni más, lo que permitió seguir adelante con el proyecto.

Deficiencias del estudio de impacto ambiental en La Greta, tal como lo denunció la abogada Silvia de los Santos:

 -No detalla toda la legislación vigente en el país acerca de la actividad minera. No se cita la convención Americana de Derechos Humanos, presente en la Constitución.

– No se cita el Decreto 860, del año 1996 en lo que se refiere al uso del agua. No señala de dónde provendrían los 8 mil litros necesarios para su puesta en funcionamiento. No hay mapas de aguas superficiales ni subterráneas.

-La página 172 menciona la existencia de pueblos indígenas en la zona, por lo que está obligado el Estado argentino a realizar una consulta previa, libre e informada para poder realizar cualquier actividad. La consulta jamás se realizó.

Deficiencias del estudio de impacto ambiental en El Trébol:

-No están adjuntos los mapas hidrogeológicos.

-El pozo estaría a tan solo 135 metros de un cauce de agua que culmina 20 km. en el Océano Atlántico.

-No detalla de dónde saldrá el agua. Tan solo dice que será “comprada”.

¿Freno a las obras o freno al fracking?

Ahora debemos volver al 2013. La mencionada abogada Silvia de los Santos, en representación del dirigente mapuche Marcelo Pintihueque presentó un recurso de amparo para frenar las actividades en La Greta, ya que su funcionamiento ponía en peligro al río Mayo, fuente de vida tanto para diferentes comunidades como para los 230 mil habitantes de las localidades de Sarmiento, Comodoro, Rada Tilly y Caleta Olivia. Su presentación fue rechazada. Ellos apelaron. La Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia revocó la sentencia e hizo lugar a la acción de amparo, por lo que resolvió suspender las actividades en La Greta.

Y con El Trébol, ¿qué pasó? La empresa decidió también parar las actividades, ya que habían contratado a especialistas de Neuquén para iniciar la fractura hidráulica, que primero iban a ir a El Trébol –donde ya se perforaron a casi 3600 metros- y luego a La Greta. Pero como suspendieron al segundo pozo, prefirieron esperar a retomar las actividades y así trabajar en conjunto.

¿Cómo va a continuar todo esto? En palabras de Cynthia: “Uno puede hablar con diferentes autoridades que off the record te van a reconocer que la explotación petrolera no es una actividad productiva y que las inversiones recién estarían apareciendo ahora, gracias a la firma con Chevron. Por ahí no existe tal presupuesto de exploración de no convencionales en Chubut, incluso llamaron a la gente común a que aporte para la capitalización de YPF con la compra de esos bonos. Se ve que están buscando inversiones todavía y que estos anuncios en La Greta y El Trébol fueron más para tender un anzuelo a las diferentes compañías del mundo que estén interesadas en avanzar con esta actividad que otra cosa. Entonces, aparentemente, YPF no tiene el dinero por sí solo para invertir todo lo que estos pozos requieren, sin olvidarnos que los pozos de no convencionales requieren cinco veces más de inversión… como también cinco veces más de agua para su funcionamiento. Así, que puede ser que terminen sin funcionar”.

Habrá que esperar…


[i] http://www.dangersoffracking.com/

[ii] http://www.repsol.com/es_es/corporacion/prensa/newsletter/horizonte-no-convencional.aspx