La búsqueda creativa de la propia identidad

Se realizó en Buenos Aires una nueva edición del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos, con la “identidad” como eje central. En esta propuesta, el arte como el modo más íntimo de expresión y como una herramienta para la representación propia y del otro, tiene mucho que decir. NosDigital se acercó a la actividad “Arte por la Identidad” para situarte en el centro del debate.

Fotos: NosDigital

El centro de noche no parece ser el centro, quizás los ejes se mueven junto a las agujas del reloj. Puede ser también, que el centro de noche sea el centro, sin los autos, desprovisto de bocinas y ruidos, vacío de los tacos que corretean para llegar al bondi, de murmullos apurados. Esta noche, confieso, el centro me parece más centro que nunca cuando salgo del subte hacia el medio del debate.

En la calle Piedras al 700, el teatro La Máscara nos espera con la sala del primer piso lista. Inserto en el 14° Festival de Cine de Derechos Humanos, nos acomodamos para ver la proyección del corto “La Mirada Perdida” de Damián Dionisio que nos invita a reflexionar sobre la articulación de dos conceptos que hoy se nos vuelven inseparables: arte e identidad.

Una familia viviendo en la clandestinidad. Una nena que pinta con su mamá. Los nervios en el aire latentes. Un auto del que baja un grupo de tareas. Camperas de cuero. Falcón. Lentes negros. Armas. Impunidad. Ropa desesperada dentro de una valija. Tiros.  Muerte. Secuestro  Y en medio de todo ese dolor que nos eriza la piel, una imagen maravillosamente lograda. Una madre que le pinta con paisajes de colores los anteojos a su hija para que solo vea cosas lindas.

Once minutos de proyección y todo un pasado se instala entre las butacas. El concepto se refuerza con una representación en formato semimontado de la obra “Los tres patitos” de Beatriz Pustilnik, que plantea un lugar de posibles encuentros con las cosas que cada uno lleva encima, aquellas que no se pueden dejar de lado y viven con nosotros de por vida. Mientras se sostienen los aplausos, las actrices Sandra Posadino y Lucia Snieg se suman al público que espera que se arme la mesa de debate.

Taty Almeida, referente de Madres de Plaza de Mayo línea fundadora, rompió el hielo alentando a los presentes a seguir recordando y remarcó el gran momento que vive el arte en la actualidad, desde todas sus ramificaciones, como sujeto generador de memoria, una de las principales lucha de Madres junto a verdad y justicia.

El micrófono está ahora en manos de Claudia Quiroga, actriz de Teatro por la Identidad y de Mujeres de Arte Tomar, quien resaltó la importancia de seguir realizando actividades artísticas que sumen a la búsqueda de la verdad: “El hecho artístico como granito de arena para poder pensarnos y sobre todo visibilizarnos”.

Para cerrar el panel, Luis Guillermo Garay, director ejecutivo del Instituto de la Memoria de Santiago del Estero, nos brindó su testimonio. Reivindicando los nuevos espacios generados a partir de la lucha por la búsqueda de memoria concluye: “El arte tienen una participación activa como instrumento para colaborar en la construcción no solo de esa memoria histórica que nos negaron, sino también de las identidades que a partir de esa memoria se van construyendo”

Para sostener la articulación planteada de arte-identidad, rompemos con el arte como mercancía, lo sacamos a la calle, lo hacemos investigar, mostrar, descubrir. Lo comprometemos con una realidad pasada redefinida y con un presente de continua lucha en la que se entiende que falta caminar mucho, pero que se avanza.

Salimos a la calle y recordamos la imagen de la nena con los lentes pintados. ¿Cuánto tiempo viendo paisajes y no realidad? ¿Cuánto falta todavía por descubrir? ¿Cuánto ya logramos mostrar? Apuro el pucho contra el tiempo y espero que el humo desate el nudo de la garganta.