Jugá a ser profesor

Ser maestro es bien difícil en la Ciudad de Buenos Aires. Llegar a cargos es todo un recorrido donde hay que cruzarse por toda una suma de puntos. Los sindicatos alineados con el oficialismo consiguen mejores posiciones. Pase y disfrute en este simulador, donde por un rato podrá jugar a ser profesor. 

Agarre lápiz y papel que está por comenzar La carrera docente. Aquí, usted podrá ponerse en la piel de un trabajador de la educación porteño y, en base a sus decisiones, podrá avanzar o no por el Sistema de Clasificación Docente, y así conseguir mejores oportunidades de trabajo. Pero no se engañe, no necesariamente la mejor opción para su desarrollo intelectual conlleva un beneficio en las Juntas de Clasificación. Prepárese y a disfrutar.

Instrucciones:

 

Idea General: El juego propone las condiciones de progreso laboral de la docencia una vez que se han recibido de la Universidad o Profesorado. Ganará quien logre acumular, en el menor tiempo posible, la mayor cantidad de puntos, que lo ubicará en una posición muy ventajosa en la Junta de Clasificación Docente de Capital Federal, obteniendo así los mejores empleos que el Ministerio de Educación puede ofrecer en la esfera pública. Pero cuidado, tendrá la desdicha de tener que elegir entre sus gustos, sus convicciones y sus intereses.

Modo de Juego: Antes de comenzar, el jugador deberá escoger entre iniciar su camino como Licenciado o como Profesor. Dependiendo de la elección se le presentarán problemas y posibilidades diferentes.

Final del juego: Una vez que haya transitado todo el recorrido académico, deberá sumar la cantidad de puntos que cada casillero que ha seleccionado durante el juego, junto con los tiempos que a éstos se le computan. Aunque un mayor puntaje y poco tiempo lo posicione ante mejores perspectivas laborales, ¿se habrá usted formado de la mejor manera?

 

“La carrera docente”, ¡el juego!

 

-Modo Licenciado.

1) Licenciatura (6 puntos/ 6años): Ha elegido la opción más difícil. Luego de una larga carrera universitaria, la Junta de Clasificación le da el mínimo para su arranque, ya que considera que tiene un título “habilitante”. Atención, las dificultades recién comienzan.

– En este instante debe elegir entre dos opciones: Doctorado o Posgrado. No se olvide de la relación puntos/tiempos.

2.1) Doctorado.

a)   En la misma universidad donde hizo la licenciatura (0 puntos/5 años). Otro esfuerzo en vano. Sigue gastando energías y tiempo en su formación sin recibir beneficio alguno. Todavía está en el lugar que inició, ya que se considera al doctorado como parte troncal de su estudio universitario.

b)   Otra universidad de la que hizo la licenciatura (2 puntos/ 5 años): Ahora sí recibe algunos puntos, pero todavía continúa lejos de sus competidores. Tranquilo, ahora puede recortar las distancias.

2.2) Posgrado.

b)   En la misma universidad donde hizo la licenciatura (0 puntos/ 2 años): tal como en el caso del doctorado, se considera que la permanencia en la misma facultad es parte del tronco común de la carrera.

c)   Otra universidad que hizo la licenciatura (1,5 punto/ 2 años): ¡Buena elección! Entre todas las opciones, esta es la más acertada si está pensando en la relación tiempo/puntaje.

Ya está llegando a la meta de este primer recorrido. Sin embargo, ahora empiezan las decisiones más complicadas: la elección de cursos. Advertencia, el rol político de los sindicatos que los dan y su adscripción con el gobierno de turno juegan una parte esencial en el puntaje que le reservan por cada curso que éstos dan. Así que ahora tendrá que contraponer búsqueda de conocimiento con el amiguismo o combatividad sindical.

¿Está dispuesto a seguir sus convicciones cuándo puede beneficiarse por hacerse a un lado?

3) Cursos.

El Estatuto docente concede 0,003 puntos por cada hora cátedra. Sin embargo, entre éstos, los de mayor puntaje suelen ser los semi-presenciales.

a)   Cursos realizados por sindicatos colaboracionistas con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. i) “Escuela, TV y vida cotidiana”, por el Sindicato de Educadores de Buenos Aires, SEDEBA (0,495 puntos/ 1 año, no presencial). O ii) “Mediación en la escuela” por la Unión Docentes Argentinos, UDA (0,288 puntos/ Medio año, semi presencial).

b)   Cursos realizados por sindicatos no alineados con el Gobierno de la Ciudad. iii) “Los aportes de los estudios de género a la educación” por Asociación Docente de Escuela Media y Superior, ADEMYS (0,135 puntos/ Medio año, presencial) Este sindicato posee el honor de haber rechazado cualquier negociación con el gobierno del PRO: “Lamentablemente, el gremio Ademys nunca ha firmado un acuerdo salarial con el gobierno de Mauricio Macri”, deslizó el Ministro de Educación Esteban Bullrich a fines de febrero de este año. IV) “Aprender con los chicos: El derecho a ser escuchado”  por la Unión de Trabajadores de la Educación, UTE (0,36 puntos/ Medio año, presencial).

Ha terminado el Modo Licenciado. Por si se ha perdido en el camino, recapitulemos. Usted inicia con 6 puntos e inmediatamente agréguele 0,5 puntos por el secundario. A partir de allí, elija entre seguir el doctorado o el posgrado y finalmente entre los distintos cursos que se le ofrecen. Ahora sume los puntos y los años que le ha llevado cada decisión. ¿Cómo le ha ido?

-Modo Profesor 

4) Profesorado (4 años/ 9 puntos). La Junta de Clasificación lo felicita, ha comenzado con el mayor puntaje posible. A diferencia de la Licenciatura, éste título se lo considera como ”docente”.

CursosRetorne al punto 3). Allí escoja entre a) y b).

5) Postítulos. Tienen el mismo valor que un posgrado, doctorado, maestría, pero con la facultad de que no se dan en instituciones universitarias.

a)   En Sindicatos aliados al Gobierno de la Ciudad. i) “Especialización Superior en Tutorías del Nivel Medio” por UDA (1 punto/ 1 año y medio, a distancia). ii) “Especialización Superior en Gestión Directiva de Instituciones Escolares” otorgado por SEDEBA (2 puntos/ 18 meses, semi presencial). ¡Gran puntaje! Si ha escogido esta última opción ha recibido el mayor de los puntos posibles por estos títulos en un tiempo record. Se adelanta rápidamente de sus competidores.

b)   En Sindicatos no alineados al gobierno macrista. i) “Especialización Superior en Literatura Infantil-Juvenil” por UTE (1,5 puntos/ 1 año, presencial). ii) “Diplomado Superior en Ciencias Sociales con mención en Psicoanálisis y Prácticas Socio – Educativas” por UTE en convenio con la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO (1 punto/1 año, no presencial). ADEMYS no otorga ningún postítulo. En menos años, pero con mayor intensidad. Suma bien frente a sus rivales.

Fin del Modo Profesor. Arranca con beneficios en relación con los Licenciados: con menos tiempo en los profesorados ya se asegura un digno arranque por las Juntas de Clasificación Docente. La posibilidad de hacer cursos y postítulos le permite hace que su curva ascendente no se detenga. Ahora, sume los 9 puntos iniciales, junto con los 0,5 por el secundario; luego vuelva hacia el punto 3) y elija entre los cursos. Finalmente, vaya entre los postítulos y listo. Ha terminado.

 

Otras combinaciones.

Ambos modos pueden combinarse: puede hacer el Licenciado y evitar pasar por los doctorados o posgrados y hacer un postítulo junto con los cursos. ¡O simplemente cursos! Lo mismo para quien haya optado por ser Profesor, aunque no podrá hacer posgrados o doctorados, puede evitar el postítulo y avocarse a los cursos. En ambos casos tienen la oportunidad de hacer 6)Otro Título. a) Profesorado (3 puntos/ 4 años) b) Licenciatura (6 años/ 2 puntos).

Posibles resultados

Hagamos algunas comparaciones posibles: Un licenciado graduado en la Universidad de Buenos Aires, UBA, y que haya hecho ahí su doctorado, al cabo de 12 años de carrera –como mínimo- tendrá solamente 6 puntos. Un profesor que haya hecho un postítulo y un curso, al cabo de 6 años tendrá el doble que el doctor.

El juego ha terminado

Ya ha hecho las cuentas y, ¿está contento con el resultado? Títulos de mayor peso -doctorado- en una Universidad puede no valer nada frente a un título menor -postítulo- realizado por un instituto terciario, ni hablar de la duración de ambos. Lo mismo entre cursos presenciales y los no presenciales, o si comparamos las temáticas, las búsquedas de cada uno de ellos. Tal vez, haciendo un par de cuentas se ha puesto en el lugar de un docente, a quien no se le premia necesariamente por su búsqueda formativa, sino por una buena combinación de sus tiempos y por las ofertas que los sindicatos o institutos hagan. Este es el complejo mundo de la enseñanza pública porteña.

A 5 años del asesinato de Carlos Fuentealba

Desde ese cartucho de gas que le rompió la cabeza al maestro en medio de una represión a docentes organizada, mentada y bancada por unos cuantos con mucho poder. Hasta hoy, cuando esa gente tan importante como inescrupulosa pretende deligarse de responsabilidades y cerrar la causa haciendo creer que se trató de un hecho aíslado. Cada día: Fuentealba Presente.

Aproximadamente mil docentes neuquinos se habían agrupado, tras un mes de reclamos en diferentes formas, en Arroyito, ruta 22, a 45 kilómetros de la capital provincial, para cerrar los dos principales accesos hacia la turística cordillera. La misma ruta donde otro policía mató a Teresa Rodríguez el 12 de abril de 1977. Policía provincial y fuerzas especiales, con autos y civiles sin identificar habían llegado antes que los manifestantes. Raúl Pascuarelli, subsecretario de Seguridad de Neuquén, “en comunicación directa con Sobisch”, según Pablo Grisón, miembro de la Comisión Carlos Fuentealba Presente.
Lo primero, el aviso a Marcelo Guagliardo, Secretario General de la Asociación de Trabajadores de la Educación del Neuquén: “Tenés cinco minutos y te vas por las buenas o por las malas”. Después, la persecución a través de la ruta y hasta por los campos linderos, disparando balas de goma y lanzando gases. Un policía le llegó a disparar a un auto con su itaka. Cuando los maestros ya se habían reagrupado y estaban comenzando la vuelta, la policía quiso que ocuparan solo un carril. Volvió a reprimir. “Ya estaban transitando, exhaustos por los gases lacrimógenos, los dos kilómetros de corridas, la policía retomó la represión aún a los vehículos que ya estaban volviendo”, siguió, en declaraciones a canal Encuentro. Poblete se acercó al Fiat 147 y disparó su cartucho de gas, que rompió la luneta trasera y estalló contra la cabeza de Fuentealba. “¿Cuánto cobran para matar gente?”, gritó uno de los manifestantes como pudiendo tener la cabeza fría en ese mismo momento.
Sobisch, en cambio, un día después señaló: “Di una orden muy simple a la Policía: mantener despejada la ruta, pero cortaron el puente de Arroyito y dejaron incomunicada a la provincia”, y más: “una directiva bien clara y, al no haber un acuerdo, hubo un enfrentamiento, donde hubo ataques de ambos sectores”.
Después de pelearla, José Darío Poblete fue condenado a cadena perpetua por “homicidio calificado, por haber sido cometido por un miembro integrante de las fuerzas policiales abusando de su función, con la agravante de haber sido cometido con violencia mediante el empleo de un arma de fuego, agravado por alevosía, en concurso ideal”, según el fallo.
Pero los maestros enseñan luchando, y justicia incompleta no es justicia. “Luchar por la justicia completa es luchar contra la impunidad, por una educación pública para todos”, dice la Comisión Carlos Presente de Buenos Aires.
La segunda etapa giró en torno a la renuncia de Sobisch. No solo no funcionó, sino que ese mismo año se presentó como candidato a presidente. Las urnas le dieron la espalda. “Él dio la orden, obviamente, para que esto se pudiera hacer de la manera que se hizo”, siguen. “Fue un escarmiento disciplinador para que cesaran las protestas obligadas por la situación de la provincia”, explica Sandra Rodríguez, la pareja de Carlos. “Sus declaraciones públicas eran una invitación a matar”, repite Guagliardo. Sandra mira para adelante conociendo bien lo ocurrido: “Argentina no puede tener este antecedente. Es una responsabilidad del Estado provincial y nacional hacer que todos los que tuvieron que ver con esto sean juzgados y condenados”, y agrega: “Tenemos, la familia y la sociedad, derecho a saber toda la verdad de lo ocurrido en Arroyito. Más que nada, en la causa Fuentealba I, se acusó al autor material de Poblete, pero su muerte fue resultado de todo un operativo de represión que tuvo la intencionalidad de matar. En el marco de eso, estamos pidiendo que si la fiscalía no investiga, podamos hacerlo por nuestra propia cuenta”
Gustavo Palmieri, abogado querellante, explicó más a Página12 en abril de 2010: “La responsabilidad que la querella particular busca que se investigue, lo cual no ha sucedido hasta el momento por la negativa del Ministerio Público de la provincia y por el juez (Cristian Piana), se refiere a las decisiones que debieron adoptarse para evitar el resultado fatal al que se llegó, teniendo en cuenta que, a partir de manifestaciones públicas del entonces gobernador Sobisch, fue él quien ordenó el operativo, envió a un funcionario de su directa vinculación al lugar de los hechos para que lo supervisara, y es dable suponer que se encontraba al tanto de lo que pasaba a cada instante. El propio funcionario que lo representaba así lo reconoció. Son varias las conductas posibles que deberían investigarse: disponer el uso de la fuerza pública a sus órdenes más allá de lo necesario de manera ilegítima; no tomar decisiones para que dicha medida ilegítima cesara en cuanto resultare injustificada; generar con esas omisiones y conductas un ‘aumento innecesario del riesgo’ para las personas que estaban en el lugar; además de analizar su actuación como el que tomó la decisión al mando de fuerzas de seguridad, trasgrediendo sus ‘deberes institucionales’ y con relación causal con el asesinato de Carlos Fuentealba”.

La Comisión Carlos Fuentealba Presente (Co.Ca.Pre) analizó: “Se conocieron dos datos político-judiciales, de cierta trascendencia para la causa. El primero de ellos es que el 14 de febrero la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el recurso de queja presentado por Ricardo Cancela, exabogado de Eduardo Badano y exdefensor de Sobisch, hoy premiado por Sapag, defensor del TSJ de Neuquén. El ex vocal del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén fue depuesto por la legislatura de Neuquén por medio de un juicio político, al momento de ser juzgado era el presidente de dicho tribunal y el delfín sobischista en la justicia, junto a Cristian Piana, entro otros colonizadores del poder judicial neuquino. El segundo dato es que Jorge Sobisch fue inhabilitado para ocupar cargos políticos y partidarios, por la Justicia Federal, por el lapso de dos años”.
El juez de la causa, Juez Cristian Piana, había desvinculado de la causa al ex gobernador. Guagliardo: “No es un problema técnico. Que nadie se confunda, porque es un problema político. La cuestión es si la justicia de Neuquén sostiene principios jurídicos republicanos, democráticos y constitucionales o si acá la justicia está al servicio del poder político”. Sandra Rodríguez, a Página12, declaró: “Piana me mintió en la cara a mí en todo lo que tenía que ver con la causa Fuentealba II. Y nos mintió a todos porque él se olvida de lo que fue el juicio a Poblete, que fue un verdadero testimonio de lo que ocurrió el 4 de abril del año pasado. Allí quedó claro que fue un plan de acción totalmente planificado por la Policía de Sobisch y de los que estuvieron en Arroyito emitiendo órdenes, ejecutándolas y sumamente ligados a lo que fue su consecuencia: el fusilamiento público de Carlos”. “Este juez ha impedido casi desde el principio, mediante artilugios legales en algunos casos, casi todas las cosas que hemos pedido que se investiguen y citen. Y lo que es más grave aún, incluso nos ha ocultado información dentro del expediente, ocultando decisiones que él mismo tomaba, elaborando una estrategia que para nosotros es claramente de impunidad”, denunció.
Para colmo, en marzo de 2009, comenzaron las amenazas. El director de escuela Gabriel Pillado, cuyo testimonio fue clave para la condena a José Darío Poblete, denunció amenazas y golpes a él y a su mujer, Daniela Loume, docente: “Una persona con la que habíamos discutido porque habían intentado tapar un cartel (con la foto de Fuentealba) hacía dos días salió enardecida adonde estábamos estacionando nuestro coche y empezó a golpearme a mí en la cara y a darle patadas al vehículo”. “A mi mujer Daniela, quien estaba fuera del auto, la golpeó brutalmente. En este momento tiene desplazamiento de mandíbula y una fisura en la muñeca izquierda. Por supuesto que hicimos la denuncia en la Fiscalía de Investigaciones de la provincia y pedimos que se investigue el vínculo que tiene esta persona con las fuerzas policiales o parapoliciales donde trabaja, porque tenemos versiones que así lo indican”, declaró Pillado.
Marcela Roa, otra testigo: “Esto comenzó después del juicio por el asesinato de Carlos (Fuentealba), cuando comenzaron a seguirme en la zona de mi casa, en Cipolletti, con un auto Polo de color blanco y otro sin patente. Hice la denuncia y tuve custodia las 24 horas con policías uniformados. Y allí volvió a aparecer el Polo blanco, por lo que me saqué de encima esa ‘protección’. Entonces apareció un señor que me amenazó, diciendo que trabajaba para (el ex comisario) Aquiles González. Eso fue en diciembre y poco después, por suerte, dejé de verlo. Ya en febrero de este año comenzaron a circular patrulleros por mi casa, siguiéndome adonde fuera. Y después empezaron a perseguir a mi hijo de 18 años, acá en Neuquén, con autos de civil y con patrulleros en Río Negro. Por eso hago responsable a la Policía, tanto de Neuquén como de Cipolletti, por todo lo que nos pueda llegar a pasar a mí, a mi hijo y a cualquiera de nosotros”.
Marcelo Guagliardo: “Lo que está sucediendo está encuadrado en lo que fue el resultado de la causa ‘Fuentealba I’ y lo que puede llegar a hacerse con la llamada ‘Fuentealba II’. Se pretende amedrentar e intimidar a quienes han sido o serán testigos en un nuevo juicio, donde se tienen que juzgar las responsabilidades políticas por el asesinato de nuestro compañero, hace casi dos años. Por tanto, nuestro reclamo es que el gobierno y el gobernador (Jorge) Sapag son los responsables de garantizar a todos los testigos la seguridad”.
Hugo Papalardo, dirigente docente: durante una marcha de 10 mil personas, se produjo una represión con detenidos incluidos. “Cuando me detuvieron, un agente que me amenazaba con su escopeta me dijo ‘ahora vas a saber lo que es la dictadura’. Yo le contesté: ‘Ustedes son los asesinos de nuestro compañero Carlos Fuentealba’. Y este policía me dijo ‘Fuentealba está muerto… bien muerto. No existe, ¿entendiste?’, mientras me seguía golpeando en el piso, gritando ‘van a aprender de una vez por todas y no van a joder más’”.
A cinco años, este 4 de abril, como todos los que pasaron desde el fusilamiento, familiares, docentes, organizaciones políticas y de Derechos Humanos reclamarán justicia completa, con juicio y castigo para todos los responsables, para impedir desde bajo la impunidad de los de arriba.