House of Cards va por Venezuela

El Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, volvió a considerar que Estados Unidos tiene superpoderes sobre el mundo, argumentó que su país tenía razones para considerarse en peligro y definió una agresión militar contra Venezuela. Días antes, la policía de su país mató a un joven negro. Días después, 70 mil personas marcharon recordando a Luther King. ¿Quién es la guerra?

Pasa siempre que, cuando el maquillaje se va, queda la piel reseca mostrando quién o quiénes se esconden detrás del polvito mágico. No importa si el polvito es negro, es indio o es obrero. Da igual. El polvito es el polvito y sirve solamente para disimular sensaciones y palabras. Para nada más. En algún momento, cuando las contradicciones presionan fuerte, el huracán hace mover al viento y la pintura se corre de la cara, el peinado se desacomoda y el saco se arruga. Entonces, ahí, en ese instante cruel, se advierte que ningún carnaval carioca es eterno y que la verdad es siempre la verdad. Ni apuestas por una salud menos exclusiva ni amagues de normalización de las relaciones. El Bloqueo sigue en el lugar en el que se encuentra desde hace décadas y el Imperio no se corre ni un pelito de su línea. Y no es que no quiera. En tal caso, no importa si quiere o no porque lo que importa es que no puede hacerlo. Si no, no sería el Imperio.

El último 7 de marzo se cumplieron 50 años del Domingo Sangriento, como se conoció a la masacre ocurrida en 1965 en Alabama en el marco de la pelea contra la discriminación racial en Estados Unidos. Según las fuentes periodísticas, cerca de 70 mil personas marcharon para no olvidar y para denunciar que el sueño de Martin Luther King sigue sin cumplirse. Está claro: el reciente asesinato del joven negro Anthony  Robinson a manos de la policía de Madison, Wisconsin, demuestra que en el territorio del Imperio la Justicia y los Derechos Humanos no funcionan por fuera de la pertenencia de clase y del color de piel. Mientras tanto, Barack Obama enjuagó la hipocresía oficial visitando la ciudad de Selma, en el centro del estado de Alabama. El maquillaje le resolvió esa puesta en escena, pero lo abandonó en la siguiente presentación: una salvaje declaración contra la soberanía de Venezuela –y de toda América Latina- que incluyó la sanción por parte de Washington de siete funcionarios del gobierno bolivariano por presuntos abusos contra manifestantes.

Por la osadía de no obedecer y por el petróleo, por las transformaciones geopolíticas y por las ideologías que no desaparecen, Estados Unidos tiene en la mira a Venezuela como tiene en la mira cualquier manifestación de autonomía que cuestione el orden imperial. Eso está en juego: la autonomía, la potestad de elegir sin rendirle cuentas a nadie, la autodeterminación de los pueblos. La muerte de Hugo Chávez -líder político y simbólico- y los legítimos vaivenes de una economía en desarrollo reimpulsaron la avanzada criminal desde hace ya algún tiempo. Como los intentos por tumbar un proyecto político con fuerte apoyo popular a través de la vía electoral fracasaron desde 1998 -Chávez ganó 14 elecciones en 15 años; y Nicolás Maduro se impuso una vez más, en 2013, con el 79,69 por ciento de la población votando-, las operaciones por fuera de la ley aumentaron en cantidad y en calidad hasta alcanzar un nivel que, al menos públicamente, permanecía oculto detrás del polvito mágico: la agresión militar. La indefendible y no argumentada justificación, difundida por la oficina de prensa de la Casa Blanca, afirmó que Venezuela “constituye una infrecuente y extraordinaria amenaza a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”.

Cuba es Cuba por múltiples razones pero, en especial, por su batalla frente al atropello que el Imperio ejecuta a diario contra los pueblos de los cinco continentes. Es una voz mucho más grande que el tamaño de la isla. “Nadie tiene derecho a intervenir en los asuntos internos de un Estado soberano ni a declararlo, sin fundamento alguno, como amenaza a su seguridad nacional”, expresó el gobierno de Raúl Castro en un comunicado. “Te felicito por tu brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del Gobierno de Estados Unidos”, escribió, sin retraso alguno, Fidel Castro. Nicolás Maduro hizo lo suyo y le dijo a Obama, entre otras cosas evidentes, una verdad evidente: “Usted ha decidido el camino de hundirse en el foso de la historia”.

Después de que el carnaval carioca terminó, después de que los invitados se fueron, después de que el último flash se apagó, la novia advierte que se le vino encima la hora de toparse con la cruda realidad: desayunar con su novio sin el acompañamiento de los tantos cosméticos que se usan en las citas de gala. Algo así sucedió –una vez más- con el Imperio: el maquillaje que se había puesto en Selma se le fue a la mierda y el rostro cretino volvió a aparecer en la primera plana de los diarios. 

Con maquillaje, es Barack Obama, premio Nobel de la Paz. 

Sin maquillaje, es el responsable político de más de 500.000 asesinatos, responsable político-militar de 40000 niños mutilados y gerente de una política con 9000 presos políticos.

Chevron se defiende

Chevron se defiende. ¿Cómo no hacerlo después de tan complicada llegada al país? Ahora en la tele o por Youtube podemos enterarnos que el juicio que perdió en Ecuador fue manipulado, injusto. Los datos fueron adulterados, los jueces coimeados, los demandantes inescrupulosos. Tal vez una de los primeros casos en la historia que una de las empresas más grandes del planeta, que opera en los cinco continentes, fue cruelmente perjudicada por un dictamen judicial de un país del Tercer Mundo. Y listo, se acabó, ese es todo el argumento.

Ahora podríamos lanzar una catarata de información, de números, de casos para contra-argumentar a Chevron. Pero eso sería inútil por dos temas: primero, porque hace ya más de dos meses que sacamos una nota al respecto, cuando se empezaba a hablar de una posible alianza entre YPF y la multinacional petrolera norteamericana (La Muerte de Vaca Viva) y corremos el riesgo de aburrir a quién ya conoce todo lo que hizo en Ecuador. Pero el segundo problema está en que caeríamos en un torbellino del que no podríamos salir. Nosotros criticamos en base a datos, Chevron rechaza esos datos. Nosotros decimos que Chevron los niega para no hacerse cargo de sus métodos de explotación y Chevron termina por decirnos: “miren el spot, está todo ahí”. Todo caería entonces en la legitimidad que le diese cada uno a los interlocutores: estarán quienes creerán en los críticos de Chevron y estarán quienes creerán en la palabra de la petrolera. Y fin de la cuestión.

Pero si en vez de eso, diésemos un paso más hacia adelante y pensásemos no sólo en Chevron, sino en el modelo de manejo y explotación de los recursos naturales. La tierra se aparece con toda claridad como un problema en sí en Argentina. Más de las tres cuartas partes pertenecen a capitales extranjeros, y el 60% está cultivado de soja transgénica, cuya distribución de semillas y herbicidas está en manos de la norteamericana Monsanto. Qué mejor que su voz para entender su peso: “somos Monsanto y hace más de 50 años que estamos en cada hectárea del país”. ¿Qué significa todo esto? Desigual distribución de la tierra, donde por ejemplo solo 1250 personas controlan el 35% del territorio cultivable de la región pampeana. También, falta de soberanía alimentaria: el avance sojero solo fue posible gracias a su imposición ante otros cultivos, y la apertura de nuevas tierras, con las consecuencias ambientales por la pérdida de bosques, prados; etc.

Con la minería el problema es similar. En su publicidad televisiva, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) nos decía que sin minería la vida sería imposible: casas sin techos ni paredes, los enfermeros sin ambulancias, científicos sin computadoras. Poco más de 145 empresas son las que operan en el país, 85% de ellas de capitales externos. La actividad pasó a representar el 1,3% de las exportaciones a principios de la década del 90, al 11,4% actualmente. Sin embargo, dos problemas esenciales surgen de la minería: la falta de voz para los pueblos y comunidades en donde se establecen las explotaciones, y los réditos económicos que le queda al país. Las mineras pagan solo el 3% del valor de los minerales que extraen.

Y así empezamos a entender un poco más sobre qué discutir. Tal como dice la CAEM, “es imposible vivir sin minería” y es verdad también que ya es imposible pensar la agricultura nacional actual sin Monsanto; mientras la forma de pensar la agricultura esté determinada por las ganancias inmediatas y no por las necesidades alimenticias de la población.

Pero hay que evitar caer en los espacios comunes: ya sea en falsos nacionalismos, que se centran únicamente en el origen y no en la esencia –desigualdad, explotación- o en falsos desarrollismos, que “si no nos abrimos, no vienen a invertir”. La pregunta es qué producir, cómo producir y para quién. Cómo reproducirnos sin destruir la Naturaleza, que es en primera y última instancia, nuestro medio de vida. Y ahí es donde nos preguntamos para qué viene Chevron.

Por lo menos algo nos queda claro, Chevron es Chevron y pese a toda publicidad que tiren, el Amazonas seguirá allí, pero envenenada con 500 mil hectáreas de desechos químicos. Chevron es Chevron y sigue debiéndole 19 mil millones de dólares a Ecuador, por 30 años de negligencias, muertes y destrucción. Y Chevron es Chevron y ahora ha dado su primer paso en la Argentina.

El ministro huyó por los techos vestido de policía

Crónica de un paro docente que empezó reclamando mejoras salariales, edilicias y sanitarias, y hoy sigue con los padres de los alumnos tomando 16 colegios en Comodoro Rivadavia, la ciudad petrolera récord en prostitución, cocaína y venta de plasmas.

La artista comodorense Veroka Velázquez me sopla que en su ciudad las escuelas están tomadas.

-Como acá…

-No.

Bueno, ya logramos romper el cerco mediático. Ahora vamos a entender.

El modelo extractivo

Comodoro Rivadavia es una ciudad especial. Por dos cosas: allí hay una cantidad importante de yacimientos petroleros; y porque sopla un viento insoportable de cientos de kilómetros.

La ciudad chubutense tiene más de 300 mil habitantes. Se acuesta sobre una serie de cerros, y tiene vista al mar. Sin embargo, dicen los inexpertos en paisajismo, es dura.

Comodoro encarna este tipo de contradicciones del modelo extractivo: es una ciudad rica y pobre. El dinero que genera el petróleo marca récords en venta de plasmas, cocaína y prostitución. Los diarios comerciales la señalan como la más insegura. El estado se contenta con las regalías, pero las inversiones no se ven, ni se sienten, ni se palpan.

El conflicto

El 22 de agosto de este año estalló en Comodoro un conflicto docente por mejoras salariales que empezó con una asamblea permanente y que hoy tiene 16 escuelas tomadas, no por ellos, sino por padres autoconvocados.

La discusión de adaptar los salarios a la canasta familiar llevó al despertar de otros estatales como los médicos, que se movilizaron junto a los docentes para discutir de fondo el modelo de lo público, y hasta policías y porteros.

Canasta familiar: 14 mil pesos.

Sueldo promedio de un docente: 4.500 pesos.

“Estamos pidiendo solamente mil pesos más – cuenta Gabriela, maestra jardinera- acorde con la canasta familiar de Comodoro. Además reclamamos mejorar la obra social, porque cada vez que vamos al hospital tenemos que pagar un dinero extra. Todo se suma a la calidad educativa y el estado edilicio de las escuelas: muchas están en pésimas condiciones”.

El panorama del deterioro es completo: las escuelas públicas, sus trabajadores y alumnos, están abandonadas.

“Desde hace 5 años la canasta aumentó un 100% – cuenta una docente de primario, Viviana-. Y el sueldo aumentó 50. Hemos tenido un deterioro en el salario real. Deberíamos estar hablando de recomposición salarial. Aspiramos a un aumento, pero sabemos que no vamos a tener todo lo que queremos”.

Las mejoras salariales y de obra social son reclamos históricos de los docentes comodorenses, que vienen trazando acciones desde hace más de 2 años, sin resultados. “Veníamos haciendo paros de 1 o 2 días o pequeñas acciones de fuerza”, recuerda Viviana. “Pero desde el 22 de agosto decidimos empezar una asamblea permanente: no estábamos de paro, asistíamos a nuestro trabajo, pero avisábamos que íbamos a estar haciendo asambleas”.

Además de las urgencias de siempre, los tiempos electorales agitaron esta maniobra: “Si te dijera que no, te estaría macaneando: cualquier gremio tiene en cuenta el momento en que el gobierno se pone a prueba porque los patrones son más flexibles”, se sincera Viviana, que además es delegada de la regional sur de Atech, el gremio docente. “Pero de esa misma manera podrían haber resuelto el problema y capitalizado para ellos. Siempre las medidas van a favorecer o no a alguno de los partidos, más en una elección. Pero la intencionalidad política-partidaria nunca estuvo en esto”.

Viviana está viendo la televisión y nota la repercusión de su lucha: “Estoy viendo los resultados de las elecciones y evidentemente la capitalizó la oposición”. La oposición al gobernador Martín Bussi es encabezada por el ex gobernador Mario Das Neves, que obtuvo más del 50% de los votos. Entonces razona Viviana: “Pero si fuera por los docentes no podrían haberlo apoyado, porque en 2005 nos reprimió en las manifestaciones y fue el primero que aplicó descuentos en los sueldos”.

Reunión de padres

Con los docentes en asamblea permanente y sin respuestas, las reuniones de padres fueron tocando otros temas aparte de cómo se porta Franquito o que a Paulita no le gusta el menú del mediodía. “Los padres empezaron a organizarse cuando vieron que la única reacción del gobierno era descontarnos los días de paro, las sanciones, las amenazas”, cuenta Viviana.

Para los más escépticos algunas maestras hasta llegaron a mostrar sus recibos de sueldo en esas reuniones. “Se dieron cuenta que no era ficticio cunado les decíamos que estábamos por debajo de la línea de la pobreza, que no es que nos queremos comprar una 4×4”.

Los padres empezaron a formar parte de las reuniones docentes y poco a poco comenzaron a organizarse según los colegios, y después según las zonas, y así: “Decidimos involucrarnos a partir de que habían transcurrido 14 días sin clase, a participar de las asambleas y a visitar las escuelas. Vimos que el problema que se planteaba era real”, dice Héctor, que tiene hijos en la secundaria y en el nivel inicial. Sigue: “Con mucha sorpresa nos encontramos con escuelas públicas que podemos catalogar de primera, de segunda, tercera y de cuarta. Tienen numerosos problemas: edilicios, de seguridad, hay presencia de roedores, agua potable en contacto con agua de cloacas”.

Otras irregularidades que notaron los padres en estas primeras recorridas: “Hay mucha obra pública tercerizada. Varias empresas hacen las construcciones para el estado provincial y hemos notado que 2 aulas salieron en una licitación 1 millón de pesos. Resulta llamativo y hasta muy oneroso”.

Los padres como Héctor sintieron que – también- tenían que hacer algo: “Eso dio nacimiento a esta pequeña organización que llamamos “Padres en defensa de la educación pública”, acompañando no sólo el reclamo salarial – que por cierto es más que justificado, sino todo lo que mejore a la calidad educativa”. Se dividieron así en zona sur, centro y norte para ordenar las asambleas y centralizar los reclamos. Héctor es uno de los delegados de la zona norte.

El modelo público

La primera acción fuerte de los padres, además del sólo acompañamiento a las medidas docentes, fue la vigilia en una serie de colegios: una toma pero del lado de afuera, permitiendo las clases pero visibilizando el reclamo y la posición familiar. Explica Héctor: “Se decidió montar una vigilia en la parte de afuera de las escuelas al ver que el problema no se resolvía y que el gobierno no daba respuestas”.

Gabriela, la maestra jardinera, explica por qué es clave este acompañamiento de los padres: “Sino parece que nuestra lucha es solo por el aumento salarial. Pero si empezamos a construir entre todos podemos pelear por los planes educativos, con los que no estamos de acuerdo: el Ministerio bajó la orden de que los chicos “transiten” y los alumnos pasan de año sin una buena base de contenidos”. Héctor confirma que muchos padres reclaman – a los docentes, encima- que los chicos llegan a la universidad con una “mala base”. Dice Gabriela: “Han sacado materias como Historia y otras de nivel cultural, como está pasando en Buenos Aires. La idea es no perder la calidad educativa pública. Porque si se desgasta, lo que va a pasar en Argentina es que las escuelas públicas no existan más, como en Chile”.

Héctor asegura que su involucramiento fue natural, ya que su familia es “luchadora” y él mismo participó de un conflicto salarial porque es estatal: es policía. “He participado de lo que han sido 50 días de acampe frente a la casa de gobierno que reclamábamos mejoras salariales, pero no hemos llegado a un buen acuerdo: los policías de la provincia cobramos 5500 por mes”.

Entonces mira todo el sistema público, como padre, como policía y como parte de una lucha docente: “Esta es una ciudad que tiene conflictos con el hospital público, con la educación, con la seguridad pública y también con la justicia. Hace poco hubo un homicidio muy grave, violaron y mataron a una menor de edad y el hecho no se esclareció”.

También el gatillo fácil: Iván Torres, Pablo Ovando, César Monsalve. Héctor: “Sí, sí, es así como decís”.

El ministro del ventiluz

¿Qué dice el gobierno a todo esto, si en total hubo más de 30 escuelas tomadas, quilombo en colegios, centros de salud y autopistas que cortaban los accesos a los yacimientos petroleros? Ahí les tocaron el culo.

“El gobierno no tiene ningún contacto con nosotros. Su estrategia es negar que exista el conflicto, sentarse a hablar con la dirigencia provincial que no nos representa. No hay ningún tipo de respuesta”.

Viviana ensaya esa respuesta, tan típica que puede ser aplicable a cualquier conflicto de docentes atrapados entre el gremio y el estado. Pero sobre todo hay una anécdota que responde lo mismo y demuestra que la negación del conflicto por parte del gobierno es tremendamente literal:

El 18 de octubre el propio ministro de Educación, Luis Zaffaroni, acudió a una serie de escuelas tomadas. Su intención era “normalizar” la actividad educativa como resultado de un oficio del Ministerio Público Fiscal que acusaba a los padres de “usurpación, coacción, atentado, resistencia a la autoridad y daños”. El ministro y una comitiva de funcionarios lograron con estas amenazas disolver momentáneamente dos tomas. “Porque al día siguiente los padres ya iban a volver”, asegura Viviana. Sucedió que, embalado por estos primeros resultados, cerca de las 9:30 de la mañana Zaffaroni llegó al colegio Hipólito Yrigoyen, del barrio Mosconi de Comodoro. Los padres, docentes y alumnos se plantaron y plantearon discutir con el gobernador las razones de la toma, no la toma. Nervioso, Zaffaroni se metió en la biblioteca del colegio junto a una parte de su comitiva y efectivos policiales. Viviana: “En eso un funcionario del gobierno le pegó un cachetazo a un alumno. Ahí los padres empezaron a llamar gente, querían hacer un acto en contra de este directivo. En un rato éramos una multitud afuera, como 400 personas”. Zaffaroni seguía en la biblioteca. Una hora, dos, tres. Los ministros fueron saliendo, de a uno y sin custodia. Cuatro horas, cinco, seis. Incluso se fue como vino el funcionario que le había pegado al pibe. Siete horas, ocho, nueve. Zaffaroni seguía adentro, y la gente afuera. Diez, once. Algunos se metieron en la biblioteca: “O está muy bien escondido o no está”, dijo Carlos Magno, secretario general de la regional sur de Atech. Con las horas se supo que escondido no estaba. Zaffaroni, haciendo honor a su apellido, había salido por los techos.

Diarios regionales con intenciones de informar el hecho como una toma de rehenes con final exitoso, informaron: “A las 20:43, Zaffaroni hizo el último intento de salir por la puerta de la biblioteca, aunque en realidad se trató de una maniobra de distracción, ya que la policía había diseñado un operativo especial de escape por el ventiluz del techo de la biblioteca, desde donde se descolgó una soga, que subió al ministro al techo y de ahí a la superficie. En la escapatoria, el ministro (quien según algunas versiones salió vestido de policía) perdió un zapato”.

Hace 6 seis años atrás, en otra provincia sureña, otro alto funcionario de gobierno debió vestirse de policía para huir de la Casa de Gobierno de Neuquén, en medio de otra protesta docente: Jorge Sobich por el asesinato de Carlos Fuentealba.

Viviana resume: “Fue altamente simbólico lo de Zaffaroni”.

Esta historia no tiene remate: cada día las asambleas deciden los próximos pasos. Los docentes encabezan, los padres apoyan, los jóvenes comienzan a organizarse para garantizar la continuidad de las discusiones.

La artista Veroka tiene una teoría meteorológica de cómo se curte el sur del país: con el viento que hay, ¿cómo no vas a resistir?

Imagen: NosDigital.

El último socio

YPF acaba de firmar contrato con la norteamericana Dow Chemical. Luego de invitar a Chevron a explorar Vaca Muerta, no estará de más preguntarnos de dónde salen estos muchachos.

Sobre el mismo desierto que conquistó la civilización en 1850. Sobre el suelo que es mapuche y muchos ni lo notan. Sobre esa Patagonia enorme que se cree vacía. Sobre una tierra a la que se la bendice con el falso blindaje: No hay posibilidades de contaminación. Sobre esos horizontes que solo al verlos te dicen que la vida no está solo en las ciudades, que hay un refugio para los recursos naturales.

Vaca Muerta es como un semillero de figuras disponibles, cada pozo es el jugador que todos quieren en el mercado de pases. Los dirigentes locales se reúnen con los directivos de equipos de las ligas más importantes y llenas de billetes. Y se firman contratos.

En julio fue Chevron, empresa petrolera con tanta experiencia en el Fracking como en las tácticas evasivas a las condenas judiciales por contaminación. Ahora, entra a la cancha la estadounidense Dow Chemical. El 24 de septiembre Miguel Galuccio, CEO de YPF, firmó el contrato por un proyecto de inversión de u$s308 millones, de los que la Dow aportará U$S120 millones. La respetable multinacional química va explotar por fracking el territorio de 45 km2 de El Orejano, ubicado en el departamento neuquino de Añelo.

Los nuevos explotadores del subsuelo argentino –Sí, lo van a hacer explotar- nos cuentan en su página web[i] que vienen trabajando en nuestro país desde 1957 “conectando la química y la innovación con los principios de la sustentabilidad para ayudar a resolver los problemas más desafiantes del mundo”. Y como Monsanto y la Barrick Gold, hablan de sustentabilidad y principios pero con esas palabras no afirman lo que todos creemos.

Que hable un poco la Historia, que ella sabe:

-La Dow fue fabricante del napalm que Estados Unidos vertió, quemando todo lo que contuviese vida, en la Guerra de Vietnam.

-Una fuga de gas en 1984 en Bhopal, India, causó más de 20000 muertes hasta hoy según Amnistia Internacional[ii]. La filial de Dow, Union Carbide Corporation (UCC), es la principal accionista de la Union Carbide India Limited, la empresa india que gestionaba la fábrica de pesticidas. Desde 1987 Dow, a través de sus filiales, viene escapándole a los compromisos judiciales impuestos por el mismo gobierno indio.

Eso de las filiales embarra la cancha, confunde, dilata, pretende difumar responsabilidades. Es una práctica usual para las multinacionales con actividades en África, Latinoamérica y Asia. El objetivo es eliminar acusaciones directas a la casas matrices frente a cualquier desliz ambiental, de esos que no dejan de ocurrir. Volviendo a nuestro país, nos siguen contando que “La Compañía opera a través de sus subsidiarias Dow AgroSciences Argentina S.A., Dow Química Argentina S.A., y PBBPolisur S.A.”.

Según indicó Télam el día del anuncio oficial, se realizarán 16 pozos dedicados exclusivamente a la extracción de shale gas. Esto quiere decir que la técnica de extracción será el Fracking. Vocablo que como pocos goza de una triste celebridad puede requerir definición: Fracking o fractura hidráulica, es el proceso de perforación e inyección de líquido en el suelo a alta presión para fracturar las rocas y así liberar gas natural del interior de la tierra. Requiere entre 3,8 y 30 millones de litros de agua durante el proceso.

La Argentina del Bicentenario desarrolla la civilización con aquella lógica del presidente de los billetes violetas, solo que con argumentos actualizados y puestos al día. Ignora a los argentinos que habitan las tierras que indudablemente cambiarán profundo. Reprime a los que ponen lo único que tienen, que es el cuerpo, para frenarlos. Y pone en juego la clave decisión de nacionalizar YPF, invitando socios con prontuario por lo menos de fugados. ¿Será que se puede escribir otro final?



[i] http://www.dow.com/argentina/la/arg/es/

[ii] http://www.es.amnesty.org/noticias/noticias/articulo/tribunal-exige-a-dow-chemical-que-responda-de-la-tragedia-de-bhopal/

La tierra del fracking

En Chubut se viven tejiendo ofensivas y contraofensivas a favor de la extracción de petroleo a cualquier costo. YPF, el Ejecutivo Nacional y las organizaciones ambientales en la puja por el impacto ambiental en los pozos El Trébol y La Greta. 

Comodoro Rivadavia, la “Ciudad del petróleo”, puede llegar a tener un doble record: ser el hogar del primer pozo petrolero de Argentina en 1907, y a la vez poder ser el primer lugar de extracción de recursos no convencionales mediante el fracking. Ok, vamos de a poco, muchos términos específicos en pocas oraciones.

Fracking: o fractura hidráulica, es el proceso de perforación e inyección de líquido en el suelo a alta presión para fracturar las rocas y así liberar gas natural del interior de la tierra. Requiere entre 3,8 y 30 millones de litros de agua durante el proceso[i].

Recursos no convencionales: Según nos cuenta Repsol, estos hidrocarburos son aquellos “que se encuentran en unas condiciones que no permiten el movimiento del fluido, bien por estar atrapados en rocas poco permeables o por tratarse de petróleos de muy alta viscosidad. Bajo este nombre se engloban distintos tipos de hidrocarburos gaseosos, como el shale gas (gas de esquisto), el tight gas (gas de formaciones compactas) o el metano contenido en capas de carbón”[ii].

Aclarados los tantos, continuemos. Comodoro se encuentra dentro del Golfo de San Jorge, lugar privilegiado para la explotación petrolera donde residen 16 empresas en actividad y 6 más en fase de exploración. El golfo produce el 47,6% del crudo en el país, 3 millones y medio de metros cúbicos durante el 2012. Un pozo promedio usa aproximadamente 6 millones de litros de agua. En Chubut hay 7 mil pozos activos. Queda claro que el problema en la región es el agua De esto se trata todo: del agua.

El Trébol y La Greta, historia contaminada

El 13 de febrero de este año la Presidenta Cristina Fernández se hizo presente en Comodoro Rivadavia para la inauguración del pozo de El Trébol a tan solo 18km de aquella ciudad. Presentes a su lado estuvieron el gobernador Martin Buzzi; el presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio; el jefe de Gabinete de Ministros, Juan Manuel Abal Medina; el secretario de Política Económica y director de YPF por el Estado Nacional, Axel Kicillof. Pero hay una historia que hizo posible esta inauguración, que se inició doce meses atrás, en el 2012.

Cynthia Francisco, periodista y miembro del Foro Ambiental y Social de la Patagonia (FASP), le contó a NosDigital qué fue lo que sucedió previamente: “alrededor de mayo del año pasado el gobierno provincial comenzó a impulsar un nuevo marco regulatorio para megaminería e hidrocarburos de manera unificada. Había un artículo específico, el 87, que determinaba que los no convencionales iban a ser tratados y legislados directamente por el Poder Ejecutivo, dejando de lado al Legislativo. Sucedió que cada presentación que hizo el gobierno en los pueblos, se encontró con alguna manifestación contra la megaminería. No hay que olvidar que Chubut hay una resistencia bastante fuerte y que fue la primera provincia que prohibió esta actividad en las ciudades, a partir de las asambleas de Esquel y las que se formaron posteriormente. Como resultado de la oposición popular, a fin de año se desdobló el marco regulatorio: uno para minería y otro para hidrocarburos, que fue de los dos el único en el que se avanzó. Cuando se hizo el tratamiento de esta ley en la magistratura, las asambleas se acercaron para manifestar su rechazo a la nueva legislación, porque ésta incluía también la explotación de los no convencionales. Esa sesión se pospuso varias horas, y cuando se hizo, se sacó la ley sobre no convencionales”.

En octubre del 2012, con espacio de tres semanas una de la otra, se hicieron las auditorias para tratar los estudios de impacto ambiental tanto del pozo El Trébol como el de La Greta a 15 km del Río Mayo y a 350 km de Comodoro. Ambos estudios fueron impugnados por diferentes especialistas en cada audiencia. Ambos mostraron innumerables baches. Ambos fueron aprobados sin más ni más, lo que permitió seguir adelante con el proyecto.

Deficiencias del estudio de impacto ambiental en La Greta, tal como lo denunció la abogada Silvia de los Santos:

 -No detalla toda la legislación vigente en el país acerca de la actividad minera. No se cita la convención Americana de Derechos Humanos, presente en la Constitución.

– No se cita el Decreto 860, del año 1996 en lo que se refiere al uso del agua. No señala de dónde provendrían los 8 mil litros necesarios para su puesta en funcionamiento. No hay mapas de aguas superficiales ni subterráneas.

-La página 172 menciona la existencia de pueblos indígenas en la zona, por lo que está obligado el Estado argentino a realizar una consulta previa, libre e informada para poder realizar cualquier actividad. La consulta jamás se realizó.

Deficiencias del estudio de impacto ambiental en El Trébol:

-No están adjuntos los mapas hidrogeológicos.

-El pozo estaría a tan solo 135 metros de un cauce de agua que culmina 20 km. en el Océano Atlántico.

-No detalla de dónde saldrá el agua. Tan solo dice que será “comprada”.

¿Freno a las obras o freno al fracking?

Ahora debemos volver al 2013. La mencionada abogada Silvia de los Santos, en representación del dirigente mapuche Marcelo Pintihueque presentó un recurso de amparo para frenar las actividades en La Greta, ya que su funcionamiento ponía en peligro al río Mayo, fuente de vida tanto para diferentes comunidades como para los 230 mil habitantes de las localidades de Sarmiento, Comodoro, Rada Tilly y Caleta Olivia. Su presentación fue rechazada. Ellos apelaron. La Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia revocó la sentencia e hizo lugar a la acción de amparo, por lo que resolvió suspender las actividades en La Greta.

Y con El Trébol, ¿qué pasó? La empresa decidió también parar las actividades, ya que habían contratado a especialistas de Neuquén para iniciar la fractura hidráulica, que primero iban a ir a El Trébol –donde ya se perforaron a casi 3600 metros- y luego a La Greta. Pero como suspendieron al segundo pozo, prefirieron esperar a retomar las actividades y así trabajar en conjunto.

¿Cómo va a continuar todo esto? En palabras de Cynthia: “Uno puede hablar con diferentes autoridades que off the record te van a reconocer que la explotación petrolera no es una actividad productiva y que las inversiones recién estarían apareciendo ahora, gracias a la firma con Chevron. Por ahí no existe tal presupuesto de exploración de no convencionales en Chubut, incluso llamaron a la gente común a que aporte para la capitalización de YPF con la compra de esos bonos. Se ve que están buscando inversiones todavía y que estos anuncios en La Greta y El Trébol fueron más para tender un anzuelo a las diferentes compañías del mundo que estén interesadas en avanzar con esta actividad que otra cosa. Entonces, aparentemente, YPF no tiene el dinero por sí solo para invertir todo lo que estos pozos requieren, sin olvidarnos que los pozos de no convencionales requieren cinco veces más de inversión… como también cinco veces más de agua para su funcionamiento. Así, que puede ser que terminen sin funcionar”.

Habrá que esperar…


[i] http://www.dangersoffracking.com/

[ii] http://www.repsol.com/es_es/corporacion/prensa/newsletter/horizonte-no-convencional.aspx

La muerte de Vaca Viva

Chevron, el futuro socio de YPF en los yacimientos de Vaca Muerta, tiene un pasado bien oscuro, color petróleo, en Ecuador. Libertinaje de contaminación que derivó en la sentencia de un juicio que la multinacional estadounidense aún se niega a pagar. Qué puede pasar en Argentina.

Con voz solemne la Corte Suprema de Justicia argentina dictaminó: “De conformidad con lo dictaminado por la señora Procuradora General de la Nación, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada”. ¿De qué se trata todo esto? Ni más ni menos de la posibilidad de que una de las petroleras más grandes del mundo, Chevron Corp. pueda desembarcar sin problemas ni restricciones en nuestros suelos. El recurso fue presentado por la Procuradora General Gils Carbó para poner fin a un embargo impuesto a fines del año pasado que pesaba sobre la compañía norteamericana por 19 mil millones de dólares, luego de perder un juicio en Ecuador por la contaminación de casi 2 millones hectáreas de selva Amazónica, la diseminación descontrolada de distintos tipos de cánceres y demás “beneficios” de la explotación petrolera extractiva; yéndose sin pagar un solo centavo. Acá todo lo que generó Chevron en sus treinta años en suelos ecuatorianos. Acá, la verdadera cara del tan ansiado futuro socio de YPF para el yacimiento neuquino de Vaca Muerta.

“Los desechos iban a parar directo a los ríos”
Mientras para 1960 el país se sumía en un nuevo período de golpes militares que habrían de terminar en la década de los 80, las fuentes de oro negro pasaron de ser teoría a realidad, vieron en él una futura fuente de riqueza fácil. Sin embargo, la incapacidad técnica local para hacerse cargo de los yacimientos –y el control económico norteamericano sobre el continente- llevó al gobierno a confiarle los pozos petroleros a la flamante Texaco –adquirida por Chevron en el 2001-, cuya casa matriz compartía espacio con la Estatua de la Libertad. Así fue como en 1964, la petrolera pisó por primera vez la selva amazónica en las proximidades de la Ciudad de Lago Agrio, monopolizando la explotación hasta 1992, cuando se retiró con muy poca honra de las tierras que ella misma se había empeñado en arruinar. DSC_7762
Luis Yanza y Julio Prieto miembros de la Unión de Afectados por Texaco (UDAPT), están desde los primeros días en que algunos visionarios se atrevieron a denunciar a la compañía por la grave crisis ambiental y social que habían generado. Así, en 1993 presentaron una demanda a Texaco en los mismos juzgados de Nueva York. ¿Cómo siguió el caso? La petrolera aceptó ir a juicio y acatar el veredicto siempre y cuando fuese en las cortes ecuatorianas, diez años más tarde se la declaró culpable con una multa de 9 mil millones de dólares y en caso de no pagar al cabo de quince días se le duplicaba la cifra. Ante el inesperado proceso la multinacional se retiró del país sin pagar un solo centavo. Luis y Julio, de paso por Argentina y en diálogo con NosDigital nos contaron sobre las experiencias de esos fatídicos 30 años: “Lo que hicieron fue cuestión de ambición, lisa y llana. Era una compañía que en efecto tenía la tecnología apropiada para no contaminar en Ecuador y no la usó. Al perforar un pozo le tienes que meter mucha agua mezclados con químicos cancerígenos, a más no poder. Normalmente en los Estados responsables o con una legislación apropiada, te obligan a tratar estos líquidos. En Ecuador, en cambio, cavaban un hueco en la tierra, lo usaban de desagüe y largaban todo directo al río. Existían las patentes para evitar todo esto; tenemos las patentes de Texaco de 1965 donde la compañía, reconociendo el peligro de las aguas de formación –aguas que salen con la extracción del petróleo- cuando están en contacto con las aguas de riego y consumo, había desarrollado equipos de reinyección, con los que inyectaban estas aguas al subsuelo para que no pudiesen contaminar, tal como hacían en Estados Unidos. En cambio, acá: directo a los ríos.”
-La contaminación petrolera afectó a más de 2 millones de hectáreas, que estaban en parte habitadas por comunidades indígenas y campesinas, ¿cómo lograron pasarlos por alto?
-Todo esto fue posible ya que invisibilizaron a la gente que vivía allí. Si la multinacional hubiera reconocido la existencia de los pueblos originarios que estaban bebiendo, usando esas aguas contaminadas no lo habrían hecho. Ellos los vieron únicamente por la vía racista, del desprecio: “ellos son indios, no valen nada, no tienen derechos”. Los abogados de Chevron en el juicio argumentaban que la Amazonia era un lugar petrolero donde no tenían que vivir personas. Comentarios parecidos a los que se escuchan sobre Vaca Muerta en Argentina. Entonces se contaminaron los ríos y las tierras de la selva, los cuales dependen los pueblos que allí habitan, todas sus instituciones culturales dependen de la selva: es su farmacia, su biblioteca, su mercado. Ellos eran ricos, no pobres, ya que no necesitaban nada, lo tenían todo ahí. Y de repente no tienen nada, su espacio vital desapareció. Por ejemplo, el pueblo de los Cofanes pasó de ser 8 mil a menos de mil en unas décadas.

Chevron, contaminación y genocidio.DSC_7765
Fantástico el mundo que nos ofrece Chevron sobre sus explotaciones. Solo es necesario entrar a su página web www.chevron.com y leer sobre sus políticas de respeto a los derechos humanos y el medio ambiente. El corazón de uno se tranquiliza al saber que la compañía se asegura “que nuestros proveedores de seguridad sigan principios internacionales cuando protegen al personal y los bienes; evaluando cómo nuestras operaciones podrían impactar en la comunidad; y atrayendo a nuestros proveedores claves en cuestiones relacionadas con los derechos humanos” . Ni que hablar cuando se trata de la protección de la naturaleza: la empresa se guía bajo sus “Postulados de Operaciones, basados en dos principios claves: hazlo con seguridad o no lo hagas en absoluto y siempre hay tiempo para hacerlo bien”.
Pero si en sus palabras Chevron se muestra como la encarnación de los amores franciscanos al prójimo y a todo lo viviente, la realidad ecuatoriana bien lo aleja. Acá, algunos datos recogidos en el juicio y el veredicto sobre los rastros que dejaron entre 1964 y 1992 :
-30 mil millones de galones de residuos tóxicos arrojados, 20 mil galones de petróleo vertidos a diario y 53 millones de metros cúbicos de gases residuales quemados a diario.
-Las provincias de Orellana y Sucumbíos, donde se encontraban los yacimientos, poseen tres veces más casos de cáncer que el resto del país.
-La contaminación del suelo por diferentes metales supera todas las normativas internacionales. Por ejemplo, la presencia de mercurio es 8 veces mayor que el máximo ecuatoriano, de benceno es 1800 veces mayor y de plomo es hasta 3 veces mayor.

-¿Cómo cambiaron las costumbres para los pueblos indígenas luego de las explotaciones?

-Antes tenían su pescado del río, ahora no lo hay, y el que hay, sabe a gasolina. Incluso también su espiritualidad, ya que la empresa mató a los chamanes, a veces por represión, otras embriagándolos, subiéndolos a un helicóptero y echándolos por ahí. Hay muchas historias, violaciones a las mujeres, separación de las familias. Si vas allí, puedes dar fe de ello, por lo que te cuentan de primera mano algunos de los 30 mil afectados por Texaco. Los Tetetes han desaparecido o todavía no hemos encontrado ni a uno en los últimos tiempos. Los hemos acusado de genocidio y de genocidio cultural, que se trata de privar a sus pueblos de sus instituciones culturales. En el caso de estos pueblos, la selva ocupa todas estas funciones y al destruirla, destruyes también su cultura.

-¿Tuvieron que ser relocalizados?

Muchos se fueron río abajo, como quien dice. Otros se quedaron allí y se adaptaron; empezaron a trabajar para la petrolera, recibían su plata y empezaron a adaptarse al modo de vida occidental. Y de repente se dieron cuenta que eran pobres, porque les faltaba para cumplir con sus necesidades, porque no es rico el que más tiene, sino el que menos necesita, cosa que los indígenas habían comprendido bien con su modo de vida. En la Sentencia se reconoce.

Soberanía energética – contaminación multinacional
Cuando la Procuradora Gils Carbó le envió el recurso de nulidad a la Corte Suprema sobre el embargo que pesaba sobre Chevron en suelo argentino en solidaridad por su desacato ante el fallo de la Justicia ecuatoriana, lo hizo aduciendo que esta medida perjudicaba “la política energética y el desarrollo económico del país, así como con las finanzas públicas”; ya que ahogaba cualquier posibilidad de acordar con la compañía norteamericana su entrada al yacimiento de Vaca Muerta.
La actitud de la Corte Suprema no solo rompió con un freno a la impunidad, sino también abrió la puerta a recrear el desastre ecológico que saqueó, destruyó y mató a miles y miles de personas a lo largo de unas décadas. Acaso, ¿esta es la tan ansiada soberanía energética? ¿Hay soberanía cuando son multinacionales las que llevan adelante los procesos productivos? Un argumento en este sentido solo nos hace pensar que frente a una real necesidad de autodeterminación se esconden las intenciones de perpetuar la sumisión.

 chevron

[1] http://www.chevron.com/globalissues/humanrights/

[1] http://www.chevron.com/globalissues/environment/

 

[1] Coalición por la Defensa de la Amazonia, “Informes de expertos citados en el juicio por 19 mil millones contra Chevron”, Mayo de 2013.

Loncopué: mina linda, mina fea

El pasado 3 de junio, el pueblo neuquino Loncopué entró en la historia democrática Argentina al llevarse a cabo las primeras elecciones en las que se aceptaba o rechazaba un proyecto minero. Ganó el sí a una ordenanza que prohíbe la mina, frente a un gobierno que hizo todo lo posible para que fuera no. Aquí, la historia íntima de las trabas que pueden existir en un pueblo argentino donde el suelo tiene petróleo y minerales, pero la cosa se complica.

Cortesía Emiliano Ortiz Diario 8300 web

Loncopué es un municipio habitado por unas siete mil personas en el noroeste neuquino y cabecera del departamento provincial que lleva su mismo nombre. A fines de la década de 1980, un periodista radial lo bautizó “Capital de la Amistad”. Vaya uno a saber los motivos que llevaron a este hombre a llamarlo así, pero lo que sí está claro es que no subsisten ninguno de esos lazos.

En 2008 se dio a conocer la posibilidad de establecer un proyecto minero en el que la empresa china, Emprendimientos Mineros S.A, y la Corporación Minera de Neuquén (Cormine) extraerían cobre del cerro Tres Puntas, cercano al paraje mapuche Campana Mahuida, ubicado a escasos 15 Kilómetros del casco urbano. A partir de allí, los ciudadanos se organizaron y formaron la Asamblea de Vecinos (AVAL) y la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Campana Mahuida (Avacam), que junto a la comunidad mapuche Mellao Morales, propietaria de las tierras en cuestión, lucharon y militaron para divulgar su postura ambientalista.

A partir de ese momento, todo cambió en el día a día de un pueblo muy pequeño en el que todos se conocen con todos. La falta de comunicación, el prejuicio, la violencia, las acusaciones sin pruebas y la poca capacidad mediadora y pacificadora de figuras representativas de la comunidad tornaron la convivencia insostenible. Familias amigas ahora están enfrentadas, personas que se conocen de toda la vida ya no se pueden ver las caras. Literalmente.
Ante esta situación social y frente a la posible explotación minera que utilizaría sustancias como mercurio, ácido sulfúrico y cianuro, el miedo y la desconfianza invadieron al común denominador del ciudadano. Esto fue aprovechado por algunas personas de un sector que, detrás de la bandera ambientalista, escondían su gran objetivo: generar una imagen política y aprovechar estratégicamente la crisis de credibilidad que vive el histórico Movimiento Popular Neuquino (MPN), consecuencia de la mercantilización de la política ejercida desde hace años por sus funcionarios, para ganar poder.

Este panorama, sumado a la incapacidad del gobierno provincial de comunicar su postura y concientizar al ciudadano, o al menos intermediar para abrir un debate pluralista, dejó el campo allanado para que estos “ambientalistas” socaven poder y provocó que un gran porcentaje de la población se oponga al proyecto minero por tres simples razones que se retroalimentan: falta de información, miedo y descreimiento hacia el gobierno.

Cáncer de Estado

Alrededor del 65% de la población económicamente activa de Neuquén depende directa o indirectamente del Estado provincial y en un pueblo tan pequeño como Loncopué, los efectos de este fenómeno se notan a gran escala. Superpoblación en oficinas e instituciones públicas y empleados que no hacen más que marcar el ingreso al trabajo y volver a sus casas son algunas de las consecuencias que se observan fácilmente. Durante décadas, familias enteras han conseguido cierta estabilidad económica de manera cómoda y fácil, para luego transmitir esta ambición a las futuras generaciones que no aspiran a otra cosa que ser empleado estatal.

Argentina necesita de petróleo y minerales y Neuquén los tiene. El modelo económico que sostiene este Estado-dependencia en la provincia gobernada por Jorge Sapag gira, hace ya varios años, en torno a la extracción y explotación de recursos naturales. Esta actividad podría significar un gran desarrollo económico y social para la provincia, pero también, un gran desastre ambiental en zonas que, como en el caso de Loncopué, subsisten, no en menor medida, gracias a la actividad turística que sus paisajes y recursos atrae.

La invitación a no votar del Gobierno

El pasado 3 de junio Loncopué entró en la historia democrática Argentina al llevarse a cabo las primeras elecciones en las que se aceptaba o rechazaba un proyecto minero. El resultado fue contundente: el 82 por ciento (2.125) votó por el SI a la ordenanza 1054/2012 que prohíbe la actividad extractiva dentro del ejido urbano, contra un 14,9 (388) que se manifestó en contra de dicha normativa municipal.

Lo hecho por los vecinos ambientalistas para concientizar y evitar el desarrollo minero está claro: militaron, de manera leal para algunos, desleal para otros, por el NO a la mina durante casi cinco años. En cambio, las medidas tomadas por el Gobierno para transmitir su mensaje de tranquilidad y confianza a los ciudadanos brillaron por su ausencia hasta días previos a los comicios. Ahora ya es tarde y parecen no tener otra alternativa que escuchar la voluntad del pueblo. O quizás no, ya no cabe lugar para sorpresas.

En la mañana del primero de junio, dos días previos a las elecciones, el pueblo amaneció alfombrado con panfletos que invitaba a la gente a no concurrir al acto democrático que se llevaría a cabo, alegando que las elecciones no eran obligatorias y que no se cobrarían multas ante la posible ausencia (Ver foto). Este manotazo de ahogado fue tomado como lo que es: un acto de aberración que no hizo más que desnudar y esclarecer, si es que todavía hacía falta, la gran incapacidad del gobierno y las personas identificadas por el SÍ a la mina para comunicar su postura.

Durante la realización de las elecciones se identificaron a punteros y funcionarios del Movimiento Popular Neuquino tomando nota de quiénes entraban a la escuela a participar de la jornada y muchos ciudadanos recibieron mensajes de texto intimidatorios, “que recomendaban” no ir a votar para preservar el trabajo y la paz en el pueblo.

El gobierno provincial, en otra clara manifestación de ineficacia y desesperación, se tomó el trabajo de enviar, con dinero del Estado, claro, a su ministro de Coordinación de Gabinete, Seguridad y Trabajo, Gabriel Gastaminza, “a los efectos de garantizar el derecho electoral y que todo el proceso transcurra de la forma más pacífica y armónica posible”, según sus propias palabras.

Para terminar bien arriba, la Policía y Gendarmería local recibieron órdenes de no custodiar las urnas una vez finalizado el sufragio, por lo que tuvieron que quedarse los propios fiscales de mesa para hacerlo. “No es que nosotros no queremos hacerlo, disculpen, pero las órdenes vienen de arriba”, le explicó uno de los oficiales a las autoridades a cargo de la elección.

Si eran tantos y tan importantes los intereses y beneficios para la provincia y el pueblo, como ahora dicen los funcionarios, ¿Por qué no actuaron antes?, ¿Por qué no mediaron y abrieron el diálogo?, ¿Por qué no le dieron la oportunidad al ciudadano de escuchar su versión?, ¿Por qué no se preocuparon por comunicarle las ventajas del proyecto minero al pueblo?, ¿Pensaron que podrían pasar por arriba de la gente?, ¿Por qué tomaron medidas patoteras que sólo favorecieron a la división de la sociedad?

Las respuestas la saben sólo ellos, pero la división dentro del mismo partido ya se puede ver. Días posteriores a las elecciones la Vicegobernadora, Ana Pechen, admitió que “hubo fallas en la comunicación por parte del Poder Ejecutivo” y dejó entrever su opinión en cuanto a las próximas medidas que debe tomar el Gobierno: “uno no puede desconocer que hay un pueblo que tiene un sentimiento que debe ser entendido y considerado”, sostuvo y dejó en claro que su postura no es la misma que la del Poder Ejecutivo, al mando del gobernador Sapag.

Oscar-Livera niavero.org

Historia de la ordenanza

Los vecinos autoconvocados en AVAL y Avacam presentaron, en agosto de 2011, un proyecto de ordenanza al Concejo Deliberante que prohíbe la explotación a cielo abierto de minerales de primera categoría, el empleo de técnicas de lixiviación, es decir, la separación del mineral de la roca a través de la utilización, en este caso, de químicos tóxicos. Antes de que terminen su mandato, el cuerpo de concejales de la intendencia a cargo de Walter Fonseca sancionó dicha ordenanza, pero limitada sólo a la planta urbana de Loncopué.

Como ya se mencionó previamente, la posible explotación minera se llevaría a cabo a las afueras de la ciudad, por lo tanto, la ordenanza no tendría valor alguno. Es por esto que los vecinos de Loncopué impulsores del proyecto la rechazaron y reclamaron que se convoque a referéndum popular, según lo establecido en la ley provincial 53.

El 10 de Diciembre de 2011 asume la intendencia María Villone, quien, junto a los 7 concejales, impulsa la realización de las elecciones y ponen como fecha de las mismas el día 6 de mayo. Tiempo después toman conciencia de que el plazo es muy corto, por lo que el Concejo Deliberante, junto a la intendenta, el abogado Cristian Hendrickse (miembro de AVAL), y los vecinos impulsores del referéndum, identificados como “Mesa del Sí”, establecieron, sin darle lugar a opinión a los identificados como Mesa del No o pro mina, el día 3 de junio como fecha de realización.

En dicha elección, el 82 por ciento de los votantes manifestaron su intención de que se promueva la ordenanza 1054/2012 que prohíbe lo mismo que la anterior, pero sobre el territorio del departamento Loncopué, protegiendo, ahora sí, la zona involucrada.

Valor legal de la ordenanza

La ordenanza tiene contradicciones y errores que hacen peligrar su aplicación. Por esto, el Gobierno Provincial, a través de la Fiscalía de Estado, presentó, el pasado 13 de junio, una acción de inconstitucionalidad frente al Superior Tribunal de Justicia, contra dos artículos y el anexo I del documento, que, según este organismo viola 13 artículos de la Constitución Provincial y 5 de la Constitución Nacional.

El artículo 311 de la Constitución establece que  “el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo y los Municipios pueden convocar a consulta popular no vinculante sobre decisiones de sus respectivas competencias. El sufragio no será obligatorio. Quedan excluidas la materia tributaria y aquellas que no pueden ser objeto de consulta popular vinculante”.

En contradicción a este artículo constitucional el Concejo Deliberante del pueblo declaró al acto eleccionario de carácter vinculante y obligatorio avasallando con poderes y leyes tanto provinciales como nacionales.
El gobernador Sapag sostuvo que “la democracia es la expresión libre de las opiniones y de las ideas, pero una cosa es expresarlas libremente, como en el caso de Loncopué con respecto a la minería a gran escala y otra cosa es querer darle a estas opiniones el sentido de vinculante y obligatorio”, y agregó que el haber categorizado de esta manera al sufragio “es un conflicto de poderes porque nosotros no podemos pretender que con el argumento de la autonomía municipal se avance sobre la autonomía provincial o la soberanía Nacional”.

Por su parte, el fiscal de Estado, Raúl Gaitán, manifestó que ”de considerarse legítimo el actuar de las autoridades municipales de Loncopué se convalidaría que municipios de segunda categoría detenten competencias no asignadas, sin limitaciones ni controles orgánico-funcionales de ninguna naturaleza, y con una discrecionalidad absoluta y un total desapego del marco jurídico en la provincia”.

Otro grave error es que el territorio donde se pretende establecer la empresa minera se ubica fuera del ejido municipal, por lo tanto, cualquier documento aprobado por el Honorable Concejo Deliberante con respecto a este tema, como es el caso de la ordenanza 1054/2012, no tendrá valor alguno, ya que éstos sólo ejercen su poder sobre la localidad de Loncopué y no sobre el departamento.

Un dato llamativo, pero no menor, es que la ordenanza llama a votación a los “ciudadanos inscriptos en el padrón electoral del ejido municipal de Loncopué”, presentando aquí una gran contradicción al dejar sin voz ni voto a las personas que no habitan en el casco urbano, entre ellos a los más perjudicados, los habitantes de Campana Mahuida.
Un Gobierno incapaz y con grandes problemas de comunicación, una localidad que no quiere sus aguas contaminadas, pero tampoco dialogar, y una ordenanza poco válida en términos legales son los protagonistas de esta historia que, claramente, no terminó en el poético acto eleccionario del último 3 de junio.