#yoylayuta cuando te detienen

Nos venís contando muchas de tus historias de todos los días con la policía. Los abusos se repiten de forma sistemática. Las devoluciones en las palabras de Vanesa Orieta, el CORREPI, el CELS, la Asociación Permanente por los Derechos Humanos y los hechos de todos los muertos por gatillo fácil. 

Sabemos, porque lo vivió Luciano Arruga y nos lo contó su hermana, Vanesa Orieta, que el pobre no tiene dónde hacer públicas sus denuncias, no tiene cómo defenderse, está siempre manipulado por algún sector político, de las fuerzas de seguridad o judicial.

-Mantener a los pobres sin ningún tipo de derecho para de esta manera manejar su forma de pensar, sus decisiones -nos decía-.  Desde el sector judicial, a los pobres se los utiliza por ejemplo armándoles causas, siendo conscientes de que no tienen ningún tipo de defensa, de que el sistema carcelario solo encierra pobres, entonces todo sigue así. No tienen contención ni canal donde hacer efectivas las denuncias. Desde la policía, el caso de Luciano es el mejor ejemplo: abusar de la pobreza de un pibe que es falto de todos sus derechos para utilizarlo en el robo porque el pibe, por miedo, no lo va a denunciar, porque además es común que se utilice la violencia, porque no se va a poner a pensar que alguien se puede poner a protestar por él. El pibe pobre o es depositado en un barrio pobre, en un penal, en un instituto de menores o en un manicomio. La policía tiene una relación de control sobre los pibes

Sabemos, porque lo vivió ella y también Angélica, la madre de Kiki Lezcano, y también Omar Núñez, padre de Diego, asesinado por la policía, que después de denunciar, llegan las amenazas, los aprietes. Por eso, Familiares y Amigos de Luciano Arruga recomienda denunciar en el Poder Judicial -y nunca en comisarías- siempre acompañado de un organismo de Derechos Humanos.

Sabemos que en otros sectores sociales, y en ese mismo, pasan cosas como esta que nos contó un lector en #yoylayuta que no se animó -por miedo a algún tipo de represión- a decir su nombre: Una vez la policía me paró mientras yo estaba fumando y me hizo tragarme una piedra entera. Me dijeron que la tragaba o me llevaban detenido.

Sabemos cuándo llega algún sentimiento de alivio, al menos: cuando se conoce a otros en su misma situación y se sabe que no se está solo. Como cuando Angélica conoció a la madre de Arruga, a la madre de Camila Arjona.

Podemos conocer la ley y cuándo pueden detenernos, cuándo no:

Ley orgánica de la Policía Federal N° 23.950

Art. 1, Inciso 1: Fuera de los casos establecidos en el Código de Procedimientos en Materia Penal, no podrá detenerse a las personas sin orden de juez competente. Sin embargo, si existiesen circunstancias debidamente fundadas que hagan presumir que alguien hubiese cometido o pudiese cometer un hecho delictivo o contravencional y no acreditase fehacientemente su identidad, podrá ser conducido a la dependencia policial que correspondiese, con noticia al juez con competencia en lo correccional en turno y demorada por el tiempo mínimo necesario para establecer su identidad, el que en ningún caso podrá exceder de diez horas. Se le permitirá comunicarse en forma inmediata con un familiar o persona de su confianza a fin de informar de su situación. Las personas demoradas para su identificación no podrán ser alojadas junto ni en los lugares destinados a los detenidos por delitos o contravenciones”.

Podemos conocerlo provincia por provincia en el documento del Cels.

Podemos conocer paso por paso y caso por caso qué hacer si se nos para un cana adelante, gracias a la organización de CORREPI, que recomiendan, entre otros, Familiares y amigos de Luciano Arruga: el Manual del pequeño detenido, hecho por CORREPI.

-Llevá siempre DNI.

-Sabé que las armas la tiene la policía. Mirá todo lo que hacen, pero tratá de no ponerte nervioso.

-Tenés derecho a hacer una llamada.

-Preguntá por qué te detienen.

-Leé lo que te hacen firmar para poder contarlo después.

-Si sos menor, preguntá si dieron intervención al juez de menores, que tus padres o encargado lleve la partida de nacimiento a la comisaría.

-Siendo menor, no te pueden detener por averiguación.

-Que te acompañen cuanto antes.

-Pedí el blanqueo y presencia del médico.

-No podés estar mas de 12 horas detenido.

-Si vas a la comisaría y dicen que no está ahí quien sabés que fue detenido ahí, hacé un habeas corpus.

-Tenés derecho a que tu abogado esté presente en la indagatoria y tenés derecho a negarte a declarar.

-Si te pegaron, que te revisen en un hospital y que quede registrado.

Bernardo Blázquez en twitter: A mí me pusieron contra la pared y me palparon de armas pq un amigo tenía gorrita puesta!!!

Otro prefirió guardar su nombre: A mi me quisieron levantar volviendo de la escuela. En barrio Manuelita en San Miguel son re pajas los de la gorra te siguen con el auto como una cuadra acosandote.. una vez me dijeron q me suba al auto q ellos me llevaban a mi casa, les dije q ni aunq fueran la gorra me subía a un auto, me decian q la iba a pasar bien y todas esas mierdas y ahi me saq y empece a levantar la voz y medio a gritar en medio de la calle q “q carajo se creian” como empece a armar bardo y se acercaron un par de vecinos me diieron q era una puta y se fueron jajaja. En otra vuelta allanaron mi casa. cero respeto los chabones fumaban en mi casa rompieron un vaso y bueno momento de mierda y odio a la puta yuta para siempre.. fachos del orto.

Pero sabemos que es difícil, que las condiciones no son las que nosotros ponemos. Juan Manuel Combi, abogado en la Asociación Permanente por los Derechos Humanos, cree que es un muy buen manual, que construye ciudadanía, pero que es difícil inculcarlo en los barrios:

-Uno le puede dar consejos de qué hacer a una persona, pero hay que estar con esa persona en el momento de ser detenido. Esto no es una crítica ni al manual ni a CORREPI. Es una limitación de los manuales. Los pibes saben mejor que nosotros qué hacer ante la policía, el problema es que en la situación de violencia que viven cotidianamente como que no te pare el colectivo, es difícil ponerse a la altura de una discusión con un policía. Me lo tomo como una pregunta. Aun planteándolo con cuidado, es muy difícil que los pibes puedan pensar qué hacer en ese momento, pero el manual seguro que es enriquecedor. No hay recetas perfectas. Las fuerzas institucionales se aprovechan muchas veces del desconocimiento de los derechos. La Justicia presupone que uno tiene que conocer todas las leyes. El Colegio de Abogados propone en propagandas en los subtes “No hagas nada sin tu abogado”. Es gravísimo. ¿Cuánta gente no tiene acceso a un abogado? En una situación más justa e igualitaria, los abogados no deberían existir, o al menos, reducir mucho el marco de su intervención. No sé qué puede hacer un pibe cuando lo coimean, pero yo me pongo a disposición de quien necesite un abogado para eso. Seríamos muy soberbios como abogados en aconsejar a quienes son sometidos a estos tratamiento por parte de la policía. Recomiendo denunciar, pero no todos pueden. Habría que denunciar ante mecanismos estatales. En el caso de coimas por control vehicular: fiscalía de turno del lugar donde ocurrió. Igual que el caso de tortura que significa hacerle tragar la marihuana al pibe que encontraron fumando. Es una tortura psicológica. En caso de causa armada, denunciar ante fiscalía de cámara en la Provincia y ante Cámara Criminal en Nación.

Con organización, visibilizando los casos, acompañando a las familias, a las víctimas, generando vínculos de confianza y por sobretodo, además de proveerles información, humanizar cada acción para que sientan el acompañamiento desde el afecto.
Y es muy importante decir siempre que hay un “próximo”, una nueva víctima, y que nadie está exento, por lo tanto es muy importante la participación de todos.

Sabemos, por escuchar sábado a sábado Desde Afuera, el programa de radio de Familiares y Amigos de Arruga, que con organización, visibilizando los casos, acompañando a las familias, a las víctimas, generando vínculos de confianza y por sobretodo, además de proveerles información, humanizar cada acción para que sientan el acompañamiento desde el afecto.
Y es muy importante decir siempre que hay un “próximo”, una nueva víctima, y que nadie está exento, por lo tanto es muy importante la participación de todos.

Y sabemos, porque CORREPI nos lo enseñó cuando nos acercábamos a las familias de David Vivas y Javier Alarcón, asesinados en Quilmes por la policía, que todos los casos de gatillo fácil, violencia policial, causas armadas, torturas, detenciones arbitrarias, acoso callejero,… no están sueltos: “Son parte de un accionar cotidiano que no solo se cobra vidas sino que funciona, se expresa, en distintas formas como el hostigamiento, las amenazas, la persecución, todo lo que apunte a que la cana en el barrio es quien manda. Entonces, evita que aquellos pibes que potencialmente podrían organizarse y cuestionar las bases de este sistema de explotación transformen su conciencia o su resistencia a la hegemonía o se organicen. Tienen una clara función de disciplinamiento y de control social todas estas prácticas cotidianas de detenciones arbitrarias: te llevo porque no me gustó tu gorrita. Todo eso lleva a generar un miedo que paraliza. La Justicia es otra pata necesaria para que todo esto sea posible”.

Mientras Cecilia, conductora de Desde Afuera, nos informa cómo denunciar ciertos hechos (con gendarmes, prefectos, policía federal, aeroportuaria o prefectura) hay que dejar asentada denuncia en el 0800-5555-065, donde funciona el Ministerio de Seguridad de la Nación, a veces la denuncia sigue su curso, a veces no. En la Ciudad de Buenos Aires por hechos con la Policía Metropolitana o en la Provincia de Buenos Aires, o en las provincias, los números a marcar simplemente redoblarían la represión y los uniformados, se pregunta: ¿por qué hay un Ministerio de seguridad y no uno de vivienda?

yoylayuta2 608x1080-2

Tu grato nombre

Por Luis Santucho.

A pesar de los constantes acontecimientos históricos de provocación porteña contra el Interior de su propio país, el futbol aparece como uno de los nexos culturales que nos convierten en pueblo de la Nación Argentina. ¿Qué explicación racional puede haber para que un club del barrio de Nuñez en Buenos Aires, sea la manifestación del alma de grandes mayorías de este país? La ciudad que se hizo portentosa con la creación del Virreinato del Río de la Plata miró siempre con desdén a los pueblos originarios y las culturas ancestrales con sus territorios sagrados. Las guerras de la independencia se hicieron a pesar del pensamiento eurocéntrico de las elites porteñas y posteriormente, la Guerra de la Triple Infamia como la denominó el tucumano Alberdi, fue el genocidio de la política centralista contra los pueblos indoamericanos, un trauma que aún chicotea el cerebro de los vivientes de la región. Los revolucionarios norteños de la década del 70 la apodaron “Saigón” para simbolizar el lugar de las grandes traiciones. Buenos Aires es ahora nada y River es todo, un grito indignado con un profundo contenido de religiosidad popular, con sus colores y sus vestimentas, sus héroes y villanos que se parecen a Dios y otras veces al Diablo.
En mi historia personal River vino de la mano de un tío que se pareció mucho a mi padre, por boca de él escuche La Maquina y los nombres de Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Lostau…. Interminables días de mi infancia jugaba en el patio de mi abuela con la ilusión de estar en ese Monumental que aún era una herradura. Tenía 7 años cuando ví a River por primera vez en mi vida, justamente en mi ciudad natal enfrentando a Central Córdoba. Aún recuerdo un inominado olor a perfume cuando la banda roja con botones pisaba el césped y las lágrimas de mi tío se iban con el viento del poniente. Estaba ahí cuando Ermindo Onega puteaba en perfecto porteño y la Gorda Matosas acariciaba mi cabeza. Escuché el primer campeonato de River a través de una radio Tonomac que me regaló mi padre y nunca olvidaré las voces de Yiyo Arangio y los comentarios de Oscar Tipito durante ese inolvidable 1975. Lloré esa noche cuando un niño llamado Bruno convirtió el gol que nos hizo campeones después de 18 años. Casi al mismo tiempo se fueron los sueños de jugar en River junto con la tragedia familiar que también fue social, y un Monumental que pudo llegar a ser un anexo de la ESMA.
Y por fin llegamos a esta época digital de nuevos colores e imágenes que transformaron profundamente la cultura popular, y el futbol que comenzó a ser de todo el pueblo argentino, gracias a la decisión política de un gobierno que enfrenta como ningún otro a las grandes corporaciones del poder mediático.
Ayer viendo el increíble descenso de River, mientras mi hijo lloraba desconsolado, buscaba volver a ser definitivamente el niño que jugaba entre los árboles. Sacudió mis hombros un estremecimiento de frío y la tarde se iba haciendo noche en el corazón del sentimiento popular. Las calles están desoladas, solamente vuelan papelitos de colores de una tarde gris, hay un niño dormido en el subte, que no quiere despertarse. Buenos Aires es mas nada que nunca y River Plate tu grato nombre una totalidad que nos hace libres para siempre.

A propósito del regreso de River a Primera División, Luis Santucho, el sobrino del Robi (http://www.nosdigital.dreamhosters.com//2012/07/llamarse-santucho-es-un-honor/), nos acercó este texto que escribió desde Santiago del Estero, con el dolor del descenso y la pasión de un hincha sesudo.