El misterio de Dancing Mood

Hugo Lobo, creador del fenómeno musical Dancing Mood, entiende que parte de la magia está en ser y buscar ser diferente en la expresión artística. La historia y el espíritu de la fusión de géneros que da baile y ritmo semana a semana a un público que se renueva y se multiplica sin por qué.  

IMG_4612Tiene puesta la camiseta de Atlanta, lentes negros y gorra. Chivita y un aro grande que le cuelga del lóbulo izquierdo. Pantalón de jogging y una cinta en la muñeca izquierda, de esas que te dan libre acceso cuando levantás y mostrás el brazo. Es jueves y, como desde hace meses, del otro lado de Ciudad Cultural Konex, en la vereda, la calle Sarmiento al 3100 está repleta. Hay fila para entrar y hay también muchos panes rellenos, heladeritas con bebidas y pibes esperando a otros pibes que vienen a la fiesta.

El cielo amenaza pero el patio al aire libre está colmado. Una pareja cercana a los cincuenta años se abraza bajo el paraguas cuando empieza a garuar. El público explota y casi a modo de ritual los brazos se agitan hacia el cielo. Dancing Mood está en el escenario: 14 músicos toman forma de fusiones ahí arriba.

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Hugo Lobo es creador y trompetista de Dancing Mood, la orquesta que desde 1999 propone el baile. De familia de músicos, sus primeros pasos musicales fueron a los cinco o seis años, aunque recuerda estar con la música al lado desde que nació.

IMG_4771–       ¿Está bueno que los pibes entren a la música de chicos?

–       La música a los chicos los ayuda en todo sentido, en la coordinación, en la atención. Motrizmente hablando también, el ejercicio de dominar un instrumento y leer una partitura a la misma vez. El sentido de proyección y de grupo. Escuchar, ser parte de un ensamble y de una orquesta, tiene un montón de factores que a un niño le sirven para toda la vida, más allá de que quiera ser músico o no. Desarrolla muchísimo intelectualmente a los pibes.

Hugo está convencido de esto: forma parte de la orquesta infantojuvenil “Vamos los pibes”. “Está enfocada en ayudar a los pibes con problemas en todo sentido. Laburamos con 15 colegios de Villa Crespo. Nos mandan chicos que tienen problemas de conducta, de educación, problemas en la casa, problemas con la alimentación, económicos. Es gratuita. Funciona en el Centro Cultural Osvaldo Miranda, en el Club Atlanta. Los pibes meriendan y tienen clases de música todos los días, del instrumento que ellos elijan, y ensayo de orquesta y de lenguaje musical una vez por semana”, cuenta.

–       Más allá de la orquesta, desde tu programa de radio o redes sociales también compartís música, libros, películas.

–       Me gusta compartir ese tipo de cosas, tanto la música como la lectura, y lo hago con el programa de radio. Poder enseñar a los chicos y a pibes grandes también. Me parece copado. Tuve la suerte de que mucha gente lo pueda hacer conmigo. Maestros con los que aprendí: ellos me mostraban música, cine, de todo un poco. Creo que compartir lo que a uno le gusta, el conocimiento que uno tiene o una emoción, o algo que te puede transmitir una película, un libro o un disco está bueno. Calculo que algunos flashean con eso, a mí me gusta que lo hagan conmigo y está bueno hacerlo con la gente.

–       ¿Cómo te sentís cuando te toman como referente?

–       Desde mi lugar, para mí es un flash, pero tengo los pies sobre la tierra. Sigo estudiando y compartiendo los conocimientos que aprendo. Primero me da vergüenza, me causa gracia, pero por otro lado, cuando miro para atrás, el calendario, la carrera de Dancing Mood, mi carrera como músico, creo que sin querer uno fue haciendo un montón de cosas y que un pibe joven te tome como referente se va dando solo. Ahí uno lo toma con un poquito más de seriedad, pero siempre la primera impresión es rara.

Mirar para atrás. Implica 15 años de carrera de una banda independiente que apuesta a las fusiones y transita por diferentes costados de la música. “Me gustan los diferentes estilos, yo escucho desde Iron Maiden hasta Los Carpenters, pasando por Mozart. Creo que al que le gusta la música, le gusta la música, en general. Todos los estilos tienen algo bueno. No soy de la idea que se tiene que escuchar un solo estilo. Al que le guste un solo estilo quizás sea un estilista y no le gusta la música. Todo tipo de música tiene que ver con otro estilo siempre. Se influencian mutuamente”, dice Hugo.

–       ¿Te enfrentás con resistencias a la hora de mezclar jazz y cumbia?

–       Sí, de pelotudos. Está lleno, uno tiene que lidiar con eso. Al principio me enojaba, después me cagué de risa. Charles Mingus tiene un disco que se llama Cumbia & Jazz Fusion y es del año 78. Hay muchos músicos ignorantes también. A la cumbia se la encasilla en un solo género: la cumbia villera. Es lo mismo decir que el jazz es Walter Malosetti y nada más. Te puede gustar Walter Malosetti o no, o te puede gustar Damas Gratis o Los Corraleros de Majagual. Si vos sos tan boludo de tener un horizonte musical ahí nomás, para solamente pensar que la cumbia es Damas Gratis y a partir del 2000, bueno, veremos cómo te va con lo que hacés.

–       ¿Siempre pensaste a la música desde esa apertura?

–       Mi viejo es y fue músico y tocó con un montón de géneros diferentes. Siempre en mi casa hubo discos de todo tipo. En un momento tuve una cosa barrabrava de escuchar Ska, pero muy de chico, adolescente, y todo lo que tenía que ver con los Rolling Stones y el rock and roll estaba mal. Hoy en día tampoco me agrada mucho, pero gran parte de mi vida estuve abierto a diferentes estilos. Tuve la suerte de conocer a los músicos que admiro. Los músicos de ska, los músicos de reggae, no escuchan reggae ni ska, escuchan otro estilo de música. Eso hay que dejárselo a los fans y a las bandas, que se arman siendo fanáticos de un estilo y que se parecen entre sí por eso mismo, porque todos admiran un solo género. Esa es la diferencia de la banda que quizás hace ese género pero escucha otras cosas y tiene otras influencias.

–       Desde el público siempre fue aceptado el fenómeno Dancing.

–       Ahora quizás está como de moda que no te guste la cumbia, en vez de estar de moda que te guste. Es cool que no te guste, sos copado si no te gusta, pero bueno son modas que van pasando. Pero nunca tuve mayor problema con eso y de última me chupa un huevo, siempre fui contra la corriente.

–       ¿Ir contra la corriente es una cuestión musical o es así tu vida?

–       De todo un poco. Mi vida tiene que ver con la música, todo está relacionado con eso. En la ideología que usamos en este proyecto también, dentro de la música es bastante inusual que la banda sea independiente, que trabaje como una cooperativa, que cuide los precios de las entradas, de los discos y tener control absoluto de todo. Es ir contra la corriente de los colegas de uno, que están desesperados porque venga alguien y les salve la vida con un sello discográfico, salir en la tele y ese tipo de cosas.

–       ¿Vos crees que Dancing Mood es una banda popular?

–       Popular hasta donde se deja ser. Hasta donde se puede ser, desde la independencia. Popular es Marcelo Tinelli.

–       Más allá de la masividad, decías que Dancing cuida el precio de las entradas, de los discos…

–       Desde ese lado sí, totalmente. Yo me refería a popular masivamente hablando. Para mí es increíble todo lo que pasa con Dancing Mood dentro de la música, con lo que estamos acostumbrados a escuchar y con lo que nos tienen acostumbrados. Sin desmerecer nada, ni a palos, pero Dancing es una propuesta diferente y desde ese lado también, desde el lado de la gente, de lo que es uno mismo, de ir a recitales y saber lo que es pagar una entrada. Darle la oportunidad a la gente de tocar todas las semanas también

–       Pensando en la popularidad como masividad, también hay algo que hace que se sostenga todas las semanas

–       De una, yo siempre digo que el día que se junte toda la gente que viene a todos los ciclos, tocamos en River. Es un fenómeno extraño, porque después tocas en el Luna Park y lo llenás, cagando aceite pero lo llenás, y van ocho mil personas. Y en un ciclo metés veinticinco mil. Tiene su misterio.

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La lluvia es cada vez más intensa. El último tema termina con los músicos al borde del escenario estrujándose los pulmones porque el sonido tuvo que apagarse. Dancing Mood tiene su misterio. La fiesta de torsos desnudos y baile bajo la lluvia le hace de marco.

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La Ley de Medios

Honduras arranca el mismo proceso que Argentina. Con medios concentrados en un puñado de familias, el país con mayor número de homicidios per cápita del mundo y con mayor cantidad de periodistas asesinados del continente se debate qué hacer con la comunicación. Detrás, el plan de Profirio Lobo, el presidente que estuvo detrás del golpe a Manuel Zelaya.

Honduras es un país violento, silenciado y sitiado.

Violento, ya que tiene el  mayor número de homicidios per cápita del mundo, con 82.1 muertos cada cien mil habitantes.

Silenciado, porque desde el golpe de Estado del 28 de junio del 2009 ha sufrido la mayor cantidad de muertes de periodistas en el continente: 27 en solo 1095 días.

Y sitiado, porque desde que los militares acudieron al poder, los derechos políticos y civiles son poco más que unos fantasmas recorriendo el territorio.

Sin embargo, frente a los palos diarios que reciben los hondureños, tanto en sus cuerpos como en sus bolsillos, un actor ha potenciado su voz más que nunca, denunciando y creando espacios de participación popular que brillan entre la nebulosa realidad: los medios comunitarios. Pese a los atentados, asesinatos y boicots que vienen sufriendo y resistiendo, hoy en día se preparan para enfrentar una nueva batalla que viene bajo la forma de la nueva Ley de Telecomunicaciones. ¿Cómo reaccionar ante una nueva legislación que se propone como más equitativa, pero que proviene de los mismos grupos de poder de siempre? ¿Se puede confiar en un Estado que históricamente ha favorecido a una ínfima porción de la sociedad a costa del trabajo y la miseria de la población? Un nuevo reto para los medios contrahegemónicos en Centroamérica.

Un poco de memoria

Roberto Micheletti pisaba por primera vez la Casa de Gobierno. Manuel Zelaya ya no era un problema para aquellos que vieron su acercamiento al chavismo como un peligro para sus posiciones. Hillary Clinton, Secretaria de Estado de Estados Unidos, mientras tanto llamaba a restablecer la democracia, sin convencer a nadie sobre la inocencia del rol norteamericano ante otro accionar militar en el subcontinente. El nuevo dictador se recubría de republicanismo ante las cámaras: “Yo quiero pedirles que el 29 de noviembre vayamos todos y todas las hondureñas a votar en las próximas elecciones (…)Así le demostraremos al mundo entero que lo que se hizo el 28 de junio fue precisamente para defender nuestra democracia”.

Las palabras se las lleva el viento, pero cuando estas no gustan se las acallan a la fuerza. Así, los seis meses que Micheletti permaneció como soberano se caracterizaron por la violencia contra toda oposición contra sus actos y medidas:

-12/14-8-2009: Alfredo López, director de Radio Coco, es arrestado mientras cubre la represión policial a Tegucigalpa. Dos días más tarde, Gustavo Cardoza, reportero de Radio Progreso, sufre el mismo destino, pero esta vez durante las manifestaciones en Choloma.

-25-11-2009: Bloqueo informativo en contra del personal de Radio Globo y Canal 36, así como en contra del periodista Modesto Acosta de Canal 50.

-25-11-2009: Detonación de artefacto explosivo en “Torre Blanca” sede de los trasmisores de Canal 10, sin que ninguna persona resultara lesionada.

– 29-11-2009: La Policía Nacional detiene al periodista español, Mario Gazcón Aranda, acusado de llamar a no ejercer el voto.

-29-11-2009: Catherine Nicolle Rodríguez, hija del periodista Carol Cabrera de la televisora estatal Canal 8 y que en el momento de la agresión contaba con ocho meses de embarazo, es víctima de un atentado perpetrado por un grupo de personas armadas no identificadas.

-29-11-2009: La Policía Nacional intenta allanar de nueva cuenta las instalaciones de Radio Dos.

-29-12- 2009: El periodista Cesar Silva de Canal 8 es secuestrado por casi 24 horas.

– 13-01-2010: Los comunicadores de la región occidental son objeto de amenazas de muerte durante las últimas semanas.

– 6-01-2010: Un grupo de personas no identificadas ingresan a las instalaciones de Radio Faluma Bimetu (Coco Dulce), sustrajeron el equipo de transmisión y prendieron fuego a uno de los estudios de la estación.

Luego de la fuerte limpieza dictatorial, Porfirio Lobo Sosa ganó las elecciones, asumiendo el 27 de enero del 2010.

Nueva Ley de Telecomunicaciones. Pasado y presente

A fines del 2012 la organización C-Libre, famosa por denunciar la violencia institucional contra el periodismo, presentó un nuevo proyecto de ley para rediscutir la política nacional en relación a los medios de comunicación. Los puntos clave son:

   Articulo 1.-Objeto de la Ley.-La presente ley tiene como objeto regular las diferentes operaciones de las comunicaciones que se den en el territorio nacional, poniendo al servicio del pueblo hondureño todo tipo de tecnologías e informaciones.

   Articulo 3.- Derecho a la libre Emisión del pensamiento.- Toda persona que se encuentre en territorio nacional, tiene el derecho a emitir libremente sus ideas, sus inquietudes, sus conocimientos; ninguna autoridad podrá coartar dicho derecho, si no en virtud de mandato legal.

   Artículo 68.- Distribución equitativa de las frecuencias.- Las frecuencias del espectro radioeléctrico destinadas para el funcionamiento de radios y televisión abierta serán distribuidas de la siguiente forma:1.- 20% para medios de comunicación públicos. 2.- 35% para medios de comunicación privados 3.- 30% para medios comunitarios en área rural; 4.- 15% para medios comunitarios en área urbana.

De este modo, se pondría fin a la extraordinaria desigualdad de la propiedad de medios distribuidos en unas pocas manos: la Familia Larach, dueña de los dos periódicos más importantes –La Prensa y El Heraldo, Diez- junto con los Arévalo –Hablemos Claro, Cronos, As Deportiva- o los Ferrari, monopolizadora de la mayoría de los canales televisivos – Canal 5, Canal 13, Canal 7- y radios –HRN, Radio Norte, Emisoras Unidas.. Sin embargo, la dudas empiezan a emerger… ¿Por qué Lobo Sosa dio lugar a la discusión parlamentaria para la modificación de la ley? Miguel Vidal, miembro de www.emisorascomunitarias.org, cuenta al respecto: “El modus operandi del gobierno de facto de Lobo se inscribe en lo que conocemos como “dicta-blandas” y que recogen en su accionar las experiencias traumáticas que provocaron las dictaduras en Latinoamérica. Ellos han llegado a la conclusión que no  podían seguir con el mismo sistema. Esos grupos de poder económico –apoyados por embajadas y servicios de inteligencias– tienen claro que no pueden cometer las mismas tropelías e impulsan acciones de acercamiento a la sociedad civil, mantienen las instituciones pero sumidas a los intereses golpistas. Utilizan las fuerzas armadas y de seguridad de forma desenmascarada, matan los que tienen que matar, claro. En este marco, las radios y Tvs comunitarias, su reconocimiento en la ley, es un paso más en ese sentido. Hacerle creer a la sociedad – con golpes de efectos- que son democráticos”.

– Los grandes medios de comunicación fueron copartícipes del Golpe a Zelaya que le permitió a Lobo acudir al poder. Ahora, sin embargo, ambos sectores están en franco enfrentamiento, ¿a qué se debe el quiebre de alianzas?

– Es claro que Lobo no quiere dejar el gobierno y busca crear base social para su proyecto político. Pero Lobo debería saber –si es que no lo sabe ya– que el Gobierno no siempre es el poder, y que el económico le ha prestado por un tiempo ese lugar y que cualquier indicio que les diga que no quiera entregarlo, se posicionarán –como ya lo hicieron – en la vereda de enfrente.

Hace apenas un año y medio –corresponde al lapso de Lobo Sosa en el poder- se hicieron un conjunto de correcciones a la Ley de Telecomunicaciones vigente, en el que se remarcaba: “Las telecomunicaciones en Honduras se brindan en un régimen de libre, leal y de sana competencia. Están prohibidas las prácticas o distorsionen la libre competencia  (…)” (Decreto Nº 112-2011) a la vez que suspendían la entrega del espectro radiofónico de baja potencia (BPFM) en el que operan principalmente las radios comunitarias (Resolución de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones –CONATEL- 5/4/2011).

Y así, llegamos a nuestros días. La indecisión se sume entre los medios críticos, ¿qué hacer frente a esta oportunidad que se les está presentando? Miguel nos da la clave: “quienes impulsaron este proyecto de ley deberán estar atentos y movilizados, pensando siempre en el sector, más que en los intereses de cada organización. Ahí estará la clave, que no es nada sencilla, claro está”.