La revolución es ahora

Relanzan el proyecto de ley que propone un régimen reparatorio para trans y travestis víctimas de violencia institucional. La identidad de género: de delito a derecho humano.

El jueves 6 de octubre se presentó en el Congreso el proyecto que propone un “Régimen Reparatorio para Víctimas de Violencia Institucional por motivos de identidad de género”. El proyecto 2526 busca el reconocimiento por parte del Estado de la violencia institucional a la que fueron sometidas sistemáticamente las personas trans y travestis por las fuerzas de seguridad pública; y en especial a aquellas que fueron detenidas de manera ilegítima a causa de los edictos policiales vigentes hasta 1995.

Tal como se desarrolla en los fundamentos del proyecto, los edictos policiales fueron la herramienta básica de las políticas de persecución orientadas a la normalización de grupos sociales considerados “desviado” por el poder estatal:entre ellos, lxs trans. Estos instrumentos le daban a la policía la potestad de emitir los edictos, de juzgar, interpretarlos y de aplicarlos. Las trans y travestis fueron marcadas como esos cuerpos e identidades a perseguir, patologizar y marginar. Sus trayectorias de vida están signadas por episodios de detención arbitraria, golpizas, abuso y tortura por parte de la policía. “Los edictos policiales sirvieron como excusa legal para encarcelarnos, el crimen fue nuestra identidad”, afirmó Norma Girardi de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual en el acto de presentación.

Esta iniciativa, que ya cuenta con la firma de 22 diputados y diputadas de todo el arco político, fue impulsada por Lohana Berkins, militante travesti y líder de ALITT hasta su muerte en febrero de este año, junto con Marlene Wayar, referente del colectivo trans y militante de Futuro Transgenérico. El proyecto fue redactado e impulsado por Abogad*s por los Derechos Sexuales (Abosex). Dice la letra que serán beneficiarias de este régimen las personas mayores de 40 años a las que se les haya aplicado el inciso f “los que se exhibieren en la vía pública con ropas del sexo contrario” y el inciso h “personas de uno u otro sexo que públicamente incitaren o se ofrecieran al acto carnal” del artículo 2 del derogado Reglamento de Procedimientos Contravencionales del Edicto policial dictado por la Policía Federal Argentina.

El régimen de reparación contempla el otorgamiento de una pensión graciable para las víctimas, al igual que perciben las víctimas del terrorismo de Estado en los 70. Dos años atrás, cuando este y otros proyectos similares se presentaron por primera vez en el Congreso, se generaron frívolos e irrespetuosos discursos que denunciaban un supuesto privilegio de las personas trans por poder acceder a esta pensión. No: de lo que se trata es de reconocer las violaciones de un Estado sobre una población que fue sistemáticamente perseguida y excluida de la ciudadanía. El privilegio siempre fue ajeno.

Por otra parte, las personas trans de más de 40 años, es decir las destinatarias de esta reparación, no son muchas. De acuerdo a un informe de ALITT, se estima que el promedio de vida de las personas trans es de 35 años  -qué privilegio-, por lo que las “sobrevivientes” nos son demasiadas. De acuerdo a los impulsores del proyecto, se trata de un universo posible muy restringido de aproximadamente 300 personas a nivel nacional.

En tanto a partir de la Ley de Identidad de Género, el Estado argentino reconoció a la identidad de género autopercibida como un derecho humano. Ergo, se considera que la criminalización de esta identidad durante la vigencia de los edictos policiales fue una violación de los derechos humanos. Marlene Wayar expresó que se trata de crímenes de lesa humanidad, puesto que fueron cometidos por un Estado contra una comunidad en particular.

“Somos las olvidadas de la democracia”, sentenció la activista trans Jorgelina Belardo ayer en el Congreso. De modo constante, señalan que para ellas el Estado terrorista y  desaparecedor no terminó en 1983. “No sé cuántas veces entré y salí de la cárcel”; “Me acuerdo de escuchar cómo golpeaban a una compañera en un calabozo mientras le gritaban ‘Dale, puto, ¿cómo te llamas?’”; “Las travas merecemos morir de viejas, no asesinadas por el odio y la violencia”. Entre lágrimas de memoria por las compañeras que no están, pero también de orgullo por continuar conquistando espacios de legitimación, las activistas trans presentes en el encuentro sumaron su adhesión y fuerza a esta iniciativa.

Entre la presentación original de este proyecto de ley en el 2014 y este relanzamiento en el 2016, pasaron muchas cosas. Entre ellas, se fueron dos luchadoras por los derechos de las trans y travestis, que hoy se hicieron carne en la voz de cada una de las oradoras. A una semana del aniversario del asesinato de Diana Sacayán, fueron eternos los gritos de “Justicia”, “Diana presente” y “Furia Travesti”. Y para todas fue una inspiración indudable la de la “travestiarca” (al decir de la propia Diana) Lohana Berkins: “El tiempo de la revolución es ahora, porque a la cárcel no volvemos nunca más”.

Cómo hacerse un aborto con pastillas

El misoprostol es un remedio que las mujeres de todo el mundo pueden usar para abortar ellas mismas en su casa de manera segura hasta la semana 12 de embarazo. La agrupación de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto publicaron un manual instructivo para difundirlo de manera gratuita. En los comienzos de los debates en nuestra sociedad por la legalización del aborto, se conforma en una herramienta clave y necesaria.

 

Descargate el libro

Este mes comenzó a discutirse en la cámara de diputados uno de las problemáticas que más parecen escandalizar a la opinión pública, y que todavía conforma un tabú con fuerza arraigado en la sociedad: el aborto. Estas intervenciones se realizan de manera clandestina al menos 500 mil veces por año y son la principal causa de muerte materna evitable, teniendo como principales víctimas a las mujeres pobres y jóvenes.[i]

Hay claros indicios generales de que Argentina está saliendo de una vieja etapa de recato cristiano y educación cívica de manual de escuela. La Ley de Matrimonio Igualitario, sancionada el año pasado, es uno de ellos. Sin embargo, para que se logre legalizar el proyecto de ley que apela por un aborto seguro, legal y gratuito, todavía quedan por derrumbar muchas voces dogmáticas. Las creencias rancias y morales podridas, la hipócrita voz de los que miran para otro lado, la medieval figura de la iglesia católica, los pudorosos creyentes de la patria occidental y cristiana, son de los mayores obstáculos para conseguirlo.

Si bien el tema recién se puso en agenda estas últimas semanas, existen varios grupos que, desde hace años ya, se organizan bajo la bandera  de la legalización del aborto. Tantos que reivindican los derechos de la mujer sobre su propio cuerpo.

 Uno de ellos es la agrupación de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, que el año pasado publicó el manual Todo lo que querés saber sobre como hacerse un aborto con pastillas. Este libro editado bajo firma de El Colectivo, se distribuye de manera gratuita y se puede descargar de la web. El texto busca instruir a las mujeres para que tengan las herramientas y capacidades para, en caso de necesitarlo, poder realizarse un aborto con pastillas de Misoprostol. Un método muy poco conocido entre las mujeres, y aprobado por la OMS y la FLASOG[ii]. “Del feminismo, el movimiento LGTB[iii] y las prostitutas aprendimos la importancia de transmitir información entre pares. Usamos un lenguaje directo para buscar y compartir información que se nos niega por prejuicio, ignorancia y violencia, y para construir conocimiento en base a nuestra propia experiencia”, explican. Una clara muestra de que el silencio, no es salud.

Foto: Nos Digital.

El manual está dirigido para pobres y ricas, jóvenes o adultas, prostitutas, universitarias, amas de casa: para todas las mujeres que lo necesiten. El texto explica, con dibujos y palabras comunes, cómo poder abortar de manera segura y confidencial, y en casa. De esta manera, se evita que muchas tengan que recurrir a intervenciones inseguras que podrían poner en riesgo su salud.

Para seguir acompañando a aquellas que precisen una ayuda más personalizada, el grupo de Lesbianas y Feministas tienen a disposición la línea telefónica más educación menos riesgos (1566647070), a la cual las mujeres pueden llamar de manera gratuita para consultar acerca del uso del Misoprostol. “No somos médicas ni reemplazamos la consulta médica,-advierten- la información que damos es pública,  actualizada y corroborada por fuentes médicas y científicas”.

Por otro lado, expone de manera clara varias cuestiones que tienen que ver con el embarazo, los métodos anticonceptivos y el reconocimiento del propio cuerpo; temas que por falta de educación, muchas desconocen. ¿Cómo se hace para poder determinar las semanas que se lleva de un embarazo? ¿Qué métodos anticonceptivos existen? ¿Qué es la pastilla del día después? ¿Cuales son los derechos de una mujer cuando tiene que recurrir a un hospital a la hora de hacer chequeos y estudios?, son algunos de los temas que se tratan.

El libro no busca juzgar, ni aconsejar: “pone a disposición de las mujeres toda la información para que ellas mismas decidan. Porque el conocimiento no es una mercancía, si no un bien social que debe estar en manos de quienes lo necesitan”.

 


[i] Datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación Argentina

[ii] Federacion Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia

[iii] Lesbico, Gay, Bisexual, Trans.