Los poderes del nagual

En México, desde la tradición tolteca, el nagual es un elemento del individuo vinculado a lo sagrado y que refiere a su capacidad de comunicarse e incluso transformarse en otros seres de la naturaleza. Más acá, en Mataderos, Nagual parece investir su música de toda esa fuerza mística. De la pizzería “Lo de Vidal” a la sala de ensayo, del primer disco al DVD próximo a estrenar, muchas cosas cambiaron para esta banda que el 21 de diciembre se presenta en Salón Rock Sur junto a Vox Dei y Maldita Suerte. Pero otras tantas, siguen igual: “La independencia para nosotros es fundamental, no lo cambiaríamos por nada, no hay dinero en el mundo que nos pueda comprar las decisiones que tomamos hoy. Con esfuerzo y tiempo logramos editar tres discos, sacar un DVD ytocar con La Renga“.

Pegadito al río, donde crece el Pehuén, donde todavía hay hombres, que conocen del Saber.
Yo quiero mascar otra hoja, quiero volver a subir, allá arriba en la montaña, donde te yo conocí.

Fotos: NosDigital

Los volví a escuchar con ese tema, fueron segundos de los primeros acordes y dije “Nagual”. No, no, en realidad dije ¡¡¡NAGUALLLLL!!! Es que las cosas que se viven en el barrio no se olvidan, el barrio es el barrio, como lo dijo Sabina, “Los pies en el barrio y el grito en el cielo”, todavía no me fui y ya me imagino volviendo siempre al mismo lugar. Soy de por acá desde siempre (y ni se te ocurra preguntar la edad, ¡che, no se le pregunta a las mujeres! Pero ponele que tengo bastantes canas en los ruleros). Soy de mi querido barrio de Mataderos, acá nací, crecí, me casé y los conocí (Cuantas tildes, ¿no?).

La cuestión es que un día, en realidad una noche, con pocas ganas de cocinar fui en búsqueda de una grande de muzzarella y dos porciones de faina a “Lo de Vidal”, desde el sótano los escuché, brotando en música me hicieron sonreír desde abajo. Desde entonces, soy “La vecina” a esa a la que le encanta Nagual.

“El primer baterista, que se llamaba Claudio Vidal, tenía una pizzería en la que nos juntábamos a comer y escabiar. Ahí tenía un sótano y cuando terminaba, porque cerraba a las doce de la noche, todos los pibes nos quedábamos ahí. Era un lugar en el que se juntaban muchos pibes y en el sótano ese habíamos armado una especie de sala comunitaria, yo antes tocaba la batería no cantaba, entonces llevé mi batería a ese lugar, otro llevó una guitarra y la dejabas ahí”. En el mismo barrio pero en otra sala, Ciriaco Viera, voz de la banda desde aquella pizzería comparte sus recuerdos mientras los mezcla con los míos y los nombres de todos los integrantes van surgiendo: Agustin Artale (batería), Facundo Terry (guitarra), Fachu Zabia (bajo), Marcelo Fuentes Molina (percusión), David Gagliardi (Bajo) y Federico Belai (guitarra) completan la formación de Nagual que desde el 2001 viene sonando desde Mataderos hacia, hacia, mmm… ¡hacia todos lados!

Claro que llegar a los once años de banda implicó muuuuuucho camino que recorrer y los principios se piensan y se cuentan llenos de sonrisas y convicciones que no nos dejan ni dudar que este pibe no podría estar en ningún otro lugar que no sea una sala de ensayo. “Para una carrera, o cualquier cosa que uno haga porque le gusta, hay momentos que son definitorios porque los haces y te das cuenta que te gusta o te tira para atrás, decís no con esto no. A mi la música siempre me gustó, mi viejo fue músico también, el día que me di cuenta que me gustaba la música fue el día que hicimos un recital, me acuerdo que vino mi novia que hoy en día es mi mujer, Pablito que hoy en día es le manager, había cinco, seis más, y había diez pibes que habían salido de laburar y estaban todos re en pedo y no vino nadie mas. Éramos quince con toda la furia y ese día entendí; laburamos todo, pusimos la bandera, ese día nos dimos cuenta que lo que nos movilizaba, nos gustaba era la movida, la música, la joda, la noche, todo lo que abarca el rock y ese día comprobamos que no estábamos por la gente”.

Cuando les cayó la ficha que realmente estaban haciendo lo que querían no los frenó nada, la seguridad de ir por donde querían se reforzó con elegir que las decisiones y el camino iban a corren por su cuenta y nadie más: “La idea de la banda siempre fue hacer las cosas nosotros, la autogestión”. Así fue como llegó su primer disco, “Nagual”, en el año 2004, apostando a la producción independiente. “Nosotros nos dimos cuenta que si llegábamos, si nos manteníamos y si lográbamos continuar siendo independientes iba a ser algo cada vez más fuerte en la banda, la autogestión. Tocar nuestro primer teatro “El Quijote”, primer lugar que hicimos con barra que fueron cien personas, nuestra primera fecha y nos dimos cuenta que habíamos hecho un recital y nos habían quedado, ponele lo que son hoy cinco mil pesos para poder grabar y dijimos claro, tenemos que hacer fechas nosotros mismos, hacer nuestra movida, hacer la barra y con eso podemos grabar y así empezamos”. ¡Que grandes estos pibes, y yo que los vi en la pizzería!

La banda no cambió su manera de producir cuando le llegó el turno al EP “Mi sitio” en el 2005, ni al momento de grabar “Guerrero” en el año 2007, mucho menos en el 2009 cuando vio la luz “Pacto de Sangre”. Tampoco cambiaron su forma de hacer música y siguieron apostando a la mixtura en las canciones: “Hacemos rock te diría que hasta pesado, pero fusionamos con candombe y con música andina, en el último disco se nota mucho más y en lo que estamos grabando ahora que tenemos casi nueve temas grabados se nota más todavía”. Lo que se viene va a salir recién en abril del próximo año, tranquilos manijeros que falta, todavía están en proceso de composición y digo “proceso” aunque me cerraría más decir “ceremonia” de composición “Antes me ponía yo con la guitarra sólo, traía acá y se armaba. Ahora al tener nuestro lugar y conocernos también mucho, todos los viernes nos juntamos, hacemos por lo general una comida, nos escabiamos un poco y empezamos a zapar, zapamos, zapamos, zapamos, y en un momento surge algo que quedó grabado y lo buscamos, lo encontramos y de ahí sale un tema .

Conocerse y crecer juntos los deja hacer un balance que da positivo siempre para el lado de las relaciones humanas ¿Qué otra formula puede hacerte más feliz que esta? “No trabajamos con productores, cada vez que ensayamos somos veinticinco, la banda y todo un equipo que se armó, primero que nada por amistad, y después cada uno fue encontrando su lugar en la banda y hoy en día la independencia para nosotros es fundamental, no lo cambiaríamos por nada, no hay dinero en el mundo que nos pueda comprar las decisiones que tomamos hoy. Con esfuerzo y tiempo logramos editar tres discos, sacar un DVD, tocar con La renga, cosa que para nosotros es re loco que ellos vengan y se preocupen por darnos una mano para armar toda una historieta con lo que estamos haciendo, creo que esas son cosas que no tienen valor económico, y que si uno fuera de otra manera o actuara por o para algo, no sucedería. Entonces, creo que lo que más ganamos siendo independientes es el placer de poder pararte ante cualquiera y decirle no, yo no hago esto o sí, lo quiero hacer porque tengo ganas, no porque vos me pagas un disco”.

Te perdiste cuando leíste DVD, claro, es que todavía a esa parte no llegué. Eso viene el viernes 21 de Diciembre, casi casi a fin de año, cuando en Salón Rock Sur, junto a Vox Dei y Maldita Suerte (¡Si, un fechón!) la banda presentará su primer DVD filmado el año pasado mientras festejaban cumplir sus primeras diez velitas.

Un recital que promete ser increíble y el que yo, como vecina fanática no pienso perderme. Es que cada vez que los veo, descubro algo nuevo que me hace volver a sonreír como aquella primera vez del sótano. En la sala de Mataderos, mientras me estoy yendo lanzó una última pregunta “¿Che, el nombre de donde salió?”, que me devuelve una perlita de respuesta: “Mi papá es plomero gasista, por ende yo soy plomero gasista y  mi hermano es plomero gasista. A los 16 años me vine a vivir solo de Mar del Tuyú con mi hermano más grande y me puse a trabajar en un psiquiátrico en Avellaneda, hacíamos toda la parte de mantenimiento. Ahí trabajaba una doctora, que era la esposa de Tancredo que tocaba con León Gieco, entonces cuando ella me vio que llevaba la guitarra me dijo si no quería ser el asistente del marido,  y mi primera experiencia musical no fue como músico sino como asistente de Tancredo. Este muchacho viajaba con Gieco a un montón de lados, a uno de esos lugares que viajo fue a México y cuando volvió me regaló un libro que se llamaba “Las enseñanzas de Don Juan” de Carlos Castaneda, que habla de un indio que se llamaba Nagual y cuando lo terminé de leer dije ‘Cuando forme una banda le voy a poner Nagual’”.

Spinetta en el Día del Estudiante Solidario

A seis años de la tragedia del colegio Ecos, Conduciendo a Conciencia organizó un nuevo festival en el día homenaje al Estudiante Solidario. Este año, se sumó una ausencia: la de Luis Alberto Spinetta, comprometido con la causa desde el primer momento. Lejos de hacer brotar las lágrimas, inspiró más música y persistencia en la lucha por mayor seguridad vial.

El lunes 8 de octubre se cumplieron seis años de la tragedia de Santa Fe. Ese día nueve alumnos del Colegio Ecos y una profesora perdieron la vida cuando volvían de un viaje solidario en Chaco, en un choque entre el micro en el que viajaban, conducido por alguien sin experiencia ni habilitado para hacerlo y un camión, cuyo conductor estaba alcoholizado, en una ruta no dimensionada para el tránsito que posee. Como ante cada aniversario, realizaron un recital afectivo en el que insistieron en que no fue el destino el que maniobró la tragedia, sino por la negligente e ineficaz seguridad vial. Este año, el primero de su ausencia, hubo un nuevo homenajeado unánime: Luis Alberto Spinetta.

Para los familiares y amigos de las víctimas, cada 8 de octubre es una mezcla de inmenso dolor con una alegría de poder recordar a sus seres queridos y de manterse unidos en la lucha por más conciencia y mejor legislación. Es que desde hace seis años que se transformó en un día emblemático, simbólico. Mucho antes de que el Ministerio de Educación de la Nación lo incorporara al calendario escolar como el Día del Estudiante Solidario, ellos ya estaban organizando festivales y tratando de ayudar a la gente. Lo dicen bien clarito cuando uno les pregunta: es un momento para la lucha, para la pelea, para no bajar los brazos por una toma de conciencia de la seguridad vial.

Desde hace seis años realizan un festival homenaje en recuerdo de Benjamín, Daniela, Delfina, Federico, Juli, Julieta, Justine, Lucas, Nicolás y Mariana. El escenario de esta vez es gigante: Caballito, en el estadio cubierto de Ferro. Antes de ingresar, se veía que no era un festival más. Docenas de chicos, de entre 16 y 20 años copaban toda Avenida Avellaneda guardando las donaciones que traía la gente antes de ingresar al estadio (la entrada era alimentos no perecederos). Allí se podían ver las remeras de la ONG que organiza cada año este evento, Conduciendo a Conciencia, con la cara del Flaco Spinetta y con la frase que inmortalizó Ricardo Mollo en su tema “Todos”: Todos fuimos, todos somos, todos podemos ser.

La idea es concientizar, que esta tragedia sirva para evitar otras”, decía Melina, de 16 años, que hoy cursa tercer año en el Colegio Ecos y es voluntaria de Conduciendo a Conciencia desde el año pasado. Ella, con dos compañeras más de su misma división, se paraba en la esquina de Avellaneda y Martín de Gainza, esperando que el semáforo se ponga en rojo para repartir volantes, folletos y hablar sobre seguridad vial con los ocupantes de los autos.

Ante la gran demanda de entradas, se tuvo que tomar una decisión: dos escenarios y empieza el festival mucho más temprano que de costumbre. Así, desde las 14 hs. había bandas de las mal llamadas “emergentes”, que estaban tocando de cara a una de las tribunas locales de Ferro. Durante más de tres horas, desfilaron más de seis bandas. Conjuntos que iban del Blues al Rock pesado y grupos de danza pasaron por el escenario. A pesar de que, en apariencias, no tenían demasiado en común, enseguida se hermanaron en un referente común: casi todos homenajearon a Luis Alberto Spinetta.

Temas como “Despiertate nena”, “Bajan”, “Cantata de puentes amarillos”, “Rezo por vos (de Charly García, pero inmortalizada junto al Flaco)”, “Seguir viviendo sin tu amor”, “Las habladurías del mundo”, “Muchacha ojos de papel” sonaron e hicieron que el público ovacione. Sergio Levin, padre de Lucas, uno de los chicos fallecidos, lo recordó con amor y alegría, como dice que le gustaría al Flaco que se lo inmortalice: “Desde el primer día estuvo con nosotros, era un referente. Aún en sus últimos días él seguía diciendo: yo pertenezco a Conduciendo a Conciencia”.

Es así, efectivamente. En su última publicación, a fines de 2011, y ante el agravio de revistas que difundían su estado de salud delicado por el cáncer, el Flaco había finalizado su carta con carácter y con altura: “yo pertenezco a la ONG Conduciendo a Conciencia, y les recuerdo que ahora en las fiestas, si van a conducir, no deben beber”.

A las 18, ya se habían abierto las puertas del escenario principal y se preparaban para arrancar el show. Antes de eso, familiares de las víctimas de la Tragedia de Once se sumaron al pedido de más seguridad vial.  Uno de ellos, Paolo Menghini, padre de Lucas, dijo que “cuando tuvimos que buscar referencia, nos apareció el ejemplo de los familiares de Ecos: no sólo por lo que, como nosotros, tuvieron que atravesar, sino por su modelo de organización y lucha. Su trabajo es un ejemplo de que el dolor puede transformarse en algo positivo”. Y repitió tres veces: “¡Justicia para los muertos y heridos de Once, por la falta de responsabilidad y control estatal!”.

Zumbadores, Amel y el Bahiano abrieron este segundo momento del festival. Luego León Gieco, presente desde el primer instante según los familiares en esta lucha, tocó junto a Los Tipitos “Ocho de Octubre”, el tema que antes tocaba con Spinetta sobre la tragedia. Luis Alberto Spinetta y León Gieco: Son esos dos rostros, esas dos voces, esas dos almas unidas en un único micrófono las que se ven en la portada del sitio web de Conduciendo a Conciencia (www.conduciendoaconciencia.com.ar). Obviamente con tan solo nombrar al Flaco, las 3.500 personas presentes lo corearon. Para cerrar, estuvo La Franela y Dancing Mood. Justamente Hugo Lobo, la voz de esta banda, dejó en claro el mensaje de los organizadores del evento: “por el recuerdo de los pibes, si tomaste, no manejes, por favor”.

Más de 40 mil kilos de donaciones se recolectaron para 35 escuelas rurales de todo el país. Para Levin, el objetivo se va cumpliendo lentamente “Que cada año superemos la cifra del anterior, significa que estamos cada vez más cerca de cumplir el sueño de nuestros hijos y el del Flaco: el de tener un mundo mejor”.