Mi viejo supo que me mataron

Diego Nuñez fue fusilado por un policía en el palier de un edificio de Caballito. Le pegaron cinco tiros, aunque procuraron que quedara como que le dieron solo uno. Su papá lo buscó durante dos días hasta que lo encontró en la morgue. Su hermano está detenido por una causa que, según la familia, está armada. Denuncian torturas físicas y psicológicas para callarlos.

Estaban en El Campito, de La Boca, los de la Kiki Lezcano, los del Bachi La Pulpería, donde yo estudiaba, los del Partido Obrero, los de la Asociación Civil Miguel Bru… Iban a hacer una radio abierta para difundir que a mí me mataron mal y llegó la prefectura. Cuchá:

-¿El permiso para pasar música y vender comida?
-Vos sos profesional de tu laburo. No te tengo que decir lo que provoca la saturación en algunos momentos. Si vos saturás de fuerzas policiales en un momento de dolor tratando de difundir una causa que es una injusticia, lo único que provocás es más bronca. Tu compañero dijo: “Si no tenés nada que ocultar”. Acá no hay nada que ocultar. No hay que sospechar del pueblo.

-Semejante despliegue…

-Siempre llevamos cuatro patrulleros

-Ser pobre no puede ser delito

-¿Le decís que hable con el Ministerio de Seguridad? Estamos haciendo una actividad por la muerte de Diego Núñez”:…

-Los días de partido nadie vigila a los que venden chori. Está todo lleno hasta la cancha.

-Los días de partido depende de la Policía Federal.

-Vos no tocás nada.

-Van en camino.

-Ya está, Gabriel.

Imagen: NosDigital

-¿Usted es el responsable? Dígame su nombre
-Francisco Omar Núñez, padre de Diego Nicolás Núñez, joven asesinado por el policía Pablo Alberto Carmona, de la Federal, el día de su cumpleaños en el barrio de Caballito. Argentino. 48 años el día que sepulté a mi hijo.
Se tuvieron que ir. Había bastante gente y varias cámaras. Y se comieron la respuesta.

Aquel día jugaba Boca. Yo sabía que era un partido fácil. En el fondo quería verlo con mi viejo, pero al día siguiente cumplía 19. Pensé algo así: “Mejor salgo con los pibes. No sé bien qué hacer, a dónde ir. El barrio es un quilombo como siempre que hay partido. Salgo de casa, donde no hay un prefectura hay un cana. A la escuela van solo los profes y algunos grandes que viven cerca, porque la Federal corta todo con vallas y si sos de afuera no llegás, porque otros van a ver el partido. Y yo cumplo años… La dire esta vez me va a aprobar porque le caigo bien, aunque no vaya a todas las asambleas y me pegue unos borradas. Fue”. Y fui.

Salieron para el lado de Caballito. Cuando estaban volviendo, entran al palier de un edificio y, estando ahí, sale un policía de la Federal y los corre arma en mano. Salen corriendo y Diego queda rezagado… y le da 5 tiros. Todos tiros de detención -mortales, tal vez, porque la zona inguinal es muy sangrante-: uno en la pierna, otro en el abdomen, otro en el tórax, y a modo de ejecución, dos en la cabeza –desde arriba hacia abajo, de adelante hacia atrás. La deflagración de los disparos le quema la cara. Eso indica que es ejecución y a muy cerca distancia. Mucha alevosía.

Diego muere instantáneamente.

En el diario El Día, digital, sale que el policía se parapeta detrás de una puerta y le da un solo disparo en el tórax. En realidad, nada fue así. A partir de ahí, nunca nos avisaron. Ese día le habíamos regalado un Nextel nuevo con batería recargada por tres días. No lo usaron. Nunca nos avisaron, nunca le tomaron huellas. Vos, juez Rodolfo Carlos Cresseri , del Juzgado de Instrucción Nro. 40, me dijiste que no lo habían identificado porque tenía mucha tinta en las manos y por eso no había salido. Nosotros lo tenemos filmado desde que lo retiramos de la morgue.

Mi viejo supo que me mataron mal. Lo sospechó siempre. Los conoce. Siempre dice que al pibe que peleaba para que no haya tercerización en los ferrocarriles, lo mataron, que a los que recuperan una fábrica para seguir laburando, los cagan a palos, que la droga, que se fijen bien los corredores: la ruta 14, la ruta 11. Porque lo veo yo, y si lo veo yo, creo que lo ve cualquiera. La tiene clara y te la dice máaas clara. Cuando uno dudaría, él se acerca y te habla más claro y con la posta. Como cuando el juez le preguntó cómo había encontrado mi cuerpo. Después lo tuvo que escuchar.

Lo habíamos estado buscando en comisarías, hospitales, el Centro de Orientación sobre Personas. Cuando vinimos a preguntar si sabían algo en la 24°, nos dijeron que no habláramos con el COP, que ellos iban a hacer una averiguación de paradero. Yo supuse que Diego debía estar en cana. Nos resultó extraño que ellos al toque dijeran de hacer una averiguación de paradero cuando todos saben que eso nunca es así. Te tenés que desangrar frente a una comisaría para que te den bola en estos casos.

Después llamamos al COP. Le describí las zapatillas de Diego, porque eran muy particulares: unas Reebok de cuero blancas con cordones verdes. ¿Y tenía unas bermudas de jean negras y una remera negra? No sé si negra, exactamente negras, pero oscuras sí. ¿Sabés algo? No, no sé nada. Pero me lo estás describiendo. No, no sé nada.

Anduvimos por comisarías de todos lados. Amigos míos del SAME, de guardias de hospitales, recorrieron todas las salas y no encontraron nada. El 20 me fui a acostar porque estaba agotado. Ya hacía dos días que andaba. Me acosté hasta las 14 y fuimos a la morgue porque sospechaba de forma contundente que Diego estaba muerto. Llámese sospecha, llámese intuición…

Fuimos, hablé con un sargento y le hablé de igual a igual. Le dije que buscaba a un pibe con sus características, su ropa. Ellos también conocían el tema de las zapatillas. Todos. Tal es así que cuando la abogada me dice la ropa está, la fue a retirar de la morgue. Sí. Por qué pensás eso? No, por simple deducción. Si todos conocían la ropa, la ropa terminó donde terminó Diego, en la morgue. Sí, es verdad. Gendarmería fue y la retiró para periciar. Cuando hablé con el sargento y le di la descripción y las coordenadas, me contestó que había un pibe joven más o menos con la descripción que fue muerto en un enfrentamiento. Le dije que no dijera eso, que no dijera que fue muerto en un enfrentamiento porque iba a ir preso. A mi hijo lo fusilaron. LO MATARON MAL. Tanto la policía como la política como la jerga como ustedes saben lo que es matar mal o matar bien a una persona. A Diego lo mataron mal. No tenía armas ni nada.

Ya te dije, mi viejo tiene la posta. Los que son unos pelotudos son los de gendarmería. Le dan mal la dirección, los números no coincidían. Mi viejo tiene que andar buscando dónde está gendarmería. Cuando llega, le vuelven a decir que yo morí en un enfrentamiento. Yo lo sé como nadie: mi viejo no se cansa. Vuelta a decirle que no mienta, que iba a terminar preso.

Otros pelotudos son los de la morgue, que me pusieron Ariel Diego Nicolás. Yo soy Diego Nicolás Núñez.
No sé si son pelotudos, si me estaban descansando a mí o lo querían hacer dar vueltas a mi viejo. Seguro que las tres.

Le declaramos que nuestro hijo fue fusilado. Después cambió la carátula de abatido en enfrentamiento a homicidio simple. Yo creo que va a haber otra investigación. Carmona, Pablo Alberto, de la seccional de INTERPOL, que levanta turistas borrachos como aquí levantaría a cualquiera. INTERPOL es una mierda igual que todo. Ahí recibimos la autorización para venir. Cuando llegamos a reconocer el cuerpo, nos volvieron a llamar para declarar dónde lo íbamos a sepultar y nos dijeron que no podíamos sepultarlo. Diego es católico. No lo íbamos a cremar. Filmamos, filmamos, filmamos el cuerpo aunque nos decían que no filmáramos porque “comprometíamos” al tipo de ahí. Tenía toda la cara quemada con salpicaduras de pólvora por el fusilamiento. Dos tiros en la cabeza, en la parte de arriba, hacia abajo, de adelante hacia atrás. La deflagración fue lo que le quemó la cara. Porque hoy las pólvoras ni siquiera humo largan. Esas quemaduras le causaron los disparos por la cercanía del arma. Cuando íbamos a velarlo, de nuevo nos llamó gendarmería para decir que había que tomarle huellas de nuevo para incidencias y antecedentes, cuando Diego tuvo un segundo documento con este nuevo empadronamiento que inmediatamente salen todos los datos. ¿Por qué no se le hizo eso? Diego no tenía nada de tinta en las manos. Nada. Ni mucha, ni poca.

Al otro día, después de boludearnos mal por todos lados, trajimos el cuerpo de Diego a las 16. Lo sacamos de la morgue tipo 17 horas. Por orden del juez teníamos que velarlo con el cajón cerrado. Lo velamos con cajón abierto porque es nuestro derecho.

Me vieron mis conocidos, me van a tener que ver los peritos y me van a ver todos. Carmona está absuelto. Tiene una apelación. No sé cuándo vendrá la devolución del juez. Porque viste que para nuestro lado tardan las devoluciones. Este hijo de puta estuvo en cana menos de 24 horas.

Todo eso indica que hay un gran encubrimiento y corremos en desventaja con este tema porque el juez, así como lo vemos, está fallando a favor del policía aunque sea un homicida. Su argumento es la falta de mérito. Cuando ves la cara de Diego te das cuenta que es un fusilamiento. Las pericias no se hicieron todas. Falta peritar la ropa. O al menos no sabemos si ya lo hicieron porque las devoluciones, ya te digo, no son rápidas. Falta saber a qué distancia fueron los disparos. Y hay más, porque ahora también nos corren con Francisco, nuestro otro hijo. Le armaron una causa y lo están torturando física y psicológicamente. 

Me están volviendo a callar, porque mi hermano va a tener 25 años guardado entre rejas y verdugueado si mi familia se sigue ocupando de mi causa y no de la de él. Mientras tanto, mi asesino sigue libre.

La asociación civil Miguel Bru y la abogada nos ayudaron a saber quién era el policía. El que literalmente lo fusiló. Le aclaro, juez, que un policía es por lo que tiene en la cabeza y no por tener una 9 mm o una Cobalt. En este momento estoy rodeado de otros casos que nos acompañan. Hay muchas muertes de jóvenes en democracia o dedocracia. Solamente policía y nada de trabajo social no es la solución a la inseguridad. Les están quitando inclusive la posibilidad de vivir a los pibes. Todo el poder político nos está bombardeando y matando a los pibes. Y ellos lo saben.