Félix Díaz

Félix Diaz visitó Vámonos de Casa, el programa de radio de NosDigital. El representante de la comunidad Qom “La Primavera” denunció quiénes son los responsables del despojo de las tierras ancestrales que sufrieron a manos del Estado: “El gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y Cristina Kirchner son socios en sus intereses”. Explicó el por qué de su lucha y responsabilizó a los medios provinciales por ser “corporaciones del poder”. Si no pudiste escuchar el programa (todos los martes a las 23 por www.radiolk.com.ar) te dejamos la entrevista completa acá abajo.

“Estamos viviendo una liquidación pasiva”

Valentín Suárez es dibujante y líder de la comunidad qom Riacho de Oro, en Formosa. En su última visita a Buenos Aires, nos encontramos con él para hablar de su arte y de la cosmovisión que condensan sus dibujos. Entre leyes que no se cumplen y gobiernos que no oyen, un pueblo que rompe las cadenas del silencio.

 

-¿Qué significa para vos dibujar?

-Para mí, esto es una manera de ceder todo lo que uno sabe, y para difundir también. Difundir lo que es nuestro. Hay una voz que nunca fue oída y esta es una forma de que se escuche, que se vean en los dibujos los saberes que son parte de la cultura. Los saberes de los animales, el bosque, el agua, qué es el territorio para nosotros. Cada uno de los dibujos tiene significado. También hago dibujos sobre los atropellos de la conquista, de la campaña militar.

-¿Cuándo empezaste a dibujar?

-Siempre dibujé, pero recién en el 2006 empecé a dedicarme a dibujar para exponer. Empecé a retratar hechos que pasaron en mi pueblo y también lugares que tienen un significado para nosotros. Mi intención es difundir. Estamos muy lejos del alcance de los medios de comunicación, pero así voy preparando y plasmando lo que siento, y tal vez dé la casualidad de que hay una persona a la que le interesa algún tema, y yo estoy dispuesto para colaborar y para mostrarle lo que tengo. En Riacho de Oro, no hay interés en registrar y archivar nuestros trabajos para que sea un elemento pedagógico que se utilice en las escuelas. Se habla mucho del bilingüismo y la interculturalidad, pero en el fondo no se hace nada. Por eso, cuando les mostré estos libros y los dibujos que yo hago, a la gente le pareció muy importante y útil para la educación. Y también para difundir la historia nuestra, y la historia real que nunca fue escuchada.

-En diciembre participaste de una muestra, ¿cómo fue esa experiencia?

-La muestra fue contundente, a mí me impresionó mucho. Los que participaron de la exposición eran artistas que estudiaron para ser artistas, y yo empezaba de abajo. Lo primero que explicaba era que todo lo plasmado en el papel es lo que yo sentía en mi corazón, mis sentimientos. No copié ningún libro ni ninguna imagen, sino que es desde mi espíritu a la imagen. A la gente le impactó. También participé de libros de antropología y de zoología, y cuando la zoóloga me pedía que dibujara, yo no necesitaba copiar de los libros o estudiar cómo es el animal, sino que yo tenía conocimientos reales de cada uno de los animales, para qué sirven, si se comen, si tienen uso medicinal…

-¿Cómo llegan a vos las historias de tus dibujos?

-Algunos de los mitos que plasmo en los dibujos los rescato de mi abuelo, que falleció en 1976 con más de 100 años. Yo tenía entre 8 y 10 años, y alcancé a acompañarlo en la marisca y la pesca, y a escuchar sus relatos. También me hablaba mucho sobre la campaña militar, sobre la lucha. Otras que no tengo tan claras las consulto con mis hermanos mayores o con los ancianos. Nuestras historias no están en un papel, sino que se transmiten de generación en generación. Se siguen transmitiendo a los más chiquitos. Lo veo porque en mi comunidad, y en las de otros pueblos (en Formosa estamos los qom, los wichi y los pilagá), hablan el idioma de su familia. La importancia de esto es que una vez que ven el dibujo, ya los chicos automáticamente recuerdan alguna anécdota, quizás de la marisca o de algo que pasó en el lago.

-¿Te acordás de alguna?

-Sí, por ejemplo, un chico vio un dibujo mío y recordó una vez que estaban un grupo en una laguna muy profunda y se lo llevó para abajo una víbora; pudo ver todo lo que había abajo sin ahogarse. Los chamanes decían que el que llevó a ese nene es una víbora semejante que nosotros llamamos AraGanaGalate’e, pero que a veces aparece como una mujer. Porque lo que yo dibujo existe. Estas son las cosas que intentamos difundir para que entiendan por qué queremos el agua, por qué queremos la tierra: porque hay una relación. Es muy difícil que nos entiendan. Somos una nación, con una lengua y una cultura propia, dentro de un país. El territorio para nosotros es más complejo, es el bosque, pero también son los animales, que tienen vida, también el árbol tiene vida y los dueños de los animales también existen.

-¿Cómo ven el avance de la soja?

-El desmonte es muy veloz. La persona ignora por qué ocurren tantas catástrofes: tormentas, piedras, grandes inundaciones. Para nosotros eso ocurre porque  el aire está contaminado y hay alguien que tiene que limpiar todo eso. Yo observo esta gran ciudad y no hay polvaredas de tierra, solamente se ve color negro, el color del humor. Entonces, hay alguien que tiene compasión por los seres humanos que hace llover para limpiar el ambiente.

-¿Cómo es ser el líder de tu comunidad, Riacho de Oro?

-Empecé en el año 93’, a nivel local y provincial, nunca pensando en llegar a Buenos Aires. Pero lamentablemente, a medida que voy mirando la necesidad de mi gente y las leyes que garantizan nuestros derechos, veo que todo está muy bien escrito pero la acción falta. Para mí la base más esencial para que nosotros podamos reclamar y luchar es que conozcamos nuestros derechos y que tengamos una educación de calidad, no como la que tenemos en Formosa.  Recién ahora, por nuestra insistencia, se está enseñando cómo está organizado el Estado, los municipios; pero años atrás, no se explicaba nada, sólo Matemática, Lengua, algo de Historia y casi nada de Tecnología. Ahora se está avanzando pero no porque el Estado quiere, sino porque nosotros queremos que nuestros hijos estén más capacitados.

-¿Cómo viviste estos últimos años de mayor visibilidad del conflicto?

-La represión en Potae Napocna Navogoh (La Primavera, en la lengua de la colonia) dio vista a todo el mundo lo que es la realidad de las cosas. Nos dio fortaleza a los líderes que muchas veces no somos recibidos en el Estado porque dicen que no somos los representantes legales. Félix Díaz se reconoce como genuino representante porque fue elegido por la comunidad, y uno de nuestros derechos dice que tiene que respetarse la forma ancestral en que se elige a los líderes. La Democracia se forma por un Estado y un Pueblo. Nosotros muchos años hemos esperado que nuestras instituciones, como el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) o el ICA (Instituto de Comunidades Aborígenes) en la provincia de Formosa, vengan a solucionar nuestros problemas. Después comprendimos que esto es parte del Estado, que no tiene una política sobre la realidad de las comunidades. Entonces, nosotros como pueblo tenemos la posibilidad o la responsabilidad de reclamar lo que es justo. Estamos viviendo una liquidación pasiva.

¿Qué pasa con la Ley de Emergencia Territorial?

-En 2006, cuando se promulgó la Ley, para nosotros fue hermoso porque creíamos que ya se iba a regularizar toda esta situación, cosa que pasaron tres años y no sucedió nada. Se prorrogó y quieren aplicar lo que a ellos les parece. Uno de los artículos dice que el relevamiento territorial tendrá la participación activa de las comunidades indígenas, quiere decir que se requiere un proceso previo. Sin embargo, los presidentes de INAI y el ICA hicieron un convenio entre ellos que dice que los que tendrán participación activa son los representantes de las comunidades, contrario a la Ley que habla de toda la comunidad. Este párrafo lo pusieron porque ellos están seguros de que tienen agarrados a los representantes legales, saben que les ponen el papel adelante y ellos lo firman detrás de un escritorio, sin llegar a las comunidades y sin el trabajo técnico – operativo y antropológico. Es un ejemplo claro de cómo dilatan todo para que no se haga el trabajo. Estamos con poco tiempo hasta que venza la última prórroga en el 2013, y en Formosa no se está haciendo. Tenemos que dar nuestra vida, nosotros vamos a entrar a nuestros territorios y vamos a decir que son nuestros. Si el gobierno no es consciente, la historia de Potae Napocna Navogoh se va a repetir en todas las comunidades.