“El propio modelo niega la reforma agraria”

¿Cómo relacionamos la gran concentración de la tierra en pocas manos, el cumpleaños número 100 del Grito de Alcorta y el corte de ruta nacional 34 durante un mes en Santiago del Estero por campesinos a fines del 2011? Nos juntamos con Romina Zirino, docente de la Universidad de Buenos Aires para discutir acerca de cómo la expropiación de tierras a los pequeños productores moldeó el espacio y la vida santiagueña. De los pueblos originarios a las resistencias, de la familia Santucho a la reforma agraria, metete en esta entrevista con olor a tierra y gusto a desposeimiento.

Fotos: NosDigital

El 25 de Junio de 1912 se iniciaría el movimiento campesino más grande de toda la historia de nuestro país, que será conocido como el Grito de Alcorta. Aquí lo que se puso en cuestión nacional eran las relaciones que habían surgido al interior de la estructura agraria nacional luego de un período previo de apropiación masiva de tierras por parte de terratenientes, un sector burgués y capitales extranjeros.

Un siglo más tarde, nuevamente la tierra está como eje dentro de las movilizaciones sociales que se viven a lo ancho y largo de Argentina. Y bajo este paradigma los campesinos santiagueños ya se nos están haciendo conocido por sus reclamos, por medio del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE), con sus marchas y cortes de rutas. Así, junto a Romina Zirino vamos a hacer un largo recorrido para encontrar las causas de este problema que sigue inconcluso y en cuyo futuro cercano es poco alentador.

-En la Región Pampeana y el Litoral, la apropiación privada de la tierra se dio en gran escala entre 1850 y 1880. ¿Se da este mismo proceso en Santiago del Estero?
-Si, en Santiago se da un proceso de acaparamiento de la tierra, principalmente en la zona del Río Salado por las clases dominantes, a raíz de los resultados de las guerras civiles y luego de la victoria nacional, la toman como retribución.

Fotos: NosDigital-¿Esta expropiación afecta también a pueblos originarios?
-Claro, de hecho hay pueblos libres que son dueños de su propia tierra, fruto de una particularidad que viene del período colonial, que les permite trazar alianzas de parentesco y una mayor movilidad. Pero, de nuevo, en la zona del Salado van a perder sus territorios. En el Norte no, se va formar un límite a la expansión que va a ser muy difícil de quebrar y que les llevará largos años a las autoridades.

-¿Es el Estado quién se encarga de promocionar esto o se da de forma privada?
-En 1880 con la creación del Estado Nacional, es el Estado provincial quién lleva a cabo políticas públicas que fomenta el acaparamiento de tierras en beneficio de la elite local y porteña que tiene intereses sobre esta tierra más que nada destinada a la explotación forestal. Habrá un pobre desarrollo de la ganadería y la agricultura, con productos como el azúcar, la vid, el algodón; pero van a ser una isla entre la producción forestal. Y es bajo esta forma que se incorporan al mercado mundial, mediante la superexplotación del quebracho colorado por la calidad de sus taninos

-¿Cómo afectó el modo de acumulación llamado agroexportador a las unidades campesinas, pequeños propietarios y arrenderos?
-Hay una práctica común en la provincia que viene de la época colonial que es la “agregaduría”. A ver, históricamente la posibilidad de migrar de los hombres les permitían poder blanquear el origen. Si tenías un origen indígena, poder pasar por mestizo. Pero también porque es un espacio naturalmente expulsor. Y la agregaduría se daba, como su nombre lo indica, por agregación a un rancho de algún pariente o en las estancias mediante relaciones clientelares. Con la privatización de las tierras, el campesinado pobre no puede mostrar su posesión. Entonces al no poder demostrar la propiedad de las tierras y con el interés de una burguesía local asociada a los bancos que le dotan de créditos y la provincia que la exime de pagos de impuestos durante tantos años, hacen que conformen grandes unidades de producción quedando adentro los campesinos para formar parte de la mano de obra. En la zona agrícola, en la región central del territorio, se da un proceso de venta de tierras y formación de colonias. Muchas no sobrevivieron por venta, subdivisión de la propiedad; etc. Y por último, quedó un campesinado propietario, pero precario, sin medios de producción para explotar su tierra. Por todo esto entendemos que Santiago del Estero es una provincia expulsora de población.

-¿Estas unidades campesinas están ligadas a una producción para el mercado o son de subsistencia?
-Son de subsistencia o de infrasubsistencia, con espacios muy pequeños donde ni siquiera llegan a una hectárea

El Grito de Alcorta tuvo su auge en Santa Fe y Buenos Aires, ¿qué repercusiones tuvo en Santiago?
-Que yo sepa ninguna. El único gran movimiento que se tiene noticia es a mitad de la década del 20, relacionado con el riego. Acá el planteo de estos colonos es por el aumento del canon del riego, que no les llega el agua o que alguien se la queda. No más que eso. En Santiago no hay ningún tipo de movilización hasta la década del 80 con el MOCASE (Movimiento Campesino de Santiago del Estero) por injerencia de las ONG’s, pero es un factor externo el que logra una organización. En los años sesenta hay algo relacionado con la familia Santucho, con el FRIP (Frente Revolucionario Indoamericano Popular, creado por quienes luego formarían el PRT-ERP), que tal vez haya tenido alguna relevancia. Pero no se sabe casi nada al respecto.

-Y este período iniciado por el MOCASE, ¿es fruto de este proceso previo de apropiación de la tierra?
-Si, está relacionado con la tierra y con lo que significa ser campesino. Hay un debate historiográfico muy fuerte que viene de los 60 y 70 en cuanto a que el campesino va hacia su desaparición por el desarrollo de las fuerzas capitalistas. Pero esto se vuelve a rediscutir, hablándose de justamente un período de campesinización…

-¿Pero en relación con la identidad o posición frente a la tierra?
-Creo que en cuanto a las dos cosas. Pesa mucho la identidad, reivindicarse como tal. Incluso hay una nueva línea que se reconoce como campesina-originaria, pero es complicado porque hubo un fuerte y rápido mestizaje durante la sigue colonia.

-¿Por qué en un país donde el sector agrario teniendo peso, jamás se consideró como prioritaria la reforma agraria?
-El propio modelo te lo niega. Somos productores de soja y chanchos, vamos camino a eso. La pata agraria del modelo está basada en esto.