Vaciados

Crónica en la carne de los trabajadores de EMFER, que reclaman que el servicio se estatice ante una típica maniobra de vaciamiento en manos de los Cirigliano. 

-Sí, supongo que ahora te van a dejar pasar. Son dos cuadras desde la Estación Miguelete- me dice Ezequiel Peralta, delegado de EMFER, fábrica de material ferroviario.

Hay un cana ahí en la estación, en San Miguel, del lado sur. Una camioneta de la Federal más atrás. 2, 3, 4, 5, en el lado norte. Es para allá. 6, 7, 8, 9… Antes de los primeros papeles impresos contando que no les pagaron la última quincena ni el aguinaldo, aparece un colectivo de la Federal. Está vacío. Los policías están todos abajo. Hay un gendarme con mucha cara de muy malo. Gigante. La boina lo empeora. Los federales que lo rodean ya hasta me parecen chiquitos. Más adelante, otro bondi, pero lleno. La escena sigue del otro lado de la entrada, pero prefiero mandarme con los trabajadores.2014-07-10 17.31.14

Están tranquilos, tomando mate, jodiendo mayormente sobre sexo. Van cuatro días de toma, nada más. Hay gente de EMFER y de TATSA, que produce colectivos y camiones. El predio alberga a las dos empresas. Hablo con Julián Radic, el único procesado entre los 11 imputados por diversas causas penales. Es de la comisión interna. La única forma de rajarlos que tienen es con causas penales. Una de las causas es por mostrarle al juez Bonadío papeles que incriminan a los hermanos Cirigliano, dueños de las fábricas hasta este año. Desde la masacre de Once, la producción no subió, sino que bajo, porque le sacaron las concesiones de las líneas y la misma empresa china que vendió los trenes, compró la fábrica. Desde entonces comenzaron los problemas en TATSA y EMFER.

Al no pago de salarios y cargas sociales se le suma el miedo de que los dejen sin trabajo. Como en todas las fábricas que quiebran, los Cirigliano se llevaron camiones llenos de la fábrica. Comenzó el vaciamiento.

Mientras me muestra la fábrica, entre galpón y galpón, Pajarito me cuenta que son 340 los trabajadores, que la producción no llega ni al 10 por ciento de la capacidad, que hay formaciones holandesas que así como llegaron, se quedaron ahí. Después, un compañero suyo con 33 años de antigüedad me explica que le faltan las tapas de cilindro, que los compraron así. Pueden, y me lo muestra, fabricar desde cero o reestructurar trenes.

Pero la voluntad fue para comprar desde China. Alfredo Luque, delegado EMFER, explica, como si estuviéramos de vuelta en los `90: -No sé qué espera el Estado para estatizar esto de una vez por todas. Nosotros trabajamos para el Estado, hacemos trenes. La patronal ya dijo que no tiene plata. Esperamos que el Estado intervenga.

Julián Radic, el delegado procesado, me explica que no quieren ser una cooperativa, como se les ofreció. Son muchos laburantes. Las tensiones van a existir. La desconfianza también. La organización sería extremadamente complicada. Las fábricas recuperadas en Argentina tienen un promedio de 43 trabajadores. Y me repite una razón más: “Prácticamente nuestro único cliente es el Estado”.

Pajarito, ya saliendo de la fábrica, me cuenta de la represión del martes 8 de julio, cuando salieron a cortar la General Paz para exigir aunque sea negociación, para no perder sus puestos de trabajo. Cuando la policía avanzó, los Cirigliano estaban negociando… Se lo dijeron al encargado de la represión. Nada cambió. Eran cerca de las 8 de la mañana. Había estado cortada la ruta de acceso a la ciudad desde el Noroeste. Los medios ya empezaban a hablar de la tensión en el corte, de los trabajadores que no podían llegar a sus puestos. Pajarito y todos los compañeros que nos cruzamos están orgullosos. Defendieron sus puestos de laburo. “Y ellos también tienen miedo, no te creas”, me dice otro obrero hablando de los policías. “Les dimos con lo que encontramos”.

Momentos después de la represión, tuvieron que salir a dar explicaciones ellos. Que no somos delincuentes, queremos trabajar. Que cortar la calle es un delito. Que si contravención, que si delito, que qué derecho está por encima del otro, que vagos, que… El periodista Gustavo Sylvestre, por ejemplo, hablando con el delegado de EMFER Barberán, se salió del molde. Se fue al pasto directo. Arrancó no preguntando por las causas del reclamo, sino por la metodología. Que ya habían hecho todo: escraches, marchas…

-¿Y por qué no sacan los vagones a un cantero de la General Paz, al costado, para mostrar lo que ustedes hacen y que los trenes se pueden hacer en la Argentina? – dijo…

Hasta tanto construyan las vías para poner las formaciones al costado de la Avenida, con letreros que expliquen por lo que pasan, van a seguir tomando la fábrica para que las reuniones pactadas se efectivicen. Después de la represión consiguieron una con el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el secretario de Transporte Ramos. No consiguieron nada de lo que pretendían, pero destacan que la empresa sí: “Logró su objetivo de destrabar fondos públicos para –según la patronal- poder hacer frente a los salarios”.

Llegando a la salida, uno me dice “éste me salvó la vida”, señalando a otro que pasaba por ahí. Lo había levantado por el terraplén cuando estaba hecho mierda. El salvado quiere ir a comprar puchos. Me ve con la cámara. “¿Che, me acompañás a comprar al Makro, que afuera me tienen re fichado?”.

2014-07-10 17.13.18

Derecho para matar

Las fuerzas de seguridad que asesinan sistemáticas. De civil, retirados o de turno, disparan sin preguntar. Los datos duros de la sangre que salpica el gatillo fácil. 

Hoy, mañana o pasado, según las probabilidades estadísticas del Centro de Estudios Legales y Sociales, un policía de civil o retirado va a matar a otra persona. 44 por ciento de las muertes causadas por un uniformado se dan cuando no están uniformados -9 por ciento son retirados; 35 por ciento, de franco-.

231 personas fueron asesinadas por personal de la Policía Federal entre 2002 y 2011 en la Ciudad de Buenos Aires.

312 personas fueron muertas por personal de la Policía Federal entre 2002 y 2011 en el Gran Buenos Aires.

En esos 312 casos, los policías estaban fuera de servicio: aun más federales mataron, en esa década, fuera de su área de trabajo que en ella. Por eso CELS concluyó en este informe de 2011 que esto “reafirma la necesidad de que se modifique la cultura institucional de portación y uso de armas”. El 15 de noviembre de 2012, el Ministerio de Seguridad, todavía a cargo de Nilda Garré, publicó el Programa del Uso Racional de la Fuerza.

4 principios desde los que fue pensado:

1- Oportunidad: La fuerza se usará cuando todos los demás medios legítimos para alcanzar el objetivo resulten ineficaces y el uso de la fuerza no acarree consecuencias más lesivas que aquellas que se producirían en caso de no recurrir a ella.

2- Proporcionalidad: El personal deberá resolver el uso de la fuerza en relación con la gravedad del delito y al objetivo que persiga salvaguardar.

3- Legalidad: La fuerza que se use tiene que adecuarse a las normas constitucionales, legales y reglamentarias vigentes así como a los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

4- Rendición de cuentas: el personal debe asumir las responsabilidades de su accionar y rendir cuentas por las acciones efectuadas.

El eje de trabajo más interesante para eliminar los casos de muertes por policías es la reforma en la formación inicial de oficiales y suboficiales. Se incorporan “técnicas de comunicación, negociación y prácticas graduales sobre el uso de la fuerza”. Algunos –y solo algunos- casos de 2013 como esos que se encuentran fácilmente en los diarios muestran que, al menos en lo inmediato, no hubo resultados.

Un ejemplo por cada caso encontrado en este año solamente buscando “policía de civil mata” en Google:

 

• Intentando evitar un robo, matan.

Tiros en un colectivo: un policía mató a un ladrón y detuvo a dos cómplices (24/6/2013)

 

• Intentando evitar que les roben, matan.

En la localidad bonaerense de Villa Ballester

Una mujer policía mató de un balazo a un ladrón que trató de asaltarla (11/9/2013)

 

 

• Intentando ocultar, matan.

El efectivo está detenido

Santa Fe: lo mató un policía de civil después de chocar con su auto (3/9/2013)

David Vivas, trabajador de Acindar, chocó con su auto el domingo al amanecer. Luego, un sargento de la policía le pegó un tiro en la cabeza. Dijo que quiso escapar, lo arrastró diez metros, y en el forcejeo, la bala se le escapó. Para su madre fue otra cosa. Le dijo a Infojus Noticias que su hijo “era incapaz de hacer eso”.

 

 

• Intentando robar, matan.

Gendarme detenido por el asesinato del Suboficial de la P.F.A. (20/5/2013)

Fue detenido en Campana por el crimen del suboficial Héctor Alejandro Domínguez Fernández ocurrido en el barrio porteño de Caballito, el viernes pasado. 

[…]En un principio se creía que el autor era un delincuente, al que el Suboficial habia tratado de detener cuando asaltaba a una mujer, en la intersección de la Avenida Honorio Pueyrredón y la calle Tres Arroyos, donde el uniformado – perteneciente a la comisaría 13°- intentó defender a la víctima de un asalto y recibió un balazo en la cabeza.

 

El Programa del Uso Racional de la Fuerza propone también realizar estadísticas confiables sobre hechos de asuntos internos de las cuatro fuerzas (Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y Policía de Seguridad Aeroportuaria). Antes de que esas estadísticas muestren los resultados. Antes de poder evaluar los efectos del Programa, el Ministerio aumentó la cantidad de gendarmes en el Conurbano bonaerense y Sur de la Ciudad de Buenos Aires, de 3500 a 6000 efectivos. Con más armas en la metrópoli, nada imposibilita que sea entre hoy y mañana que haya otro muerto a manos de un policía fuera de servicio.