A Mussi se le inundó el negocio de los countries

Los dos recibieron la carta al mismo tiempo. Uno en su oficina y el otro en la mesa de su cocina. El primero es el exintendente de Berazategui, Juan José Mussi. El segundo es un militante por los derechos de la madre tierra que se llama Ernesto Salgado.

Los dos abrieron en el mismo instante la notificación del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), donde intima a la Municipalidad de Berazategui a suspender las obras que está desarrollando en la ribera de Hudson por violar lo establecido en la ley Nº 11.723, de Evaluación de Impacto Ambiental.

Mussi está preocupado, porque esas obras son un camino que le prometió a los inversionistas inmobiliarios para que instalen sus countries. Y Salgado está tranquilo, porque junto con sus compañeros del Foro Regional en Defensa del Río de La Plata, la Salud y el Medio Ambiente presentaron la denuncia en la OPDS, pero sabe que la Justicia en estos casos es tan cambiante como las subidas del Río de la Plata.

Sin embargo, la carta que reposa inerte sobre las mesas de estos dos hombres está gritando que, por fin, los defensores de la costa ganaron una.

La zona que la Municipalidad de Berazategui está destruyendo para (sólo por lo pronto) hacer una salida de la autopista al countrie Puerto Trinidad está tipificada como Bosque Ribereño o Selva Marginal, incluida dentro de la Categoría 1 del Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos que dispone Ley Nacional 26.331(Ley Nacional de Bosques). Es un lugar protegido por la Ley porque es una zona de humedales, los reguladores naturales de las crecidas del río. Los humedales son ecosistemas de vital importancia, ya que cuando el río crece se ocupan de absorber ese agua: funcionan como una esponja.

obras hudson

En el partido de Berazategui, a 23 km de Capital Federal y con una extensión de 217 km², ya hay instalados 12 countries. Según el Censo Nacional de 2010, Berazategui tiene en total tiene 324 mil habitantes. De esos 12 countries, el gigante barrio cerrado Abril tiene 1365 casas. Su vecino Puerto Trinidad tiene capacidad para 1850 mansiones. Los demás barrios son más pequeños, con un promedio de 300 parcelas cada uno. Si se tiene en cuenta que cada parcela (sólo el terreno sin la casa) en el más modesto de los countries sale 200 mil dólares, en Berazategui hay un negocio de 1243 millones de dólares del que varios quieren formar parte.

¿Qué está en juego?

Al recorrer la autopista Buenos Aires–La Plata hacia el sur, mano izquierda, una vez pasado el partido de Avellaneda, se pueden ver grandes terrenos verdes. El río no se llega ver desde el camino de asfalto, pero está a unos cuatrocientos metros -en algunas zonas a menos-. Todo ese cordón verde es el que está en la mira de los emprendimientos inmobiliarios para construir shoppings y barrios privados.

Esa zona tiene mucho más que árboles: tiene humedales. Ese lugar es del río, para regular sus crecidas. Si se le construye cemento encima, el agua va a subir igual, encontrando otros cauces que siempre tiene como destino los barrios más pobres que se ubican en terrenos bajos. Eso es así porque cuando construyen estos mega emprendimientos elevan los terrenos varios metros, justamente para no inundarse.

En la zona norte de Buenos Aires los humedales ya no existen. Por eso en varias zonas cada vez que llueve se inundan. El paraíso de los emprendimientos inmobiliarios alcanza su resplandor en Tigre. En el municipio de Sergio Massa, el 40% del territorio está ocupado por barrios privados (20.000 personas viven en ese 40%, en el restante 60% se apiñan casi 400.000 habitantes).

Los Troncos, Parque San Lorenzo, Ricardo Rojas, San Diego, La Paloma, Enrique Delfino, Las Tunas y Rincón de Milberg son los barrios de Tigre que se inundan cada vez que llueve. A veces el agua les llega hasta la puerta, y otras veces se les mete sin preguntar. Por año tienen aproximadamente dos inundaciones grandes, de esas en las que se pierde todo. En la década del 90 a los vecinos de estos nueve barrios les explotó el boom inmobiliario en la cara y se vieron vallados por countries. Donde antes había descampados donde al agua de lluvia se escurría libremente hacia el río o los arroyos, ahora hay una gran pared.

En el sur quieren replicar el modelo del norte. Apoderarse de la costa del río, construir hermosos oasis privados llenos de naturaleza, desplazando a los moradores históricos que desde siempre disfrutan de la costa del río de manera natural, sentados en la tierra misma.

Las autoridades municipales, como las de Berazategui, aceptan gustosos y hasta invierten millones de pesos para abrirle paso a estos emprendimientos, con el argumento de que de la mano de la destrucción de la costa vendrá el progreso y el trabajo. Los habitantes del norte saben que lo que en realidad viene es inundaciones y exclusión social.

El caso concreto de Berazategui tiene otro condimento, además de los 1243 millones de dolares para repartir. Es que su actual intendente Juan Patricio Mussi, se postula para gobernador de la Provincia de Buenos Aires. La campaña de los Mussi durante los últimos 10 años estuvo basada en obras visibles y de gran envergadura, como la nueva sede municipal, un edificio inteligente que la Presidenta inauguró en febrero de este año y donde elegió mostrarse luego de dos meses sin apariciones públicas. Por eso ahora el centro y algunas zonas de Berazategui son prolijas y vistosas. Pero, ¿a qué costo?

La costa es de Berazategui

El Foro Regional en Defensa del Río de La Plata, la Salud y el Medio Ambiente, denuncia a la OPDS esta destrucción de bosque nativo a fines del año pasado. A esta altura ya se había realizado sobre el humedal una enorme rotonda de estacionamiento, un murallón de más de 3 metros de altura, un camino de cemento que lleva a esa rotonda y un par de glorietas secas en la costa del río. También habían comenzado las obras para un camino paralelo al río que sirve de murallón y no deja que el agua se regule naturalmente cuando el río crece.

obras costa hudson

El countrie Puerto Trinidad hace más de 15 años que está instalado en la costa de Hudson, es el más viejo de Berazategui. Su construcción estuvo parada durante una década, pero en 2013 el countrie pasó a estar en manos de una sociedad manejada por los propios habitantes del barrio cerrado que lograron reactivar el proyecto y seguir vendiendo lotes. Al respecto el doctor Juan José Mussi, ex intendente, ex Secretario de Medio Ambiente y padre del actual intendente de Berazategui y precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires por el FPV dijo: “Esta reactivación de Puerto Trinidad va a hacer crecer la zona, con el camino al río que recientemente inauguramos y con todo lo que tiene Berazategui para emprender el desarrollo costero”.

Puerto Trinidad se robó 2 kilómetros de costa (si estás paseando por el borde del río un alambrado no te deja seguir avanzando donde comienza el barrio). Construyeron un dique y dragaron el lecho del río hasta rellenar el interior del dique, para que los habitantes del countrie lleguen en barco hasta el patio de sus casas. Elevaron la cota de la tierra más de 5 metros, sepultando el hábitat de un gran número de anfibios, reptiles, peces, aves, mamíferos, invertebrados e innumerables especies vegetales.

Los funcionarios municipales admitieron a las autoridades de la OPDS que el camino costero que están construyendo  tiene  como principal objetivo darles una alternativa de salida a la autopista Buenos Aires – La Plata al barrio cerrado Puerto Trinidad.

Este camino costero abre la puerta a la instalación de más PuertosTrinidades, que hagan del Río su lugar exclusivo, igualito a Nordelta, como el mismo Mussi admite.

Como el Barrio Villalobos, que ya se empezó a vender. O el barrio Lagoon Hudson, que también se empezó a construir.

Ernesto Salgado y sus compañeros defensores de la costa ribereña ya saben lo que les pasó a los vecinos de Tigre. Por eso no van a dejar que la Municipalidad de Berazategui invierta millones de pesos para seguir dándole camino libre a los countries, destruyendo el ecosistema que regula las crecidas del Río de la Plata. Poniendo en riesgo de inundación inminente a los habitantes de Berazategui, regalando su costa, para que los empresarios estresados de tanto negocio en la ciudad disfruten de sus fines de semanas en un aire libre seguro y lleno de confortables servicios.

Con denuncia avalada por la OPDS encima, la Municipalidad de Berazategui todavía no frenó las obras. Siguen con sus topadoras arrasando y rellenando con tierra los humedales. El Foro en Defensa del Río de la Plata volvió a presentar ante la OPDS las pruebas de que las obras aún no se frenaron y el desmonte ilegal continúa. Ahora es cuando este Organismo responsable de cuidar los bosques de la Provincia de Buenos Aires tiene que dar la palabra final y frenar definitivamente el camino que está construyendo la Municipalidad de Mussi y que llevará a inundaciones y exclusión para todos los habitantes de Berazategui.

Ernesto Salgado sigue sentadito en la silla de la cocina. Se muerde la lengua y aunque los años de militancia y guerras perdidas contra estos gigantes del cemento lo hayan dejado escéptico, la sonrisa por la comisura de los labios no la puede evitar: esta batalla la vienen ganando los defensores de la costa.