Desidia en sangre

Empresas con fondos públicos que no reparten suficiente agua + falta de obras públicas + fábricas que contaminan los ríos + organismos estatales con presupuestos millonarios que hacen nada = plomo en sangre.

Pb: El plomo es un elemento químico de la tabla periódica, su número atómico es 82 según la tabla actual. El plomo es un metal pesado.

Eso es lo que los pibes de Villa Fiorito tienen en la sangre: metal pesado.

Y es que los muchos problemas ambientales que sufren los habitantes de Fiorito no sólo se huelen y sienten, si no que ya están instalados en los cuerpos de pibes y adultos, tanto que se leen en sus análisis de sangre.

Pero el plomo en el cuerpo de los nenes pobres no queda sólo ahí, fluyendo en su torrente sanguíneo: afecta su capacidad de aprender, de desarrollarse, de jugar, de vivir.


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plomo en sangre

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Cómo contaminan los cuerpos

Tamara vive en una casa de chapa, madera y cartón pegada a la fábrica Camilo Ferrón S.A, que produce margarina. Además de producir un ingrediente para ricas tortas, Camilo Ferrón S.A. tira sus desechos por una tubería que da a la casas de vecinos de Fiorito, y lejos de endulzarles la vida, se las llena de olor a mierda.

“A veces no podemos ni comer del olor que hay acá” cuenta Tamara con su beba Aymara en brazos. Otros vecinos asienten y cuentan cómo amanecen con una capa de polvo parecida a una telaraña que lo cubre todo, o cómo a veces de las chimeneas salen despedidas cantidades de una sustancia que parece arena. Y además de su palabra, en el piso de tierra se ven las manchas negras que deja la grasa que esta fábrica desecha en las calles del barrio.

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Algunas casas están pegadas al paredón de la fábrica. Fotos: NosDigital.

Mirta, otra vecina de la fábrica, imita el sonido del agua fluyendo carraspeando con los labios, para mostrar cómo es el ruido que escucha todas las noches, cuando la fábrica abre la canilla y tira sus desechos tóxicos por una tubería que da a la calle Esquel de Villa Fiorito.

Camilo Ferrón S.A. es una de las muchas fábricas que lanzan sus desechos al Riachuelo, contaminando el agua y los suelos de la cuenca del Arroyo Matanza-Riachuelo. En esos suelos viven Tamara, su beba Aymara, Mirta y unas 3 millones de personas más. Un 10 % de la población de la Argentina, ubicada en un 0,1 % del territorio nacional. Todos ellos son habitantes de barrios que descansan sobre la cuenca del rio.

Los hijos de Tamara tienen plomo en sangre, al igual que la mayoría de los pibes de la zona. Los datos con los que se cuentan para analizar el alcance del plomo en los cuerpos de los chicos se desprenden de una campaña que realizó en el 2011 Médicos del Mundo, el Foro Hídrico de Lomas de Zamora, vecinos y docentes en Villa Lamadrid (pegada a Villa Fiorito). De esa campaña se desprendió que el 85% de los pibes de Lamadrid tienen plomo en sangre.

Las cifras oficiales también existen, ya que la ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) tomó muestras de sangre el año pasado a cientos de chicos en Villa Fiorito. ¿Los resultados? Se los mencionaron oralmente a las familias, no les entregaron los análisis, y nunca fueron difundidos.

La ACUMAR es la responsable de sanear la cuenca donde viven todos esos pibes con plomo en la sangre. Para eso tiene un presupuesto millonario (según la Auditoría General de la Ciudad de Buenos Aires la ACUMAR recibió $ 1.412.824.856,00 entre el 2010 y 2013, de parte de Nación, Provincia y Ciudad de Buenos Aires). Pero cuando le preguntas a Tamara si sabe qué es la ACUMAR, no la conoce. Por su casa nunca pasaron.

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Este pasillo se extiende paralelo al paredón de la fábrica y allí viven cientos de familias. Fotos: NosDigital.

Por su casa sí pasó Maria Eva Koutsovitis, integrante del Foro Hídrico de Lomas de Zamora e ingeniera del Departamento de Hidráulica de la UBA. El Foro, con el apoyo de otras organizaciones barriales, viene investigando desde hace catorce años la situación sanitaria en los barrios: un combo explosivo de napas contaminadas y falta de infraestructura.

Maria Eva sabe explicar por qué la contaminación manda en la cuenca del Matanza-Riachuelo. Mientras camina por las calles de Fiorito, entre charla y charla con los vecinos, se detiene a narrar cómo es la situación sanitaria de los barrios de Cuartel Noveno:

“El principal problema no es la falta de agua, lo que sucede es que la oferta de agua es insuficiente.  Algunos barrios no tienen red y un camión entrega agua o hay una canilla comunitaria. AYSA entrega 20 veces más agua por habitante por día en Capital que en la zona de Cuartel Noveno (compuesto por cinco barrios del sur de Lomas de Zamora, Villa Fiorito y LaMadrid entre ellos)”.

Luego de aclarar ese punto, lanza el dato: A Capital llegan 700 litros por habitante por día, en estos barrios menos de 35. La fuente de agua potable siempre es la misma, la planta San Martín. Solo que hay una decisión política de parte de AYSA que, cuando toda la normativa internacional establece que como mínimo que las empresas distribuidoras deben hacer llegar 150 litros por habitante por día, envía veinte veces más agua a Capital que a estos barrios carenciados y vulnerables.

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Suelos contaminados. Fotos: NosDigital.

Eva sigue con su relato: “Esto se refleja en que todos los veranos cuando aumenta el consumo se quedan sin agua. En esa zona, como son barrios que se encuentran en la rivera, las napas están muy altas, casi al nivel del terreno, porque hay una continuidad entre el agua del lecho del rio y de la napa. En estos barrios si haces un pozo a pocos centímetros encontrás agua”.

En los barrios de Cuartel Noveno no hay cloacas, por lo que todos utilizan pozo ciego y los desagües son las zanjas en la vereda.  Los pozos ciegos en lugares de napa alta no tienen ningún sentido, ya que las cámaras donde se tira el desecho están continuamente inundadas y se mezcla con el agua de la napa. Además, como continuamente se quedan sin agua, los vecinos pinchan directamente el caño de agua para sacarla con motores.

“Esta situación de ausencia de cloacas, pozos ciegos colapsados, desagües en las zanjas de las veredas, lo que determina que la tierra y las napas estén contaminadas con liquido cloacal. Entonces cuando los vecinos chupan el agua de los caños y esos caños están inmersos en esa napa, arrastran todo el agua que tiene la napa, que como mínimo tiene liquido cloacal”, remata la ingeniera.

Entonces, hasta ahora tenemos: Una empresa con fondos públicos que no envía suficiente agua y falta de cloacas y desagües (obras públicas), que juntas provocan que el agua que toman los vecinos esté contaminada con mierda, y otras sustancias.

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Impossible is nothing. Fotos: NosDigital.

¿Qué son esas otras sustancias? Todos los químicos que las empresas como Camilo Ferrón S.A. tiran al río, que contaminan no sólo las aguas en las que caen si no también el de las napas, en constante conexión con el río.

“En esas napas encontrás plomo, cromo y mercurio, que por supuesto están contaminando las napas y los suelos. El agua de esas napas arrastra todos esos metales pesados más el liquido cloacal. Cuando llueve no hay desagües, entonces desbordan las napas y la gente se inunda con el liquido cloacal, con plomo, mercurio, cromo y todo tipo de metales pesados”, redondea  Maria Eva.

Los vecinos de la zona saben sin toda esta explicación que toda el agua que los rodea está contaminada, lo constatan día a día con la cantidad de enfermedades hídricas que sufren: Cuando a Tamara se le pregunta si ella y sus hijos sufren de forúnculos y diarreas, asiente resignada: estas enfermedades son moneda corriente para ella y sus vecinos.

“Toda esta población está enferma y sometida a unos niveles de contaminación muy extremos” señala Eva, mientras enuncia otras enfermedades comunes: cáncer, muchisimos casos en adultos y púrpura, una enfermedad autoinmune muy rara.

El nivel de contaminación de los cuerpos no sólo se hace tangible en análisis y síntomas, se hace ver hasta en las charlas entre vecinos: “Aquel pibe de allá tiene 10 en sangre”, “mi hijo y yo tenemos 11 de plomo en sangre”. Se cuelan en las conversaciones estas cifras que también señalan lo cotidiano de esta problemática: vivir contaminado, que tus hijos tengan metal pesado en la sangre, es casi una condición inherente de habitar el lugar donde pudiste construir tu casa.

La Organización Mundial de la Salúd establece que el nivel de plomo en sangre tolerable para un humanos es 5 ug/dL (microgramos de plomo en un decilitro de sangre). El plomo es un metal pesado que no juega ningún papel en la fisiología humana, por lo que su nivel ideal en sangre debería ser cero. El plomo que contamina el suelo y el agua ya ingresó en los cuerpos de la gente, hasta bebes de 10 meses tienen niveles muy elevados: el plomo se va incorporando al organismo de manera progresiva, cuanto más tiempo estás expuesto mayor concentración de plomo tenés.

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Quiénes contaminan los cuerpos de los pibes

No hace falta mudar a Tamara y a sus 60 mil vecinos de Villa Fiorito para resolver este problema. Lo que se necesita es que las empresas sobre la cuenca del matanza riachuelo sean trasladadas, que AYSA ejecute las obras de cloacas, desagues y mande el agua suficiente para todos y que la ACUMAR haga su trabajo y se ocupe de la extrema situación sanitaria que viven todos los habitantes de Cuartel Noveno. Esa mezcla de ingredientes con una pizca de voluntad política de los Municipios y del Estado Nacional teminarían con este genocidio silencioso de pibes pobres.

Cuando el Foro Hídrico de Lomas de Zamora acompañado con otras organizaciones sociales le exigieron a AYSA que ejecute las obras necesarias para garantizar cloacas, desagues y agua, la empresa les contestó que esperen veinte años a que se ejecute una mega obra que tienen en sus planes. “¿Nordelta abrá esperado 20 años para que les lleven agua potable y cloacas?”, se pregunta Maria Eva, cuando cuenta sobre la insólita respuesta de la empresa.

“Concentraciones bajas de plomo en sangre con suplemento de hierro y una dieta rica en hierro puede mejorar mucho la situación”, explica Eva. Desde el Foro exigen a la ACUMAR,  al gobierno nacional, provincial y municipal que se le entregue un subsidio a las familias afectadas con la problemática del plomo en sangre y que se les facilite el acceso a una alimentación adecuada y a un médico de cabecera por familia que monitoree permanentemente a los chicos. Ademas, piden que en la zona de Cuartel Noveno se construya un centro de alta complejidad, especializado en este tipo de problemáticas que padecen todos los que viven en estos barrio.

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“Ahora abrieron un salita acá cerca, pediatría debería atender todo el día pero nunca están, si a tu nene le pasa algo tenes que salir corriendo a Caraza y andá a saber si llegás”, resume Tamara, por si quedaban dudas sobre si se hizo o no el centro de alta complejidad.

Los poderes privados y estatales no sólo no hacen ninguna de estas obras, si no que persiguen a los militantes que las exigen. Teléfonos pinchados, amenazas, ventanas rotas. Cuando el Foro y otras organizaciones del barrio relizaron la campaña en Villa Lamadrid que arrojó las escalofriante cantidad de pibes con plomo en sangre, el director de la unidad sanitaria de la ACUMAR llamó a la escuela donde se realizó la campaña, intimidó a la directora y le exigió que le diera los apellidos de los médicos que habían tomado muestras de sangre y la afiliación política de los militantes que llevaron a cabo la campaña.

“Nos amenazaron con aplicarnos la ley anti terrorista, por terrorismo ambiental. Nosotros lo que hicimos fue una publicación que enviamos a un congreso internacional en Chile para poder legitimar el laburo que veníamos haciendo y que no nos acusaran de ser terroristas”, explica Eva. Y una pregunta más que obvia florece del barro contaminado de la cuenca del Matanza Riachuelo: ¿Tanto quilombo por difundir la conocida problemática de plomo en sangre?

El tolueno es un hidrocarburo aromático que se produce a partir del benceno. Con el tolueno puede fabricarse TNT, colorantes, detergentes y productos aromáticos. Y también merca, mucha merca. Algunos pibes de Cuartel Noveno tienen, además de plomo y otros metales pesados, tolueno en la sangre. En la tarea de buscar los motivos de las exageradas agresiones, este químico que flota por la sangre de los pibes es una perversa pista.

Las consecuencias de estar contaminado con plomo se ven en la escuela, en la dificultad para aprender y para desarrollarse como cualquier persona que no vive en una tierra podrida por la mierda que tiran las empresas y olvidada por el Estado.

Una parte de Villa Fiorito. Fotos: NosDigital.
Una parte de Villa Fiorito

Desalojados por la fábrica de cáncer

Para electrificar parte del Roca el Municipio de Quilmes pretende instalar otra subestación eléctrica en el sur, donde ya existen otras dos de comprobada contaminación electromagnética sobre el cuerpo humano. Buscan desalojar a 17 familias que empiezan a organizarse.

_MG_7345En el Municipio de Quilmes se encuentra la subestación eléctrica Sobral que ya enfermó a más de 300 personas, muchas de ellas fallecidas. Ahora, a cuadras de allí el mismo municipio se propone construir otra subestación tóxica, y esta vez con un condimento especial: tienen que desalojar 17 familias para poder hacerla.

Estas familias viven en un predio de unas 10 hectáreas pegado a las vías de la Línea General Roca, a pocas cuadras de la estación de Quilmes. Algunas viven hace más de 30 años ahí, desde que el ferrocarril les cedió esa tierra para construir a algunos de los obreros que trabajaron en su construcción. Hasta ahora vinieron construyendo sus casas con total legalidad, hasta que hace dos semanas el municipio les tocó la puerta y les dijeron que en un mes se tienen que ir.

Los antecedentes

Beatriz agarra el micrófono y se envalentona. Explica ante sus vecinos reunidos en la Plaza Onda Verde que “más allá de que los que estamos adentro del predio sigamos o no viviendo, acá la cuestión es que no coloquen la subestación”. Sus pares la escuchan, la aplauden y van pasando el micrófono para que todos expongan su opinión. Están reunidos para organizarse y encarar la lucha que se les viene. No sólo las familias que viven dentro del predio están presentes, si no las de varias manzanas a la redonda: el eje es la subestación, no el desalojo.

Con la información de los vecinos que sobreviven a la Subestación Sobral en Ezpeleta (Municipio de Quilmes) y la Subestación Rigolleau en Berazategui, estos quilmeños se enteraron de los daños a la salud que las ondas electromagnéticas generan. Esta fue de la única información sobre el futuro de su salud que recibieron, ya que las autoridades municipales sólo se limitaron a describirles las magníficas obras que van a construir en su barrio.

“Los vecinos no nos enteramos de la forma en que corresponde, en algunas casas tiraron volantes que de casualidad alguno que otro miramos”, cuenta Julia, que vive fuera del predio. “La primer presentación que se hizo en la Casa de la Cultura estuvimos tres vecinos y ahí se presentó todo el proyecto. Nos quedamos sorprendidos porque de la noche a la mañana nos ponen una cosa de la que no tenemos ni idea”, plantea. Posterior a eso Julia empieza a preguntar entre sus vecinos si sabían del proyecto, ahora reunidos en la Plaza Onda Verde: “Nadie sabía nada”.

Francisco, esposo de Julia, se abre paso entre las 120 personas que hay en la plaza y completa el discurso de su mujer: “Los vecinos estamos preocupados porque nosotros tenemos noticias de otras subestaciones. Esta semana vamos a presentar las firmas que estamos juntando, vamos a abrir un expediente y se va a ir al defensor del pueblo. Después vamos a iniciar una acción legal, un recurso de amparo”, adelanta.

A favor de la electrificación

A pesar de que la subestación viene con el paquete de obras que la Línea General Roca va a hacer para electrificar el ramal Constitución-La Plata, los vecinos aclaran que de ninguna manera se oponen a que el tren se electrifique. Afirman que hay otros lugares para poner la subestación, alejados de la gente, pero que este predio esta estratégicamente ubicado cerca de la estación de Quilmes, una de las centrales del recorrido del tren. Llevar la subestación más allá implicaría mucha más inversión.

Entre mates, planillas de firmas y con la mítica cervecería Quilmes de fondo, los vecinos se organizan. Ya saben lo que el electromagnetismo produce pero poco saben la inmensa obra que van a hacer a metros de sus casas: “Te dicen, por ejemplo, que van a abrir una calle pero no está definida a dónde. En la presentación que hicieron no figuran en ningún lado las 17 familias que viven adentro del predio. Todo muy agarrado de los pelos, pero, claro, en 70 días empiezan las obras”, ironiza Francisco.

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33 a 1

El pasado 6 de junio los vecinos, de boca en boca, se enteraron que el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) convocaba a una audiencia pública para presentar el proyecto. De 34 intervenciones, 33 se manifestaron en contra y se tomó un minuto entero para recordar en silencio a las víctimas de Sobral en Ezpeleta.

Entre los oradores estuvo la licenciada Córdoba, de la consultora Estudios y Servicios Ambiental SRL, empresa que realizó el estudio de impacto y que tiene como clientes a empresas como Apache petrolera, Barrick Gold, Edesur y Minera Alumbrera. Córdoba también es asesora del Banco Interamericano de Desarrollo, entidad que, casualmente, pondrá 500 millones de dólares para la obra de electrificación del ramal Avellaneda-La Plata.

El intendente de Quilmes Francisco “Barba” Gutiérrez afirmó en la audiencia que esta subestación no será como la Sobral, que no va a causar 170 muertes (y contando). Ningún médico o técnico presente entre los oradores pudo justificar esta afirmación. De hecho, el único orador que habló sobre el electromagnetismo fue un Ingeniero llamado Carlos Wall, que admitió que el electromagnetismo es difícil de apantallar, que la distancia es lo que genera la disminución de las ondas agresivas y que la subestación va a generar más de 10 micro teslas (la Organización Mundial de la Salud comprobó que 0,3 micro teslas “puede producir cáncer, en especial leucemia en niños”).

El informe que presentó la OPDS habla, por ejemplo, de la ropa de seguridad que deberá usar el personal de la obra, de la cartelería de señalización que se utilizará, dónde irá a parar la basura generada, pero para el ítem “4.11 Campos electromagnéticos” utiliza media página y luego un anexo no disponible, quizá por error, en la web del OPDS. Según este mismo informe la obra estaría en funcionamiento a fines de 2015.

“Fui a la audiencia el 6 de junio” cuenta Beatriz, en la que se enteró sobre la subestación: “Nos hablaron en chino básico, no entendíamos nada, no estamos capacitados para recibir esa información. Lo que sí me pareció importante fue cuando habló la gente de Sobral que presentó fotos. Uno ahí toma conciencia”.

2 años de alquiler

Cristina y Raúl abandonan por un rato la plaza y la compañía de sus vecinos. Abren el portón que separa la calle de su casa y un predio enorme lleno de árboles en otoño los saca de la realidad de colectivos, trenes, audiencias y municipios. Como a Beatriz, les ofrecieron 2 años de alquiler en otro lugar para que se vayan de ahí. “Pero eso no es seguro, además nosotros invertimos en nuestra casa”, se lamenta Cristina, mientas agita los brazos para que sus hijos, cuadras más allá, ocultos entre caballos y plantas la vean y se acerquen rápido:

-¡Vengaaaan que nos vamos a sacar una fotoooo!

Raúl se les adelanta y entra para acomodar la sala. Minutos después los cinco posan delante de la cámara, sin hacer preguntas.

Quieren una foto en su casa.

-De acá no nos vamos.

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Chevron se defiende

Chevron se defiende. ¿Cómo no hacerlo después de tan complicada llegada al país? Ahora en la tele o por Youtube podemos enterarnos que el juicio que perdió en Ecuador fue manipulado, injusto. Los datos fueron adulterados, los jueces coimeados, los demandantes inescrupulosos. Tal vez una de los primeros casos en la historia que una de las empresas más grandes del planeta, que opera en los cinco continentes, fue cruelmente perjudicada por un dictamen judicial de un país del Tercer Mundo. Y listo, se acabó, ese es todo el argumento.

Ahora podríamos lanzar una catarata de información, de números, de casos para contra-argumentar a Chevron. Pero eso sería inútil por dos temas: primero, porque hace ya más de dos meses que sacamos una nota al respecto, cuando se empezaba a hablar de una posible alianza entre YPF y la multinacional petrolera norteamericana (La Muerte de Vaca Viva) y corremos el riesgo de aburrir a quién ya conoce todo lo que hizo en Ecuador. Pero el segundo problema está en que caeríamos en un torbellino del que no podríamos salir. Nosotros criticamos en base a datos, Chevron rechaza esos datos. Nosotros decimos que Chevron los niega para no hacerse cargo de sus métodos de explotación y Chevron termina por decirnos: “miren el spot, está todo ahí”. Todo caería entonces en la legitimidad que le diese cada uno a los interlocutores: estarán quienes creerán en los críticos de Chevron y estarán quienes creerán en la palabra de la petrolera. Y fin de la cuestión.

Pero si en vez de eso, diésemos un paso más hacia adelante y pensásemos no sólo en Chevron, sino en el modelo de manejo y explotación de los recursos naturales. La tierra se aparece con toda claridad como un problema en sí en Argentina. Más de las tres cuartas partes pertenecen a capitales extranjeros, y el 60% está cultivado de soja transgénica, cuya distribución de semillas y herbicidas está en manos de la norteamericana Monsanto. Qué mejor que su voz para entender su peso: “somos Monsanto y hace más de 50 años que estamos en cada hectárea del país”. ¿Qué significa todo esto? Desigual distribución de la tierra, donde por ejemplo solo 1250 personas controlan el 35% del territorio cultivable de la región pampeana. También, falta de soberanía alimentaria: el avance sojero solo fue posible gracias a su imposición ante otros cultivos, y la apertura de nuevas tierras, con las consecuencias ambientales por la pérdida de bosques, prados; etc.

Con la minería el problema es similar. En su publicidad televisiva, la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) nos decía que sin minería la vida sería imposible: casas sin techos ni paredes, los enfermeros sin ambulancias, científicos sin computadoras. Poco más de 145 empresas son las que operan en el país, 85% de ellas de capitales externos. La actividad pasó a representar el 1,3% de las exportaciones a principios de la década del 90, al 11,4% actualmente. Sin embargo, dos problemas esenciales surgen de la minería: la falta de voz para los pueblos y comunidades en donde se establecen las explotaciones, y los réditos económicos que le queda al país. Las mineras pagan solo el 3% del valor de los minerales que extraen.

Y así empezamos a entender un poco más sobre qué discutir. Tal como dice la CAEM, “es imposible vivir sin minería” y es verdad también que ya es imposible pensar la agricultura nacional actual sin Monsanto; mientras la forma de pensar la agricultura esté determinada por las ganancias inmediatas y no por las necesidades alimenticias de la población.

Pero hay que evitar caer en los espacios comunes: ya sea en falsos nacionalismos, que se centran únicamente en el origen y no en la esencia –desigualdad, explotación- o en falsos desarrollismos, que “si no nos abrimos, no vienen a invertir”. La pregunta es qué producir, cómo producir y para quién. Cómo reproducirnos sin destruir la Naturaleza, que es en primera y última instancia, nuestro medio de vida. Y ahí es donde nos preguntamos para qué viene Chevron.

Por lo menos algo nos queda claro, Chevron es Chevron y pese a toda publicidad que tiren, el Amazonas seguirá allí, pero envenenada con 500 mil hectáreas de desechos químicos. Chevron es Chevron y sigue debiéndole 19 mil millones de dólares a Ecuador, por 30 años de negligencias, muertes y destrucción. Y Chevron es Chevron y ahora ha dado su primer paso en la Argentina.

Alerta Gualeguaychu

En medio del anuncio del Pepe Mujica de que Botnia aumenta su producción, Nosdigital viajó a la frontera para encontrarse con los vecinos de la asamblea que viene diciendo “no a la pastera” desde hace seis años. Los informes de la contaminación y los protagonistas de una ciudad que gira alrededor del río.

Acá el sueño del pibe es tener un bote o una canoa para navegar en el río. Las rateadas del colegio son para ir a pescar. Los mates y pic nics se dan al ladito del río; cuanto más cerca, mejor. Un nene que recién aprendió a caminar se escapa de la mamá cada un minuto. La madre le grita: ¡Pacuaaaal, no te metas al agua! Pero siempre es tarde: allá tiene que ir la madre a sacar a Pacual una y mil veces del río. Pacual, 5 añitos, ya es bien de Gualeguaychú. En Gualeguaychú, todo gira alrededor del río.

– ¿Y yo me voy a andar peleando con los uruguayos? Si los que manejan todo desde arriba son los gobiernos y nos arruinan por igual a todos.

– Todo el mundo que es de acá sabe que Botnia contamina.

– Pobres nuestros hijos, nuestros nietos.

– El agua ya sabemos que está contaminada, pero ¿y el aire?

Los habitantes de Gualeguaychú tienen otras preocupaciones más graves que las de las escapadas furtivas de Pacual al río. No se escapan: saben que Botnia está ahí en frente, y le hacen frente. El conflicto nunca terminó: desde que se instaló la pastera finlandesa los vecinos dijeron “no” y, seis años después, ese “no” sigue siendo tan rotundo como siempre.

El fin de la lucha será, dicen, cuando se lleven la papelera a otro lado.

El conflicto ambiental más largo de nuestro país tiene la particularidad de ser internacional. La planta está en Uruguay, la maneja una empresa finlandesa y afecta también a la Argentina. Hasta hace meses reinaba la calma mediática sobre el conflicto, ya que en el 2010 se firmó un acuerdo entre Argentina y Uruguay que dispuso un Comité Científico en el seno de la Comisión Administradora del Río Uruguay, administrado por ambos países, que regularía la producción de la planta. Ese comité lo instruyó la Corte Interamericana de Justicia de La Haya, en el mismo fallo que avaló el funcionamiento de Botnia.

A principios de Agosto el Pepe Mujica anunció, sin acuerdo con Argentina, que la pastera aumentaría su producción ya que el marco legal uruguayo lo permitía: 100 toneladas más por año. El gobierno argentino respondió con la presentación de un informe sobre la contaminación que genera Botnia y volvió a demandar a Uruguay. Hace dos meses los gobiernos uruguayo y argentino se habían reunido en Puerto Madero en el marco del pedido de Botnia para aumentar la producción, pero nade pareció cambiar la decisión del mandatario uruguayo.

Los asambleístas de Gualeguaychú, que venían pidiendo ese informe desde hace tiempo, se encuentran en estado de alerta. Todas las semanas se reunen en asamblea, donde participa cualquier habitante de Gualeguaychu que lo deseé, y van conduciendo el destino de su lucha. El pasado 6 de octubre marcharon en una caravana donde pretendían llegar hasta Fray Bentos y volver, pero la policía uruguaya les impidió cruzar el límite fronterizo.

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“Nosotros fuimos con los compañeros a hablar con Mussi, el Secretario de Medio Ambiente”, cuenta el vecino Oscar Bargas con Gustavo Rivollier sentado a su lado, los dos integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú. “Primero le pedimos los resultados de los estudios, producto de 27 entradas a la empresa, y nos dijo que eso no lo manejaba él”, sigue Oscar. “Pero nos dijo que los informes de contaminación que conocía de Botnia no daban números altos”.

Dos días después el canciller Héctor Timerman hizo público un informe que revela un número alarmante de contaminación, y desmiente a Mussi: http://noalaspapeleras.com.ar/asagchu/index.php/2013/10/12/botnia-contamina-informe-completo-de-cancilleria/.

Los análisis, resultado de 28 visitas del comité científico a la planta, contrastaron los valores que tiene el agua que Botnia tira al Río con la normativa establecida por el Digesto sobre el Uso y Aprovechamiento del “Río Uruguay” (que reglamenta lo dispuesto por la Comisión Administradora del Río Uruguay), y dieron los siguientes resultados:

-El promedio de la temperatura de vuelco medida en la totalidad de los ingresos fue de 32,16 °C, mientras que la temperatura media anual del Río Uruguay es cercana a 20°C. Uruguay autorizó unilateralmente a Botnia a volcar efluentes hasta un máximo de 37° C, sin modificar la normativa para el resto de la industria uruguaya.

-Se determinaron contenidos de Fenoles superiores a los establecidos por la normativa vigente. Los Fenoles (definidos como sustancias orgánicas tóxicas en el Digesto), superan recurrentemente los límites exigidos por la normativa.

-El Fósforo superó el máximo de 0,025 miligramos de Fósforo por litro establecido por la normativa vigente. Todo efluente cuyo valor supere este máximo está contaminando el río.

-Se detectaron contenidos de Cromo Total y Níquel superiores a los exigidos por la normativa. Tanto el Cromo como el Níquel son consideradas sustancias tóxicas en el Digesto. La proyección del muestreo indica un vuelco que supera en más de un 400% el establecido para el Cromo.

-Se detectó Endosulfán (la misma sustancia utilizada como agrotóxico para las plantaciones de soja) en los efluentes de una de las Piletas de Pluviales de la Planta de UPM. Este compuesto no debería ser detectado en los efluentes de la Planta de UPM, ya que su uso se encuentra prohibido en toda la República Oriental del Uruguay dadas sus características de alta toxicidad.

gualeguaychuLa Comisión Administradora del Río Uruguay está compuesta por ambos países y es la encargada de decidir y legislar sobre lo que pasa en el río. Hace años que en esa Comisión no se llega a un acuerdo, con la panta funcionando en sus narices y con varias inspecciones a la empresa donde se comprobó una cantidad importantísima de faltas e irregularidades.

Los asambleístas creen que los informes de la contaminación del gobierno, si bien fueron un quiebre, se presentaron tarde: Botnia devuelve al río 800 litros de agua contaminada por segundo (61.257.600 litros diarios que llevan 195.000 kilos de sólidos disueltos). No se puede esperar.

No sólo lo demuestra la ciencia, si no que se ve a simple vista: “Se ve la vegetación quemada por la emisión de gases de azufre, vimos que el agua está mucho más cristalina en la zona de la pastera que en la nuestra”, explica Gustavo.

Mientras los gobiernos argentino y uruguayo se provocan entre líneas ante cada movimiento de la pastera, la planta sigue funcionando. “El gobierno argentino ha ido haciendo saltos, usando el tema políticamente y poniendo paños fríos en el conflicto. Hace dos años que tenemos un bozal con las autoridades, nadie quiere hablar con nosotros, salvo el intendente porque vive acá y sabe lo que es Botnia”, dice Rivollier. “Lo único que nosotros planteamos es de la cuestión ambiental, en la asamblea no nos ponemos a discutir una política de estado, sino una política ambiental”, aclara.

Hay un tercer actor que la mira desde afuera y cuenta euros: Finlandia, que con su chapa de país protector del medio ambiente, trasladó a Botnia miles de kilómetros para pagar los sueldos en pesos uruguayos y no pagar impuestos ni agua, cosa que allá sí debería hacer. Pero el motivo principal es que este tipo de pasteras en Finlandia fue prohibida ya que contaminó un río de 50 mil hectáreas. El rigor legal que se emplea en esos países para la instalación de estos emprendimientos no es el mismo en países como Uruguay o Argentina.

La asamblea de Gualeguaychú viajó al país nórdico: “¿Qué pasaría si traemos su pastera acá a Finlandia? ‘¡Estás loco!’ – me contestaron- ‘estos tipos acá contaminaron, cambiaron la normativa, usan procesos que son ilegales’”.

El argumento que usó Finalandia para despegarse del tema fue que la empresa es privada y que el Estado no puede hacerse cargo de sus acciones. Pero entre las empresas que componen a los inversionistas de Botnia está Kemira, de capital netamente estatal. Los fondos de esa empresas son acciones que se colocan en emprendimientos y que se usan para cubrir parte de los aportes que los empleados tienen que hacer al Estado finlandés. “En definitiva ellos le están achicando la deuda a los trabajadores con la timba de la contaminación”, ironiza Bargas.

La misma DINAMA (Red de Laboratorios Ambientales del Uruguay) ya había declarado – antes de que se instale Botnia- que el Río Uruguay se encontraba a un nivel crítico de fósforo y nitrógeno y la instalación de la pastera iba a hacer colapsar los niveles. Gustavo: “Cuando está el río bajo, con las aguas tranquilas, florecen las algas, lo ves verde al río… esas algas son muy tóxicas”.

“Reclamamos que se ponga una mesa de negociación entre los dos países y se lleven la planta”, cierra Oscar.

Mientras leíste esta nota se vertieron dos toneladas de agua contaminada al Río Uruguay.

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La muerte de Vaca Viva

Chevron, el futuro socio de YPF en los yacimientos de Vaca Muerta, tiene un pasado bien oscuro, color petróleo, en Ecuador. Libertinaje de contaminación que derivó en la sentencia de un juicio que la multinacional estadounidense aún se niega a pagar. Qué puede pasar en Argentina.

Con voz solemne la Corte Suprema de Justicia argentina dictaminó: “De conformidad con lo dictaminado por la señora Procuradora General de la Nación, se hace lugar a la queja, se declara procedente el recurso extraordinario y se deja sin efecto la sentencia apelada”. ¿De qué se trata todo esto? Ni más ni menos de la posibilidad de que una de las petroleras más grandes del mundo, Chevron Corp. pueda desembarcar sin problemas ni restricciones en nuestros suelos. El recurso fue presentado por la Procuradora General Gils Carbó para poner fin a un embargo impuesto a fines del año pasado que pesaba sobre la compañía norteamericana por 19 mil millones de dólares, luego de perder un juicio en Ecuador por la contaminación de casi 2 millones hectáreas de selva Amazónica, la diseminación descontrolada de distintos tipos de cánceres y demás “beneficios” de la explotación petrolera extractiva; yéndose sin pagar un solo centavo. Acá todo lo que generó Chevron en sus treinta años en suelos ecuatorianos. Acá, la verdadera cara del tan ansiado futuro socio de YPF para el yacimiento neuquino de Vaca Muerta.

“Los desechos iban a parar directo a los ríos”
Mientras para 1960 el país se sumía en un nuevo período de golpes militares que habrían de terminar en la década de los 80, las fuentes de oro negro pasaron de ser teoría a realidad, vieron en él una futura fuente de riqueza fácil. Sin embargo, la incapacidad técnica local para hacerse cargo de los yacimientos –y el control económico norteamericano sobre el continente- llevó al gobierno a confiarle los pozos petroleros a la flamante Texaco –adquirida por Chevron en el 2001-, cuya casa matriz compartía espacio con la Estatua de la Libertad. Así fue como en 1964, la petrolera pisó por primera vez la selva amazónica en las proximidades de la Ciudad de Lago Agrio, monopolizando la explotación hasta 1992, cuando se retiró con muy poca honra de las tierras que ella misma se había empeñado en arruinar. DSC_7762
Luis Yanza y Julio Prieto miembros de la Unión de Afectados por Texaco (UDAPT), están desde los primeros días en que algunos visionarios se atrevieron a denunciar a la compañía por la grave crisis ambiental y social que habían generado. Así, en 1993 presentaron una demanda a Texaco en los mismos juzgados de Nueva York. ¿Cómo siguió el caso? La petrolera aceptó ir a juicio y acatar el veredicto siempre y cuando fuese en las cortes ecuatorianas, diez años más tarde se la declaró culpable con una multa de 9 mil millones de dólares y en caso de no pagar al cabo de quince días se le duplicaba la cifra. Ante el inesperado proceso la multinacional se retiró del país sin pagar un solo centavo. Luis y Julio, de paso por Argentina y en diálogo con NosDigital nos contaron sobre las experiencias de esos fatídicos 30 años: “Lo que hicieron fue cuestión de ambición, lisa y llana. Era una compañía que en efecto tenía la tecnología apropiada para no contaminar en Ecuador y no la usó. Al perforar un pozo le tienes que meter mucha agua mezclados con químicos cancerígenos, a más no poder. Normalmente en los Estados responsables o con una legislación apropiada, te obligan a tratar estos líquidos. En Ecuador, en cambio, cavaban un hueco en la tierra, lo usaban de desagüe y largaban todo directo al río. Existían las patentes para evitar todo esto; tenemos las patentes de Texaco de 1965 donde la compañía, reconociendo el peligro de las aguas de formación –aguas que salen con la extracción del petróleo- cuando están en contacto con las aguas de riego y consumo, había desarrollado equipos de reinyección, con los que inyectaban estas aguas al subsuelo para que no pudiesen contaminar, tal como hacían en Estados Unidos. En cambio, acá: directo a los ríos.”
-La contaminación petrolera afectó a más de 2 millones de hectáreas, que estaban en parte habitadas por comunidades indígenas y campesinas, ¿cómo lograron pasarlos por alto?
-Todo esto fue posible ya que invisibilizaron a la gente que vivía allí. Si la multinacional hubiera reconocido la existencia de los pueblos originarios que estaban bebiendo, usando esas aguas contaminadas no lo habrían hecho. Ellos los vieron únicamente por la vía racista, del desprecio: “ellos son indios, no valen nada, no tienen derechos”. Los abogados de Chevron en el juicio argumentaban que la Amazonia era un lugar petrolero donde no tenían que vivir personas. Comentarios parecidos a los que se escuchan sobre Vaca Muerta en Argentina. Entonces se contaminaron los ríos y las tierras de la selva, los cuales dependen los pueblos que allí habitan, todas sus instituciones culturales dependen de la selva: es su farmacia, su biblioteca, su mercado. Ellos eran ricos, no pobres, ya que no necesitaban nada, lo tenían todo ahí. Y de repente no tienen nada, su espacio vital desapareció. Por ejemplo, el pueblo de los Cofanes pasó de ser 8 mil a menos de mil en unas décadas.

Chevron, contaminación y genocidio.DSC_7765
Fantástico el mundo que nos ofrece Chevron sobre sus explotaciones. Solo es necesario entrar a su página web www.chevron.com y leer sobre sus políticas de respeto a los derechos humanos y el medio ambiente. El corazón de uno se tranquiliza al saber que la compañía se asegura “que nuestros proveedores de seguridad sigan principios internacionales cuando protegen al personal y los bienes; evaluando cómo nuestras operaciones podrían impactar en la comunidad; y atrayendo a nuestros proveedores claves en cuestiones relacionadas con los derechos humanos” . Ni que hablar cuando se trata de la protección de la naturaleza: la empresa se guía bajo sus “Postulados de Operaciones, basados en dos principios claves: hazlo con seguridad o no lo hagas en absoluto y siempre hay tiempo para hacerlo bien”.
Pero si en sus palabras Chevron se muestra como la encarnación de los amores franciscanos al prójimo y a todo lo viviente, la realidad ecuatoriana bien lo aleja. Acá, algunos datos recogidos en el juicio y el veredicto sobre los rastros que dejaron entre 1964 y 1992 :
-30 mil millones de galones de residuos tóxicos arrojados, 20 mil galones de petróleo vertidos a diario y 53 millones de metros cúbicos de gases residuales quemados a diario.
-Las provincias de Orellana y Sucumbíos, donde se encontraban los yacimientos, poseen tres veces más casos de cáncer que el resto del país.
-La contaminación del suelo por diferentes metales supera todas las normativas internacionales. Por ejemplo, la presencia de mercurio es 8 veces mayor que el máximo ecuatoriano, de benceno es 1800 veces mayor y de plomo es hasta 3 veces mayor.

-¿Cómo cambiaron las costumbres para los pueblos indígenas luego de las explotaciones?

-Antes tenían su pescado del río, ahora no lo hay, y el que hay, sabe a gasolina. Incluso también su espiritualidad, ya que la empresa mató a los chamanes, a veces por represión, otras embriagándolos, subiéndolos a un helicóptero y echándolos por ahí. Hay muchas historias, violaciones a las mujeres, separación de las familias. Si vas allí, puedes dar fe de ello, por lo que te cuentan de primera mano algunos de los 30 mil afectados por Texaco. Los Tetetes han desaparecido o todavía no hemos encontrado ni a uno en los últimos tiempos. Los hemos acusado de genocidio y de genocidio cultural, que se trata de privar a sus pueblos de sus instituciones culturales. En el caso de estos pueblos, la selva ocupa todas estas funciones y al destruirla, destruyes también su cultura.

-¿Tuvieron que ser relocalizados?

Muchos se fueron río abajo, como quien dice. Otros se quedaron allí y se adaptaron; empezaron a trabajar para la petrolera, recibían su plata y empezaron a adaptarse al modo de vida occidental. Y de repente se dieron cuenta que eran pobres, porque les faltaba para cumplir con sus necesidades, porque no es rico el que más tiene, sino el que menos necesita, cosa que los indígenas habían comprendido bien con su modo de vida. En la Sentencia se reconoce.

Soberanía energética – contaminación multinacional
Cuando la Procuradora Gils Carbó le envió el recurso de nulidad a la Corte Suprema sobre el embargo que pesaba sobre Chevron en suelo argentino en solidaridad por su desacato ante el fallo de la Justicia ecuatoriana, lo hizo aduciendo que esta medida perjudicaba “la política energética y el desarrollo económico del país, así como con las finanzas públicas”; ya que ahogaba cualquier posibilidad de acordar con la compañía norteamericana su entrada al yacimiento de Vaca Muerta.
La actitud de la Corte Suprema no solo rompió con un freno a la impunidad, sino también abrió la puerta a recrear el desastre ecológico que saqueó, destruyó y mató a miles y miles de personas a lo largo de unas décadas. Acaso, ¿esta es la tan ansiada soberanía energética? ¿Hay soberanía cuando son multinacionales las que llevan adelante los procesos productivos? Un argumento en este sentido solo nos hace pensar que frente a una real necesidad de autodeterminación se esconden las intenciones de perpetuar la sumisión.

 chevron

[1] http://www.chevron.com/globalissues/humanrights/

[1] http://www.chevron.com/globalissues/environment/

 

[1] Coalición por la Defensa de la Amazonia, “Informes de expertos citados en el juicio por 19 mil millones contra Chevron”, Mayo de 2013.

Medio ambiente

Vámonos de Casa, el programa de radio de NosDigital, se sentó a debatir las cuestiones de medio ambiente con dos especialistas: Hernán Schiaffini, asambleísta de Esquel de “No a la Mina”, y Pablo Gabiratti, integrante del colectivo Comunicación Ambiental. No te pierdas esta rica charla sobre los impactos de la mega minería, las fumigaciones y el monocultivo. Conocé las distintas experiencias de lucha contra los grandes capitales extranjeros que ponen en riesgo la vida misma.

Minería de primer mundo

Las corporaciones mineras internacionales aprovechan la crisis española para, apoyándose en alianzas gubernamentales, explotar el suelo gallego eludiendo los controles medioambientales. Ocurre en África, en América y en Europa también.

Sin importar dónde esté el hombre cuando de noche mira hacia arriba, observa el mismo resplandor de las estrellas. Ellas son, tal vez, de las pocas cosas que no han podido quitarle al  conjunto de la humanidad. Al mismo tiempo, cuando posamos nuestras manos en la tierra, ésta nos abriga y nos da el sustento. Este privilegio ya está cercado y apropiado por individuos que ni siquiera sabrán qué se hace en sus campos, mientras de sus frutos sale su riqueza. Bajo esta perspectiva, se entiende cómo es que a lo largo y ancho del mundo las comunidades y pueblos hacen lo imposible para evitar el daño de su territorio por las empresas mineras que, en un salvaje acto extractivo, abren la tierra en dos, le quitan sus recursos y desechan lo innecesario a su alrededor, envenenando hombres y Naturaleza por igual. En Argentina los casos históricos de Esquel, Famatina y Andalgalá, dieron el puntapié para la defensa y concientización ambiental de muchísimos. En Galicia, España, el proceso se repite, la situación de la comunidad autónoma que insiste en defender lo propio y evitar su conversión en un gran centro minero.

Galicia es una mina

Desde la asunción de Alberto Feijoo como Presidente de la Xunta de Galicia –el Poder Ejecutivo de la región- por el Partido Popular, la minería recibió un extraordinario apoyo como salida a la crisis que está sufriendo el país y el continente europeo. Galicia cuenta ya con 520 minas activas en una superficie no mayor que Misiones. Oro, estaño, wolframio, gas natural son algunos de los recursos que de la tierra gallega se extraen. Fracking, minería a cielo abierto, cianuro, envenenamiento de las aguas, “accidentes”, indemnizaciones… algunas de las palabras que se han hecho cotidianas.

Ante tamaño volumen de las explotaciones mineras con sus consecuencias ambientales, ¿cómo es que el nuevo gobernador pretende sustentarse en estas prácticas para salvaguardarse de las dificultades económicas y sociales? Álvaro Carreira, miembro de la Plataforma Vecinal Corno do Monte, en diálogo con NosDigital nos responde: “Esa pregunta debería contestar con sinceridad el gobierno Gallego. Todos sabemos lo de los sobres. No quiero ni pensar que esté ocurriendo eso, ya que como gallego sentiría vergüenza y asco de mi gobierno. Por otra parte la campaña de este gobierno es que Galicia é unha mina (Galicia es una mina). Eso lo dice todo. Sin tener ya en cuenta las consecuencias medioambientales, los daños para la salud de las personas, los impactos sobre el relevo y el paisaje, el gran daño al turismo (Galicia es un país con un gran potencial turístico), la minería es una industria con fecha de caducidad muy próxima. Cuando ya no se pueda sacar más ¿qué hacemos?.

De lago a vertedero tóxico. De parque nacional a mina

En 1998 se vivió una de las mayores catástrofes ambientales de España. Una fractura en el dique que contenía agentes tóxicos ocasionó que éste se dispersara a lo largo del río Agrio y luego por el Guadiamar, curso de agua que parte en dos el Parque Nacional Doñana. Las consecuencias fueron gravísimas no solo para el territorio protegido, sino también para cultivadores y habitantes de la zona que regaron o bebieron del río contaminado antes de hacerse pública su contaminación. La empresa sueca Boliden fue condenada seis años más tarde por la Justicia española con 45 millones de euros de indemnización. La empresa se negó al pago aludiendo a que la catástrofe se ocacionó “causas externas”. Hoy en  día más de 4 mil hectáreas alrededor del Parque Nacional están aún contaminadas.

Creería uno que luego de tamaño escándalo, pocos se atreverían a jugar con los pocos espacios naturales que aún quedan en este planeta. Sin embargo el Partido Popular Gallego lejos de eso, expande los proyectos mineros, aún en las cercanías de lagos, ríos y bosques, total, Galicia es una mina.

En Cabanas de Bergantiños se pretende instaurar una mina de oro a cielo abierto, arrasando con más de 700 hectáreas de territorio, con un cráter de más de un 1,5km y una balsa de residuos tóxicos comparables a la que generaba la empresa Boliden. ¿La dueña del proyecto?: Edgewater Explotation S.L de capitales canadienses, que además de su incursión en territorio gallego, posee minas a lo largo del pequeño país africano de Ghana. Las condiciones laborales allí no se caracterizan por el respeto al minero ni al medioambiente. Pese a que la alcaldía de Cabanas y la Xunta de Galicia aprobaron el proyecto, los estudios de impacto ambiental son un escándalo, como lo demuestra la Sociedad Gallega de Historia Natural en un informe propio[i]:

-Los valores de Arsénico aportados a los suelos por los desechos de la mina oscilan entre 26 y 4090ppm, siendo la media de 446ppm, siendo más elevada que las toleradas para la actividad industrial.

-La Secretaría General de Evaluación y Calidad Ambiental aprobó un “contenido en arsénico del vertido calculado (0,077 mg/l)”, casi 8 veces superior al límite establecido para aguas potables por la Organización Mundial de la Salud;

-La Secretaría también le dio la razón a la empresa minera y rechazó la demanda de los técnicos ambientales de la propia Consejería (Dirección General de Conservación de la Naturaleza) de que la aprobación de la mina estuviese condicionada “a la exigencia de publicar en tiempo real y en página web los parámetros de calidad de aguas en todos los puntos de vertido”.

Mientras tanto, los vecinos de Cabanas viven en una constante contradicción: entre quienes se oponen a una actividad que podría arruinar toda la belleza natural alrededor del Río Anllóns que la atraviesa, como del incremento de los riesgos para la salud humana. Mientras del otro quienes optan por la posibilidad de contar con nuevos puestos de trabajo en una situación económica difícil.

Galicia de remate

Pero como el caso de Corcoesto hay tantísimos más en Galicia: minería de oro con uso de cianuro en Zas y Santa Comba, búsqueda de “tierras raras” –17 elementos químicos poco usuales en la corteza terrestre, como el erbio, lantano y el tulio- en Sierras do Galiñeiro o la mina de andalucita a solo 500 metros del Parque Natural de las Fragas do Eume en Ferrol. Las expectativas de las mineras usualmente de capitales ingleses, canadienses y sudafricanos entre otros son muchísimas, tal vez tantas como la movilización de cientos de miles de ciudadanos que poco a poco empiezan a sentir el temor a ver su tierra carcomida.

-Las reivindicaciones de los movimientos ambientalistas gallegos, ¿han logrado ser escuchados y tomados por la población española en general?

Álvaro: Realmente no puedo hablar del movimiento ambientalista en España porque no estoy muy familiarizado con la dinámica general del Estado. Yo diría que sí hay cierta conciencia social pero no más. Sí puedo decir que aquí en Galicia existen colectivos ecologistas y ambientalistas importantes y que han hecho grandes contribuciones a nuestro pequeño país. Por ejemplo Verdegaia, Adega, Ríos Limpos, Sociedade Galega de Historia Natural, etc. Como también algunos partidos de Izquierda. Lo cierto es que el resto del Estado español se sabe muy poco de Galicia. Cae sobre nosotros un importante apagón mediático por parte de todos los medios de difusión estatal. Cada uno puede sacar sus propias conclusiones sobre este hecho.
El tema de la minería en Galicia es algo muy grave y muy sangrante. En un país normal, un gobierno no atacaría de esta forma a los ciudadanos que representa y le pagan. Pero desgraciadamente somos diferentes. Aquí no hay propiamente un movimiento ambientalista que tenga un gran impacto social o mediático. No hay una lucha o reivindicación constante por la población en general. Más de la mitad del territorio gallego está afectado por derechos mineros y proyectos gracias a la normativa actual. Esto en un país en el que uno de sus pilares básicos es la agricultura, la ganadería, la silvicultura, el marisqueo y la pesca de bajura; hacer proyectos de este tipo es una clara condena a muerte del pueblo. La tierra siempre está ahí. Las minas nos saquean y luego no queda nada. Gracias a este gobierno con sus leyes, Galicia es la nueva África a la que se puede saquear libremente.

 


[i] http://www.sghn.org/Actuacions_Xeral/Mineria/Mina_oro_Corcoesto_castellano.html

Electromagnetismo: asesino invisible

La lucha continúa. Los vecinos de Berazategui no quieren morir del cáncer que genera la inconstitucional subestación eléctrica de Edesur lindera a sus casas. Presentan al Congreso un proyecto de ley sanitaria que los proteja. 

Lo único que se escucha es la suela de la zapatilla chocar contra la baldosa, sólo los pasos delatan movimiento a la hora de siesta en esa calle del centro de Berazategui. Silencio, como si no pasara nada. Silencio engañoso, porque en realidad pasa y mucho, es que la contaminación electromagnética no se ve ni se oye, pero mata. Por la ventana de una casa se ve a una señora con la mirada clavada en la computadora, con una expresión que delata máxima concentración. Varias casas más allá, una pareja sentada en la mesa de la cocina revisan unos gráficos e intercambian impresiones, tratando de entender juntos. En la vereda de enfrente un señor se levanta de la cama para anotar una idea que se la acaba de ocurrir. Estos vecinos de Berazategui no descansan, estudian, leen, piensan. En este municipio  se están gestando cosas grandes, entre ellas, un proyecto de ley sanitaria que los proteja del electromagnetismo.

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00 060¿Por qué necesitan una ley sanitaria? Porque el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) permitió que EDESUR instale una subestación eléctrica enfrente de sus casas, que, comprobado por la Organización Mundial de la Salúd, mata. Genera cáncer. Leucemia infantil. En Argentina no hay una ley que regule la instalación de las subestaciones eléctricas y sus cableados, por más que este comprobado, por la teoría y la práctica (si no pregúntenle a los vecinos de la estación Sobral en Ezpeleta que ya lloran doscientos muertos), que enferman.

¿Y el gobierno municipal? En 2006 (a cargo de Mussi padre, hoy Secretario de Medio Ambiente de la Nación) había prometido a los vecinos impedir esta obra por ser perjudicial para la salud. Luego en 2008 cambió radicalmente de opinión. No sólo desconoció sus propias promesas, si no que ordenó la represión de los vecinos que resistieron diez años la instalación de la subestación, para abrirle el paso a EDESUR y su emprendimiento sin consenso de la población.

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Suela, baldosa, suela, baldosa. Plac, plac. Los cuatrocientos metros de pared que corresponden a la parte de atrás de la fábrica de vidrio Rigolleau, símbolo berazateguense, son interminables. Plac, plac. Pared y más pared, ladrillo y más ladrillo. Pero de repente, una pintada pega un grito mudo y rompe el silencio: ¡NO A LA SUBESTACIÓN RIGOLLEAU! ¡MUSSI DEJÁ DE PEGARLE A LOS PIBES! Cuando se llega a la esquina final de la fábrica, dentro del predio, se alza la Subestación Eléctrica Rigolleau. Y en esa misma vereda están reunidos en ronda los vecinos de la Asamblea Vecinal por la Vida de Berazategui. Ellos, junto con el Foro de la Niñez, la Adolesencia y la Juventud de Beraztegui y el Foro en Defensa del Río de la Plata, la Salud y el Medio Ambiente, redactaron el proyecto de Ley sanitaria (Ley de Presupuestos mínimos de protección a los campos electromagnéticos de frecuencia extremadamente baja para el transporte eléctrico de media y alta tensión) que ya está presentada en el Congreso.

Pero antes de llevar la ley al Congreso los vecinos tuvieron que sentarse a leer: “Estudiar sobre los campos electromagnéticos se convirtió en una necesidad más que nada para informarnos y así fundamentar nuestra protesta, ya que había tanta desinformación”, explica Isabel Palacios, vecina e integrante de la Asamblea, mientras contrae los músculos para no dejar pasar el frío que sopla en la esquina de la subestación. Del otro lado los vecinos tenían al ENRE, dando charlas en los colegios para convencer que la subestación no contamina y al ex intendente Juan José Mussi, médico, que le pedía alegremente a todos los vecinos depositaran toda su confianza en él, sin aportar ninguna prueba que lo acredite.

Allí mismo, donde están parados ahora discutiendo en asamblea vieron cómo la Policía tomaba el barrio. En febrero del 2011 el municipio mandó a la Policía Bonaerense a cercar toda la zona (sí, la vallaron con tapias de más de dos metros de altura, no se podía pasar sin mostrar el documento). Unos cien uniformados se instalaron por varios meses, hasta fines de mayo de 2011, para abrirle paso a los camiones y a los obreros para que terminen con la instalación; y separar a los vecinos que buscaban impedirlo. Cuando no fue suficiente, los reprimieron. Como consecuencia, hoy tienen funcionando una subestación eléctrica a metros de sus casas, y a pocas cuadras de varios centros educativos. (Leé más: El Paraíso del Secretario de Medio Ambiente)

“La Policía estaba acá porque es una obra sin consenso, una obra que no respetó la voluntad ni la decisión de los vecinos, sino que responde a intereses económicos que sí le interesan los negociados de las autoridades” confirma Isabel, mientras sus compañeros tratan de colgar mejor en las rejas del edificio de EDESUR la bandera que le dice “NO A LA SUBESTACIÓN”.

Como parte de esta lucha y resistencia que llevan adelante desde hace años, el proyecto de ley surge cuando se dan cuenta que existe un vacío legal en nuestro país con respecto a las emisiones electromagnéticas. La única norma que existe es de carácter técnico, de la ex Secretaria de Energía, que deja emitir hasta 25 microteslas, cuando está comprobado científicamente que una exposición mayor a 0,3 daña la salud. No hay ninguna norma sanitaria que regule el efecto que tiene el electromagnetismo en la salud: la muerte.

A pesar de esto, Isabel resalta: “nosotros en esto de ir averiguando hemos descubierto que hay un principio precautorio en la Constitución, que dice que si hay alguna duda de que algo puede afectar directamente no se hace, también sabemos por la Defensoría del Pueblo que un emprendimiento que no tiene consenso de la población, tampoco se hace”. El mismo ENRE en su reglamento dice que no se puede construir sin el consenso de la gente de la zona, pareciera como si por las cámaras de seguridad que están instaladas en la subestación no pudiesen ver a la ronda de vecinos resistiendo para no enfermar de cáncer.

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¿Qué propone el proyecto de ley? Básicamente estos son los principales ejes de acción con la finalidad de que no llegue mas de 0,3 microteslas a ningún ser humano:

Construir las nuevas estaciones eléctricas fuera del ejido urbano. Si no es posible, a misma deberá hacerse garantizando una franja de protección de 200 mts desde el límite de la estación a la primera vivienda. -Prohibir su construcción al lado de centros educativos, de salud o recreación. – Obligar a las empresas constructoras a soterrar los cables. – Garantizar el límite de 0,3 microteslas para las radiaciones recibidas por la población cercana. Readecuación a este límite de las estaciones en funcionamiento; de no ser posible, obligar a la relocalización de las mismas. – Exigir un relevamiento sanitario de la población del lugar donde deba emplazarse una subestación y su cableado, previo a la habilitación de obras. – Exigir relevamiento sanitario en las poblaciones ya afectadas lindantes a estaciones eléctricas, y brindar asistencia a los enfermos mientras se resuelve la readecuación de la obra en cuestión. – Exigir monitoreo permanente de emisiones una vez construidas o readecuadas. – Garantizar la participación de vecinos y organizaciones sociales del lugar afectado en todo el proceso de decisión, evaluación, emplazamiento y control de las obras.

¿En qué estado parlamentario se encuentra? La ley está presentada en en tres comisiones, la de energía y combustible, la de acción social y salud publica y la de recursos naturales y conservación del ambiente humano. La presentación se hizo el 6 de diciembre del año pasado, lleva la firma de doce diputados y todavía no se trato en ninguna comisión. Los vecinos están juntando firmas (entrá y firmá:  http://chn.ge/13b8uUy) para generar la presión suficiente para que la ley se trate en las comisiones.

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Aunque el frío aprieta y el electromagnetismo invisible ya golpea, los vecinos siguen firmes en su esquina, trabajando para que las subestaciones dejen de enfermar gente. El proyecto de ley es una parte importante de esa lucha. Isabel, referente de la Asamblea, hace un distinción muy importante al respecto: “Cada uno aportó ideas, nuevos datos al proyecto de ley, lo cual es todo un trabajo de ciudadanía y de participación democrática, por lo menos desde nuestro lugar, hacia afuera no, hacia afuera quedó bien en claro que en Berazategui no existe la democracia, si no que acá las cosas se hacen como los intereses privados quieren que se hagan y si la gente protesta, se la reprime”.

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Bienvenidos a donde la gente es ganado

A unas 1240 familias que hoy viven en Villa Inflamable, las quieren trasladar a orillas del Riachuelo, a uno de los lugares más contaminados del mundo, Villa La Tranquila. En donde están, tienen 130 hectáreas, pero los quieren encerrar en 16. Desde Juan Abal Medina hasta dirigentes del sciolismo apuestan al traslado hacia un lugar donde los vecinos de allí aseguran, de por sí, ya no tener luz, ni registros de salud, ni colectivos que pasen.

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Un perro apoya las patas delanteras en la baranda de una terraza y reconoce cada cara de las que se van juntando en Manuel Ocantos y Larroque, algunas de las que todos los días ve pasar para tomarse el 373, el 271. Le llamó la atención escuchar la música de un parlante y no de celulares pasajeros. Frunce el ceño y ve, entre la niebla, luces de patrullero. Mucho más acá, un coche rojo de seguridad privada, de los que custodian a los camiones petroleros. Toma su ración de agua contaminada. Gira la cabeza y ve cómo el asfalto se transforma en tierra y lagunas; las casas humildes, en casas más humildes, construidas todas a pulmón cuando todavía dejaban pasar materiales. Respira tolueno, benceno, plomo y otros metales del polo petroquímico más grande del país.

“Único agro-ecosistema urbano en el núcleo del Área Metropolitana de Buenos Aires. Se estructuró durante la segunda mitad del siglo XIX y las primeras décadas del XX. Establecido en una porción del ecosistema de la Selva Marginal Costera del Paraná–Plata, es el producto de la transformación agrícola de dicho ecosistema por parte de inmigrantes del norte de Italia (particularmente de la región de Génova). Pese a los grandes impactos ambientales negativos que ha sufrido, continúa manteniendo una rara fisonomía campesina, con importantes superficies plantadas con uva, ciruela y hortalizas”, leen los funcionarios en el wikimapa. No les interesa que su nombre original fuera Barrio Port, ni por qué adoptó el sugerente peyorativo apodo.

El perro no ve desde hace tiempo eso de los viñedos y plantaciones. Ve a Mafalda dando la bienvenida a Villa Inflamable desde una pared, sí ve el canal Sarandí y abajo suyo, a los un pibe con remera de boca y jardinero jugando con el esqueleto de un carrito, el cadáver de otro auto. Y sabe que los primeros pobladores compraron los terrenos y conservan los títulos de propiedad, ya no válidos.

-Ya expropiaron toda la tierra. Nos quieren llevar a Villa La Tranquila. Tenemos el video de la reunión, todo –pregona Alejandro desde la calle para llamar a la asamblea.

-Hoy podemos relocalizar a estas familias porque el gobierno nacional sigue construyendo un país que le ha devuelto la dignidad a la gente y que se ocupa del cuidado y el desarrollo del hábitat –sonríe Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda, a las cámaras, en la reunión de la que no le avisaron nada a la gente de Inflamable.

Las empresas contaminantes en aquel entonces no estaban todavía instaladas. Hoy, además del perro, hay 1500 familias por ser trasladadas.

-Quienes vivimos aquí tuvimos que llenar pantanos y pantanos de agua y lodo, construimos nuestras casas con muchísimo dolor y sacrificio, sin que nadie nos regale una chapa, escombro para el relleno de los pantanos, un ladrillo o cemento -sigue Alejandro.

-Esta cesión es un impulso al desarrollo de Avellaneda, que está volviendo a ser una capital industrial -dice Juan Manuel Abal Medina en esa reunión televisada por Télam.

-Las 1240 familias que hoy viven en riesgo ambiental en Villa Inflamable serán mudadas a un predio cedido por el sector privado al municipio de Avellaneda –dice un comunicado de la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo.

-Agradecemos la voluntad del sector privado. No queremos una cuenca muerta. Necesitamos una cuenca productiva, pero una producción compatible con el ambiente –agrega Luis Armella, el juez que Horacio Verbitsky viene denunciando desde Página12 por “ordenar obras complejas en plazos perentorios para justificar la contratación directa, que con regularidad beneficia a empresas vinculadas a él” y clausurar empresas competidoras. El mismo juez que el 7 de agosto firmó la expropiación y el 8 fue a esta reunión.

-Al centro de Avellaneda –sigue Abal Medina.

-¡Al centro de Avellaneda! -se ríen los vecinos en la asamblea.

-Se nos quiere ubicar al lado del Riachuelo que ha sido catalogado como el riachuelo más contaminado del mundo. Nos sacan de las 35 hectáreas que habitamos, expropian 95 más y se nos pretende encerrar en 16 –informa Alejandro en la asamblea.

Lo que no dice el Intendente es que nos sacan de este lugar que ganamos a costa de nuestros pulmones y sacrificios, al amparo de la Ley 14268, en razón que es una área contaminada por 42 empresas contaminantes (principalmente Shell, YPF, TRI-ECO, PETROBRAS, MATERIA, MERANOL, DOW QUIMICA y muchas más) que llegaron muchos años después que la población –lee una mujer para adentro durante la asamblea, bebé en mano, mientras ve el video del acto dos semanas después de que se realizara.

Los vecinos se enteraron de que iban a ser relocalizados por una prohibición de ingresar materiales al barrio en 2011 -ahora nadie puede ni siquiera arreglar su casa-. Conocieron a dónde se los llevaría un año después, por declaraciones del Secretario de Ambiente Juan José Mussi, también presidente directivo de ACUMAR, exintendente de Berazategui, exministro de Salud durante las gobernaciones de Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf y Secretario de Asuntos Políticos durante el interinato de Duhalde a cargo del Poder Ejecutivo Nacional.

-Es un gran paso trasladar a las familias de un predio contaminado a un lugar seguro –dice ahora. Lo del riachuelo más contaminado no lo escuchó. Las reuniones con los vecinos nunca existieron.

-Es que muchas de sus casas se ubican sobre terrenos amplios que permiten que las casas crezcan para arriba y hacia los costados, según se vaya agrandando la familia. Algunos tienen animales o simplemente quieren poder ir a un lugar donde se pueda plantar un árbol. Y tienen miedo de que los localicen en un terreno contaminado –intenta explicar otra nota de Página12 no firmada.

Alejandro pregunta: ¿Cuál es la calidad de las viviendas que pretenden entregarnos? ¿Se va a pagar, y si es así, cuanto es el valor? ¿Habrá un periodo de gracia y en cuánto tiempo?

¿Porqué no hay una mesa de trabajo? ¿Qué se va a hacer con las familias que carecen de recursos económicos para pagar las nuevas viviendas? ¿Cómo queda la situación de las familias contaminadas? Ningún vecino lo sabe.

Lo que sí conocen es la historia de la Maciel, donde las viviendas construidas durante la gestión del sciolista ahora senador provincial por el Partido Justicialista Baldomero “Cacho” Álvarez, fueron tomadas antes de que Ferraresi, alineado con Cristina Kirchner, pudiera asignarlas y conseguir el rédito político.

El perro salta la baranda. Levanta un volante y camina. Sigue respirando el tolueno, benceno, plomo y otros metales. Ve una pintada y otra y otra: “Cacho ocupa”. Y escucha: “Antes Cacho y Ferraresi eran culo y calzón”. Vuelve a la asamblea. Lo acarician y escucha a Facundo Ureta, asesor legal de los vecinos desde la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia: “Golpeamos todas las puertas. Estamos peleando para que digan que ustedes tienen derecho a participar. ¿Alguien les preguntó a ustedes qué querían? Cuánto valen las casas, cómo la van a pagar. ¿Qué van a hacer con sus compañeros que viven al lado y tienen la misma problemática?

Sabemos cómo pasó en otros barrios. Estuvimos con vecinos de Capital. Construían las primeras 10 viviendas. Conseguían alguien que se quisiera ir. Otros decían que no. Cuando quedan 10, se acaba la comunidad y no hay fuerza para hacerle frente. Así pretenderán lograrlo acá. ¿Qué se va a hacer con los que no puedan pagar?”.

-Hace 40 años que vienen hablando de sacarnos. La decisión ahora ya está tomada. Hay un dictamen de la corte suprema. Si no tomamos acciones inmediatas, van a hacer con nosotros lo que quieran. Van a pasar sobre nuestras cabezas, sobre nuestros pulmones, de quienes tuvieron que llenar el lodo con escombro tras escombro sacrificando la familia para construir un techo digno. Y no lo van a valorar. Nadie nos regaló una chapa, una bolsa de cemento, un ladrillo. Siempre hemos hallado tropiezos para poder levantar la casa, para poder ingresar un material. Cuando ocurre un desastre natural como el último tornado, ni se acordaron de venir a ayudarnos. El municipio sacó un comunicado diciendo que los vecinos habíamos sido atendidos –vuelve Alejandro-. Acumar quiere hacer un relevamiento de la salud de la población. Tomar un muestreo de 0 a 6 años y a mayores de 60. Que el relevamiento sea total, se determine quiénes están contaminados y se logre dar con las empresas causantes y se hagan cargo del daño.

-A nosotros tampoco nos avisaron. No queremos pelear pobres contra pobres. Estamos viviendo mal, no tenemos cloacas, se corta la luz, tenemos que andar colgándonos para tener la luz. Si los llevan a ustedes tampoco vamos a vivir bien. No están viviendo bien acá. Allá van a estar peor. En conjunto con ustedes, vamos a tratar de luchar para ver qué podemos hacer. La seguridad no la tenemos. Ustedes por lo menos tienen el privilegio de que entre el colectivo –contesta una vecina de Villa La Tranquila.

Juan Carlos Longui, ambientalista, toma el micrófono después: “Se instaló un sistema de monitoreo que es una farsa. Se pone ahí porque ‘ahí está cuidado’. Pero ahí no monitorea. Además, tienen que tener claro que están sufriendo desarraigo y lo tienen que hacer valer. El lugar más grande que hay donde los quieren mudar es el espacio abierto del Arroyo Maciel. Es un nido de ratas y una mugre terrible. Cuando se instaló el sistema de monitoreo, se levantaron las chimeneas. Ahora el problema lo está teniendo la gente de la Avenida Mitre porque el efecto paraguas hace que todo esté cayendo allá. A ustedes no les va a dar la medición de lo que dejen acá, pero ya lo tienen los chicos en el cuerpo y está en el agua y en el aire. ACUMAR no tiene lo que hay que tener para hablar con nosotros. Vayamos nosotros para allá”.

Alejandro muestra algunas fotos. “¡Está lleno de agua eso!”, grita una mujer. Piensan armar un frente con la Maciel y la Tranquila. No son todos los que van a sufrir la mudanza, pero todos los movilizados tienen la misma sensación: “Si nos vamos, queremos participar de esa decisión y de todo lo que implique”. Por eso salieron a buscar terrenos y a averiguar si tenían dueño, si eran terrenos fiscales. Presentaron once propuestas como un terreno frutihortícola, sano, tiene solo tres dueños con quien se puede negociar: son 1237 menos que en Villa Inflamable, donde la expropiación fue rápida.

Rosa, madre de cinco varones en Inflamable, por ejemplo, negociaría. Así charlaban con Alejandro y Nolberto Morón en el patio de su casa, delante de una laguna de agua podrida, entre mosquitos y un olor nauseabundo:

-Yo me voy tranquilamente. Pero con el mismo terreno que tengo acá. Así me den un dúplex, yo no quiero porque a mí me costó rellenar el terreno, me costó hacer mi casa. Nadie me regaló nada. Cada camión de tierra, hace 20 años atrás me cobraban 20 pesos. Con mis hijos pasé hambre para tener lo que tenemos. Ahora vienen ellos y nos dan lo que ellos quieren. Yo estoy pagando el terreno… ¿Olés? Ese es el olor de la empresa… El médico me dijo que para que ellos se curen del plomo en la sangre hay que hacerles una tranfusión a cada uno. No hay medicación para eso. Ellos por sangre detectaron tenían esa cantidad tres años atrás. Por orín, como baja a los órganos, va a saltar el triple. Al más chiquito le dio 14,7 a los tres años. Ahora tiene problemas de riñón. El mayor tiene 27,7 y manchas en la piel. Tienen problemas psicomotrices porque el plomo se aloja en la grasa. Los que están mal alimentados o recién nacidos, como tienen más concentración de grasa en la cabeza, lo sufren más, porque ahí va el plomo. Antes si daba 10, ponían 5. Ahora, como nos quieren sacar, todos los estudios dan altos. Quieren que nos asustemos y nos vayamos, pero mis hijos están contaminados desde hace años.

-Y hablamos de plomo, no de tolueno, benceno. Eso es aparte-dice Morón.

-La municipalidad vino, hizo los estudios una vez, se fue y no volvió más.

-Se los hizo a todos los menores de 6 y mayores de 60. Si da más de 5, los llevan a la salita para hacer estudios más profundos. Más del 40% dio positivo.

-Nosotros estamos pidiendo no solo la vivienda, sino también saber qué van a hacer con los que están contaminados- agrega Alejandro.

-Queremos además que analicen al total de la población y que se hagan cargo. Por más que los lleven a un chalet en Punta del Este, ya están contaminados -explica Morón.

Rosa se despide: “Hace 28 años que vivo acá. Jamás hicieron nada. Yo tengo un nene con gangrena en la pierna y no me dan ni la medicación. Si quiero medicamentos tengo que ir a Casa Cuna, a Capital. A mi marido un día le detectaron leucemia. En dos días murió, el 17 de junio. Acá la Municipalidad nunca hizo nada. Ahora tomamos agua de bidones, pero antes tomábamos de cañería”.
En la asamblea, Ernesto, de la comisión directiva de los vecinos, lo deja claro: “No somos ganado”.