Explicame vos

Por El pibe de los pasegol.

Explicame vos. Explicame vos, que se supone que sos joven y que tenés las neuronas despiertas. ¿Cómo puede ser que eso se haya transformado en esto? Si era lo más hermoso que teníamos, si era el placer más grande de la semana. Pensé. Pensé rápido cómo hacer para salir de esta situación. Porque ya me la veía venir. Vienen miles y miles de tipos a ver a este equipo de mierda pero el hincha de la tribuna siempre se la agarra conmigo. No sé si me verá cara de bueno, o de boludo, pero la cosa es que hace catarsis conmigo. Yo trato de esconderme a la salida, de caminar pegadito a las casas grises y gastadas que enciman la vereda, de buscar las sombras de los árboles que le hacen frente al tenue alumbrado público. Pero no hay caso. Siempre me encuentra. Es como si sus ojos de viejo tuvieran la capacidad de detectar el malhumor que me atrapa después de cada derrota. Sí, a esta altura es obvio: habíamos perdido de nuevo. Sí, en este momento ya no hay dudas: no solamente habíamos perdido sino que habíamos jugado muy mal otra vez. Y, como si fuera poco, debía soportar una catarata de palabras durante las cinco cuadras que me quedaban para llegar a la parada del bondi.

Lo corté. De una. A ver si tenía la suerte de que no tomara carrera. No tengo la menor idea, le dije. Miré su rostro y me di cuenta de que mi respuesta daba igual. Que le daba igual: si le hubiera expuesto la teoría de la oferta vertical de pases al cuadrado, no me hubiera escuchado; si le hubiera contado que la culpa la tenía la astróloga del barrio que anunció que nos iba a ir mal mientras no creyéramos en la reencarnación del perro de Walter, tampoco me hubiera prestado atención. Él la hacía más fácil: preguntaba, contestaba y exigía que fuera yo el que me concentrara en sus argumentaciones. Para no contradecirlo, lo hice. Total, ya habíamos perdido y la chance del descenso me estaba martillando el cerebro. No me canso de plantearles el tema a los pibes de tu edad, me anunció. Si nosotros somos capaces de dejar a nuestras novias y a nuestros hijos, a nuestros amigos y a nuestras obligaciones, por ver un partido, es porque algo de eso que pasa en la cancha nos atrae. ¿Nunca te preguntaste por qué sos capaz de perderte unas tetas, una película, una comida o hasta el ruido del mar por una pelota?

Esta vez no caí en la trampa de su pregunta retórica. Y lo dejé avanzar con comodidad por un terreno que sentía muy suyo. ¡El juego, nene! ¡Lo lindo que es el juego, nene! Partículas de su saliva golpearon mi oreja y me entraron ganas de cagarlo a trompadas. Pero lo noté tan apasionado que ni me gasté. El fútbol es eso, prosiguió. Cuando éramos pibitos y nos pasábamos las tardes en los potreros, soñábamos con gambetas, con goles, con pases, con la jugada perfecta. A ninguno se le ocurría llegar a la canchita del barrio soñando con una patada o con revolear la pelota a la reverendísima mierda. Ni el más burro lo pensaba. Y ahí estaba la clave. El fútbol era ese rato en el que la ilusión copaba la escena, en el que todos queríamos ser el mejor y en el que ser el mejor no incluía ni la mezquindad ni la especulación ni la devoción por el resultado. El fútbol, por decirlo de alguna forma, era la antítesis del aburrimiento porque el que reinaba, aunque no lo pronunciáramos en estas palabras, era el deseo de belleza.

Lo entendí. Perfectamente. A mí, mucho más joven que él, me pasaba algo parecido. Cuando yo era un nene, ya casi no quedaban potreros pero el espíritu era el mismo. Ir a jugar no era otra cosa que la posibilidad concreta de inventar sin andar calculando los costos de la derrota. Era la intención de imitar al diez de mi equipo y, al mismo tiempo, de caminar desde la canchita hasta mi casa puteándome entre sonrisas con los amigos de toda la vida por ese toque que nos había quedado a mitad de camino. El hincha de la tribuna observó mi gesto cómplice y decidió lanzar la estocada decisiva. Vos me entendés, entonces. Podemos ganar o perder, podemos jugar mejor o peor, pero nunca deberíamos olvidarnos de que lo importante del fútbol se esconde en esa rendija en la que se mezclan la valentía y la estética, el compromiso y la elegancia, el orden y la aventura. Y, a veces, me da la sensación de que todos los que deambulamos por este circo nos creímos y nos creemos el cuento equivocado.

El colectivo pasó justo a toda velocidad por la avenida y lo alcancé a parar antes de que se fuera. Al hincha de la tribuna lo saludé levantando apenas la ceja derecha y guiñándole el ojo izquierdo. Me senté y lo vi irse sin apuro, buscando algún otro compañero ocasional con quien poder seguir reflexionando sobre las explicaciones que el fútbol nos da cada día.

Constitución Argentina

Por La chica que corre el bondi.

Lo que usted debe saber antes de leer:

Constitución no queda en Buenos Aires.

Uno toma el colectivo 53, pide el boleto de $3,50, viaja sentado porque es sábado de mañana y madrugar tiene beneficios un fin de semana, toca el timbre y abre la puerta. El arco del pie derecho le hace honor a su nombre y se curva, los metatarsianos sienten el peso del cuerpo y lo trasladan al pie izquierdo que toca la vereda en la puerta de un supermercado lleno de rejas. En ese momento encapsulado con el pie suspendido en el aire, el espacio físico y el orden cronológico se transforman. Dicen que uno llega a percibir con los órganos sensoriales solo el 10% de la realidad que lo rodea. Cuando pie y vereda se unen, nuestros sentidos dicen que estamos en Constitución y que el viaje en colectivo terminó. Pero una vibración que no se explica grita que el tiempo y las formas se modificaron. Acá elegimos creer en ese 90%: Constitución es otra dimensión.

Elantitiempo – Elantiespacio

-Con papas, maestro.

Fotos: NosDigital
Fotos: NosDigital

El pibe que pide el pancho lleva zapatillas negras, jean, pullover escote en V y mochila. Detrás del carrito con el agua burbujeante y las salchichas, otro hombre: zapatillas, jean, remera estampada y delantal blanco que también sirve para secarse las manos. Ninguno de los dos, ni siquiera el tercero que, muy cerca, da pitadas a un porro, se inmuta. “Ahí tenes la mayonesa”, dice mientras saca la salchicha del agua que sigue burbujeando y se la entrega en medio del pan. En ningún momento cruzan la mirada. Son exactamente las 10.31 AM.

Sesenta pasos después, algo así como media cuadra, la imponente estructura. Un bloque GIGANTE, que en fotos es beige pero ahí parece gris, se levanta: la estación. Sobre la fachada que da a la calle Brasil un local también gris, con luces bajas que ensombrecen el espacio, con dos muebles viejos y muchas cajas de cartón y cinta de embalar en el piso, ofrece alfajores a precios de súper oferta para que alguien los compre y revenda, caja en hombro, a precio simplemente de oferta. El tipo que llega al local con campera de jean y gorra asoma medio cuerpo por la puerta de vidrio entreabierta como esos corredores que se estiran cuando llegan a la meta, y saluda. Cierra la puerta, saca la llave del bolsillo y abre el puesto de diarios que queda en la misma vereda. Tarda varios largos minutos, lo último en acomodar es una banqueta de madera lastimada. Prende un pucho, se baja la gorra porque el sol sube, se sienta, estira la pierna derecha hasta cruzarla, la mano izquierda la apoya encima, la derecha sostiene el cigarro acodada sobre la rodilla, la columna se afloja y tiende a curvarse, los parpados acompañan hacia abajo: arranca su jornada laboral, no sabemos cuánto durará en este eterno no-tiempo.

Frente a él una puerta lateral conduce a la estación. En los metros que separan los alfajores de la entrada principal, una señora que promedia los cincuenta años (quizás, no es comprobable, acá las caras y los cuerpos duelen y pesan más, se quejan sin siquiera poder quejarse) intercepta a quienes caminan. Promete que el amuleto que lleva en sus manos y ofrece a cambio de cinco pe cambia la suerte. Podes llevarlo en la cartera, en la mochila, hasta en el bolsillo, dice mientras en automático, en modo no-mirada, un señor dice con la mano que no y sigue caminando. El tiempo se mide en velocidades, Constitución se acelera de a pasos. Cuando el hombre vuelve a mirar, la señora, que llevaba rodete y pollera hasta el piso, ya no está.

Fotos: NosDigital
Fotos: NosDigital

Tres escalones, un descanso, tres escalones. A la derecha: hamburguesas, panchos, gaseosas, bondiola, carteles coloridos con precios económicos. A la izquierda: como espejo, lo mismo. En el medio, en los costados, en el aire: cumbia sonando, adueñándose de los oídos. Unos pasos después el techo se levanta. Todo ese antiespacio tiene foco en el centro de la estación: un gran hall de mosaicos gigantes en el piso y ventanales que cuelan luz desde arriba. Escaleras con ácido olor a pis llevan al subsuelo plagado de todo tipo de locales. El “Centro de abaratamiento” recibe con promociones en cortes de carnes y productos de almacén. También hay perfumerías, fábricas de pastas, más almacenes y carnicerías y una librería dónde los primeros tres títulos que se ven en la vidriera hablan de Pablo Escobar y su imperio. O de los imperios narcos y en moda de Pablo Escobar.

El olor, caustico, fermenta en la nariz y se hace protagonista, escaleras mecánicas llevan a los andenes del subte que llega todavía más abajo. Arriba, los guardias junto a los molinetes controlan los pasajes para quienes pretendan tomar el tren. Un pibe camina con la mirada fija hacia delante, sale al andén sin que nadie le pida mostrar su mano, que nunca salió del bolsillo. A metros un grupo de policías habla en círculo y un nene duerme en el piso sobre un cartón que se parece al de las cajas de alfajores. Otra vez, nadie cruza miradas.

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Fotos: NosDigital

Volviendo al hall, al fondo a la derecha el cartel anticipa la entrada al paseo de compras. Dos pisos ofrecen de todo: ropa, accesorios, electrodomésticos, ¡autos! El centro de informes está vacío pero la barra al paso de la parrilla “Gauchito Grill” sobre la entrada que lleva nuevamente a la calle Brasil está repleta. El humo y la gente colman la vereda. Para llegar a la plaza hay que atravesar dos filas de paradas de colectivos y después ni siquiera hay plaza. Los parpados caen un poco más frente a la chapa que rodea el espacio verde. El metal gris que parece envolver y susurrar como quien te dice al oído: por acá no papi, incluyendo palmadita en la nuca. Este tiempo y espacio no escapa a sus propias reglas, a nadie parece importar el semáforo en verde cuando quiere cruzar. El pibe del delantal sigue sirviendo panchos, el hombre del puesto de diarios tiene otro pucho en su mano, la señora del rodete ofrece el amuleto a otra señora que se convence y lo pone en la cartera chiquita negra que cuelga cruzando su pecho que dice haber amamantado. Después de mucha chapa aparece la parada del 53. Estiro la mano, subo al colectivo, vuelvo a Buenos Aires.

Nuestra escuela

La Municipalidad de Quilmes busca mudar la Escuela Municipal de Bellas Artes a un edificio insuficiente y sin el apoyo de los alumnos, que proponen mejoras desoídas. Historia del intendente que montó su candidatura sobre los estudiantes que hoy deja plantados.

Sebastián, Florencia, Jonathan y Pablo se sientan alrededor de una mesa cuadrada con restos de pintura de colores, dibujos y maquetas. Mates calientes tratan de apaciguar el aire frío que entra por una ventana rota. Hablan y su tono de voz es fuerte porque en la Escuela Municipal de Bellas Artes de Quilmes los tambores y los cantos rebotan por los pasillos, es fuerte y, además, firme: “Con este proyecto no vamos a dejar nuestro lugar”._MG_7471

A mediados del 2012, en una publicación oficial del municipio quilmeño llamada La Hojita se mostró un mapa con obras realizadas por la gestión de Francisco El barba Gutiérrez. Para sorpresa de los alumnos, entre ellas figuraba la “nueva sede” del EMBA. “En ese momento estábamos en un canal de comunicación con la municipalidad por otros reclamos y dentro de ese espacio no nos informaron nada. Nos enteramos por la revista y fuimos nosotros con la información para que nos la expliquen”, aclara Sebastián.

La escuela existe hace 70 años y nunca tuvo edificio propio. Fue creciendo y siendo trasladada a diferentes anexos a medida que pasaron los años, según las necesidades. Hace nueve años que la EMBA ocupa el edificio actual, a siete cuadras de la estación de tren y en pleno centro quilmeño, en lo que era una dependencia municipal que se dejó de usar por malas condiciones edilicias.

Al principio los alumnos compartieron la escuela con rentas y otros departamentos municipales. No había dispositivos de seguridad, había paredes electrificadas y los matafuegos se obtuvieron por el pedido y la lucha de estudiantes y docentes. “Las condiciones de hoy siguen siendo malas, y el proyecto hace que pasemos a unas aún peores”, asegura Florencia, y entre los cuatro se ayudan para armar la secuencia de los últimos hechos:

–      En 2012 alumnos y vecinos de Quilmes se enteraron por una revista que había un proyecto para una nueva escuela. Los estudiantes se reunieron con las autoridades del municipio para comunicarles su preocupación sobre la locación del proyecto, muy alejado del centro. Les dijeron que estaba todo “muy verde” y que era una propuesta de Nación, pero que no se había aprobado todavía y que estaban a tiempo de proponer otras ideas. El centro de estudiantes llevó otras posibilidades a la municipalidad; no les contestaron más.

–      En 2013 cambiaron las autoridades, pero no atendieron a los alumnos en todo el año.

–      A principios de 2014 llegaron novedades: empezó a circular por los medios locales que el intendente Gutierrez había mandado a aprobar a la Facultad de Arquitectura de La Plata los planos. El Secretario de Cultura de Quilmes les dijo que no estaba al tanto de nada, siendo él el responsable político de la escuela. Les prometió otra reunión con más información para el 29 de mayo.

–      29 de mayo: los dejó plantados.

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–      El 2 de junio el centro de estudiantes consiguió una reunión con Obras Públicas, la secretaría que impulsa el proyecto: les mostraron los planos y notaron entonces muchas cuestiones incompatibles con el edificio actual.

Ejemplo rápido: en el EMBA hay 6 departamentos – teatro, música, danza, cerámica, artes visuales y arte infantil-, cada uno tiene al menos una carrera y forma a 3500 personas. En el edificio actual los departamentos de teatro, cerámica y danza tienen dos pisos cada uno; en el proyecto nuevo tienen un sólo aula. Además, la nueva sede queda más lejos de los núcleos de transporte. “El proyecto está pensando por fuera de las necesidades de la escuela”, redondea Florencia.

–      22 de junio: otra reunión con Obras Públicas. En la escuela se votó una delegación de estudiantes y docentes para entablar una mesa de trabajo propuesta por la municipalidad. Ese día dejan a los representantes plantados afuera una hora y media debajo de la lluvia. Cuando por fin los dejaron entrar, les mostraron el mismo plano que ya habían visto. Les contaron que el nuevo edificio está enmarcado dentro del Proyecto de Igualdad Cultural del Plan Bicentenario y que por una cuestión de dónde vienen los fondos el edificio se iba a tener que llamar Centro Cultural y Escuela de Bellas Artes. No les responden qué implica eso pero sí les informaron que el lugar ya no estaba en discusión. La municipalidad recibió una lista de necesidades, un documento grande con las características de la escuela escrito por alumnos y profesores, ideado para que las autoridades elaboren el proyecto en base a eso.

–      10 días después de comprometerse a traer un plano en base al documento, se repitió el mismo plano, sólo con las aulas más grandes divididas en dos partes. En total 30 aulas, frente a 50 de uso actual. 3800 metros cuadrados frente a 5500. Les aclararon que se podía seguir discutiendo, pero que el proyecto no se iba a modificar sustancialmente, y en el caso que no entren todos, lo que los alumnos ya venían advirtiendo, iban a recurrir al uso de anexos.

–      El municipio convocó a estudiantes y profesores a otra reunión para fines de julio, donde de todas maneras ya no hay mucho para discutir: el plano y la cantidad de metros cuadrados no se van a modificar. Los planes del jefe de gobierno quilmeño es terminar la obra en un año. Para eso necesita licitar el proyecto antes, lo cual todavía no sucedió. Mientras tanto los alumnos de la EMBA están realizando volanteadas, juntadas de firmas, festivales, movilizaciones e intervenciones artísticas para sacar su lucha a la calle.

_MG_7467“Los anexos son un problema porque hay áreas que no se cruzan, nos fragmenta la unidad académica. Hoy en día las experiencias que ya existen de anexos se basan en usar escuelas primarias a la noche, en el mejor de los casos. Si pasa eso, una gran parte de los estudiantes va a estudiar en condiciones que no son óptimas, lo que va a condicionar su desarrollo”, resume Sebastián y agrega que la municipalidad plantea también una reorganización del orden de la escuela: distribuir la carrera a los largo de los tres turnos. “A la gente que trabaja se le va a complicar concurrir”, dice.

El barba Gutiérrez, actual intendente de Quilmes – que aún no formalizó su presentación para las elecciones municipales del año que viene, pero expresó su deseo de hacerlo – montó su candidatura en el 2006 sobre una protesta que encabezó la EMBA. En ese año el Concejo Deliberante del Quilmes avanzó contra el Estatuto Docente, bajándoles el sueldo a los profesores del EMBA. Sumado a que les habían dado el actual espacio en pésimas condiciones edilicias. Comenzaron las movilizaciones estudiantiles y se tomó la escuela durante 80 días. En un escrache en la casa de Sergio Villordo (el intendente en ese momento) reprimieron a los estudiantes con balas de goma, dejando heridos. En un acto municipal, a los pocos días, funcionarios del municipio se enfrentaron a golpes con los estudiantes. Eso motivó una movlizacioón de 5 mil personas en contra del municipio, donde El barba Gutierrez marchó con los estudiantes. Gracias a eso se volvió para atrás con el cambio del Estatuto: punto para los estudiantes. “Toda esa situación de represión fue muy sentida en la comunidad”, cuenta Sebastián y describe que los vecinos quilmeños les muestran su apoyo en cada actividad que hacen en la calle.

“Estamos empezando a tomar acciones legales, vamos a presentar un recurso de amparo, para postergar el proyecto y la licitación que es inminente”, afirma Florencia y los cuatro compañeros bien sentados en sus lugares afirman: “Seguimos como estudiantes exigiendo que nos atienda el intendente,  aclarando que nos interesa tener un nuevo edificio pero no este proyecto. Necesitamos uno nuevo en base a la necesidades reales actuales y futuras de la escuela. En eso estamos hoy”.

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Un elefante en movimiento

Elefante en la Habitación es un colectivo de músicos que trabaja para construir la escena que quiere habitar. Con énfasis en el contenido y en la canción, apuestan a la autogestión para trabajar y vivir del arte.

–         Está instalada una idea en los músicos de armar su propia quintita. Pero hay algo muy diferente, de lo que nos dimos cuenta rápidamente: cuando crece la escena crecemos todos, es por eso por lo que tenemos que trabajar. Entonces, quebremos la lógica de que hay que pegarla y empecemos a construir. Y juntos es mucho más fácil, más placentero, más rápido. Y aprendés mucho más.

En Buenos Aires, es común que se hable de movidas y a todos por momentos nos invade la sensación de no poder seguirle el ritmo a las distintas propuestas. Pero entre la frase hecha “acá tenés para todos los gustos” y una real circulación y conexión entre artistas, contenidos y públicos, hay un abismo que se nos aparece infranqueable. Sin embargo, en distintos puntos surgen intentos emergentes por desafiar el aislamiento cosmopolita y los mapas con caminos prefabricados que recorremos en automático y resultan predecibles hasta el cansancio. Con la intuición de una idea de cruce y de encuentro, se fue entretejiendo una red como de hilos invisibles, que conectó deseos y problemáticas comunes y denunció al Elefante en la Habitación (EH!). Así se llama el colectivo de músicos autogestivos que trabaja para construir la escena musical que quiere habitar. Casi como si el elefante del Principito se abriera paso desde el estómago de la serpiente boa – léase en este caso la lógica del éxito y el mainstream – y se mostrara en todo su potencial, listo para una estampida.

Nahuel Carfi, uno de los músicos que vio al Elefante dar sus primeros pasos, recuerda el germen del inicio:

–         Antes de que existiera este colectivo, había varios de nosotros que ya estábamos intentando unificar distintos puntos de la escena musical. Por ejemplo, María Pien y Lautaro Feldman trabajaron en El Círculo de la Canción, se juntaban los domingos, eran encuentros geniales, que servían de punto de confluencia para muchos que estaban en la misma. Yo trabajaba con Nahuel Briones en el Ciclo 20 canciones, que era muy parecido a lo que hacían ellos. Es decir, sin conocernos, varios de nosotros estábamos intentando unir la escena y encontrarnos. En 2011, ya estaba la idea de cruzarnos.

Al año siguiente, comenzaron las reuniones y el elefante se puso en movimiento. Pronto descubrieron historias, necesidades y deseos afines signados por la experiencia común de ser músicos y dedicarle su vida a ello. Porque entre el sueño del pibe de sacar un disco y recorrer escenarios y el día a día de trabajar en la música, hay unos cuantos mitos deshechos. Damián Drolas de Globos – una de las bandas que integra el colectivo – lo sintetiza así: “Es todo a pulmón, porque uno quiere ser músico, pero se encuentra con que si no gestionás una fecha, no tocás. Y es lo mínimo indispensable. Es algo con lo que te chocás desde el principio. Ni siquiera es algo de nuestra época, es algo que le pasó a todo el mundo, salvo a las figuritas que agarran para inventar un producto, pero ya es otra cosa”.

De los debates en torno a esta problemática, surgió la noción de “músico-gestor” para referirse a la multifuncionalidad de tareas y conocimientos necesaria para la subsistencia del artista de estos días. Lautaro Feldman sienta posición:

–         Hay que hacerse cargo de la situación en la que uno está y en todo caso intentar modificarla… Esperar a que vengan a hacer algo por vos es medio ingenuo o, por lo menos, muy jugado. A todos se nos cayó el velo sobre muchas cosas. Tenemos reuniones semanales y hablamos de todo, y de pronto cosas que antes nos parecían oscuras o no entendíamos, ahora las vemos mucho más a nuestro alcance. En ese sentido, la capacidad de poder, de poder hacer, a mí me da gusto. De todas maneras, mi ideal sería dedicarme a ser músico. Siempre hablamos que hacemos esto con gusto, pero en definitiva la idea es que no somos una productora, todo lo que hacemos es un vehículo para el arte. En vez de pensar en pegarla, pensamos en generar un contexto y a partir de ahí estar cómodos con lo que construimos, lo que nos gusta y rodeado de la gente que queremos.

El rol de músico-gestor ya está asumido por los participantes del colectivo, que aplican su creatividad para mucho más que la composición e interpretación de canciones: “Nos ocupamos de muchos aspectos que giran en torno a la música, para que se difunda, para que se haga, para que se grabe. Ya lo asumimos como parte de nuestra identidad, de lo que nos tocó. De todas formas, si bien es cierto que este tipo de laburo tiene que ver con nuestra época, la cuestión del movimiento colectivo es más vieja que no sé qué. Lo nuestro es una reconstrucción a nuestra manera de una experiencia que ya se hizo un millón de veces; es la forma que encontramos de subsistir y de crecer, pero siempre existió”, agrega Nahuel.

Frente a la mesa que sostiene el grabador, van pasando distintas caras y suenan voces diversas. Los y las integrantes de Elefante en la Habitación tejen un puente entre el fin de la frase de uno y el comienzo de la de otro y mantienen la charla en movimiento. La cita fue en el club de arte Vuela el Pez, donde los elefantes juegan de locales. Durante el 2013, organizaron dos temporadas del ciclo Domingo Animal, en las que compartieron sus noches con el arte en vivo de Anuario de Ilustradores, otro colectivo independiente que nuclea 100 ilustradores. Pero ahora ya estamos en el 2014 y la música no se toma vacaciones. Un sábado de enero nos encontramos en el mismo lugar, en la antesala de la oferta refrescante del verano: Licuado de Elefante – cruces y versiones de bandas de EH! Esta noche quedará demostrada que la voluntad de encuentro sigue intacta y que, entre canción y canción, circula respeto y admiración entre los y las artistas de las distintas bandas. María Pien cuenta que para ella se trata de romper con una mezquindad que existe entre los artistas contemporáneos, que muestran un cierto recelo a la hora de reconocer el trabajo ajeno y compartir el propio. Entre posibles hipótesis que circulan, varios coinciden en que está instalada la idea de que se compite por el público, uno de los grandes desafíos de los artistas independientes. Lautaro aclara:

–         La realidad es que cuando la gente escucha música, no escucha una sola banda, entonces no es que competís por el mismo público, porque la gente tiene muchos discos para escuchar, y de hecho cuantos más tenga es mejor, porque más se va a identificar con una escena.

Elefante en la Habitación se nutre justamente de esa riqueza y esa diversidad, y desde allí construye su identidad colectiva. Para Nahuel: “También los músicos nos tenemos que sacar el prejuicio de que nos tenemos que juntar solo con los que hacen lo mismo que nosotros. Es cualquiera eso. ¿Por qué no armar un colectivo con bandas que todas giran en torno a la canción contemporánea relacionada a la ciudad en que vivimos, pero todas desde su punto de vista, siendo quiénes son? ¿Por qué no unirnos? La nuestra es una identidad heterogénea”.

El trabajo colectivo y la economía colaborativa en el mundo de la música son contagiosos. Cada vez son más las bandas que se acercan a EH! y, en el camino, se multiplican los proyectos. Este año arrancaron con un gran anuncio: En marzo se viene el Festival Elefante en la Habitación! Y como son tantas las músicas, no les alcanzó una sola noche. Arranca el sábado 20 a las 22hs. en Espacio Cultural Dínamo (Sarmiento 3096) y sigue el domingo 30 a partir de las 16:30hs. en el Konex (Sarmiento 3151), para cerrar la temporada de verano del Parador Konex y los festivales de música emergente de los domingos de marzo. Prontos a lanzar su nuevo sitio web, mantienen su Facebook actualizado con información y videos de las bandas integrantes. Reconocen que la tecnología es una aliada crucial para crear de forma independiente. Sin embargo, Nahuel matiza:

–         Las redes sociales, internet en sí mismo, son todas herramientas… Pienso que hay herramientas increíbles ahora para hacer arte, para que lo difundamos, para que nos conectemos de esta manera, pero hay que seguir apostando al contenido artístico y eso es algo que también defendemos desde Elefante. Somos un colectivo que todo el tiempo está creciendo y siempre buscando cosas en la escena que nos gusten, que tengan un recorrido, que estén trabajando sobre la belleza, sobre el arte, que tengan algo para mostrar, y eso es clave. Justo el otro día leí la carta que Scorsese le escribió a su hija, que fue muy difundida. Y le dice justamente: ahora todo el mundo puede filmar una película, pero no te olvides de la belleza, del contenido. Seguí buscando la belleza. Todos estamos en ese camino también, de seguir buscando contenido, que haya arte, no somos una productora, nos preocupamos por todo el paquete.

Elefante en la Habitación se presenta como “un sello discográfico, un colectivo de artistas músicos-gestores, una plataforma para crecer y crear una escena cultural con voz propia”. En el intercambio de experiencias con otros colectivos artísticos y en las luchas compartidas con los espacios de creación y expresión cultural, estos trabajadores de la música reactualizan estrategias clásicas e inventan nuevas formas de defender lo innegociable: “La idea es vivir de la música, trabajamos para existan las condiciones de posibilidad de vivir tocando”.

Ya te avisamos, reservate el último fin de semana de marzo, porque Elefante se viene con todo:

Sábado 29 de Marzo a partir de las 22:00hs en Espacio Cultural Dinamo (Sarmiento 3096) tocan:
– Vúmetro (EH!)
– El Equilibrio Cósmico (El Abrazo Ultravietnamita)
– Luzparís (Desde El Mar, Mar del Plata)

Domingo 30 de Marzo a partir de las 16:30hs en el KONEX (Sarmiento 3151) tocan:
– Globos (EH!)
– Lautaro Feldman (EH!)
– Proyecto Gómez
– Ciruelo (EH!)
– ChauCoco! (EH!)
– Los Espíritus

Fb: /elefanteenlahabitacion

Elefanteenlahabitacion.com

Último bondi a Felizterre

Mar del Plata se quedó con el segundo boleto de colectivo más caro del país en medio de una represión sostenida a manifestantes. La clave: las asociaciones de Transportes 25 de mayo con el Concejo Deliberante Municipal.

Mientras miles de personas disfrutaban y colmaban los balnearios de Mar del Plata, la policía perseguía y detenía a 22 personas que se manifestaban contra el aumento del boleto en la ciudad feliz. En el mismo momento en que se debatía la suba en el transporte público en el Municipio del Concejo Deliberante, más de 1000 efectivos – entre los estaban Gendarmería y el Grupo Halcón, especialmente traídos desde Ciudad de Buenos Aires-, golpearon salvajemente a quienes marcharon, disparando con balas de goma; la persecución duró horas y terminó con 18 manifestantes procesados, en lo que luego llamaron el Operativo Sol. La ciudad se quedó con el segundo boleto más caro del país y planea seguir subiendo.

Casi en la esquina de la Avenida Pedro Luro e Hipólito Yrigoyen y pese al calor sofocante, organizaciones sociales, estudiantiles y políticas no estaban en la playa disfrutando del Sol sino que reclamaban contra un nuevo aumento en la ciudad, que esta vez llegaba al 22%. Más de 300 personas, frente a un recinto totalmente vallado con efectivos policiales que intentaba votar una nueva reglamentación desde hacía más de tres meses y que hasta ahora siempre había sido impedida. Tras 14 horas, los concejales del bloque oficialista Acción Marplatense, el radicalismo, y el Frente Renovador junto al Pro votaron que el boleto de colectivo pase de 3,25 a 3,97. La policía, mientras se votaba, cumplió con su objetivo: hizo que en una sesión pública no pudiera ingresar nadie a presenciar la votación y reprimió a todos los que lo intentaron.

“Es una locura lo que hicieron, aumentaron, reprimieron y nos persiguieron sin ninguna culpa. Nos detuvieron a veinte cuadras del recinto y querían llevarse a gente que ni había estado”, cuenta Marcos, del Frente Antirrepresivo Marplatense, a quien golpearon y lo hicieron pasar junto con otros 21 compañeros suyos, entre ellos cuatro menores, la noche en la Comisaría 1°. “Es un claro negocio: están tratando de beneficiar a las empresas de transporte”, agrega.

Este aumento que se produjo el 10 de enero y que dejó a Mar del Plata sólo por debajo de Córdoba (sale $4,10) en el ranking de la ciudad con el boleto de transporte más caro del país, no será el único en el año: habrá dos aumentos más. Según admitió la presidenta del Consejo Deliberante, la radical Vilma Baragiola, en junio volverá a subir el precio y para diciembre aseguran que rondará los 6 pesos. “Es algo insólito que aumente tanto un servicio tan imprescindible como el colectivo, y tan poco el salario. Con el subsidio gigante que reciben los transportes sólo se explica entendiendo que alguien se está aprovechando para hacer su negocio a costa de la gente”, se lamenta Marcela Giral, empleada de un comercio y quién deberá declarar por haber presenciado cómo la policía reprimía a los manifestantes en el centro de la ciudad.

Durante el 2013, El Ministerio del Interior y Transporte de la Nación, a cargo de Florencio Randazzo, designó un subsidio para el transporte de La Feliz de $173.974.474,14. De las cuatro empresas de transporte de Mar del Plata – 25 de Mayo, Transporte Peralta Ramos, El Libertador S. R. L y 12 de Octubre – Transportes 25 de mayo, que tras la crisis del 2001 monopolizó el servicio de transportes de la ciudad, se llevó el 62% de la repartija, es decir casi 109 millones de pesos.

Otro de los argumentos de los manifestantes que marcharon contra el aumento es la necesaria extensión del recorrido de las líneas de colectivos para que mucha gente de barrios humildes pueda acceder al servicio. “Hace años que en Mar del Plata los colectivos no pasan por varios lugares claves para la población, se termina atendiendo a la necesidad del empresario y no a la del trabajador”, sostuvo el concejal Pablo Retamoza, del Frente para la Victoria, quién votó en contra de la suba. En esa misma línea, desde fines de agosto del año pasado que los servicios públicos pasaron a pagarse con una tarjeta – La Ciudadana – que implementó esa misma compañía y sólo tiene diez puestos de carga, todos están en el centro de la ciudad. “Sin esa tarjeta, los colectiveros no te dejan subir y sólo se consiguen en tres puntos del centro de Mar del Plata. Todo lo que hacen es para perjudicar a la clase más trabajadora. La alejan de todo beneficio”, dice José Márquez, de la Defensoría Pública de Mar del Plata.

Tras la votación, la policía se resguardó en sus escudos y empezó a avanzar contra los manifestantes, sin medir que la gran mayoría de los presentes eran menores de edad de colegios secundarios, quienes ya habían estado presentes en las anteriores sesiones en las que se intentó aplicar este mismo aumento. Tras disparos de goma que eran respondidos con piedrazos, terminaron deteniendo a 22 personas – 13 hombres, 9 mujeres – frente a la feria de artesanos, generando un temor en los turistas que pasaban minutos cerca de las 18 por el centro de Mar del Plata.

“Tanto la infantería, como la bonaerense y el Operativo Sol hicieron una cacería por las calles, por las avenidas principales, galerías y peatonales, persiguiendo a quienes estaban en la movilización y también a los turistas que veían lo que pasaba y trataban de frenar a la policía”, denunció en un comunicado Radio La Revuelta, de los pocos medios de comunicación que no sostuvo al día siguiente que la represión había tan solo sido una consecuencia de los avances de los manifestantes.

El abogado de todos los detenidos, Juan Pablo Gelemur, afirmó que el fiscal de la causa en la que procesaron a los 18 mayores de edad que detuvieron se comprometió a tomar declaración a la totalidad de los imputados para analizar si todos deben ser quitados de la categoría de procesados. Mientras tanto, quienes estuvieron detenidos y quienes marcharon contra el aumento, organizaron un festival en el mismo lugar donde fueron apresados para seguir denunciando y continuar la lucha contra los aumentos del transporte en Mar del Plata.

Cómo hacerse un aborto con pastillas

El misoprostol es un remedio que las mujeres de todo el mundo pueden usar para abortar ellas mismas en su casa de manera segura hasta la semana 12 de embarazo. La agrupación de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto publicaron un manual instructivo para difundirlo de manera gratuita. En los comienzos de los debates en nuestra sociedad por la legalización del aborto, se conforma en una herramienta clave y necesaria.

 

Descargate el libro

Este mes comenzó a discutirse en la cámara de diputados uno de las problemáticas que más parecen escandalizar a la opinión pública, y que todavía conforma un tabú con fuerza arraigado en la sociedad: el aborto. Estas intervenciones se realizan de manera clandestina al menos 500 mil veces por año y son la principal causa de muerte materna evitable, teniendo como principales víctimas a las mujeres pobres y jóvenes.[i]

Hay claros indicios generales de que Argentina está saliendo de una vieja etapa de recato cristiano y educación cívica de manual de escuela. La Ley de Matrimonio Igualitario, sancionada el año pasado, es uno de ellos. Sin embargo, para que se logre legalizar el proyecto de ley que apela por un aborto seguro, legal y gratuito, todavía quedan por derrumbar muchas voces dogmáticas. Las creencias rancias y morales podridas, la hipócrita voz de los que miran para otro lado, la medieval figura de la iglesia católica, los pudorosos creyentes de la patria occidental y cristiana, son de los mayores obstáculos para conseguirlo.

Si bien el tema recién se puso en agenda estas últimas semanas, existen varios grupos que, desde hace años ya, se organizan bajo la bandera  de la legalización del aborto. Tantos que reivindican los derechos de la mujer sobre su propio cuerpo.

 Uno de ellos es la agrupación de Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto, que el año pasado publicó el manual Todo lo que querés saber sobre como hacerse un aborto con pastillas. Este libro editado bajo firma de El Colectivo, se distribuye de manera gratuita y se puede descargar de la web. El texto busca instruir a las mujeres para que tengan las herramientas y capacidades para, en caso de necesitarlo, poder realizarse un aborto con pastillas de Misoprostol. Un método muy poco conocido entre las mujeres, y aprobado por la OMS y la FLASOG[ii]. “Del feminismo, el movimiento LGTB[iii] y las prostitutas aprendimos la importancia de transmitir información entre pares. Usamos un lenguaje directo para buscar y compartir información que se nos niega por prejuicio, ignorancia y violencia, y para construir conocimiento en base a nuestra propia experiencia”, explican. Una clara muestra de que el silencio, no es salud.

Foto: Nos Digital.

El manual está dirigido para pobres y ricas, jóvenes o adultas, prostitutas, universitarias, amas de casa: para todas las mujeres que lo necesiten. El texto explica, con dibujos y palabras comunes, cómo poder abortar de manera segura y confidencial, y en casa. De esta manera, se evita que muchas tengan que recurrir a intervenciones inseguras que podrían poner en riesgo su salud.

Para seguir acompañando a aquellas que precisen una ayuda más personalizada, el grupo de Lesbianas y Feministas tienen a disposición la línea telefónica más educación menos riesgos (1566647070), a la cual las mujeres pueden llamar de manera gratuita para consultar acerca del uso del Misoprostol. “No somos médicas ni reemplazamos la consulta médica,-advierten- la información que damos es pública,  actualizada y corroborada por fuentes médicas y científicas”.

Por otro lado, expone de manera clara varias cuestiones que tienen que ver con el embarazo, los métodos anticonceptivos y el reconocimiento del propio cuerpo; temas que por falta de educación, muchas desconocen. ¿Cómo se hace para poder determinar las semanas que se lleva de un embarazo? ¿Qué métodos anticonceptivos existen? ¿Qué es la pastilla del día después? ¿Cuales son los derechos de una mujer cuando tiene que recurrir a un hospital a la hora de hacer chequeos y estudios?, son algunos de los temas que se tratan.

El libro no busca juzgar, ni aconsejar: “pone a disposición de las mujeres toda la información para que ellas mismas decidan. Porque el conocimiento no es una mercancía, si no un bien social que debe estar en manos de quienes lo necesitan”.

 


[i] Datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación Argentina

[ii] Federacion Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia

[iii] Lesbico, Gay, Bisexual, Trans.