“El daguerrotipo también es patrimonio cultural”

Desde Tucumán Darío Albornoz rescata, reproduce, y revaloriza el primer método fotográfico que Louis Daguerre creó en el siglo XIX y revolucionó Europa. La aparición del daguerrotipo permitió la representación de toda una clase social en ascenso, como era la burguesía. A distancia, se juntó con NosDigital para contarnos mucho de la fotografía histórica, del daguerrotipo.

Antes de cualquier cosa, si ya sabes qué es un daguerrotipo, muy bien, podés empezar a leer desde el siguiente párrafo, sino, leéte una definición que quita rápido la neblina del camino: Daguuerrotipo es la expresión fotográfica creada en Francia por Louise Daguerre en 1839, consiste en una imágen de cámara única sobre una placa de cobre pulida y recubierta de plata que se revelará con vapores de mercurio.

Daguerrotipista, fotógrafo, docente, técnico en conservación, Carlos Darío Albornoz tucumano nacido en el 56, hace culto de una concepción fotográfica del siglo XIX, rescatando privilegios únicos de esta técnica: “La clave es lo que nos ofrece el daguerrotipo: una imagen única, terminada, profunda y verdaderamente icónica, una verdadera huella de la realidad fotografiada, simbólica, un espejo con memoria. Una imagen noble. Para hacer un daguerrotipo se necesita cobre puro, plata pura, iodo puro, bromo puro, rayos ultravioletas para imprimir la imagen, mercurio puro, cloruro de sodio puro. Más simple imposible, más difícil de conseguir buenos resultados también”.

– ¿Cuán revolucionario resultó el daguerrotipo para el siglo XIX?

– El daguerrotipo es el primer proceso comercial que consigue una imagen permanente de lo fotografiado. En Inglaterra, Talbot ya había desarrollado un proceso fotográfico, pero no hace lo que Daguerre, que es ponerlo a disposición de toda la sociedad a través del Estado francés, sino que intentó explotarlo comercialmente de manera privada. Por cierto, no son este -el calotipo- y el daguerrotipo los dos únicos procesos fotográficos en la tercera década del siglo XIX, sino que hay otros, pero lo del daguerrotipo es sustancialmente diferente porque se difunde a través de un Estado nacional.

– ¿Más allá de que su patente fue adquirida por el Estado francés, cuál fue su alcance social?

– Está vinculado al ascenso de una nueva clase social, la burguesía industrial y comercial, la que presionó por tener un modo propio de representación. Mientras históricamente la nobleza tenía en la pintura su propio modo, es Daguerre quien, junto a otros investigadores que ven una veta comercial en el desarrollo de estos procesos de rápida y fácil obtención de la imagen de un retratado, quien le ofrece a la revolucionaria clase social burguesa un método  revolucionario con que representarse. De ningún modo se podría pensar que la fotografía tenía algún tipo de interés por un aspecto artístico en su desarrollo, se trata de un interés comercial y los resultados a través de la historia son claramente observables en ese sentido. El daguerrotipo es presentado en 1839, y ya en 1841 en Estados Unidos hay miles de daguerrotipistas trabajando.

– ¿Cuál es el por qué de su tamaño relativamente chico?

– Estamos hablando de una placa de cobre pulida hasta el espejo y  plateada, la que luego de ser sensibilizada se coloca en la maquina fotográfica (cámara oscura) y luego de expuesta revelada en vapores de mercurio para que aparezca la imagen. Al ser una placa sólida, el daguerrotipo no puede copiarse ni por contacto ni en ampliadora, ya que no es transparente y no deja pasar la luz. Por lo que el tamaño del daguerrotipo está directamente relacionado al del de la máquina fotográfica. El daguerrotipo es un positivo directo de cámara, o sea no existen negativos que posibiliten su reproducción. En la misma naturaleza del daguerrotipo se encontrará décadas después los motivos de su desaparición.

– ¿Qué puede ofrecernos hoy el daguerrotipo a diferencia de la fotografía digital?

– El daguerrotipo es una pieza única, (una monocopia, en términos de grabado). Cada daguerrotipo es una pieza terminada. Lo que dibujó la luz es lo que aparece en la imagen final que tenemos ante nuestros ojos, y a diferencia de los procesos digitales, que son numéricos, sin tonos continuos sino de valores determinados claros y distintos del que se halla a su lado. La fotografía digital nunca está terminada, está viva a diferencia del analógico que es inamovible y está muerto. Se podría decir que el digital tiene algunas características que la diferencian tanto de lo analógico que también se podría buscar un nuevo nombre para ese modo de obtención de imágenes. No estoy seguro que se debería llamar fotografía. Cada vez que se quiere se puede modificar las imágenes digitales. Nunca está terminada, con algunas herramientas se pueden poner y sacar píxeles que modifican el resultado final. En el analógico no es posible modificar la imagen de la misma manera. Comparo a esto con manejar un auto o un caballo. Son velocidades diferentes, placeres diferentes, sensaciones diferentes… o han pensado lo que sería manejar un automóvil en una ruta mientras se mira el paisaje, está claro que para esto es ideal una cabalgata.

– ¿Cómo medimos la importancia de cada daguerrotipo?

– Son tan pocos los daguerrotipos que hay en el mundo que todos tienen un enorme valor y a medida que pasan los años y van desapareciendo por acción del tiempo mismo, el valor de los que quedan se acrecienta cada vez más, no me refiero a lo económico solamente, sino al valor histórico mismo y lo que puede aportar como documento social para la historia. No se en definitiva hacer una escala de valor para cada imagen daguerreana histórica. Se debe tener en cuenta que la fotografía al estar dentro de todas las ciencias y artes, cada uno de los daguerrotipos existentes adquiere más o menos importancia por las preguntas que le hacemos y pretendemos que nos responda.

Trabajando en la Universidad de Tucumán, presidiendo la CECAAF (Centro de conservación y archivo del acervo fotográfico) y siendo técnico en el CONICET, ¿cómo te pensás como daguerrotipista del siglo XXI?

– Mi trabajo en la Universidad y en el CONICET siempre fue en el área científica en relación con la conservación y archivo de fotografías históricas y actuales. El Centro de Conservación se ocupa de la recuperación de archivos fotográficos para que no se pierdan en la basura. Pero como artista visual, descubrí en el daguerrotipo una parte importante de mis posibilidades expresivos y lo adopté para mi obra. De algún modo, es también importante que se recupere y sostenga la metodología práctica para la realización de procesos fotográficos del siglo XIX. En la mayoría de los casos, las fórmulas escritas en los libros no terminan de ser la práctica del proceso, por lo que ejecutarlo permite la transferencia de un conocimiento que no está en los libros sino solo en la experiencia. Es también patrimonio cultural esto, es un conocimiento que también debe ser guardado y transmitido. Eso estoy haciendo.

Podés encontrar más sobre Dario, su trabajo y los daguerrotipos en daguerrotipos.com