Creación corporizada

El Teatro Sanitario de Operaciones no es una compañía de teatro, es un proceso artístico. Y es el cuerpo el nodo de ese proceso, para la creación y la relación con los otros. Desde adentro, nos cuentan cómo es estar 20 años en la vanguardia.

En la desembocadura del Riachuelo, hay dos puentes con un solo nombre. Dos estructuras que se erigen allí, fieles testigos de cada ocaso y cada amanecer.  Se encargan de unir sendas orillas, pero entre ellos se perpetúa un abismo absoluto, una distancia infranqueable. Sin embargo, los puentes, condenados a ser soportes y a estar siempre “entre” y nunca “en”, no son los protagonistas de este retrato. Porque una noche algo brotó del fluir del río, perturbando la presencia inmutable del Puente de La Boca. De ese río de oscuridad profunda, de silencios viscosos y gritos ahogados, emergió una gigantesca figura humana de hierro, ensamblada por manos de hombres y mujeres. Con luces que la iluminaban desde dentro, captó la atención de hasta los más necios: nos hablaba de las ausencias, sacudiendo nuestra quietud, aún más inerte que la de los sólidos puentes.

Esta intervención se llamó “Aparecido” y fue producida por el colectivo artístico Teatro Sanitario de Operaciones en 1997.

***

En cada producción, es central el mensaje que está detrás, no buscamos la imagen por la imagen, nunca fuimos esteticistas.  Y siempre tomamos un discurso social. Creemos en el discurso y tratamos de comunicarlo a partir de la imagen, no del texto. La idea es que a la gente le llegue: somos contadores de cuentos”. Así desenmascara la piedra angular de TSO, su director, Quique López, y resalta la brecha que los distancia de otros grupos que se suelen homologar dentro del “teatro de imagen” o “teatro de acción”. Aunque sus obras y performances cuentan  por sí mismas, la aclaración se hace necesaria porque existe un punto de origen que los hermana. Su historia empieza en 1996, cuando el grupo de teatro catalán Fura dels Baus llega a Argentina para dictar un seminario, al que asistieron quienes serían luego los fundadores de TSO. La muestra se realizó en Dr. Jekyll, uno de los escenarios claves del rock en los 90’, y cuando la vieron les propusieron hacer de soporte de bandas. Así fue que este ecléctico grup,o que albergaba actores, pero también canillitas y escaladores, se presentó con su primera obra, “Cuatro estómagos”, antes de recitales de bandas como Divididos y Los Brujos.

Desde ese entonces, atravesaron el “nefasto escenario de los 90’” y llegaron al 2013, con casi 20 años de vida, 6 obras (Cuatro Estómagos, Aparecido, Zamarra, Mantúa, Piedad, Kotidiana), en un proceso de creación y experimentación que no cesa. Hay que decirlo: es un caso atípico en la escena artística contemporánea. Es que TSO es del todo atípico. En su sitio web (teatrosanitario.com.ar) manifiestan que “TSO no es una compañía de teatro, es un proceso artístico (…), focaliza la importancia del relato o la narración en un tiempo cinematográfico de cada imagen, a la vez de desnudar todas las bambalinas de la puesta clásica”. Su propuesta se aleja de la práctica teatral convencional que se centra en el texto y que divide jerárquicamente los actores del público. Su propuesta abre una grieta y trabaja sobre la frontera donde se mezcla acción y percepción, actor y espectador. “El escenario es un límite claro, vos sos espectador y yo soy actor, y ninguno lo va a traspasar. Acá eso no existe, es constante y continua la comunión entre el espectador y el actor, la cercanía que hay hace que ambas partes formemos el marco de la escena de la obra, y el espectador siente eso. Es una cuestión sugerida y acompañada, no obligada. Cada uno puede tomar el punto de vista que quiera, meterse de lleno o mirar desde afuera”, caracteriza López. Esa ruptura abre un paréntesis en el que lo establecido cambia o se presta a la reflexión; es un teatro que ya no persigue el entretenimiento, para proponer una mirada, una forma de cuestionamiento y de reformulación. Sobre la base de la acción colectiva, los participantes ensayan a través de sus cuerpos, sus gestos, sus encuentros con el otro, una forma de crítica social. En las obras/performances de TSO se amplifica lo sensorial, y en el compromiso con el momento se conjugan intelecto, emoción y sensación. No se trata de representar un personaje o una idea, sino de vivirla, de encarnarla, de incorporarla. Y no es casual la reiterada referencia al cuerpo, dado que es él el que media todas nuestras relaciones con el mundo, en una forma casi originaria de acercamiento. En esta suspensión del mundo de todos los días, se inaugura un marco donde experimentar la sorpresa, el asombro y la perplejidad. “Es un arte que sigue siendo de vanguardia, por decirlo así, aunque pasaron varios años sigue siendo joven. A pesar de que el teatro empezó así, entre el público, y después el mercado los separó a todos y los sentó en butacas.”

En el 2002, se produjo otro de esos encuentros transformadores: TSO llegó al IMPA. “En Capital, pasamos por todos los espacios con posibilidad de albergarnos: Sala Villa Villa, Cemento, Dr. Jekyll, Obras, Luna Park, Konex, etc. Y pudiendo estar en todos esos lugares, elegimos venir al IMPA. Porque más allá de que el lugar propone, por sus características arquitectónicas, acá nos identificamos muy fuerte con la cuestión política e ideológica del espacio y comulgamos con eso. Es una cooperativa igualitaria y horizontal de obreros metalúrgicos que diseñaron un nuevo sistema que combina trabajo, cultura, lucha y educación.”, nos recuerda López. Desde el 2008, aparte de realizar allí sus obras, colaboran con la gestión y programación del centro cultural que funciona dentro de la cooperativa. Claro está que las coincidencias son muchas: desde la ruptura con un orden impuesto y la propuesta de algo transformador y superador, hasta la forma de organizarse: “El proceso creativo es colectivo. Últimamente, yo esbozo un guion, que se pone en consideración de todos, y  partir de ahí, ponemos el cuerpo, ponemos música, y vamos proponiendo performances sobre algún tema.” Otro de los grandes interrogantes a la hora de conocer a un grupo de teatro independiente es cómo se sostienen económicamente. TSO eligió siempre la autogestión: “Militamos en este teatro, creemos en esto, por la autogestión, por la independencia y la libertad que nos da. Somos productores de nuestro propio espectáculo. Pasaron un montón de productores, pasó Grimback, Catalán, Patalano, que quisieron hacer cosas con nosotros y las hicieron, pero que en definitiva pasaron ellos y el grupo quedó. Siempre hubo un momento en que el grupo quiso hacer lo que quiso y lo hizo, más allá de lo que dictaminaba el mercado o lo que fuese.”, aclara López. TSO genera ingresos a partir de armar performances publicitarias y del dictado de cursos.

Llega el momento, entonces, de preguntar por el nombre. Teatro Sanitario de Operaciones. López nos cuenta que el nombre salió al azar. Literalmente, cuando hicieron su primera presentación en Dr. Jekyll, se tenían que poner un nombre, pusieron varios en una bolsita, salió ese y gustó. Con los años, fueron elaborando el trasfondo teórico: “Sanitario por esta cuestión de elegir discursos para las obras, habla de una moral o de un sanitarismo, lo que la gente reconoce como bien y mal, sin tener que explicitarlo; de Operaciones, porque como no éramos todos actores, nos manejábamos con acciones, los actores son operadores.”

El año que viene cumplen 20 años, pero no esperaron a las dos décadas para festejar. En el 2009, cual fiesta de 15, organizaron una retrospectiva y repusieron 3 de sus obras. A su vez, editaron en formato digital el libro “El Cuerpo en el Teatro Sanitario de Operaciones”, de pluma de Jackie Miller, una de las fundadoras del grupo. Allí hacen un repaso por sus referentes artísticos y analizan sus propias obras. Nuevamente, el cuerpo aparece en el centro de la escena y López lo explica claro: “El cuerpo es lo que tenemos. La mejor imagen en este teatro es el cuerpo del actor. La expresión, el gesto, el movimiento es lo que en nuestro tipo de teatro, hacen que se comunique algo”. El año pasado imprimieron el libro en la Cooperativa Chilavert y lo presentarán este año.

En el 2013, mientras preparan su próxima puesta que, anticipan, será una obra sobre Buenos Aires, encuentran un buen momento para hacer un repaso por todo lo transcurrido. Muchas cosas cambiaron desde 1996, desde la realidad socio-política al impacto que eso tuvo en el grupo, hasta el carácter de la participación del público: “Cuando arrancamos nos decían “punks”, “mimos skinhead”, porque como estábamos todos pelados y no hablábamos… No se entendía nuestra propuesta. En los 90’, el público era más agresivo, veníamos de años de un proceso de dictadura muy reciente, había mucha violencia y te pedían violencia. Hoy en día la gente no quiere violencia en los espectáculos, no quieren que la violenten, quiere otro tipo de participación. De ahí el tipo de propuestas que hacemos. Pasamos a hacer un teatro más sociológico con Kotidiana, por ejemplo, la última puesta que hicimos, que veíamos qué es lo que le entra a la gente en la fibra íntima o más cotidiana, y desde ahí es de donde se disparaba la participación. Antes se proponía desde otro lado. Nos colgábamos y nos tiraban cosas, esa cultura rock, punk que se fue suavizando con el tiempo. Son más educados y nosotros también, los tratamos mejor, los acompañamos, antes los empujábamos, los levantábamos y los arrastrábamos. Cambió la relación espectador – obra. Y el espectador es más consciente de este tipo de obra hoy en día”.

El proceso no se interrumpe y TSO ya tiene una arraigada identidad en el circuito cultural porteño, aunque esa identidad no le permite estancarse, y sigue los caminos de la experimentación y el cambio. Con el esfuerzo y el tiempo que conlleva, TSO no negocia y apuesta a la creación colectiva, manteniendo convicciones filosóficas que anudan el hecho artístico: “No creemos en la carrera  que propone lo comercial, es como una estrella fugaz, cuando brillás, en realidad te estás muriendo. Creemos en un proceso artístico, en una creación, en algo que continua en el tiempo, no en una cuestión de estrellato.”

Los poderes del nagual

En México, desde la tradición tolteca, el nagual es un elemento del individuo vinculado a lo sagrado y que refiere a su capacidad de comunicarse e incluso transformarse en otros seres de la naturaleza. Más acá, en Mataderos, Nagual parece investir su música de toda esa fuerza mística. De la pizzería “Lo de Vidal” a la sala de ensayo, del primer disco al DVD próximo a estrenar, muchas cosas cambiaron para esta banda que el 21 de diciembre se presenta en Salón Rock Sur junto a Vox Dei y Maldita Suerte. Pero otras tantas, siguen igual: “La independencia para nosotros es fundamental, no lo cambiaríamos por nada, no hay dinero en el mundo que nos pueda comprar las decisiones que tomamos hoy. Con esfuerzo y tiempo logramos editar tres discos, sacar un DVD ytocar con La Renga“.

Pegadito al río, donde crece el Pehuén, donde todavía hay hombres, que conocen del Saber.
Yo quiero mascar otra hoja, quiero volver a subir, allá arriba en la montaña, donde te yo conocí.

Fotos: NosDigital

Los volví a escuchar con ese tema, fueron segundos de los primeros acordes y dije “Nagual”. No, no, en realidad dije ¡¡¡NAGUALLLLL!!! Es que las cosas que se viven en el barrio no se olvidan, el barrio es el barrio, como lo dijo Sabina, “Los pies en el barrio y el grito en el cielo”, todavía no me fui y ya me imagino volviendo siempre al mismo lugar. Soy de por acá desde siempre (y ni se te ocurra preguntar la edad, ¡che, no se le pregunta a las mujeres! Pero ponele que tengo bastantes canas en los ruleros). Soy de mi querido barrio de Mataderos, acá nací, crecí, me casé y los conocí (Cuantas tildes, ¿no?).

La cuestión es que un día, en realidad una noche, con pocas ganas de cocinar fui en búsqueda de una grande de muzzarella y dos porciones de faina a “Lo de Vidal”, desde el sótano los escuché, brotando en música me hicieron sonreír desde abajo. Desde entonces, soy “La vecina” a esa a la que le encanta Nagual.

“El primer baterista, que se llamaba Claudio Vidal, tenía una pizzería en la que nos juntábamos a comer y escabiar. Ahí tenía un sótano y cuando terminaba, porque cerraba a las doce de la noche, todos los pibes nos quedábamos ahí. Era un lugar en el que se juntaban muchos pibes y en el sótano ese habíamos armado una especie de sala comunitaria, yo antes tocaba la batería no cantaba, entonces llevé mi batería a ese lugar, otro llevó una guitarra y la dejabas ahí”. En el mismo barrio pero en otra sala, Ciriaco Viera, voz de la banda desde aquella pizzería comparte sus recuerdos mientras los mezcla con los míos y los nombres de todos los integrantes van surgiendo: Agustin Artale (batería), Facundo Terry (guitarra), Fachu Zabia (bajo), Marcelo Fuentes Molina (percusión), David Gagliardi (Bajo) y Federico Belai (guitarra) completan la formación de Nagual que desde el 2001 viene sonando desde Mataderos hacia, hacia, mmm… ¡hacia todos lados!

Claro que llegar a los once años de banda implicó muuuuuucho camino que recorrer y los principios se piensan y se cuentan llenos de sonrisas y convicciones que no nos dejan ni dudar que este pibe no podría estar en ningún otro lugar que no sea una sala de ensayo. “Para una carrera, o cualquier cosa que uno haga porque le gusta, hay momentos que son definitorios porque los haces y te das cuenta que te gusta o te tira para atrás, decís no con esto no. A mi la música siempre me gustó, mi viejo fue músico también, el día que me di cuenta que me gustaba la música fue el día que hicimos un recital, me acuerdo que vino mi novia que hoy en día es mi mujer, Pablito que hoy en día es le manager, había cinco, seis más, y había diez pibes que habían salido de laburar y estaban todos re en pedo y no vino nadie mas. Éramos quince con toda la furia y ese día entendí; laburamos todo, pusimos la bandera, ese día nos dimos cuenta que lo que nos movilizaba, nos gustaba era la movida, la música, la joda, la noche, todo lo que abarca el rock y ese día comprobamos que no estábamos por la gente”.

Cuando les cayó la ficha que realmente estaban haciendo lo que querían no los frenó nada, la seguridad de ir por donde querían se reforzó con elegir que las decisiones y el camino iban a corren por su cuenta y nadie más: “La idea de la banda siempre fue hacer las cosas nosotros, la autogestión”. Así fue como llegó su primer disco, “Nagual”, en el año 2004, apostando a la producción independiente. “Nosotros nos dimos cuenta que si llegábamos, si nos manteníamos y si lográbamos continuar siendo independientes iba a ser algo cada vez más fuerte en la banda, la autogestión. Tocar nuestro primer teatro “El Quijote”, primer lugar que hicimos con barra que fueron cien personas, nuestra primera fecha y nos dimos cuenta que habíamos hecho un recital y nos habían quedado, ponele lo que son hoy cinco mil pesos para poder grabar y dijimos claro, tenemos que hacer fechas nosotros mismos, hacer nuestra movida, hacer la barra y con eso podemos grabar y así empezamos”. ¡Que grandes estos pibes, y yo que los vi en la pizzería!

La banda no cambió su manera de producir cuando le llegó el turno al EP “Mi sitio” en el 2005, ni al momento de grabar “Guerrero” en el año 2007, mucho menos en el 2009 cuando vio la luz “Pacto de Sangre”. Tampoco cambiaron su forma de hacer música y siguieron apostando a la mixtura en las canciones: “Hacemos rock te diría que hasta pesado, pero fusionamos con candombe y con música andina, en el último disco se nota mucho más y en lo que estamos grabando ahora que tenemos casi nueve temas grabados se nota más todavía”. Lo que se viene va a salir recién en abril del próximo año, tranquilos manijeros que falta, todavía están en proceso de composición y digo “proceso” aunque me cerraría más decir “ceremonia” de composición “Antes me ponía yo con la guitarra sólo, traía acá y se armaba. Ahora al tener nuestro lugar y conocernos también mucho, todos los viernes nos juntamos, hacemos por lo general una comida, nos escabiamos un poco y empezamos a zapar, zapamos, zapamos, zapamos, y en un momento surge algo que quedó grabado y lo buscamos, lo encontramos y de ahí sale un tema .

Conocerse y crecer juntos los deja hacer un balance que da positivo siempre para el lado de las relaciones humanas ¿Qué otra formula puede hacerte más feliz que esta? “No trabajamos con productores, cada vez que ensayamos somos veinticinco, la banda y todo un equipo que se armó, primero que nada por amistad, y después cada uno fue encontrando su lugar en la banda y hoy en día la independencia para nosotros es fundamental, no lo cambiaríamos por nada, no hay dinero en el mundo que nos pueda comprar las decisiones que tomamos hoy. Con esfuerzo y tiempo logramos editar tres discos, sacar un DVD, tocar con La renga, cosa que para nosotros es re loco que ellos vengan y se preocupen por darnos una mano para armar toda una historieta con lo que estamos haciendo, creo que esas son cosas que no tienen valor económico, y que si uno fuera de otra manera o actuara por o para algo, no sucedería. Entonces, creo que lo que más ganamos siendo independientes es el placer de poder pararte ante cualquiera y decirle no, yo no hago esto o sí, lo quiero hacer porque tengo ganas, no porque vos me pagas un disco”.

Te perdiste cuando leíste DVD, claro, es que todavía a esa parte no llegué. Eso viene el viernes 21 de Diciembre, casi casi a fin de año, cuando en Salón Rock Sur, junto a Vox Dei y Maldita Suerte (¡Si, un fechón!) la banda presentará su primer DVD filmado el año pasado mientras festejaban cumplir sus primeras diez velitas.

Un recital que promete ser increíble y el que yo, como vecina fanática no pienso perderme. Es que cada vez que los veo, descubro algo nuevo que me hace volver a sonreír como aquella primera vez del sótano. En la sala de Mataderos, mientras me estoy yendo lanzó una última pregunta “¿Che, el nombre de donde salió?”, que me devuelve una perlita de respuesta: “Mi papá es plomero gasista, por ende yo soy plomero gasista y  mi hermano es plomero gasista. A los 16 años me vine a vivir solo de Mar del Tuyú con mi hermano más grande y me puse a trabajar en un psiquiátrico en Avellaneda, hacíamos toda la parte de mantenimiento. Ahí trabajaba una doctora, que era la esposa de Tancredo que tocaba con León Gieco, entonces cuando ella me vio que llevaba la guitarra me dijo si no quería ser el asistente del marido,  y mi primera experiencia musical no fue como músico sino como asistente de Tancredo. Este muchacho viajaba con Gieco a un montón de lados, a uno de esos lugares que viajo fue a México y cuando volvió me regaló un libro que se llamaba “Las enseñanzas de Don Juan” de Carlos Castaneda, que habla de un indio que se llamaba Nagual y cuando lo terminé de leer dije ‘Cuando forme una banda le voy a poner Nagual’”.

En medio de los vacíos de una ley

Mientras continúan los debates en torno a la Ley de Medios, otro proyecto de ley viene a visibilizar los límites y los silencios de la norma para con los medios gráficos y de internet. Desde la Asociación de Revistas Cuturales e Independientes de Argentina, se elaboró una ley de fomento para las ediciones independientes y se denuncia la política de exclusión que avanza sobre los circuitos de comercialización y distribución.

Toda ley es un proceso político. Teñida de una coyuntura particular, craneada desde el Estado o apuntalada por necesidades y reclamos populares. Alianzas más, alianzas menos, hay de las que salen rápido y de las que demoran años; las que son un punto de quiebre y las otras, de las que casi ni nos enteramos; algunas, muy poquitas, sirven de faro para un cambio que la sociedad no termina de madurar, y algunas otras llegan tarde, tardísimo. Están las mediáticas, y las que se sancionan por lo bajo; las que se festejan en la Plaza del Congreso y las que se repudian con todo el cuerpo. Están las que se cumplen. Y las que no.

Este proceso excede por mucho al “debate” parlamentario, que es más bien la performance para el noticiero nocturno. En el antes, se juega la batalla. De ideas, de palabras, de gritos y de algún manotazo también. Es en esa previa en la que se entretejen los hilos del “tira y afloje” de la situación política del momento, en la que se moldean algunos sueños y se trabaja por la búsqueda de lo común, de un reclamo afianzado con un colectivo detrás que aguante la parada. O, por lo menos, algo de esto empapa la gestación del Proyecto de Ley de Fomento para la Producción Independiente y Autogestiva de Comunicación Cultural por Medios Gráficos y de Internet. El colectivo de referencia es, para el caso, la Asociación de Revistas Culturales Independientes de Argentina (AReCIA). Como se decía desde NosDigital cuando comenzaba a visibilizarse este trabajo en conjunto y este intercambio de saberes y experiencias heterogéneas: No hay pauta oficial ni publicidad que financie la libertad de expresión ni la existencia de una publicación destinada a la pasión y no a la moda. De eso se trata una revista cultural (http://www.nosdigital.dreamhosters.com//2011/07/las-revistas-se-asocian-la-autogestion-camina/).

Las publicaciones que integran AReCIA ya trepan a 320. Trescientas veinte historias únicas, singulares que, más que encarnar un punto de vista o la vista de un punto, son la mixtura de voces múltiples, discusiones apasionadas y sueños de un mundo ancho y, esta vez, muy propio. Autogestión, trabajo colectivo e independencia son algunas de las palabras que hermanaron a estas historias y forjaron un sueño común. Sobre este terreno fértil se dieron las discusiones que culminaron en este proyecto de ley, que, en sus fundamentos, afirma: “Esta ley viene a saldar una vieja deuda de la democracia con el periodismo cultural independiente (…) sin publicaciones culturales independientes no hubiera habido voces que se alzaran contra las dictaduras militares ni de mercado”. Lo que está en juego es la propia existencia y sostenibilidad de estas publicaciones, que sirven de decoración para la bandera de la “pluralidad de voces”, pero no son amparadas por el Estado. Estos proyectos, que no gozan de las ventajas impositivas, comerciales ni administrativas que tienen las grandes empresas de medios gráficos, se encuentran ahogados en el límite de la supervivencia. En este sentido, los miembros de AReCIA destacan que la unión y la fuerza colectivas les permitieron sobreponerse al agotamiento “de empujar un sueño contra viento y marea para que ese sueño se convierta en vida”.

Este reconocerse como “sector” y la vocación de encontrarse y afianzar lo colectivo impulsaron el Foro Social de Revistas Culturales Independientes, organizado por AReCIA, que tuvo lugar en la Manzana de las Luces entre el 11 y 14 de octubre, con el lema “El Poder a la imaginación”. Entre los muros del emblemático edificio de la historia argentina, se sucedieron muestras y actividades artísticas, proyección de películas, talleres de formación, charlas y feria de revistas. De puertas abiertas, el espacio “cuna de la intelectualidad” sirvió también de soporte para discusiones álgidas, rondas de mates, conversaciones de pasillo y ese encuentro cara-a-cara entre pares. El día domingo, la jornada se abrió en la Sala de los Representantes con la Asamblea General de AReCIA, que tuvo a la Ley de Fomento Comunicación Cultural Independiente y Autogestiva como eje central. Allí, dispuestos en un semicírculo abierto y receptivo se repasaron los principales debates y las resoluciones del Foro, y se avanzó en la organización de la campaña para lograr la sanción de la Ley.

En medio de los continuos debates y toda la parafernalia de “7-D”, este proyecto de ley viene a visibilizar la deuda que tiene la Ley de Servicios Audiovisuales (“Ley de Medios”) con las publicaciones gráficas y virtuales. Aún en este nuevo proyecto, los proyectos digitales se enfrentan a una situación compleja, por la total falta de legislación y por la cantidad de debates internacionales que los atraviesan. A pesar de las diferentes necesidades y problemáticas cotidianas, medios gráficos y digitales pudieron encontrar puntos de contacto y debatir las particularidades del periodismo cultural y las nociones de comunicación social en conjunto. Este sector “olvidado” fue un actor clave en los debates y la difusión de las discusiones que permitieron la sanción de dicha ley. Y cumple, en la actualidad, un rol social fundamental a la hora de pensar otra forma de comunicación, pero también, otra forma de pensar los vínculos humanos al interior de un proyecto laboral y productivo. De reacción rápida y claridad para señalar las aristas de toda construcción discursiva, se quitan los motes de “alternativos” y de “minoría”; en palabras de Claudia Acuña, presidenta de AReCIA y editora de la revista MU: “No somos chicos: somos los muchos. Y la crisis que hoy hay en todo el sistema de distribución es justamente porque está pensado en términos de concentración, de pocos.”

El proyecto de ley sería presentado en el Congreso en las próximas semanas por Omar Plaini, diputado nacional por en FpV, titular del Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas y miembro del Secretariado Nacional de la CGT. Esta alianza responde a los reclamos por la distribución y la devolución de tiradas que afecta tanto a las revistas independientes como a los canillitas. La llegada de la publicación a los lectores es una preocupación clave y transversal a todas estas revistas; sobre todo, si se tiene en cuenta que es el sostén económico de estos proyectos. El encuentro entre estos sectores se materializó en el piquete que, a principios de septiembre, organizaron los canillitas porteños frente al Centro de Distribución. Los editores independientes se sumaron al reclamo y denunciaron en conjunto la política de expulsión, los intentos de controlar el Centro de Distribución y las estrategias para concentrar en los kioscos unos pocos títulos, los “grandes”, los que cada vez la gente lee menos. Desde el año pasado, son muchos los dedos que apuntan al Grupo Clarín; Plaini decía por agosto de este año, un mes antes de que se visibilizara el conflicto: “Clarín ya ha comprado distribuidoras. Ahora es una empresa de contenido y distribución. El 30% de los puntos de venta lo controla a través de testaferros, dicho por los propios distribuidores”. Estos manejos y la proximidad a la fecha en que finalizan los amparos judiciales contra el artículo de la Ley de Servicios Audiovisuales que fija la desinversión de los grupos mediáticos avivan la teoría de que estos grupos están aprovechando la debilidad de la nueva norma, señalada hasta el cansancio por AReCIA: la Ley de Medios no es para todos los medios.

Conscientes de este vacío, desde AReCIA se elaboró este nuevo proyecto, que pretende saldar las deudas y menguar las eternas asimetrías y desigualdades. El meollo del asunto se batalla en los beneficios impositivos, tratados en el Artículo 3° de la ley, que contempla la exención en el impuesto a las ganancias y en el impuesto al valor agregado, en la importación de maquinaria, equipos, piezas necesarias y de insumos, y en la exportación de las publicaciones elaboradas. En la actualidad, el IVA para las revistas está pautado en 10,5%.

Mientras se aguarda que el proyecto tome estado parlamentario, desde AReCIA se planifica una acción frente al Congreso, con feria de revistas independientes, para el próximo miércoles 24 de octubre. Con acciones, palabras, discursos y gestos intentan enfatizar y visibilizar “la tarea social que cumple el sector: la batalla que allí se libra cotidiana y sostenidamente contra la monopolización no sólo de productos, sino de contenidos. No sólo de voces, sino de estéticas. No sólo de ideas, sino de futuros posibles. La edición cultural independiente y autogestiva es, por eso mismo, diversa y múltiple; crítica y comprometida”, como se lee en los fundamentos de la ley.

Festival de Cine BAFISU

La Sala Alberdi, histórico espacio cultural, se sigue consolidando como espacio de lucha y resistencia frente a la avanzada-retardada macrista. Esta lucha que ya lleva casi seis años (cuando llegó la primera orden de desalojo) atraviesa sus momentos más álgidos desde el 2010, con el cierre definitivo de la Sala y el comienzo de la “toma y autogestión” por parte de alumnos, ex – alumnos, docentes y amigos, que tiene como principal objetivo hacer cumplir el fallo judicial que obliga al gobierno de la ciudad a reacondicionar y reabrir las puertas de la sala. Ante los golpes, amenazas y visitas intimidatorias de empleados de la Dirección General de Enseñanza Artística del GCBA y personal policial, desde la Sala se defienden con el arma que mejor dominan: el arte. Con espectáculos, seminarios, cursos y talleres a la gorra, incentivan la participación y la creación colectiva.

Del 1 al 10 de mayo, nos invitan al Festival de Cine BAFISU a realizarse en distintos espacios de cultura autogestiva de la Ciudad de Buenos Aires

“Hay fisuras en todos lados.
Hay fisuras en la calle durmiendo, tomando un vino, o fisuras que se toman un vino para dormirse sin frío.
Los edificios tienen fisuras, los baches son fisuras en el asfalto y los años nos hacen pequeñas fisuras en la cara.
Hay políticas con fisuras e ideas fisuradas; el sistema está fisurado.
Las fisuras son el primer símbolo de la decadencia de las cosas pero a la vez son un espacio por donde atravesar las cosas.
Un lugar por donde cambiar el sistema, conscientizar al sujeto político, social, cultural y hasta ético que nos proponen desde el Estado.
La fisura es un espacio para ir “más allá”, un espacio de transición.
Por eso, te invitamos al BAFISU, el Festival de Cine de los espacios recuperados. Te invitamos a que traspases con nosotros la política cultural del PRO, a que traspases esa fetichización del cine que convierte a las imágenes en un producto, el snob marketing.”

La sede principal del BAFISU es la propia Sala Alberdi (Sarmiento 151 6to piso), pero también participan las organizaciones La Gomera (Quinquela Martín 1795), Asamblea de Villa Urquiza (Triunvirato 4778), Compadres del Horizonte (Combate de los Pozos 1985) y Hagamos Lo Imposible (Casa José Martí, Senillosa 2092).

La programación, los horarios y los lugares de proyección:
www.teatrosalaalberdi.com
sala.alberdi@gmail.com
FB: Sala Alberdi [Toma y Autogestión]
Tw: @salaalberdi

Las 5 del domingo

¿Qué? ¿Quiénes? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué?
Distintas historias en la voz de sus protagonistas.
Las 5 del Domingo en Vámonos de Casa

< ?php if (function_exists("insert_audio_player")) {
– Asesinaron por defender su territorio a de Miguel Galván, militante del Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE) e integrante de la comunidad originaria Lule-Vilelas- 14 de octubre del 2012

[audio:http://www.nosdigital.dreamhosters.com//wp-content/uploads/2012/01/Programa-27-las-4-del-Domingo-Miguel-Galvan-Asesinado.mp3]

< ?php if (function_exists("insert_audio_player")) {
-La historia de las ruinas de un Centro Clandestino de Detención oculto en Valentín Alsina- 7 de Octubre del 2012

[audio:http://www.nosdigital.dreamhosters.com//wp-content/uploads/2012/01/Las-5-del-domingo-Porgrama-26-CCD-oculto-en-V-Alsina.mp3]
– Cuatro estudiantes de colegios secundarios tomados vinieron al programa y nos contaron qué piden. Además, ¿cómo los tratan los medios? ¿Y los funcionarios públicos? ¿Hacia donde apunta la educación pública?- 30 de septiembre del 2012

< ?php if (function_exists("insert_audio_player")) {
[audio:http://www.nosdigital.dreamhosters.com//wp-content/uploads/2012/01/Las-5-del-domingo-colegios-secundarios-en-Toma-Programa-25.mp3]

< ?php if (function_exists("insert_audio_player")) {
-6 años sin Jorge Julio López. Hablamos con su hijo, Rubén- 23 de septiembre del 2012
[audio:http://www.nosdigital.dreamhosters.com//wp-content/uploads/2012/01/Las-5-del-domingo-Jorge-Julio-Lopez.mp3]
< ?php if (function_exists("insert_audio_player")) {
-La extrema posibilidad de desaparición que sufre el Policlínico Bancario- 9 de septiembre del 2012
[audio:http://www.nosdigital.dreamhosters.com//wp-content/uploads/2012/01/Programa-22-Las-5-del-domingo-Policlinico-Bancario.mp3]
Continue reading Las 5 del domingo