Sentir con los pies

A cuidar los pies. Ellos los tienen que cuidar mucho porque con sus patas no solo pisan. También sienten.

Cuando se calzan las topper blancas y los trajes verde brillante pisan disinto.

Ya no son el verdulero, el pibe del call center, el cajero de supermercado.

Son murgeros. Y nada más.

Cada poro de su piel se dilata para recibir las vibraciones de los bombos, lo aspero de la calle.

Son murga, cada uno de ellos, juntos, es una sola cosa. Son, acá se los presentamos, Los Autenticos Rayados de Lugano.