Los guardianes del aborto clandestino

Prometen una “revolución cultural” y renuevan el discurso de los sectores poderosos del catolicismo para disputar su lugar en la regulación de la vida y la sexualidad de las personas. ¿Cómo operan estos grupos? ¿Qué estrategias despliegan para condenar a miles de mujeres al aborto clandestino?

“La ‘cultura de la vida’ y la ‘cultura de la muerte’ pujan una vez más en la cámara baja del Congreso de la Nación. Volvió a presentarse el expediente de la ‘Campaña por el derecho al aborto’, pero el proyecto de la Red Federal de Familias (RFF) -que garantiza la protección integral de la embarazada en riesgo y su hijo- ya consiguió la adhesión de 50 diputados nacionales”. Esto se lee en una nota publicada el miércoles 29 de junio en la web de la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA). Como si se tratara de un nuevo round entre dos legendarios boxeadores, cuando lo que está en juego no es el cinturón de campeón, sino los derechos sexuales y reproductivos, el reconocimiento de la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones sobre sus cuerpos y sus vida, y el rol de la Iglesia Católica en la regulación de la vida y la sexualidad de las personas.

En efecto, el jueves 30 de junio se presentó por sexta vez en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), con la expectativa, casi a modo de consigna, de “que sea la vencida”. A pesar de que en las sucesivas presentaciones fue ganando firmas de apoyo de diputadas y diputados, el proyecto nunca llegó a la votación en el recinto. Por otra parte, también el 6 de mayo ingresó al Congreso el proyecto de ley de “Protección integral de los derechos de las mujeres embarazadas y de las niñas y/o niños por nacer”. A partir de postular como “niño por nacer” a “todo ser humano desde el momento de la concepción o fertilización del óvulo, hasta el de su efectivo nacimiento”, el proyecto pretende cercenar no solamente la despenalización del aborto, sino también restringir las prácticas de reproducción asistida, actualmente reconocidas por la ley 26.862 y el nuevo Código Civil y Comercial, puesto que éstas presuponen la manipulación, criconservación y descarte de embriones. Si bien este proyecto tampoco ha avanzado en la agenda parlamentaria (fue presentado anteriormente en 2010, 2012 y 2013), el grupo cuyos intereses representa no carece de cosechas. Muestra de esto es la incorporación, casi de último momento, del artículo 19 en el nuevo Código Civil y Comercial, que reconoce el inicio de la vida en la concepción. ¿Pero quiénes son estos grupos? ¿Cómo operan para obstruir una y otra vez el debate legislativo sobre el aborto? ¿Qué estrategias despliegan para condenar a miles de mujeres al aborto clandestino?

No se requiere de mucha investigación para señalar a la Iglesia Católica como un actor político decisivo en la obstaculización del acceso al aborto legal y seguro, desde el lugar hegemónico que ha logrado mantener para imponer su visión de lo que se considera legítimo y deseable en la vida social, muy especialmente en la regulación de la sexualidad, las familias y las relaciones de género. Operando judicialmente para frenar la conquista de derechos, tejiendo alianzas con gobernadores como Juan Manuel Urtubey (Salta), incidiendo en las políticas sanitarias a través de figuras como Abel Albino, estos grupos alimentan el mito de la “nación católica”, montado en la particular y estrecha relación forjada entre el Estado y la jerarquía eclesiástica de la Iglesia Católica, prácticamente desde la Independencia. Desde sus espacios institucionales, pero también desde asociaciones civiles, en un fenómeno que han llamado oenegización religiosa, se posicionan en el espacio de lo público, como legisladores ocultos e intangibles. Si fueron las feministas quienes se encargaron de demostrar que “lo personal es político”, los grupos religiosos salieron a dar batalla y se vienen movilizando políticamente para recuperar el lugar de portavoz en torno a la “moral sexual”.

En defensa de las familias… ¿pero cuáles?

Volvamos al principio. Siguiendo el objetivo de entender quiénes son y cómo operan estos grupos que intervienen directamente sobre nuestras vidas cotidianas, pertenezcamos o no a su credo o institución, detengámonos en la Red Federal de Familias. Esta organización se fundó, como tantas otras de su tipo, a fines de 2009, ante “la amenaza del matrimonio igualitario”. Sosteniendo un concepto de familia basado en el “matrimonio entre varón y mujer, estable y duradera, en respeto a la vida y el orden natural”, formaron parte de la organización de marchas, movidas mediáticas y lobby parlamentario para frenar la sanción de la ley que incluyó en la institución del matrimonio a las parejas del mismo sexo. Ante la derrota, redoblaron los esfuerzos de organización, y hasta el día de hoy la Red articula estrategias de acción con los obispados católicos provinciales, las autoridades evangélicas de las regiones y funcionarios políticos de amplio rango. Entre sus acciones visibles se destaca la conmemoración cada año del Día del Niño por Nacer, decretado por Menem con el visto bueno del entonces papa Juan Pablo II, el 8 de diciembre de 1998. Sí, el Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen. La fecha elegida para la conmemoración fue el 25 de marzo en consonancia con el día de la resurrección de Jesús. Este año, los grupos religiosos que se autodenominan “pro-vida”, con motivo de esta fecha, empapelaron la zona del Congreso con afiches de fetos y circularon por las redes sociales imágenes con el lema “Un inocente abortado, otro Cristo crucificado”. La apuesta hacia delante es instalarlo comercialmente como el Día de la Embarazada y promover una marcha nacional.

Imágenes: NosDigital
Imágenes: NosDigital

La Red Federal de Familias es también la que organiza desde hace cinco años el Congreso Nacional Familia y Vida, cuya última edición fue los días 6 y 7 de mayo en Rosario, Santa Fe. En su página web se lee: “Este Congreso está abierto a todas las personas que crean en la necesidad de promover el valor de la vida, la importancia de la familia como célula básica de la sociedad y la educación en verdaderos valores. Está abierta a todo público, docentes, magistrados, funcionarios públicos, sacerdotes, dirigentes sociales y catequistas y también para estudiantes secundarios y universitarios”. Las dos jornadas se desarrollaron en el Salón Metropolitano de Rosario. Luego de la acreditación (previa inscripción y pago de arancel), se podía recorrer una serie de stands de organizaciones e instituciones católicas. Entre los materiales desplegados en las mesas se destacaban aquellos que denunciaban la invasión de la “ideología de género” en las educación de los/as hijos/as, la difusión de la “planificación familiar natural” y los consejos para la vida marital en armonía. La mayoría de los asistentes al Congreso eran adolescentes y jóvenes, en general en grupo, pertenecientes a parroquias o escuelas católicas. Con un funcionamiento de talleres y paneles simultáneos, el Congreso estuvo pensado para pasar el fin de semana, e incluía momentos de socialización como el almuerzo y los cortes de café. En el salón principal, las paredes estaban cubiertas de banners con imágenes de embriones y fetos en distintas etapas de desarrollo e indicando lo que “sienten” en cada momento. Una imagen de la Virgen María acompañó a cada expositor a un costado del estrado. Las presentaciones estuvieron principalmente a cargo de abogados/as y médicos/as, marcando el tono secular del encuentro, principalmente articulado en torno a argumentos médico-científicos y fundamentos jurídicos. Los miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica estaban más ocupados en la organización y supervisión de las actividades que detrás del micrófono.

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Congreso Nacional Familia y Vida, 7 de mayo 2016.

Profesionales del derecho y la salud no son actores casuales ni secundarios en esta problemática, sino que encarnan las principales estrategias de estos grupos: la judicialización, el uso de la objeción de conciencia y la presión para dar injerencia a los comités de ética hospitalaria, liderados por médicos católicos, para restringir el acceso a los abortos no punibles y para incidir en la orientación de la políticas de salud reproductiva.

Por la familia natural (y judicial)

“Una vez que el pueblo votó, las puertas del poder se cierran. Hay que quedar del lado de adentro”, así empezó Aurelio García (Encuentro Vecinal Córdoba) el “Panel con Político”, y habla desde la experiencia. A continuación, narró su orgullo profesional: haber impedido que se acceda a los abortos no punibles en la Provincia de Córdoba. Luego del Fallo FAL de la Corte Suprema, el Ministerio de Salud de Córdoba emitió la resolución 93/12 que estableció la “Guía de Procedimiento para la atención de pacientes que soliciten prácticas de aborto no punible, según lo establecido en el artículo 86 incisos 1º y 2° del Código Penal de la Nación”. A continuación, la asociación Portal de Belén – subsidiada por la Subsecretaría de Protección Integral de Niñez y Adolescencia de la provincia y fundada por el propio Aurelio García en 1991 para “dar una respuesta concreta a la problemática de la mujer embarazada y sola” – presentó una medida de amparo para que se declare inaplicable la resolución ministerial e inconstitucional la figura del aborto no punible, hoy vigente de acuerdo al Código Penal. Aunque todavía sin sentencia firme, se logró una medida cautelar que suspendió la aplicación de la Guía en cuestión. Por su trascendencia, en el 2014, Amnistía Internacional, el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) se presentaron como amicus curiae para dar argumentos al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba. Bajo esta misma figura se presentó en el último mayo el Centro de Estudios en Derechos Humanos y la Carrera de Especialización en Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, de la Facultad de Derecho, de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). Católicas por el Derecho a Decidir también participa, en carácter de tercero coadyuvante en defensa de los derechos humanos de las mujeres. El poder no entiende mayorías y minorías, y se suele requerir de unos cuantos para contrarrestar la acción de unos pocos. En su exposición en el Congreso Familia y Vida, Aurelio García relató que al juez que dio lugar al amparo “se le venía el juicio político. Cuando lo pidieron en la Legislatura de Córdoba, diez días antes habíamos conseguido firmas para apoyar la moción del juez. Lo desactivamos”.

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Diputado Nacional Juan Fernando Brugge (izq.) y Legislador, Córdoba, Aurelio García (der.)

En ese contexto teñido de una cierta épica macabra, se dio lugar a las preguntas de los/as asistentes. La que abrió la ronda fue al grano: “¿Es posible ir para atrás con el matrimonio igualitario?”. El primero en responder, más moderado en su discurso, fue el Diputado Nacional Juan Fernando Brugge por la Provincia de Córdoba, representante del Partido Democrática Cristiano, hoy integrante del bloque UNA, aclarando que él no veía el contexto parlamentario favorable para instalar ese debate hoy. Si bien Aurelio García estuvo de acuerdo, dejó claro que tampoco está dispuesto a sentarse a esperar: “La apuesta es hackear judicialmente el nuevo código civil. Ir con el interés superior del niño para argumentar que la adopción debe ser con mamá y papá. Tenemos que ser la resistencia cultural. No nos podemos rendir ante lo políticamente correcto. Y vamos a enfrentar al sistema de Fertilización In Vitro, vamos por la protección de los embriones, que son vida”.

Generación pro-vida

Tuvo su lugar en el estrado el Frente Joven, en la voz de Santiago Santino, su coordinador de Formación. Cuando le pedís un contacto, te da su twitter, en el que se presenta “Convencido de que se puede hacer un país mejor para todos”. Con la consigna de que “Sin vida no hay derechos y sin derechos no hay futuro”, presentó, junto a Memé Moscoso – del Portal de Belén – la nueva campaña “Derecho al Futuro”, que el Frente Joven llevará a cabo este año junto a otras ONG’s de todo el país, entre las que se encuentran Rosario te quiero Pro Vida, Elegimos la Vida de La Plata y Universitarios por la Vida de Córdoba.

Congreso Nacional Familia y Vida
Congreso Nacional Familia y Vida

“No somos la generación perdida, somos la generación pro-vida”, sostienen y encarnan una de las fuertes estrategias de los últimos años de los grupos católicos hegemónicos: la apelación a los derechos humanos. Desde esa posición es que acusan de “genocidas” a los/as que defienden el derecho a decidir y de “terrorismo de estado”a los avances en derechos sexuales y reproductivos. Sin embargo, lejos de las posiciones melancólicas y de un discurso conservador, se presentan como una “revolución” y un “cambio cultural”. “Somos lo nuevo, la muerte siempre envejece. Estamos preparando algo grande, queremos salir a las calles, dar charlas en formato TED, transmitir el bien. Y en octubre hacer una gran fiesta. Porque se protesta la muerte, se festeja la vida”. Y como en algo le hicieron caso a Aurelio García, en eso de que “Cuando se cierran las puertas, hay que quedar del lado de adentro, no importa por dónde se entre”, crearon una escuela de Jóvenes Dirigentes, con sede en Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, San Juan y Mar del Plata. Ya tiene 159 egresados y recibe el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, la Municipalidad de San Miguel (Pcia. De Buenos Aires) y de San Miguel de Tucumán, de la Universidad Fausta, la Universidad de San Pablo Tucumán, de la Escuela de Negocios, de la Universidad de Congreso, de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa y de la Fundación Nuevas Generaciones. Entre sus docentes, se destacan el pediatra Abel Albino – propuesto para Ministro de Salud de la por Mauricio Macri– y Mariano Gerván, Secretario Parlamentario del Bloque PRO de la Cámara de Diputados de la Nación. La mayoría del plantel se conforma con egresados de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina.

La peregrinación peronista

El 18 de enero de este año se firmó el “Pacto de Padua” entre un grupo de intendentes peronistas del conurbano bonaerense, “inspirados en el liderazgo internacional del Papa Francisco” (…) “tomando como iniciador de nuestro pensamiento ecológico integral al General Juan Domingo Perón”. Desde esa fecha hasta el día de hoy, no paran de sumar adhesiones de intendentes de todo el país. El último 13 de junio, aprovechando el contexto de tensión entre la Casa Rosada y el Vaticano, el Pacto fue ratificado mediante la firma del “Compromiso de San Antonio de Areco”. El quinto principio – suman diez en total – es “Proteger a la familia como célula básica de la sociedad y la vida humana desde la concepción”:

Apoyar la realización de las familias es parte de una política socialmente activa, que genere empleo y que ofrezca oportunidades de desarrollo para todos. En el reciente e histórico encuentro que el Papa Francisco y el Patriarca Kirill de la Iglesia Ortodoxa mantuvieron en Cuba, emitieron una declaración de imprescindible lectura, uno de cuyos puntos enfatiza: “La familia es fundada sobre el matrimonio, que es un acto libre y fiel de amor entre un hombre y una mujer. El amor fortalece su unión, les enseña unos a otros como un don, es la escuela del amor y la fidelidad”. A la vez, realizaron un llamamiento “para respetar el derecho inalienable a la vida. Millones de bebés están privados de la propia posibilidad de aparecer a la luz”.

Por si quedaban dudas, el Partido Justicialista redobló la apuesta y el 16 de junio lanzó una secretaría partidaria de Culto y Doctrina Social de la Iglesia Católica. En la presentación estuvieron el presidente del PJ, José Luis Gioja, los intendentes Verónica Magario (La Matanza) y Gustavo Menéndez (Merlo) y el padre José “Pepe” María Di Paola. Previamente, el 1 de junio, recién conformadas las nuevas autoridades del PJ, la Conferencia Episcopal Argentina recibió en su sede a la mesa de conducción partidaria, ocasión en la que los obispos José María Arancedo y Carlos Malfa recibieron a Gioja, Daniel Scioli, Lucía Corpacci (gobernadora de Catamarca) y Gildo Insfrán (gobernador de Formosa). Desde el PJ, declararon que “Tanto la Iglesia quedó a disposición de las necesidades del partido, como viceversa”. El ya nombrado intendente de Merlo, Gustavo Menéndez es una figura convocante dentro de este grupo y así lo demuestra en el (no tan) fino trabajo territorial que lleva adelante. El jueves 30 de junio, participó con el obispo de Merlo-Moreno, monseñor Fernando Maletti, de un encuentro en el que 180 instituciones educativas del partido de Merlo adhirieron al Pacto de Padua.

Idas y vueltas en la relación entre Iglesia y Estado, confluencias entre catolicismo y peronismo. Giros alrededor de quiénes nos niegan nuestro derecho a decidir.

El tiempo pasa, nos vamos poniendo tecnos

El Taricco de la Paternal es un símbolo de la cultura barrial de los 40. Hoy, un litigio legal por su recuperación – que incluye dueños fantasma y rechazos PRO en la Legislatura- pone en discusión el desplazamiento de los lugares de encuentro y la apropiación del mercado.

Barrio La Paternal. Año 1941. Casas bajas, pocos autos y muchas carpinterías, por la gran cantidad de nuevos inmigrantes que se habían ubicado en la zona. Mujeres vestidas con polleras o vestidos largos que combinaban con los colores de los guantes para mostrarse a la moda, bastante tiempo antes de la llegada de los jeans al país. Una vida menos acelerada, de mucha coquetería y salidas que se daban entre las confiterías y los cines.IMG_2396

Mismo barrio. Año 2014. Altos edificios, pocos espacios verdes y muchos estacionamientos, por la gran cantidad de nuevos vecinos que se ubicaron en la zona. Donde antes había siete cines, hoy seis edificios tapan un sol que no miramos, porque está por encima de nuestro celular, la nueva moda. De esos cines en pie solo queda uno, y sin funciones desde hace 23 años. El Cine Teatro Taricco, un ícono dormido de un barrio que empieza a despertarse para recuperarlo.

Luis Taricco, el dueño de una heladería en la esquina de “El camino a San Martín” y “Cayena” (hoy avenida San Martín y Nicasio Oroño), decidió en 1917 empezar a proyectar películas como si fuera una “heladería concert”. Como le funcionó compró el tercer lote de la cuadra, que era en forma de “L” y tenía una entrada más por la otra calle, ideal para meter escenografías o transformarlo en bambalinas.

En 1920 abría los ojos un cine-teatro que llevaba el apellido de Luis como nombre, con 1000 butacas, pullman, platea, dos palcos y un escenario bastante grande que podía funcionar como tal, o servir para separar la primera fila de la pantalla.

Por esa sala pasó una noche Carlitos Gardel, que tuvo que salir a cantar algunas canciones para satisfacer a la enorme cantidad de gente que había quedado en la calle. Engalanaron el teatro alguna vez Tita Merello y Mirtha Legrand cuando era actriz, poco tiempo después de haber cursado en la primaria pública “Mendoza”, a cuatro cuadras del Taricco.

Por los pasillos y butacas también pasó Víctor Fierro, que tiene minutos en tevé como los otros, pero es dueño de una de las pocas golosinerías que quedan todavía en la ciudad: galletitas por peso, bombones en serio y peluches enormes para completar el combo de galán de aquella época. Fierro, tan ícono del barrio como atento con sus clientes, fue a ver en el ‘41 un par de cintas traídas de afuera, y lo cuenta: “Lo que pasa es que al Taricco iba la muchachada, y yo de pibe iba. Me gustaba, pero cuando crecimos con mis amigos queríamos ver películas con mejores diálogos, con tramas más adultas. Y me tenía que ir al Cine Oeste, pero ahí ya tenías que ir bien empilchado, con un saco y zapatos”.

IMG_2405Siete cines, diez cuadras

El detalle de contar con un teatro y un techo corredizo que todavía existe y que servía para renovar el vaho que se condensaba durante las funciones, lo hacía al Taricco destacarse por encima de los otros seis que había a lo largo de diez cuadras sobre Avenida San Martín. Siete en total. Siete cines en diez cuadras. Donde hoy está la concesionaria de Fiat, Taraborelli, antes estaba el Cine Sena; a la cuadra siguiente del Taricco estaba el Cine Oeste, donde hoy se puede jugar al bowling; sobre Donato Álvarez, el Lorena; pasando Juan B. Justo estaba el Florencio Parravicini; en Gaona y Pujol el Carlos Pellegrini; y en el Cid Campeador abría sus puertas el Río de la Plata.

Bethy Ayerra, de 88 años, vivió en Chivilcoy, en La Plata y en el pasaje Tacuara del barrio de Floresta. Como pueblerina devenida en vecina de una gran ciudad siempre le sorprendió la cantidad de cines que había: “Es que estaba de moda. No existía la televisión, y la salida del fin de semana era ir a dejarse los ojos cuadrados mirando las series que mostraban domingo tras domingo”.

Bethy iba poco al cine con su marido, porque no compartían los géneros preferidos: “Mi marido me llevó a ver una película de terror, pero yo estaba embarazada y era muy terrible para mí. Era la de ese director conocido, la de la mujer en la bañadera”, recuerda sin recordar que vio “Psicosis” en su estreno de 1960.

Hubo un día que la carne y la leche fueron protagonistas de una obra de teatro. Es que si bien el Taricco es el único que mantiene su estructura externa, las reglas del mercado levantaron todas las butacas, desguazaron el Pullman dejando unas vigas enormes, y del escenario hicieron una cámara frigorífica. Lo convirtieron en un supermercado Minimax, la cadena de Nelson Rockefeller.  El Taricco, ya sin mística ni energía, se echaba a dormir.

La recuperación

La pelea por la recuperación comenzó en plena época de crisis en el 2001, no casualmente. “La Ciudad empezó a tomar conciencia de que el habitante tenía alguna influencia en lo que se podía hacer, entonces empezamos a juntarnos porque queríamos intervenir en diferentes cuestiones. Entre ellas, el Taricco”, dice Norberto Zanzi, miembro del Grupo Taricco que lleva adelante la lucha, quien admite que ese cine en la actualidad quizás estaría en el circuito comercial (tipo Village), y que era diferente simplemente por las circunstancias de la época.

Entonces, surgen preguntas que van quedando en el aire: ¿Qué significaría ese cine hoy? ¿Qué ganaríamos y qué perderíamos teniendo un cine nuevo, y en qué se diferenciaría? ¿Iría el mismo tipo de público que cuando funcionaba? ¿Hacia dónde se fueron corriendo esos espacios de encuentro? ¿Mejoraron o empeoraron?

Mientras construimos las respuestas, los miembros del Grupo Taricco lograron que en 2004 se declare “sitio de interés cultural” y de “protección cautelar”, para que no pueda ser modificado estructuralmente.

La Defensoría del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires hizo una resolución diciendo que el edificio estaba en perfectas condiciones para reactivarlo. Por el lugar, por el terreno y por las circunstancias era importante que el Gobierno de la Ciudad lo recuperara y lo pusiera en funcionamiento. Concretamente, comprarlo a sus dueños y reinaugurarlo como Cine Teatro.

Incluso llegaron a tener una Ley de expropiación para el cine en 2005. Como toda ley era obligatoria, aunque contaba con una vigencia de 3 años. Pasó el tiempo y los Jefes de Gobierno: Ibarra, Macri y Telerman, que siendo el dueño de La Trastienda y conociendo las utilidades que puede dar un espacio así, no ejecutó una partida presupuestaria asignada de 800.000 pesos. En el 2008 caducó la ley y tuvieron que empezar de nuevo.

¿Por qué no se puede convencer a los dueños?Lo que ocurre es que ahora son siete dueños con distintos porcentajes de los que se saben los nombres, pero no han llegado a ninguno por la falta de datos en el Registro de la Propiedad Inmueble…

IMG_2371Estado y mercado

¿Por qué recuperar un espacio que corre el riesgo de volver a ser manejado según las reglas del mercado? ¿Cómo hacer para que esto no pase, si se lo entregan al Gobierno de la Ciudad? ¿Cuál es el proyecto? Los Taricco propusieron una forma particular de gobernarlo: que tenga un representante del GCBA, un representante de la Comuna, y 5 de las organizaciones barriales (que se agrupen todos los medios de comunicación del barrio, todas las cooperadoras escolares, y todas las asociaciones culturales), para evitar la experiencia del Teatro 25 de Mayo, hoy subsede del Centro Cultural San Martín.

“Los únicos que están oficialmente en contra del proyecto son los del PRO, por la plata que representaría ponerlo en valor y en funcionamiento. La presidenta de la Comisión de Cultura se opuso por el dinero, en vez de tener en cuenta si es viable o no”, cuenta Norberto, que además se junta con la comisión una vez por mes en la biblioteca popular Becciú para seguir soñando con recuperarlo.

El último proyecto, igual al anterior, fue presentado en agosto de 2013. Hablaron con diputados de todo el arco político y empezaron a firmarlo, llegando a un total de 17 firmas, entre actuales y los que ya terminaron su mandato. Pero el cine, como el trámite, sigue esperando que le den un cachetazo para despertarse, mientras los viejos sueñan con viejas épocas y los jóvenes se desvelan por recuperarlo.

Sí se puede

La Cooperativa de Trabajadores Lacar logró eludir al telegrama de empleo, gambetear el vaciamiento y mantener las máquinas en funcionamiento. Mientras esperan la expropiación definitiva, hacen un balance de estos dos años duros pero esperanzadores.

Los empleados de Lacar vivieron una real pesadilla en los últimos tres meses de un ya lejano 2011: primero, a mitad de septiembre, amanecieron con la fábrica cerrada, los 20 locales sin mercadería, la compañía en quiebra y sin ningún tipo de señales de indemnización ni nada por el estilo. 150 personas quedaban en la nada misma. No era la primera vez que Lacar se convertía en noticia: en el 2005 fue la primer compañía en ser denunciada por trabajo esclavo. Ahora era noticia no sólo a las “estrategias productivas” de su ex dueño José Tarica – que llevaron todo a la quiebra- sino gracias a los reflejos rápidos de los trabajadores que tomaron rápidamente la iniciativa: decidieron formar una cooperativa y presentaron un plan de producción al juez Federico Guerri del  Juzgado Comercial  nº 17 para hacerse cargo de la maquinaria y los talleres, teniendo la prioridad antes que los acreedores, según marcaba la nueva Ley de Quiebras. Movilizaciones y acampes de por medio, el 29 de diciembre del 2011 nació la Cooperativa de Trabajo Lacar, con una orden provisoria de cesión de los derechos de los bienes muebles e inmuebles. Una fábrica recuperada más en el mapa argentino.

NosDigital se juntó con Aníbal Castillo, uno de los compañeros que desde el primer día estuvieron cimentando la organización, en el local de Lacar en Av. Directorio 3715, en Parque Avellaneda:

-¿Cómo anda la Cooperativa Lacar a dos años de su fundación?

Hoy en día bien, con el mismo sacrificio y más ahora con la inflación que se fue para arriba. Haciendo lo mismo de siempre y esperando que el juez nos confirme la expropiación definitiva, porque el fallo sólo fue provisorio. Seguimos igual que antes, un poquitito mejor, pero siempre muy sacrificados.

-¿Cómo lograron reestablecer las relaciones con los proveedores y distribuidores después del vaciamiento?

Nosotros hablamos con todos y algunos sí aceptaron trabajar con la cooperativa y otros no. Así que salimos a buscar nuevos. Por suerte seguimos en el Polo Textil haciendo nuestras camperas, pero la mayor complicación sigue siendo la plata.

De sus labios salen dos palabras una y otra vez, tal vez las más comunes en el planeta de las fábricas recuperadas: plata y sacrificio. Plata, porque salir al mercado sin inversiones externas, sin acceso a créditos fáciles y evitando bajar los costos del producto mediante despidos o mayor explotación se hace casi una tarea titánica. Y Aníbal resalta cómo cuando el dueño cerró las puertas eran 150 y ahora son 30, porque muchos tuvieron que salir a buscar empleos para mantener a sus familias, que ahora labura 8 o 9 horas ganando el básico, del esfuerzo que hacen para ir asesorándose y aprendiendo nuevas tareas y así rotar en los puestos y ayudar a los compañeros. De ahí, la otra cara de la moneda, el sacrificio. Pero prefiere con orgullo su nueva condición: “Acá ganás mucho menos, el sacrificio es otro; pero los que estamos acá es porque queremos este tipo de vida. Yo estuve 20 años laburando para un patrón llevándome 8 mil pesos y no sabía nada y el tipo hacía de todo. ¿Pero qué tranquilidad te da si el tipo es un corrupto? Vos te metés en una empresa, ponés la tarjeta, cobrás a fin de mes y te vas; no sabés nada de lo que hace el dueño”. No saber qué hacía en Lacar fue casi un pecado, teniendo en cuenta que mucha de la materia prima venía de los talleres clandestinos. Cuenta Castillo cómo reaccionaron cuando la organización La Alameda fue por primera vez a denunciar lo que pasaba: “Nosotros nos enteramos porque una vez vinieron los de La Alameda. El dueños nos decía que no, que ellos se habían confundido, que solo venían a hacer quilombo. Y después cuando pasó todo lo que nos hizo, nos cayó la ficha”.

-¿Cómo comparás el trabajo de antes con la nueva realidad de estar al frente de la cooperativa?

Ahora la cooperativa es tuya, es otra cosa, la piloteás vos, te hacés cargo de todo, porque esto es una fábrica recuperada. El ser humano tiene conflictos, tiene problemas, y acá también los hay, pero más allá de todo eso, nosotros tratamos de que esto sea de todos, que haya igualdad. A nosotros nos cagó un tipo y tratamos ahora de no hacer lo mismo, manejarnos de otra manera. Lo único que te complica es cuando estás con lo justo; la cooperativa es así en los primeros tiempos, y hay que entenderlo, pero estamos bien, la estamos peleando.

-¿Qué significa para pertenecer a ese mundo de las fábricas recuperadas?

Yo no conocía esto, yo iba a trabajar, cobraba y me iba. Yo lo vivo a full, sé que lo más importante es el sacrificio. Gente que no le pasó no te puede entender. A mí me gusta esto de la cooperativa que el trabajador sabe, se asesora de lo que pasa en su lugar de trabajo. Más en este sector, el textil, el trabajador no sabe nada.

-¿Qué se siente cuándo van y cuentan su experiencia a otras fábricas que están pasando lo que ustedes hace dos años?

Por ejemplo, fuimos a ver el caso de Dulce Carola, que les pasó lo mismo. Fuimos, los asesoramos, les contamos nuestra experiencia. Siempre que tenemos tiempo tratamos de ayudar a quienes están en esa situación. Y yo no lo puedo creer, a mí me encanta, cómo te escuchan, poder ayudarlos, saber que hubo gente que pasó por lo mismo.

Lacar sigue de pie y eso es motivo de sacarle una sonrisa a cualquiera que piense que hubo tipos que en la lona decidieron hacer lo contrario al sentido común, y con un esfuerzo descomunal lograron hacerse cargo de su propio trabajo aún en las condiciones más adversas.

¿Sos lo que trabajás?

¿Quién trabaja?

¿Para qué?

¿Cuál es la categoría que te vuelve trabajador?

 

¿Si se gana plata a partir de hacer algo?

¿O sea que si es usurero es trabajador?

¿Si hace plata con su plata es trabajador?

¿Si vive del alquiler de sus departamentos?

¿Si gana con inversiones?

¿Si gana plata prestándole plata a un banco en un plazo fijo?

¿Si se queja del dolar y después compra en el blue para ganarle a la tómbola?

¿Si no se queja, pero lo hace igual?

¿Si es ilegal?

¿Si tiene un trabajo en buenas condiciones y gasta la plata en cuestiones ilegales?

¿Si gana bien y gasta la plata en prostitución?

¿Y si se prostituye?

¿Y si se prostituye y gana mucha plata?

¿Y si quiere trabajar de algo que no le rinde al mercado?

¿Y si quiere hacer cine y nadie quiere pagar por el cine?

¿Y si quiere hacer música y nadie quiere pagar por la música?

¿Y si trabaja 18 horas por día por dos mangos?

¿Y si trabaja 18 horas por día por muchos mangos?

¿Y si tiene un jefe que lo maltrata?

¿Y si es un jefe que maltrata?

¿Y si tiene un jefe que maltrata y, a la vez, es un jefe que maltrata?

¿Y si trabaja y no llega a fin de mes?

¿Y si caga a los compañeros?

¿Y si lo cagan los compañeros?

¿Y si por trabajar no ve a sus hijos?

¿Y si el trabajo desemboca en un malhumor constante?

 

¿Si no decide nada en su trabajo?

¿Si nadie le pregunta qué piensa?

 

¿Qué pasa si no es feliz haciendo eso?

¿Qué pasa si ya ni sabe si es feliz?

 

Parece claro, pero no lo es: ¿qué es un trabajador?

Trabajar sin patrón

¿Alguna vez te imaginaste cómo sería trabajar sin patrón? ¿Te imaginás a vos y a tus compañeros haciendo el trabajo de tu jefe? Para algunos no es sólo una idea, es su realidad. Hace tiempo que la autogestión es su forma de trabajo. Ellos son sus jefes y para ellos es su ganancia. Desde experiencias distintas, algunas con más años y traspiés, otras más inmaculadas, estos trabajadores nos cuentan qué se siente trabajar autogestivamente.

Mozo del restorán Don Battaglia

– “Es una satisfacción, venir acá y decir ‘tenemos que sacar el trabajo bien´ nos satisface. Todavía nos seguimos alimentando gracias a esto y es un orgullo seguir trabajando más allá de una vez cuando éramos 33 y nos preguntamos: ‘¿podemos hacer esto?´.  Es satisfactorio venir a trabajar con aquellos compañeros con quienes estuvimos en la lona. Hoy los clientes confían en nosotros, en los trabajadores: porque sí, se puede. Los trabajadores llevan igual o mejor las cosas que un empresario. Porque los trabajadores no somos empresarios: pensamos en el cliente, en que tiene que volver, y a un empresario eso no le importa. Para nosotros cada cliente que viene es súper importante y no queremos que se vaya; estamos de su lado, que venga, que pase un momento agradable, que se sienta como un rey. Pensamos como trabajadores que podemos llevar una empresa adelante, igual o mejor que un empresario”.

Operario del IMPA

– “En una cooperativa en realidad tendría que existir el compañerismo, por empezar. Acá hubo un tiempo donde no hubo compañerismo, entonces cada uno hacia lo que le parecía. A mí me dejaron solo en una asamblea donde pedí la renuncia de la comisión directiva, me mandaron al frente y nadie me apoyó. Entonces yo ya no participé más en los problemas de la cooperativa, venia trabajaba y me iba. Y así fue siempre, hasta ahora. Yo siempre trate de apoyar a mis compañeros en lo que sea, era capataz general, tenía un cargo. Aún así yo apoyaba a mis compañeros, la parte jerárquica tendría que estar del lado de la administración. Yo era directivo, pero si veía que las cosas no iban entonces apoyaba a mis compañeros. La cooperativa más que nada es tener confianza en quien uno pone para que dirija la plata y todo eso. Si entramos a desconfiar no queda ni el loro. Es como una familia, cuando las cosas empiezan a andar mal, cuando falta algo, ahí empiezan los problemas”.

Trabajador de la Cooperativa 28 de Mayo (Ex gráfica Lanci)

– “Trabajar sin patrón  es lo más lindo que le puede pasar al obrero. Trabajar sin que te controlen es lo más lindo que te puede pasar. Querés tomar un mate, tomás un mate; te querés apurar para terminar e irte más rápido, te apurás. Mañana arreglás para llegar más tarde porque no hay laburo a la mañana, vas más tarde. La autogestión es lo más lindo que le puede pasar al trabajador. Aparte, treinta años en el oficio, ¿qué le iban a decir acá al que estaba hace treinta años? Antes que le dijeran ya sabía lo que tenía que hacer. ¿Sabés qué es estar treinta años en una empresa? Caminás solo. Eso es lo que no se dio cuenta el dueño, que la fábrica podía funcionar sin él”.

El sommelier de la muerte

En la discusión sobre qué carajo hacer con nuestras vidas, caímos en la duda de qué hacer cuando se acaben. Empezamos a planear el futuro y caímos en una búsqueda precisa de nichos y de sarcófagos. Pero el destino lo encontramos donde menos lo esperábamos: velatorios online, la experiencia del futuro.

Ya lo dije, la muerte es empleo. No descubrimos nada: desde tiempos inmemoriales existen personas que ocupan su tiempo en distintas etapas del deceso de un ser humano, viven y trabajan de eso. Pero ésta es una experiencia capitalista. Digamos: lucrar con la muerte.
La mayoría de los servicios fúnebres en Capital se ofrecen entre Villa Crespo, Paternal y Chacarita. El cementerio de este barrio es el más grande del país, siendo ampliado en más de una oportunidad (muy antigua) por pestes y epidemias. Hoy sigue ampliándose, claro, la gente va a continuar muriéndose hasta el fin de los días, pero la diferencia entre el lugar, la forma, la estética tiene su precio.
Tanto las cenizas como los “restos” pueden quedar en Chacarita. El jardín se divide por filas, primera, segunda, tercera y hasta la sexta, y sus aranceles varían: no sé por qué las del medio son las mejores valuadas.
Luego hay “nichos para urnas de varios restos”, en caso de compartir. Con familiares o extraños (ay!). Los precios son parecidos, la diferencia, no sé.
Pero hay también variedad en cruces (eucarística o simple), que hacen a los monumentos de cada sepultura. O puede ser “lápida” o “tipo capilla”, a gusto del consumidor. El cementerio se reserva también una especie de “seguro” en caso de “reconstrucción o traslado de monumentos” y ¡también! por aquellas construcciones “no encuadradadas en los tipos descriptos precedentemente”. O sea, por cualquier inconveniente te cobran.
El servicio puede contratarse directo al cementerio o, generalmente, intermediando una empresa de servicios fúnebres. Ofrecen desde ese nicho y sus variedades hasta el remís que te lleva hasta el cementerio. La ambulancia, el ataúd, el traslado del ataúd, tu traslado hasta el ataúd. El trámite del registro civil y hasta opción de “retocar” el cuerpo (ay!).
Salas velatorias, ese lugar donde se vela al muerto por horas o hasta días, las hay más coquetas y menos, más cómodas y más ligeras, más cerca y más lejos de tu casa, o de Chacarita. Se cobra por horas, medio día, día. Y el horario se cumple a rajatabla: ¡la gente no para de morir!
Pero esto sigue. Todavía no hablamos del número final. Todo el circuito mortal se ofrece “tipo pack” en estas empresas fúnebres, teniendo una modalidad más estándar, y escalando en tarifas.
Comparando, alrededor de 4800 pesos sale el “nicho simple” + la ambulancia “para retirarlo” (sic el recepcionista de Servicios Fúnebres Guadalupe) + el ataúd + traslados e impuestos al cementerio. Si va a “nicho anual” los impuestos se pagan directo en Chacarita, sino el servicio de Gaudalupe incluye el compartido por cuatro años (andá a saber el número de fila). O puede ser la “cremación”, un poquito más barata porque no están las cuotas. Si además querés velarlo un tiempo, 900 pesos más.
Todavía, todavía no leíste lo mejor. La frutillita del postre. El más célebre servicio fúnebre de Rosario (así se proclama, no soy –todavía – un sommelier de la muerte) ofrece el VELATORIO ONLINE.
Sí.
“Con cámaras estratégicas ubicadas en la sala”, un pariente lejano puede llorar del otro lado del monitor. Y hasta emitir mensajes “privados” de condolencia a los familiares.
Todo esto es real, más real que la muerte: http://www.caramuto.com.ar/velatorioonline.html
Hemos llegado lejos. No sé si cobran por este velatorio online, no quiero saber.
Caramuto supera mis expectativas: en su página tiene un foro, y los registrados debaten sobre “Mi experiencia con la muerte”.
No hay chiste para esto, no hay chiste en esta nota.

La revolución huele a mierda

En Pelequén, un pueblo a pocos kilómetros de Santiago de Chile, los carabineros reprimieron la movilización popular de los ciudadanos. ¿El motivo del reclamo? Una “planta de manejo de residuos orgánicos”, que se instaló en la ciudad y, desde ese entonces, invadió con olor a excremento y moscas el aire que, antes, podía respirarse.

En mapudungún, la lengua mapuche, pelequén significa “lugar de barro”. Y no es que estos resistentes indígenas hayan prefigurado, allá por tiempos lejanos, el destino del pueblo, pero lo cierto es que, con ese mote, de alguna forma lo anticiparon. Hoy, Pelequén, en la comuna de O’Higgins, se ha convertido en el centro de las protestas de Chile debido al funcionamiento, allí, de una “planta de manejo de residuos orgánicos”, “de lodo”, como la llaman sus dueños y la prensa, o “un lugar lleno de mierda”, como prefieren llamarlo, con menos eufemismos, los habitantes de Pelequén.

La cosa es muy simple. Así como las manifestaciones populares pueden comenzar debido a los más variados reclamos, desde una suba de precios hasta un cambio en el sillón presidencial, pasando por la instalación de una minera en un pueblo, en este caso la movilización se inició debido al olor a hediondo y a la presencia constante de moscas en la ciudad. Así lo cuenta, en diálogo con NosDigital, Cynthia Rey, periodista de Radio Cooperativa de Chile y corresponsal en el lugar de los hechos: “No hay que darle muchas vueltas; el olor que sale de la planta es a mierda, las moscas sobrevuelan todo, es casi imposible vivir ahí, un asco”.

Desde hace dos semanas, arrancaron las manifestaciones. Lo que se logró, por ahora, es sólo el cierre temporal de la planta, lo que desilusionó a los habitantes de esta ciudad, que ya no quieren más almorzar y cenar con moscas que, invencibles e imperturbables, irrumpen en su comida. En el medio, hasta lograr lo que se logró, los ciudadanos de Pelequén tuvieron que pagar el precio que el gobierno de Piñera les debita a todos los que se animan a reclamar por algo. “Los carabineros –dice Rey- reprimieron acá, y muy fuerte. Teniendo en cuenta lo que pasó en Santiago con los estudiantes, en Aysén y en Rancagua, en sólo cuestión de meses, ya no se puede pensar que la represión sea una política aislada”.

“En Youtube –prosigue-hay videos en donde se ven los golpes de los carabineros a los manifestantes, de hecho entraron a una casa y dispararon con balines de goma, tiraron gases lacrimógenos, hicieron uso desmedido de su fuerza”. Y a la pregunta sobre si hay gente que está a favor de la planta, la corresponsal asegura: “Hay, pero son pocos. La planta no es tan grande y no da trabajo a tantas personas”.

En la planta, que se llama Colhue aunque su nombre es lo que menos importa, porque se podría llamar “Fragancia de Jazmín” y aun así seguiría desprendiendo un hedor fétido e invasivo, cuenta la periodista que “hay varias piscinas de lodo, que más que lodo es caca. Son piscinas que, supuestamente, sirven para reciclar desechos orgánicos, pero hay procesos que se usan para que el olor no salga de ahí, y eso es lo que no se está haciendo”. Los 3.500 habitantes de Pelequén, los pelequeninos, se habituaron, poco a poco, a convivir al lado de un inodoro gigante, que, encima, está siempre tapado. Cuando quisieron tirar la cadena y volver a respirar como cualquier persona tiene derecho, se encontraron con lo que el Gobierno de Chile tenía reservado para ellos: la represión. Por ahora, a 122 kilómetrosde Santiago, las cañerías siguen obstruidas.

Asesinos Federales

El gatillo fácil otra vez, como una enfermedad incurable de nuestra –aunque nos cueste asumirla como propia- Policía. Se repiten las excusas y los arreglos con el Poder Judicial. A los muertos, como no pueden declarar, les arman reacciones inventadas. El verano arrancó sangriento para la nueva plaza del barrio de Boedo. John Camafreitas fue asesinado por la Policía Federal.

Foto: Nos Digital.

La historia se da como tragedia y se repite, y se repite, y se repite, y se repite. La misma represión policial que fusiló a John Camafreitas el sábado 21 de enero en la Plaza Mariano Boedo, había golpeado, torturado y asesinado a su primo Marcelo Sepúlveda.

“Mi hermano había venido a Capital desde Moreno para ir a una fiesta con unos amigos. En la fiesta se pelean con otro grupo de chicos y apareció un patrullero por la avenida Independencia, por donde venía caminando tranquilo John. Por lo que me dice uno de sus amigos, el oficial les dio la voz de alto y el que manejaba el móvil se acercó para reducirlo. En ese momento se asustó y se fue, y luego se escuchó el tiro, que dice que se le escapó”, contó Ariel, el hermano, a las cámaras de televisión. “Son profesionales con muchos años de servicio y no saben cómo reducir a una persona. Es mentira que mi hermano forcejeó y les quiso sacar el arma, como dijeron”.

Delia Castro, madre de John: “Entre los grupos de chicos se empezaron a tirar botellas. La policía siguió a cada grupo. Martín Alexis Naredo, el cabo de la Comisaría 8va siguió a John, su primo Mauro y otro chico, que es el testigo. Les dio la voz de alto y, cómo John siguió caminando, el policía directamente le disparó a la nuca”. Las primeras versiones, no casualmente, hablaban de un disparo “en la cabeza”. Las imprecisiones tenían una intencionalidad. Supuestamente habían forcejeado, pero, “¿cómo le dieron en la nuca, entonces?”, inquiere Delia.

El padre agrega más: “Cuando a mi hijo lo llevaron al quirófano del hospital Ramos Mejía, lo desnudaron y colocaron las cosas que estaban secuestradas a un costado, en una bolsa. Luego apareció un policía que las agarró y dijo que las tenía que llevar a la comisaría”. Pero cuando al día fueron a buscarlas, en la seccional les dijeron que ahí no había nada. El juez a cargo de la causa, Pablo Ormaechea, ordenó que los peritajes los llevara a cabo la Gendarmería Nacional y, tres días después de la detención del cabo, dictó su excarcelación por “falta de mérito”.

El Ministerio de Seguridad creó una comisión para investigar este y todos los casos de abuso policíal, y echó de sus funciones a Naredo. “El Ministerio de Seguridad no admite exceso alguno en el uso de la fuerza pública. No habrá impunidad para ningún caso de gatillo fácil”, propagaron por Twitter. A continuación, prohibió la defensa del acusado por parte de abogados de la Federal.

Familiares de John se reunieron con Nilda Garré, la titular de la cartera, pero Delia Castro, que decidió asesorarse con la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, no le encontraba sentido al encuentro: “¿Qué me puede decir la ministra?”.

 

Organizaciones sociales, políticas y culturales como el Centro Cultural El Surco, el Vientos del Pueblo, convocaron a actos para visibilizar el caso, exigir justicia y terminar con el gatillo fácil. Patricia Machado, comunera de Proyecto Sur, al programa radial En Ayunas, de Fm Boedo: “Hay una política de criminalización para la juventud porque están viendo potencialmente a un delincuente, por ser pobre. Laura Corvalán, del Frente para la Victoria, al mismo programa: “Fue claramente un caso de gatillo fácil. En este contexto político, donde estamos todos los días reclamando por memoria, justicia y verdad, esto ya no tiene lugar”.

 

Y se repite

El miércoles 7 de marzo, en México y Alberti, Balvanera, la Policía Federal reprimió a familiares de víctimas del gatillo fácil, y a vecinos del barrio que se solidarizaban con ellos. “Varios policías de la 8va atacaron a Sabrina Castro, prima de John Camafreitas y Marcelo Sepúlveda, mientras paseaba con sus hijos. Ante este ataque, parientes y vecinos concurrieron a auxiliarla y la Policía los reprimió”, dice el comunicado de CORREPI. “La Policía Federal busca, de esta manera, amedrentar a los familiares que luchan contra la política represiva estatal, que nos mata un pibe por día”, sigue el comunicado. Para la comisaría fue “una batalla campal” después de que el patrullero fuera al lugar. Detuvieron a cinco personas por “atentado y resistencia a la autoridad”. Los demás, “escaparon corriendo”. Tres policías federales terminaron heridos, uno de ellos sufrió una fractura en una pierna.

 

La farsa

La versión de Naredo dice que, en el forcejeo con John Camafreitas, se le cayó el arma, que se disparó y dio justo en la nuca de John. Quizás la policía necesite un cordón para sus armas, ya que esta excusa no es la primera vez que se escucha: El policía que asesinó a Ariel Rodríguez en San Telmo el 20 de julio del año pasado también argumentó que la caída de su pistola provocó el disparo mortal. Pero no fue él, tampoco, el original. En 2010, la puntería no le falló a la baldosa que gatilló la pistola de Sergio Colombil, que dio justo en la nuca de Diego Bonefoi en Bariloche.

O quizás será, parafraseando a Julio De Vido, que nadie habla de las balas que no dan en las nucas de nuestros pibes.

 

Nada se pierde, todo se transforma

Una herramienta clave en las nuevas condiciones de posibilidades de reciclado. En la web DondeReciclo.org podés encontrar dónde y cómo reciclar cada material en desuso. Mientras las toneladas de basura de la Ciudad de Buenos Aires siguen en aumento y repletan los rellenos sanitarios, vos podés dar una mano.

Foto: Nos Digital.

En 2010, la Ciudad de Buenos Aires llegó a su máxima histórica de cantidad de basura enterrada en el año: 2.110.122 toneladas. El récord admite varias interpretaciones, ninguna positiva.

Los especialistas aseguran que el sistema de recolección de basura va camino al colapso. Se estima que para este 2012 el único vertedero habilitado –que queda en la Provincia de Buenos Aires- llegue a su capacidad máxima. Las cifras y datos no completan lo que hace la emanación de gases de efecto invernadero, por ejemplo, u otras contaminaciones: la que respiran los vecinos aledaños a esos basurales, otro ejemplo. Tampoco, las cifras y datos, hablan de la lógica misma del tratamiento de los residuos: desechar, acumular, enterrar o quemar.

La idea de “residuo” o “basura” toma ineludiblemente la connotación capitalista que alienta el consumo desmedido, no razonable. Pocas veces estas preguntas acompañan las visitas al súper: ¿Verdaderamente necesitamos todo lo que compramos? ¿Es perdurable eso que adquirimos? ¿De qué manera fue producido?

El tacho de basura es un elemento tranquilizador en ese sentido: ahí va todo. Pero, ¿después? Tal cual el vigente sistema de recolección, los residuos de la vereda van a un gigantesco basural, luego se tapan o queman. En ese proceso se utilizan rellenos sanitarios, energía, se dañan tierras y, sobre todo, se emanan gases de efecto invernadero que, entre otras cosas, inciden en el cambio climático.

En mayo de 2007, el Gobierno de la Ciudad reglamentó la llamada “ley de Basura Cero”, orientada a la eliminación progresiva de los rellenos sanitarios. La propia cartilla de la ley, plantea la adopción de medidas “dirigidas a la reducción de la generación de residuos, la recuperación y el reciclado”. Tres años después, sus alcances no fueron sustantivos: el 2010 fue record en basura enterrada.

Otra de las medidas tuvo la intención de “formalizar” a los protagonistas ocultos del reciclado: los cartoneros. La actividad lleva ya largos años en la Ciudad y es la paradoja que mejor enseña sobre el sistema de tratamiento de los residuos. Ellos hacen el trabajo sucio, el que ahora piden los carteles publicitarios del Gobierno de la Ciudad: separar los residuos.

Desde estas inquietudes nació, un año después del record, 2011, la Asociación Civil Donde Reciclo, una propuesta cibernética que orienta sobre los puntos de reciclaje en la ciudad. Un grupo de amigos cansados de googlear para encontrar lugares de reciclaje. Estudiantes de economía, artes visuales, filosofía, cuenta Melina Scioli, una de las fundadoras del proyecto, todos con el denominador común de “querer generar un cambio”

La página web www.dondereciclo.org reúne así muchos de los puntos de la Ciudad en que se utiliza el sistema de reciclaje para el tratamiento de los residuos, separados por material o producto: aceites, ropa, vidrio, cartón y papel, aluminio, plástico, Tetra Brik, tapitas, electrónicos, bronce y otros. Además, contiene información general sobre los beneficios del reciclaje y la opción de poder cargar un propio punto de reciclado: “En la web se puede tanto buscar como cargar puntos en todo el país. Es un sistema tipo “wiki” en donde la página se arma entre todos. De esta manera, la cantidad de puntos de reciclaje va aumentando constantemente gracias a la participación de la gente”, cuenta Melina.

El reciclaje es desde hace años una manera de contrarrestar el consumo desmedido (reutilizar lo desechable) y, sobre todo, cuidar el medioambiente (no intervienen procesos tóxicos ni contaminantes). Sigue Melina sobre estos beneficios: “El objetivo del reciclaje es transformar los materiales de desecho para crear nuevos productos. Al reciclar, se reduce la necesidad de usar rellenos sanitarios, se ahorran recursos naturales y energía, se reduce la contaminación y la emanación de gases de efecto invernadero (reduciendo así el cambio climático), y además se crean trabajos y se ahorra dinero”.

No son utopías sino los resultados mismos que brotan de cada producto reciclado. ¿Por qué, entonces, no se practica masivamente o forma parte de una política estatal? Aunque fomentadas en los últimos años, las prácticas de reciclaje se abren paralelas a los basurales, aisladas y atadas a circunstancias que impiden regularidad en el tratamiento de la basura. En San Francisco, Estados Unidos, por ejemplo, el reciclaje es obligatorio: de no hacerlo, las multas trepan hasta los 500 dólares. “Es una ciudad en la que el tema del medio ambiente y el cambio climático está en boca de todos”, remata Meli.

La pregunta sigue: ¿Por qué, entonces, no se practica masivamente o forma parte de una política estatal? El tratamiento de los residuos cala más hondo: habría que cambiar las mañas del consumo y la relación con los productos. Siglos del sistema capitalista, gobiernos dominados por corporaciones, una economía nacional que se sostiene al compás del consumo no la hacen tarea sencilla. Melina: “El Reciclaje está en tercera instancia pero es importante porque genera nuevos ciclos económicos y evita el enterramiento de potenciales materias primas. Entendemos que antes de reciclar es importante lograr reducir nuestros residuos, aprendiendo a consumir mas responsablemente y revalorizar el re-uso”.

Obligado por las circunstancias, el Gobierno de la Ciudad lanzó una campaña de concientización sobre la separación de residuos en origen. Melina asegura que es vital para su posterior reciclaje o re-uso. “Hay una voluntad por parte de los organismos gubernamentales en dar solución y gestión a los residuos. Iniciaron contenerización diferenciada en algunos barrios y en escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, pero sigue haciendo falta una mayor concientización de separación en origen”, dice sobre lo que falta.

Por lo demás, Donde reciclo se encarga de conectar los proyectos que puedan hacer a la práctica sostenible. Y como una militante, Melina alienta esas “pequeñas acciones” que ayuden al reciclado, lo mismo que sintetiza la página en su lema interpelador de conciencias: Tu aporte hace la diferencia.

 

Crónicas de la vida misma

Los alumnos de un Bachillerato Popular de Constitución no pueden comenzar su año lectivo porque perdieron el espacio donde cursaban. Al introducirse en la historia, hablando con los protagonistas, reflexionando en cada implicancia; el periodista atravesará por distintas reflexiones individuales y colectivas al tomar una nota que aparentaba ser una más del montón. La vida parece ser así. Los extremos son difíciles de ser racionalizados, la conclusión es tuya.

 I.

Hasta el 23 de diciembre de 2011, en la sede de la FLA (Federación Libertaria Argentina), Brasil 1551 de la Ciudad de Buenos Aires, funcionaban un Bachillerato Popular y un merendero. También se daban clases de apoyo y diversos grupos de pensamiento anarquista se juntaban en la biblioteca y en sus salones. Ese día, a la tardecita, alguien, no se sabe quién cambió la cerradura del lugar y se atrincheró allí. Lo okupó. Nadie más pudo entrar.

Yo, de todas formas, no tenía idea de lo que estaba pasando.

II.

Me enteré el 16 de febrero, casi dos meses después de la toma, cuando, pasado lo más caluroso del verano, apareció un comunicado en un blog llamado Ciesol. Este es un fragmento:

Debido al cierre autoritario del local de la Federación Libertaria Argentina, la ELC se encuentra sin lugar donde funcionar y los estudiantes corren serio riesgo de perder el año lectivo. La solidaridad se puede ejercer:

–         – Comunicándose con los ocupantes autoritarios para “convencerlos” que depongan su actitud al (054) (011) 4305-0307 o fla2@radar.com.ar

–         – Comunicándonos algún dato sobre un espacio que se pueda utilizar en forma momentánea, hasta solucionar el conflicto.

–         – Aportando solidariamente ya que todos los útiles quedaron dentro del local: pizarrones, computadoras, etc.

–         – Aportándonos ideas para solucionar este conflicto.


La ELC es la Escuela Libre de Constitución, el Bachillerato. Cuenta con 20 estudiantes y más de 50 profesores y profesoras. Según ellos la describen, “funciona mediante asamblea de estudiantes y profesores, que trabajan mediante parejas y equipos pedagógicos y construyen una instancia de enseñanza-aprendizaje personalizada y asamblearia”. OK.

La pregunta, entonces, es: ¿quiénes son los “ocupantes autoritarios”?

Ese fue el interrogante que dio origen a esta nota, y, a la vez, el convencimiento de que en su respuesta había una interesante historia.

La seguridad en ello me llevó a investigar y, en Indymedia, encontré un documento fechado el 25 de diciembre y firmado por “nunca obediencia”. Su título es: “La FLA cae bajo la tiranía conservadora”. Dice más o menos lo mismo que el primer párrafo de esta historia, aunque con más precisiones:

 El viernes 23 de diciembre un grupo minoritario ocupó la Casa de los Libertarios de la Federación Libertaria Argentina, cambió la cerradura e impidió el paso de los que hacían sus actividades regulares. Ante el pedido de explicaciones, por toda respuesta pasaron un “documento” sin firma por debajo de la puerta, mal argumentado, donde “explicaban” las razones de la medida “que se vieron obligados a tomar”. 

El documento sin firma, pasado por debajo de la puerta, es el siguiente:

COMUNICADO DE CRUZ NEGRA ANARQUISTA (CNA) 

¡Acá estamos! 

Porque tenemos que estar. Apoyando la recuperación de un espacio para el movimiento Anarquista. 

Acá están en primer lugar los/as compañeros/as de la Federación Libertaria Argentina (FLA), y codo a codo nosotros. 

Contamos con la solidaridad activa e inclaudicable de lxs compañerxs de la Biblioteca Anarquista Mauricio Morales; de la Red de Apoyo a Freddy, Marcelo y Juan; de la Biblioteca Guliay-Polie de La Plata; de la Biblioteca Ghiraldo de Rosario; de la Sociedad de Resistencia de Zona Sur; de la Sociedad de Resistencia de Rosario; como así también de tantos otros compañeras y compañeros sinceros de corazón y de voluntad inquebrantable. 

Hoy mas que nunca seguimos siendo ingobernables. 

¡Fuego al Estado, su pluralidad y sus cárceles! 
¡Viva la Anarquía! 
Cruz Negra Anarquista de Bs As 
Diciembre 2011 

Ya había más información.

Y un trasfondo: en la página de Indymedia en la que aparece el comunicado se puede leer un largo debate, protagonizado por lxs foristas. El quid de la cuestión parece ser el conflicto entre “Anarquistas y hippies”. Ahí está el problema.

III.

Los que tomaron formaban parte de las actividades de antes. Hubo rispideces a nivel individual y aparecieron posiciones individualistas. ‘Comer carne es fascista’, decían. ‘Fumarse un porro es un vicio burgués”. Si no tenés cresta y no usás banderita negra, para ellos sos el enemigo”.

No sabemos si están armados. Ellos niegan toda instancia de diálogo. No tenemos idea de lo que hay adentro, dicen que está todo tapiado, blindado, fortificado. Tienen una retórica antifascista y son de diversos grupos: Cruz Negra Anarquista, Semilla de Liberación, no sé cuántos más”.

Del lugar sale y entra gente, a escondidas. Sin contacto con el barrio. Ellos celebran lo que hacen: ‘echamos a los burgueses’, dicen. Pero no les interesa hacer política social; para lo que ellos quieren el espacio, para sus charlas sectarias, pueden estar metidos dos años adentro”.

No sabemos qué hacer, no queremos una escalada de violencia. Es una cagada terrible lo que pasó, porque, además, mucha gente de nuestro grupo se desilusiona, se va pinchando”.

El problema más grande son las actividades. No necesitamos el local para reunirnos en los grupos de estudio. Pero, ¿el Bachi?, ¿el merendero? Se están viendo lugares para proseguir con estas actividades, pero es complicado”.

IV.

Después de esa charla, probablemente hubiese reescrito así la Parte I del artículo:

“Hasta el 23 de diciembre de 2011, en la sede de la FLA (Federación Libertaria Argentina) funcionaban un Bachillerato Popular y un merendero. También se daban clases de apoyo y diversos grupos de pensamiento anarquista se juntaban en la biblioteca y en sus salones. Ese día, a la tardecita, un grupo anarquista sectario, en desacuerdo con ciertas formas con que se conducía el lugar, cambió la cerradura y se atrincheró allí. Lo tomó. Hasta hoy, nadie pudo entrar”.

V.

Unos días después, sin embargo, pensé en que lo mínimo que tiene que hacer un periodista que está averiguando sobre un conflicto es escuchar las dos voces. “Voy a llamar a la FLA, donde están los okupas –pensé-, y decir que me quiero inscribir en el Bachi. A ver qué me dicen…”. Estaba apretando los botones del teléfono cuando me arrepentí.

” ¿Y por qué voy a mentir? Voy a decirles que voy a escribir una nota sobre la situación de la ELC, que me contaron algunas cosas, y que si me quieren transmitir ellos su versión….”

-¿Hola?

-Eh, sí, hola, mirá, te llamo de la revista NosDigital, me llegaron algunos rumores sobre la FLA y quería saber si está tomado…

-Bueno, te cuento…

 VI.

Hablé media hora con Sebastián (el nombre es falso). Me dio su versión de los hechos. Para él, los que se “quedaron afuera” del espacio son “posmos”. Me contó todo, pero, cuando estaba terminando la charla, y cuando le pregunté cuántas personas había ahí adentro, me dijo:

-No te puedo decir. De hecho, de lo que te conté te voy a pedir que tampoco pongas nada. Manejate con los comunicados que emitimos.

-Pero es muy valioso todo lo que me relataste. Además, te aclaré que soy periodista desde el principio…

-Sí, pero igual, te lo pido por favor. Te hablé para ponerte al tanto. No quiero que se difunda, no quiero perder energías en esto…

Me quedé pensando varios días qué hacer. El testimonio, realmente, era muy valioso. Además, él sabía que yo era periodista, y aun así me contó todo. Decidí no publicar lo que me dijo. No fue fácil. El otro testimonio, también muy interesante, sí lo publiqué, en la parte III, porque no hubo ninguna objeción.

Mientras tanto, a la vez que pensaba –y pienso- todo esto, el Bachillerato, ya a mediados de marzo, todavía no tiene un lugar para funcionar. Mucha gente se va a quedar sin su título y, lo que es mucho peor en este modo de educación, sin su cursada.

VII.

Lo que, en principio, iba a ser una especie de “informe de situación” terminó siendo una crónica, con mucho de primera persona y no tanto de reflexión. Es, de todas formas, una primera persona colectiva, porque no es importante quién escribió esto, pero sí es importante saber que el o la periodista se encuentra muchas veces con situaciones inesperadas, que puede resolver de manera individual, apoyado por un colectivo, o no resolver. Y esa “individualidad” abarca al total de la profesión, por eso no hacen falta ni aportan los nombres particulares. A los que les haya interesado la situación de la ELC, o quieran averiguar qué está pasando allá, y así poder sacar las conclusiones que aquí no se ofrecen, pueden averiguarlo. Incluso, en uno de los comunicados que aparece a lo largo de esta historia hay un teléfono, que es sólo de una de las partes en cuestión.

Si tuviese que reescribir esa Parte I, presentando la noticia, tal vez podría hacerlo, después de todo lo que pasó, de otra manera. Podría poner: “A partir de la toma de una institución anarquista, se plantean las diferentes alternativas que ofrece el periodismo y una forma –sólo eso- de manejarse con ellas”. Sin embargo, tampoco sería eso lo más importante. Más si se piensa en que hay un problema no resuelto, por el que muchas personas no van a poder seguir con su cursada secundaria. Podría poner, tal vez –y el “tal vez” es porque, definitivamente, no lo hice-: “Esta es una crónica, totalmente inacabada e inexacta de un conflicto, también inexacto e inacabado, que todavía sigue sin resolverse”. De un conflicto muy complejo. Ésa –tal vez- estaría un poquito mejor.