El mar sin agua

Crónica desde el desierto de Guajira colombiano, un paisaje de película, donde las comunidades indígenas Wayúu son visitadas por turistas pero viven sin luz y sin agua potable. Las muertes se cuelan fuerte entre los chicos y los prenatales.

Las comunidades indígenas Wayúu del desierto de la Guajira, límite colombiano con Venezuela, viven sin luz y sin agua. “Viven” es una forma de decir, ya que ese departamento colombiano tiene una de las tasas más altas de mortalidad infantil y maternal de Colombia.

De acuerdo con el Departamento Nacional de Estadística colombiano, el total de la población guajira en el año 2014 es de 932.157 habitantes, de los cuales 379.404 son indígenas. En el período 2008 – 2013 murieron 2.969 niños menores de cinco años. 278 fallecimientos correspondieron a desnutrición, los restantes 2.691 responden a otras patologías, de las cuales muchas podían haber sido tratadas si los servicios funcionaran eficientemente.

Si a esa cifra se le suman las muertes fetales, que en el periodo 2008 – 2013 fue de 1.202, da un total de 4.171 niños, desde la gestación y hasta los 4 años de edad, muertos en la Guajira. El SIVIGILA, Instituto Nacional de Salud colombiano, reporta que allí en las primeras ocho semanas del 2014 murieron 3 niños por desnutrición y nacieron 47 niños con bajo peso al nacer (lo que implica igual número de madres gestantes o lactantes con desnutrición). La morbilidad materna extrema presenta 47 casos en el 2014 y la mortalidad perinatal y neonatal tardía llega a 20 casos.

Surcar el desierto

Pasando Uribia (llamada así por Rafael Uribe y que al mismo tiempo es la Capital Indígena de Colombia), está Cabo de la Vela. Muchos turistas colombianos y venezolanos se acercan a este pueblo Wayúu para pasar un fin de semana de aventura, sin luz, sin agua, pero con paisajes de película. Para llegar hasta allá el colectivo que alberga momentáneamente a los turistas abandona el camino asfaltado, luego de que su chofer le cargue nafta en un puesto maltrecho al borde de la ruta, donde el combustible traído desde Venezuela cuesta la mitad. Los turistas empiezan a aferrarse mejor a sus asientos: el paisaje se va tornando cada vez más hostil. Después de pasar un bosque de kilómetros de cactus, el horizonte se apodera de todo. Un espejismo les hace creer que ven el mar, pero no: es el desierto que se los tragó enteros. Divertidos, los turistas se sienten unos aventureros. La fantasía se les corta enseguida: más allá del espejismo, una persona cruza el desierto en bicicleta.

Los turistas observan mejor el suelo que aplasta las ruedas del colectivo: es blanco como la arena, y está lleno de caracoles. Allá donde hace miles de años hubo un mar, ahora cientos de caminos abiertos por ruedas de bicicleta y pasos firmes surcan el suelo. Es que los indígenas que viven en Cabo de Vela y sus alrededores, unos 900 aunque no existen cifras exactas, no tienen ningún transporte público que los lleve desde la capital de municipio Uribia hasta sus rancheríos. Los turistas recuerdan las vías del tren que se extendían paralelas a la ruta de asfalto. Ese tren, custodiado por puestos de policía cada cien metros, sólo va y viene hasta la mina de carbón, unos pocos kilómetros más allá.

Caramelos por la ventana

Después de una hora andando por el desierto, una personita se acerca corriendo al colectivo. Exige su peaje: caramelos. Si los turistas quieren pasar, lo nenes Wayúu deben tener sus dulces. Los turistas piensan que el colectivo va a parar para que ellos puedan darles a los nenes los caramelos en mano. Pero no: el guía les indica que deben tirar los dulces por la ventana, bien lejos, no sea cosa que los nenes se golpeen contra el vehículo… Los turistas preguntan que por qué esa forma; el guía los mira extrañado: “bueno, porque así fue siempre acá”.

Los nenes tienen semejante ilusión con tener caramelos que los turistas se resignan con arrojárselos desde la ventanilla. Ya las casas se hacen cada vez más frecuentes y el desierto se va terminando. Los nenes siguen saliendo de todos lados, bajo un sol inclemente y de lugares que los turistas hasta ahora creían inhabitables, algunos con sus uniformes de escuela – donde, nos dirán luego, casi no caben todos.

El pueblo empezó, una calle sin autos se abre frente a la trompa del colectivo y una pequeña sala de salud se hace presente, que a pesar del esfuerzo de los médicos y enfermeras realiza sólo intervenciones menores. Para cosas graves hay que atenderse en Uribia, a dos horas. La calle principal se extiende unos 900 metros hacia el frente, paralela a un mar turquesa sin olas a pesar del viento fuertísimo.

El desencuentro

Los turistas llegan a la posada donde se estiran las hamacas donde van a dormir. Notan que a lo largo de la calle se extiende un cableado eléctrico. El dueño de la posada, sentado orgulloso sobre una moto moderna que luego cargará de chivos para la cena, explica que se instalaron porque “en un momento nos iban a poner luz”. Yendo para la mina de carbón, el enorme campo eólico Jepirachi de 1,2 kilómetros cuadrados se extiende aprovechando los fuertes vientos de la Guajira. Produce 19,5 MW que se van a la moderna Medellín, capital del eje cafetero colombiano, y ninguno queda en Cabo de la Vela.

Varias mujeres Wayuú se acercan a los turistas, al mismo tiempo que les marcan una distancia enorme. Les ofrecen sus bolsos y pulseras tejidas. La mirada esquiva, la sonrisa imposible, las palabras pocas. Hablan entre ellas en su idioma Wayúunaiki. Les pueden sacar una foto, pero ellas luego se las cobran. Los turistas pueden estar ahí, pero sólo tienen para aportar los pesos para comer, cuando se vayan.

El primer día de estadía incluye el agua; el segundo ya no.

En el 2011 la Acaldesa de Uribia Cielo Beatriz Redondo Mindiola, en el ocaso de su mandato, comenzó la instalación de una planta para purificar el agua del mar, pero desde que se fue el agua potable sigue siendo un sueño. Ahí quedaron, como el cableado eléctrico, los caños y las duchas esperando transportar un poco de agua. Por ahora, tres veces a la semana un camión del municipio de Uribia abastece de agua a los habitantes de Cabo de la Vela; en temporada alta cuando el turismo sube el servicio es diario.

Ya se acercan las once de la noche y algunos Wayúu se apoyan en el tapial de la posada para ver la televisión que acompaña la cena de los turistas. En un rato los generadores que brindan luz al pueblo se van a apagar. Así que algunos indígenas ya reposan en sus hamacas, algunos al aire libre ya que no hay peligro de lluvias: hace dos años que no cae una gota. “Un cielo para todos”, reza un mural despintado en la pared de uno de los pocos ranchos de material: una promesa gubernamental que no se cumplió. Esa es la única presencia del Estado colombiano en la tierra de los Wayúu.

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“Así golpeará nuestro puño nuevamente”

A Víctor Jara lo torturaron hasta que murió unos días después del Golpe a Salvador Allende. A 40 años del comienzo de la dictadura de Augusto Pinochet, el recuerdo de aquel día, en el que el poeta y cantante fue visto en libertad por última vez, en el festival “Por la vida, contra el fascismo”, que terminó en una masacre en el Estadio Nacional. 

Otro Ejército Nacional que se subleva al mandato popular alegando defenderlo de algunas cuestiones que encuentran inusuales y les repelen. La Historia de América Latina. Otro Ejército Nacional que no responde a la Nación como conjunto, sino que tan solo a la oligarquía nacional, como su fiel instrumento de represión violento.

O habrá sido el miedo.

Salvador Allende triunfó en las urnas y el 4 de noviembre de 1970 asumió como presidente de la Republica de Chile. Seis años antes, el socialista había perdido en los mismos comicios contra Eduardo Frei, del Partido Demócrata Cristiano Eran los impulsos de reformas y medidas de corte socialista en una sociedad chilena desigual como todas las del resto de América Latina, continente donde es más amplia la distancia entre los más ricos y los más pobres. Era una victoria democrática que no pudo haber esquivado al apoyo popular, y, de hecho, nunca lo hizo. Era un cambio de lógica de la realidad en más de un sentido. Era un cambio de ética social. Y todo, todo eso molestaba a muchos que no querían ceder sus privilegios. La molestia -le confesó el agente de la CIA en Montevideo Philip Agee al periodista Gabriel García Márquez en 1974- contra las transformaciones en Chile no habían arrancado en aquel noviembre: sino seis años antes, en aquella elección que ganó Frei, en la que la CIA financió directamente al Partido triunfante.

Allí estaba Víctor Jara, el músico, el cantante, el de las letras del compromiso. Por sus convicciones y su talento se volvió rápidamente el hombre que mejor expresaba al nuevo gobierno y sus ideales en cuanto a la cultura. Su apoyo a la causa era completo.

Las fuerzas al mando del general Augusto Pinochet irrumpieron la democracia para intentar reconstruir en el Estado chileno al gobierno oligárquico-burgués. No estamos hablando sobre quiénes ocupan los cargos dirigentes, sino qué intereses ellos defienden.

 

El martes 11 de septiembre de 1973, día del golpe, estaba planeada la inauguración de la exposición “Por la vida. Contra el fascismo” en la Universidad Técnica de Santiago, donde Salvador Allende y Víctor Jara iban a hacerse presentes. Los levantamientos militares cancelaron todo, justamente porque el fascismo atacó atentando contra la vida.

Pero Víctor pudo llegar a la Universidad. Mientras la voz de Allende resonaba a través de la emisora Magallanes cuando se encontraba sufriendo los bombardeos en La Moneda –palacio presidencial chileno-, mientras también se cercaba al edificio de la Universidad y las calles rebasaban de represión fascista, Allende iba a morir asesinado resistiendo en La Moneda.

Víctor se quedó animando a todos los estudiantes y compañeros que se encontraban en la Universidad. Hasta el momento en que los militares irrumpieron en el edificio haciendo lo que mejor saben hacer: golpear y golpear a gente desarmada hasta lograr el control de la situación. Al pasar unas cuantas horas, ya el miércoles 12, todos los prisioneros fueron trasladados al Estadio de Chile para reunirlos con  otros privados de la libertad en otros puntos de la ciudad. Ese estadio y el Nacional fueron ocupándose con el pasar de los días de detenidos.

Rápido,  fue separado del grupo, al ser reconocido. Le dieron con saña. Golpes, torturas, falta de comida, largos y profundos pisotones en las manos, sangre ya reseca por todo el cuerpo, de esas heridas que no llegan a sanar cuando le volvían a pegar. Danilo Barturín, medico personal de Allende hasta su asesinato, compartió esos últimos tres días con Víctor Jara en el Estadio de Chile, en ese mismo estadio donde tanto y tanto lo aplaudieron al cantor en el concurso de la Nueva Canción Chilena no mucho tiempo atrás. “…a Víctor y a mí nos separaron de otros prisioneros y nos metieron en un pasillo frío. Estuvieron pegándonos desde las siete de la tarde a las tres de la madrugada. Nos encontrábamos tumbados en el suelo sin poder movernos. (…) Víctor tenía la cara llena de moretones y un ojo cerrado por la hinchazón. A nosotros no nos daban de comer. Engañábamos el hambre con agua”.

Pasados los tres días de estancia tormentosa y aberrante allí, la orden fue trasladar a todos al Estadio Nacional. A casi todos. A Víctor lo mandaron a llamar, tenían que llevarlo “abajo”. Ese “abajo” eran algunos vestuarios reacondicionados para la ocasión, o sea: salas de tortura. El domingo 16 Víctor bajó junto con el médico Barturín atravesando cuerpos torturados y así muertos.

En noviembre de 2009 el Servicio Médico Legal de Chile y el Instituto Genético de Innsbruck, luego de estudios para precisar las causas de su muerte, afirmaron que Víctor Jara fue fusilado ya que murió a consecuencia de “múltiples fracturas por heridas de bala que provocaron un shock hemorrágico en un contexto de tipo homicida“.

Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fábricas.

¡Cuánta humanidad
con hambre, frio, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura !

Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.

Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podría golpear a un ser humano.
Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores
uno saltó al vacio,
otro golpeándose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.

¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera
Sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo
¿Es este el mundo que creaste, Dios mío?
¿Para esto tus siete días de asombro y trabajo?
En estas cuatro murallas solo existe un número
que no progresa,
que lentamente querrá más muerte.

Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
llena de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Que griten esta ignominia!
Somos diez mil manos menos
que no producen.

¿Cuántos somos en toda la Patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas
Así golpeará nuestro puño nuevamente

¡Canto que mal me sales
Cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.
De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo nunca vi,
lo que he sentido y que siento
hará brotar el momento…

Víctor Jara, Estadio Chile, Septiembre 1973


Vivir colonizado

En donde algunos dicen que nació el primer espíritu de la primavera árabe, en donde muchos dicen que hay solo arena del desierto inmenso, lo que hay es una nación sometida por Marruecos. En el extremo noroccidental de África, frente a las Islas Canarias españolas: Sahara Occidental.

Las guerras marcan, demarcan, enmarcan, remarcan los sucesos ordenados que suponen la Historia entera. Hacen de mojones que guían la sucesión de hechos, vidas y, claro está, muchas muertes. Estas guerras que se conforman como los hechos más estudiados en la historia de la Historia son sistemáticos comienzos o confirmaciones para el sometimiento de un pueblo por otro.

Fue colonia española hasta que la decadencia del reino español llevó a la corona a cederle los territorios al vecino marroquí. Aunque ningún país admite la anexión a Marruecos, la apropiación es una realidad desde 1976. Los territorios ocupados comparten la observación de la ONU en el Comité Especial de Descolonización con las Malvinas, compartiendo también la ineficiencia del organismo internacional.

La población se encuentra disgregada mayormente entre las ciudades saharauis en territorio ocupado y los campamentos de refugiados en Argelia. La realidad de cada lugar es bien diferente, por lo que nos acercamos a cada situación para que puedan transmitirnos su vida cotidiana atravesada en permanente por el espíritu avasallante del conquistador.

VivÍs en un campamento de refugiados

-Las temperaturas en los campamentos hoy han alcanzado 49 grados, os imaginas que desde las 10.30 ya nadie anda por la calle, ni coches ni las cabras que siempre buscan algún cartón para comer. Haber cuando el destino escribe que regresamos a nuestras tierras y a nuestro Atlántico. Nuestros jóvenes empiezan ya a presionar para hacer algo para nuestro pueblo.

-Vivo en los campamentos de refugiados saharauis al sur de Argelia.

-Desde que nací.

-Tengo 27 años.

-Desde 1975 mi pueblo lleva el exilio.

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Hablando con Luchaa Saleh, las preguntas, como a menudo, sobran. Como para cualquiera de los cerca de 150000 refugiados saharauis permanentes en los campamentos.

-Hay campamentos de refugiados al sur de Argelia gracias a los argelinos que nos han abierto sus tierras para que nuestros ciudadanos estén seguros. Los saharauis en el exilio nos hemos organizado en campamentos para administrarnos mientras trabajamos por la autodeterminación para elegir el futuro. Estamos a unos 30 kilómetros de la cuidad argelina Tinduf donde podemos ir por nuestras necesidades.

-Las viviendas son tiendas y hay colegios de adobe de tierra hechos por los exiliados. Gracias a la ayuda humanitaria que nos llega del extranjero hemos tenido algunos materiales para que nuestros niños puedan estudiar allí. Los profesores son saharauis que han estudiado en Cuba, Libia y Argelia. En cada campamentos hay varios colegios de primaria y hay otros fuera, a unos 34 kilómetros. Para el bachillerato y la universidad hay que ir a otros países, de encontrar dónde se encarga el Ministerio de Educación, porque en la ley saharaui el estudiar es un derecho.

Vivís en territorio ocupado

Naji Alali, responsable de sección española de El Centro Saharaui para la Información y la Comunicación, arranca algo ansioso contándonos la última causa que lo tiene ocupado: “A Salah Amaidan, atleta profesional saharaui, que regresaba a la ciudad ocupada de El Aaiun para pasar el verano con su familia, le ha sido denegada la entrada por las fuerzas de ocupación marroquí. En estos momentos, está siendo expulsado hacia España”. No se trata de ningún hecho excepcional, es lo de cualquier día. Ahora sí arranca a respondernos.

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-Vivo en la ciudad de El Aaiun, la capital del Sahara Occidental, situada en zona ocupada. Es una ciudad grande de 50 años, y casi 200000 habitantes. Tenemos una mezcla de clima desértico con marítimo, porque es una zona seca pero cerca de la costa del Atlántico.

-Últimamente recién empezó el transporte en autobuses.

-Hay una minoría saharaui y una mayoría marroquí de habitantes.

-Los saharauis tienen una relación pacifica con los ciudadanos marroquíes. Cada familia saharaui tiene vecinos marroquíes y sus miembros tienen relaciones de amistad y de trabajo con otros marroquíes pero el problema es con la autoridad de ocupación.

-Cuando los saharauis organizan una manifestación para reivindicar sus derechos elementales, sean políticos, económicos o sociales,  siempre las autoridades de la ocupación marroquí intervienen con fuerza para oprimir toda expresión libre de la independencia saharaui.

-Yo soy profesor de filosofía, pero la mayoría de los saharauis no tienen ningún recurso fijo u oficial para ganar su vida. Muchos de los jóvenes ganan su vida con trabajos ocasionales de sueldos bajos.

-La educación está organizada por la ocupación marroquí. Tienen el poder total de organizar el sector en la zona ocupada del Sahara Occidental. La idea que subyace a la política educacional es hacer a los saharauis ignorantes de su propia cultura, su identidad, su historia y su causa de lucha. De la misma forma, la ocupación impide el acceso de los estudiantes saharauis a las asignaturas altas como medicina, ingeniería, biología, física…

-Moverse y viajar en la zona ocupada es un sufrimiento y una humillación para los saharauis por haber mucha barreras entre las ciudades saharauis. Viajar al extranjero no es sencillo para la mayoría por no tener dinero o por la prohibición de las autoridades marroquíes si el viajero es activista por los derechos saharauis.

-El sistema de ocupación marroquí busca eliminar a todos los saharauis que luchan por la libertad del Sahara: los encarcela, los oprime, los tortura. El sentimiento generalizado de la gente del Sahara es el firme rechazo y la resistencia. Tienes que saber que los jóvenes que luchan hoy son chavos que han nacido bajo la ocupación, estudiaban y siguen estudiando en los institutos y universidades marroquíes. Aún así, la tercera generación es mas radical que la primera y la segunda.

-Un abrazo fuerte desde los territorios saharauis ocupados. Tengo el honor de ser tu amigo primeramente y serte mi compañero de lucha.

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Segregación migratoria en el Ártico

Suecia se presenta con políticas antiracistas y de apertura a la inmigración. Solo encubren la desigualdad con los extranjeros, arrinconados en los suburbios, con sueldos bajos y en el ojo de una Policía que sabe dispararles.  

¿Cómo reaccionar cuando el discurso plantea una realidad opuesta a la que se vive? ¿Qué medidas tomar para cambiar el status quo si uno es un huésped de un país ajeno? Enigmas como estos fueron los que se expresaron en las últimas dos semanas de mayo en Suecia, cuando desde Estocolmo, la capital sueca, se inició una rebelión a gran escala que no tardó en expandirse por las ciudades y pueblos de este territorio que se nos aparece como tranquilo y de un nivel de vida alto. La exclusión, segregación y desigualdad de los inmigrantes se iluminaron al fuego de los autos incendiados, revelando un mundo que se ocultaba a las sombras de las políticas antiracistas y de apertura a la inmigración. Rebelión en el primerísimo mundo, al compás de los extranjeros y los jóvenes.

La imagen mundial, la imagen propia y el día a día

“Las bizarras discrepancias entre la imagen de Suecia en el mundo, la imagen propia de los suecos,  la institucionalizada política integracionista anti racista, y la realidad de extrema segregación en todos los aspectos de la sociedad, son ciertamente parte de los últimos sucesos”. El investigador surcoreano radicado en Suecia, Tobias Hübinette en diálogo con NosDigital resume la contradicción social que afecta al país escandinavo.

El 19 de mayo explotó la protesta. La chispa que inició el descontento general comenzó en Husby, distrito ubicado a 20 minutos de tren de la capital, luego de la muerte a balazos de Lenine Relvas-Martins, un portugués de 69 años, que fue ejecutado por la Policía luego de que entraran a su departamento y tiraran sin preguntar. ¿La excusa? Portación de un machete de modo amenazante y el secuestro de una mujer. ¿Qué pasó? La Policía había sido notificada de una discusión entre un hombre y unos pibes que paraban en la puerta de su casa. El primero quería que se fuesen, los segundos querían quedarse ahí sentados. Los uniformados entraron a la fuerza a la casa, sorprendieron al hombre con un cuchillo en la mano y le dispararon. La esposa, a su lado, no pudo hacer nada. No hubo machete, no hubo peligro, no hubo secuestro. Solo un portugués en su cocina con su mujer. La rabia pudo más y los jóvenes se empezaron a movilizar contra un atropello más del Estado contra un inmigrante. Una vez más…

-La muerte de Lenine fue lo que comenzó a movilizar a la población, ¿qué tipo de abusos institucionales se viven en los barrios mayoritariamente inmigrante?

-Hechos como la muerte a tiros de un anciano no son comunes, aunque si pasan ahora y sucedieron antes. A nivel diario hay un cierto nivel de hostigamiento de los jóvenes de las minorías que crea un montón de frustración y agresión contra la Policía. El trato general en los suburbios y en las poblaciones minoritarias es, primero, que no son tratados ni vistos como suecos aunque vivan en Suecia; y segundo, que los suburbios no pertenecen a Suecia debido a la gente que los habitan, los inmigrantes. Las consecuencias de estas dos actitudes son que los extranjeros sean vistos menos valiosos, menos importantes, menos merecedores que los otros suecos.

En Husby, los números reflejan la no inclusión. El 80% de sus 12 mil habitantes son extranjeros. El 10% de la gente entre 25 y 55 está desempleada, en comparación con el 3,5% de Estocolmo. Y aquellos que efectivamente tienen trabajo, ganan un 40% menos que la media de los trabajadores de la capital[i].

Movilización social, discurso racista

El viernes 19 de mayo comenzaron las protestas, y una semana después se expandieron: primero Husby, luego Estocolmo en su conjunto y de allí, para todos los puntos cardinales. Uppsala, Linköping, Örebro, Malmö y Dalarna, ciudades que se encendieron con los gritos de respeto y cambio encabezados por los jóvenes e inmigrantes. Los medios de comunicación, principalmente los internacionales, lanzaron observaciones simplistas, conservadoras y en más de una ocasión, racistas. La conflictividad se empezó a medir en autos incendiados, policías heridos y manifestantes arrestados. Las causas del estallido, la incapacidad migrante de acomodarse al nuevo hogar, “choque de culturas”, limitaciones de la religión musulmana. En el caso de los jóvenes, como siempre, rebeldes sin causa, inmaduros para comprender la realidad[ii]. Y en todo esto, la pobre Suecia, los pobres suecos que abrieron sus fronteras desde hace décadas al mundo y así les pagaron, con destrucción y odio. Los datos de siempre: Suecia la permitió la entrada a 11 mil sirios desde el 2012 y a más de 100 mil iraquíes y somalíes en las últimas décadas. Pero esta verdad, solo fue a medias, ya que ocultó la compleja realidad de segregación.

-Frente a la visión apocalíptica de los medios internacionales de una “violencia musulmana destructiva”, ¿cómo fue percibida desde la propia Suecia?

-En medios extranjeros hubo reportes sobre unas revueltas de jóvenes musulmanes, pero estaría mal categorizar a los jóvenes que protestaron como musulmanes. Lo que tienen en común entre ellos es que una vasta mayoría de ellos nació y creció en Suecia –son hijos de los migrantes, por eso son llamados segunda generación- y que vienen de diferentes ambientes. El problema con el establishment sueco es que son vistos y tratados como no suecos, ni siquiera como segunda generación, sino como inmigrantes sin importar si nacieron en el país por lo que tendrían que ser vistos como nacionales o, al menos, como minorías suecas. Por eso mientras los políticos y partidos suecos hablen de estos eventos como “problemas migratorios”, no habrá solución a la “Cuestión Sueca”.

-Entonces, ¿cómo caracterizás a los grupos que participaron en el conflicto?

La mayoría tiene entre 15 y 25 años. Pero lo que es más importante de recordar es que la mayoría de los jóvenes de estos suburbios no participó sino solo una minoría. Entre los que sí lo hicieron hubo una extraña mezcla de radicales, desempleados, criminales, “asociales” y jóvenes que acumularon mucha bronca durante años contra la sociedad, fruto de la trato injusto y excluyente de la sociedad para con ellos.

Así, en un país donde 15 de cada 100 es extranjero o hijo de uno[iii], donde por serlo muy probablemente termines excluido de las grandes ciudades, de los mejores trabajos y termines consiguiendo solo lo mínimo para una vida digna por tu nacionalidad, mientras las autoridades gubernamentales sigan creyendo y estimulando una visión exterior del territorio como justo y abierto para todo. Es difícil creer que este capítulo se haya terminado. Entonces, pronto volverá Suecia a amanecer bajo una gran conflictividad, latente e invisibilizada.



Nada tienen los periodistas que celebrar

La profesión está vapuleada por la sangre. Más que un Día de la Libertad de Prensa, México tiene la urgencia de asegurarles la vida. Con 105 muertes en los últimos trece años, no puede haber ninguna fiesta.

 

Teodoro Rentería Arróyave firma lo que no querría firmar. No sólo no es un delirio: es tan real que duele. Es 10 de junio y nadie reparte tequilas o cervezas para brindar. Genera impotencia. Impotencia, dice la RAE, es la falta de poder para hacer algo. Y es impotencia. Pero qué quieren que haga. Si él, Presidente fundador y honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos (FAPERMEX), vicepresidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP), tiene la obligación de decirlo: en el Día de la Libertad de Prensa, no puede haber fiesta.

Desde 2000, 105 no es fiesta.

Desde 2000, 105 son los comunicadores asesinados.

Desde 2000, 105 son los que ya no hablan.

105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105. 105.

Hasta que se vuelvan 106.

Pero ese no es el eje de las discrepancias. A esta altura, al sol nadie lo tapa con las manos. Aunque, a veces, se le borronean los mensajes. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de México saca un comunicado en el que anuncia que los muertos son 84. En un listado preciso que se encuentra en www.fapermex.mx, figuran 105 más una incorporación de 23 nuevas personas, que no aparecen en las nóminas oficiales: son 10 trabajadores de prensa, 9 familiares, 3 amigos de comunicadores y 1 civil, a quienes se los incorpora a esta lista a pesar de las concepciones de el ex presidente mexicano Felipe Calderón, quien planteaba que estos casos eran de “daños colateral”.

Pero, aún así, esa diferencia de números no es la que genera la mayor rabia: el 91 por ciento de los 143 casos son impunes, tan sólo 27 fueron los que llegaron a la Justicia y sólo en 12 se ha dictado sentencia.

“Honduras, México y Siria son ahora los países más letales para el periodismo”, escribía hace unos meses Ernesto Carmona, Presidente de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP). Lo hacía un año después de que Irina Bokova, directora de Unesco, anunciara que el 2012 había sido “el año más mortifero para el periodismo”. Janis Karlins, subdirector de Comunicación e Información de la organización, planteaba que “los países que desgraciadamente encabezan la lista de naciones en donde más periodistas se asesinan son México (…) y Honduras que tiene el triste honor de encabezar, por un lado, el número más grande per cápita de asesinatos de periodistas y, por otro, ser el país donde más se asesina per cápita en el mundo (92 homicidios por cada 100.000 habitantes)”.

Y, en eso, caben una serie de preguntas de las más difíciles: ¿la muerte es política? ¿la muerte es ideológica? ¿las muertes, estas muertes, son mafiosas? ¿las mafias son política? ¿las mafias son ideología? ¿las mafias son partes necesarias del sistema?

Con buenas intenciones de debate, Mariano Tenconi Blanco, en el primer número de la interesante revista argentina Don Julio, realiza una entrevista con una de las mejores plumas de este planeta. El periodista y escritor Juan Villoro lo espera en Colonia Coyoacán para hablar de Menotti, de Bilardo, de Guardiola, de Mourinho y del Barcelona. Es vox populi que Villoro es mucho más que amable. Por eso, adentrado en la charla, el entrevistador se anima a enunciar una pregunta de la que no espera recibir un cachetazo. Valioso cachetazo que termina siendo un gran logro del periodista:

– El periodismo es otro de tus oficios, y hay un debate en la Argentina sobre el periodista que defiende al monopolio y a los grupos económicos, y el periodista que tiene ideología partidaria y milita desde su rol de periodista.

– No puede haber periodismo indiferente. Todo periodismo, en menor o mayor medida, es militante. El periodista no puede ser ajeno a la realidad y debe pronunciarse ante ella. (…) México es el país más peligroso para ejercer el periodismo. Tiene otros enemigos, como el crimen organizado y sobre todo en las zonas donde se conecta con el poder. No te mata un capo de la droga, te mata el político al que puedes poner en evidencia o el empresario que lava el dinero. No los malos, sino los que parecen buenos. Esos serían, entonces, los tres jinetes del apocalipsis para el periodismo.

 

Dice Villoro, involucrando dos elementos centrales: el pueblo y el poder. La sociedad y los funcionarios. La gente y el crímen. El individuo y las mafias. Todos y las mafias. Todo porque todos son parte de la realidad. Porque todo, en cada paso, es política.

“Nada tienen los periodistas que celebrar”, dice el comunicado de la FAPERMEX. A Teodoro Rentería Arróyave no lo desencaja del todo porque desde 1983 anunciana lo mismo. A México, en sí, no lo desencaja del todo, porque lleva más de una década sintiéndolo. A todos, claro, los que no descubrieron hace poco que el periodismo siempre fue militante, tampoco los sorprende.

“Nadie será libre mientras haya peste”, escribió Albert Camus en La Peste. Junio tuvo, también, el día del periodista en Argentina. Acá, allá, donde sea: la libertad es una deuda pendiente.

En la fiesta de las mafias, no hay fiesta.periodistasmexico

Minería de primer mundo

Las corporaciones mineras internacionales aprovechan la crisis española para, apoyándose en alianzas gubernamentales, explotar el suelo gallego eludiendo los controles medioambientales. Ocurre en África, en América y en Europa también.

Sin importar dónde esté el hombre cuando de noche mira hacia arriba, observa el mismo resplandor de las estrellas. Ellas son, tal vez, de las pocas cosas que no han podido quitarle al  conjunto de la humanidad. Al mismo tiempo, cuando posamos nuestras manos en la tierra, ésta nos abriga y nos da el sustento. Este privilegio ya está cercado y apropiado por individuos que ni siquiera sabrán qué se hace en sus campos, mientras de sus frutos sale su riqueza. Bajo esta perspectiva, se entiende cómo es que a lo largo y ancho del mundo las comunidades y pueblos hacen lo imposible para evitar el daño de su territorio por las empresas mineras que, en un salvaje acto extractivo, abren la tierra en dos, le quitan sus recursos y desechan lo innecesario a su alrededor, envenenando hombres y Naturaleza por igual. En Argentina los casos históricos de Esquel, Famatina y Andalgalá, dieron el puntapié para la defensa y concientización ambiental de muchísimos. En Galicia, España, el proceso se repite, la situación de la comunidad autónoma que insiste en defender lo propio y evitar su conversión en un gran centro minero.

Galicia es una mina

Desde la asunción de Alberto Feijoo como Presidente de la Xunta de Galicia –el Poder Ejecutivo de la región- por el Partido Popular, la minería recibió un extraordinario apoyo como salida a la crisis que está sufriendo el país y el continente europeo. Galicia cuenta ya con 520 minas activas en una superficie no mayor que Misiones. Oro, estaño, wolframio, gas natural son algunos de los recursos que de la tierra gallega se extraen. Fracking, minería a cielo abierto, cianuro, envenenamiento de las aguas, “accidentes”, indemnizaciones… algunas de las palabras que se han hecho cotidianas.

Ante tamaño volumen de las explotaciones mineras con sus consecuencias ambientales, ¿cómo es que el nuevo gobernador pretende sustentarse en estas prácticas para salvaguardarse de las dificultades económicas y sociales? Álvaro Carreira, miembro de la Plataforma Vecinal Corno do Monte, en diálogo con NosDigital nos responde: “Esa pregunta debería contestar con sinceridad el gobierno Gallego. Todos sabemos lo de los sobres. No quiero ni pensar que esté ocurriendo eso, ya que como gallego sentiría vergüenza y asco de mi gobierno. Por otra parte la campaña de este gobierno es que Galicia é unha mina (Galicia es una mina). Eso lo dice todo. Sin tener ya en cuenta las consecuencias medioambientales, los daños para la salud de las personas, los impactos sobre el relevo y el paisaje, el gran daño al turismo (Galicia es un país con un gran potencial turístico), la minería es una industria con fecha de caducidad muy próxima. Cuando ya no se pueda sacar más ¿qué hacemos?.

De lago a vertedero tóxico. De parque nacional a mina

En 1998 se vivió una de las mayores catástrofes ambientales de España. Una fractura en el dique que contenía agentes tóxicos ocasionó que éste se dispersara a lo largo del río Agrio y luego por el Guadiamar, curso de agua que parte en dos el Parque Nacional Doñana. Las consecuencias fueron gravísimas no solo para el territorio protegido, sino también para cultivadores y habitantes de la zona que regaron o bebieron del río contaminado antes de hacerse pública su contaminación. La empresa sueca Boliden fue condenada seis años más tarde por la Justicia española con 45 millones de euros de indemnización. La empresa se negó al pago aludiendo a que la catástrofe se ocacionó “causas externas”. Hoy en  día más de 4 mil hectáreas alrededor del Parque Nacional están aún contaminadas.

Creería uno que luego de tamaño escándalo, pocos se atreverían a jugar con los pocos espacios naturales que aún quedan en este planeta. Sin embargo el Partido Popular Gallego lejos de eso, expande los proyectos mineros, aún en las cercanías de lagos, ríos y bosques, total, Galicia es una mina.

En Cabanas de Bergantiños se pretende instaurar una mina de oro a cielo abierto, arrasando con más de 700 hectáreas de territorio, con un cráter de más de un 1,5km y una balsa de residuos tóxicos comparables a la que generaba la empresa Boliden. ¿La dueña del proyecto?: Edgewater Explotation S.L de capitales canadienses, que además de su incursión en territorio gallego, posee minas a lo largo del pequeño país africano de Ghana. Las condiciones laborales allí no se caracterizan por el respeto al minero ni al medioambiente. Pese a que la alcaldía de Cabanas y la Xunta de Galicia aprobaron el proyecto, los estudios de impacto ambiental son un escándalo, como lo demuestra la Sociedad Gallega de Historia Natural en un informe propio[i]:

-Los valores de Arsénico aportados a los suelos por los desechos de la mina oscilan entre 26 y 4090ppm, siendo la media de 446ppm, siendo más elevada que las toleradas para la actividad industrial.

-La Secretaría General de Evaluación y Calidad Ambiental aprobó un “contenido en arsénico del vertido calculado (0,077 mg/l)”, casi 8 veces superior al límite establecido para aguas potables por la Organización Mundial de la Salud;

-La Secretaría también le dio la razón a la empresa minera y rechazó la demanda de los técnicos ambientales de la propia Consejería (Dirección General de Conservación de la Naturaleza) de que la aprobación de la mina estuviese condicionada “a la exigencia de publicar en tiempo real y en página web los parámetros de calidad de aguas en todos los puntos de vertido”.

Mientras tanto, los vecinos de Cabanas viven en una constante contradicción: entre quienes se oponen a una actividad que podría arruinar toda la belleza natural alrededor del Río Anllóns que la atraviesa, como del incremento de los riesgos para la salud humana. Mientras del otro quienes optan por la posibilidad de contar con nuevos puestos de trabajo en una situación económica difícil.

Galicia de remate

Pero como el caso de Corcoesto hay tantísimos más en Galicia: minería de oro con uso de cianuro en Zas y Santa Comba, búsqueda de “tierras raras” –17 elementos químicos poco usuales en la corteza terrestre, como el erbio, lantano y el tulio- en Sierras do Galiñeiro o la mina de andalucita a solo 500 metros del Parque Natural de las Fragas do Eume en Ferrol. Las expectativas de las mineras usualmente de capitales ingleses, canadienses y sudafricanos entre otros son muchísimas, tal vez tantas como la movilización de cientos de miles de ciudadanos que poco a poco empiezan a sentir el temor a ver su tierra carcomida.

-Las reivindicaciones de los movimientos ambientalistas gallegos, ¿han logrado ser escuchados y tomados por la población española en general?

Álvaro: Realmente no puedo hablar del movimiento ambientalista en España porque no estoy muy familiarizado con la dinámica general del Estado. Yo diría que sí hay cierta conciencia social pero no más. Sí puedo decir que aquí en Galicia existen colectivos ecologistas y ambientalistas importantes y que han hecho grandes contribuciones a nuestro pequeño país. Por ejemplo Verdegaia, Adega, Ríos Limpos, Sociedade Galega de Historia Natural, etc. Como también algunos partidos de Izquierda. Lo cierto es que el resto del Estado español se sabe muy poco de Galicia. Cae sobre nosotros un importante apagón mediático por parte de todos los medios de difusión estatal. Cada uno puede sacar sus propias conclusiones sobre este hecho.
El tema de la minería en Galicia es algo muy grave y muy sangrante. En un país normal, un gobierno no atacaría de esta forma a los ciudadanos que representa y le pagan. Pero desgraciadamente somos diferentes. Aquí no hay propiamente un movimiento ambientalista que tenga un gran impacto social o mediático. No hay una lucha o reivindicación constante por la población en general. Más de la mitad del territorio gallego está afectado por derechos mineros y proyectos gracias a la normativa actual. Esto en un país en el que uno de sus pilares básicos es la agricultura, la ganadería, la silvicultura, el marisqueo y la pesca de bajura; hacer proyectos de este tipo es una clara condena a muerte del pueblo. La tierra siempre está ahí. Las minas nos saquean y luego no queda nada. Gracias a este gobierno con sus leyes, Galicia es la nueva África a la que se puede saquear libremente.

 


[i] http://www.sghn.org/Actuacions_Xeral/Mineria/Mina_oro_Corcoesto_castellano.html

Guatemala perforada

El aliado clave de las mineras trasnacionales en América Latina son los gobiernos nacionales adictos. En Guatemala decretan Estado de Sitio para controlar a las comunidades contramineras.

El 1 de Mayo el presidente de Guatemala Otto Molina declaró el segundo Estado de Sitio en apenas 16 meses de mandato, con el objetivo de ahogar las protestas sociales contra los proyectos mineros que se están instalando en el país sin ninguna consulta a las comunidades afectadas. Con los militares en las calles y con plenos poderes, se reitera una postal de las décadas dictatoriales pasadas: abusos de todo tipo, detenciones injustificadas, cárcel para militantes sin proceso legal mediante, represión y censura. De Guatemala para el mundo, el día a día de los Departamentos de Jalapa y Santa Rosa frente a la militarización de la vida cotidiana, bajo los ojos complacidos de las compañías mineras extranjeras.

Una flor para la Revolución
Hace cinco años los pobladores de Jalapa comenzaron a moverse con el objetivo de saber qué estaba pasando bajo sus propias narices: la aparición de técnicos y las ofertas desde el exterior por tierras, por ejemplo, les indicó que su territorio de algún modo u otro iba a ser víctima de su mal uso. Pero si algo saben las comunidades es que para defender lo suyo tienen que moverse, y rápido, para que la avalancha del lucro no los pase por arriba. Lorena Cabnal, miembro de la Asociación de Mujeres Indígenas de Santa María de Xalapan -AMISMAXAJ- habló con NosDigital, contándonos sobre este proceso de resistencia: “En el año 2008 iniciamos la demanda de información de la situación de licencias de minería de metales en el departamento. Con fuertes movilizaciones, plantones, denuncias públicas, declaraciones y acciones territoriales, donde recolectamos más de 20000 firmas, llevaron a dar cuenta de 15 licencias en fase de estudio, trámite y exploración, y 16 en fase de explotación. Entonces, junto al movimiento indígena nacional se logró el 14 de julio de 2009 un Acuerdo Gubernativo, donde se estableció que en el periodo de ese gobierno no se concesionaría una licencia más, y se quedaban en compás de espera todas las licencias otorgadas a nivel nacional”.
Si bien el congelamiento de las licencias fue un paso positivo para evitar la instalación de esta industria altamente contaminante, no significó que éstas fuesen totalmente removidas ni que hubiese algún tipo de consulta a las comunidades afectadas para poner fin a los intentos mineros. Por eso que este letargo tuviese su fin tres años más tarde, con la elección del nuevo presidente Otto Pérez Molina , un militar retirado que formó parte de las Fuerzas Armadas durante los años de la represión más atroz que sufriese un país en el continente entero, con 200 mil muertos entre 1960 y 1996. El 14 de enero de 2012 el nuevo mandatario electo por el Partido Patriota se sentó en el sillón presidencial e inmediatamente se reiniciaron los conflictos.

-El nuevo Presidente Otto Molina reactivó las licencias mineras previamente suspendidas, ¿Qué ligazón une al nuevo gobierno con los proyectos extractivos mineros?
-Lorena Cabnal: Antes de que asumiera el cargo como presidente, tuvo una reunión privada con empresarios mineros, con los cuales pactó la reactivación de las licencias a nivel nacional, así mismo de crear las condiciones en materia de seguridad para la protección de los bienes de la propiedad privada extractiva. Con la justificación de inseguridad nacional, se aumentó el presupuesto militar y del ministerio de gobernación, como una garantía de los acuerdos asumidos con los inversionistas extranjeros. En enero asumió el gobierno y a finales de ese mes dio luz verde a todos los proyectos extractivos en el país. Esto solo se explica porque hay un marcado interés interés en la recepción de dinero proveniente en términos de impuestos y regalías. Solo en el caso de la Minera San Rafael, el dinero de por medio es millonario: 23 millones de dólares anuales en impuestos, también 6.6 anuales en regalías voluntarias a los municipios de Jalapa y Santa Rosa, que están alrededor del municipio de San Rafael.

El 27 de mayo del 2009 haría su aparición con bombos y platillos la empresa Minera San Rafael –filial de Tahoe Resources Inc, de capitales canadienses- adquiriendo la licencia de explotación de plata en la mina de Escobal. El área comprendida por ésta son los municipios de Mataquescuintla, San Carlos Alzatate, San Rafael Las Flores y Casillas Santa Rosa. Rápidamente, estos pueblos activaron movilizaciones pacíficas contra las actividades de la empresa, en lo que se llamó la Revolución de las Flores: marchas silenciosas realizadas por la población desde el pueblo de San Rafael las Flores hasta la entrada de la mina, depositando flores para pedirles que se retirase, junto con plantones frente a la embajada de Canadá y las oficinas de la Minera San Rafael. Sin embargo, continuaron las actividades, profundizadas en el 2012 cuando el Ministerio de Energía y Minería reactivó 100 de las 180 licencias congeladas.

“Crecieron los femicidios y la violencia sexual por parte de los militares”
Si la Minera San Rafael no se movía, menos lo hicieron los habitantes de los municipios afectados. Campamentos frente a la mina, manifestaciones, acciones públicas dominaron el escenario hasta el primero de mayo de 2013. Allí, el Presidente firmó el Estado de Sitio de los municipios de Jalapa y Mataquescuintla (territorio xinka) del Departamento de Jalapa; y los municipios de Casillas y San Rafael las Flores del Departamento de Santa Rosa, durante treinta días. ¿Qué significa el Estado de Sitio? La suspensión de los derechos libertad de acción, detención legal, interrogatorio a detenidos o presos, libertad de locomoción, derecho de manifestación y portación de armas, entre otros.
Pero no fue una sorpresa para nadie este decreto, ya que el año anterior el gobierno había decretado la misma medida durante 17 días en el municipio de Barillas, movilizada contra la minera Hidro Santa Cruz de capitales españoles. El saldo que dejó el libre accionar de las fuerzas represivas guatemaltecas fue el allanamiento indiscriminado de hogares, capturas de militantes sociales y el encarcelamiento durante 8 meses, sin condena ni proceso judicial alguno, de 8 de los 14 dirigentes indígenas apresados.
Desde la madrugada del 2 de mayo, 8.500 efectivos entre policías y militares están presentes en estos territorios afectados.

– ¿Cómo se vio afectado en el día a día el pueblo xinka con la llegada de los efectivos policiales y militares?
– LC: A inicios de mayo se inicia el tiempo de la siembra en la montaña, pero con esta situación se ha perjudicado la seguridad alimentaria del presente año a toda una población de más de 85000 habitantes. Actualmente la montaña está declarada en Estado de Atención Urgente por desnutrición aguda y hambruna. Así, la vida económica se ha visto sumamente afectada, por la inmovilidad de los productores agrícolas que no pueden moverse a sus tierras.

Por otra parte, la vida cotidiana fue rota, con la presencia de tanques y militares; la población ha tenido que resguardarse. Existe miedo y zozobra. En el caso de las mujeres, se han incrementado los femicidios, la violencia sexual y el acoso por parte de los militares, de esto ya hay denuncias interpuestas en la Procuraduría de Derechos Humanos del departamento.

– ¿Qué medidas vienen tomando estas fuerzas de represión contra las poblaciones afectadas por el Estado de Sitio?
– LC: Se han efectuado a la fecha más de 90 allanamientos, más de 50 órdenes de capturas, interrogatorios, 19 presos políticos, entre ellos una compañera de la resistencia.

Hay un fuerte desprestigio por parte del Ministro de Gobernación acerca de que la montaña es resguardo de narcotráfico y de crimen organizado, sin embargo a la fecha ninguna de las capturas han sido vinculadas a ese tipo de delitos. Se puede ver que claramente hay una intencionalidad para reprimir y criminalizar la resistencia del pueblo xinka en la montaña, por defender legítimamente su territorio ancestral contra la Minera San Rafael, y contra un gobierno militarizado.
Entonces, Guatemala nuevamente es escenario de violencia y despojo. Violencia militar y despojo extranjero. Las víctimas, nuevamente las mismas: los pueblos, las comunidades indígenas campesinas. Pero si las Fuerzas Armadas no lograron apagar la resistencia durante su reinado de terror desde la década del ´60, será obligación preguntarnos por qué habrían de perecer las luchas por la dignidad y la tierra ahora.

Matrimonio igualitario ilegal

Un paso adelante, dos atrás. Las esperanzas de una parte de la sociedad colombiana se hizo pedazos cuando el miércoles 24 de abril el Congreso echó por la borda la Ley de Matrimonio Igualitario propuesto por el propio partido gobernante –Partido de la U- y militado por años y años por tantas organizaciones y ciudadanos. Medievalismo, insultos, presiones y una legislación permisiva pero no completa fueron el saldo de todo este debate que nuevamente llenó de luz un viejo problema: ¿hasta qué punto las concepciones religiosas pueden determinar los derechos de una sociedad dentro de un Estado constitucionalmente laico?

Seis años de espera

Desde el 2007 los derechos de las parejas homosexuales se hicieron eco en la opinión pública luego de que la Corte Suprema reconociese que la unión de dos personas del mismo sexo constituía una familia a la vez de aceptarles el derecho a la seguridad social, a la pensión y a la herencia; siguiente paso era entonces el matrimonio. Cuatro años más tarde, la Corte le daba al Parlamento, mediante la Sentencia C-577, dos años para conformar una ley que reglamentase este tipo de alianzas. En caso de no cumplirse este mandato las personas de mismo sexo podrían ir a un notario y pedir una unión legal, no matrimonio, que debería ser concedida.

A partir de esa fecha empezaron los movimientos en todas las direcciones: Armando Benedetti del Partido de la U presentó el proyecto de ley, la Iglesia y asociaciones cristianas iniciaron su campaña a favor “de la vida, la familia y el matrimonio” – desempolvando los más áridos pasajes del Antiguo Testamento- y las organizaciones a favor de los derechos de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (LGBT), en viraje opuesto, sus movimientos para contrapesar la catarata homófoba que inundaban las ciudades.

Pero, ¿cómo fue tomado el pliego presentado por el senador por la comunidad LGBT? Luis Felipe Rodas, militante de los Derechos Humanos y (por ende) de la comunidad LGBT nos cuenta: “En general el Proyecto fue visto como algo muy positivo para la comunidad, aunque hubo un par de voces en contra que consideraban que debíamos esperar hasta el 20 de junio para dar cumplimiento a la Sentencia C-577. Sin embargo estamos exigiendo el Matrimonio Igualitario, no aceptaremos términos diferentes, por ello la mayoría de organizaciones y personas de la comunidad LGBTI, vimos el proyecto de Benedetti como un proyecto que nos reconocía plenamente y que garantizaba nuestro Derecho al Matrimonio”

Recién en el mes de abril del 2013, seis años después de la primera sentencia judicial, se dirimió en los pasillos del Congreso la posibilidad histórica de ampliar las libertades civiles a este grupo históricamente violentado, excluido y desprotegido.

Un mundo de odios

Ostentando el puesto número 16, Colombia es uno de los países con la mayor tasa de homicidios del mundo según el último informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito[i], con una tasa del 31%, por encima de territorios como el Congo y México, y duplicando la media americana. La población LGBT es particular damnificada en este clima de alta violencia, debido a que son blanco fácil para los crímenes de odio, como por la impunidad en que quedan estos casos debido a la desidia y omisión de la policía, la justicia y el propio gobierno.

El último informe realizado por la organización Colombia Diversa[ii] del bienio 2008-2009 mostraron la muerte de 127 personas LGBT por razones ligadas a su orientación sexual. Junto con esto, en 81 de los casos no hubo ningún tipo de investigación, solo en 5 hubo una sentencia y en 10 se estaba llevando a cabo una investigación penal. El departamento de Antioquía cosechó el 51 de las víctimas, siendo segundo con un tercio el departamento de Valle de Cauca y tercera Bogotá con 14.

Por último, las 127 muertes remarcaron un aumento de treinta víctimas más del bienio anterior, 2006-2007, con 99, con poco menos de la mitad quedando impunes.

“Es un sexo sucio, asqueroso, un sexo que merece repudio”

A lo largo de las primeras tres semanas del 2013 se desarrolló este conflicto, primero en la opinión pública, luego en las butacas parlamentarias.

-9 de abril: El Episcopado colombiano envía una carta los Senadores, instándolos a respetar la Constitución nacional que consagra al matrimonio como propio del hombre y la mujer. Firmado por el Cardenal Rubén Salazar López, Arzobispo de Bogotá y José Falla Robles, Obispo Auxiliar de Cali afirmaban quedado que las uniones de personas del mismo sexo poseen, incluso biológicamente, características que las diferencian netamente de la unión que se establece entre un hombre y una mujer, sería injusto otorgarles el “privilegio” de un reconocimiento y de una tutela jurídica que pueda equipararlas al matrimonio o a la familia. La justicia exige que dichas realidades sean asumidas por el Legislador con un criterio diferencial. La justicia, en efecto, no es dar a todos lo mismo sino a cada uno lo que realmente le corresponde”. Tal vez, el lector entre tanta Palabra Santa y las brumas del Espíritu Santo se haya perdido, así que subrayemos un punto clave en la posición eclesiástica: “El Estado tiene, ciertamente, la obligación de eliminar toda forma de discriminación injusta que pueda ser ejercida contra los homosexuales o contra cualquier otro ciudadano (…) muy distinto, es querer brindar a estas uniones un reconocimiento jurídico que, implícitamente, subvierte el orden establecido por la naturaleza humana y por nuestro marco constitucional y legal”[iii].

-Siendo un país con fuerte presencia de grupos evangelistas, ¿cuál fue su posición?

Luis Felipe Rodas: Jugaron un rol significativo, de hecho hubo un pacto firmado por el actual presidente del Congreso, el Senador Roy Barreras, con una Iglesia Cristiana donde se comprometía a no aprobar el matrimonio para las parejas del mismo sexo, todo esto con el fin de poder ganarse los votos de tantas y tantos cristianos en Colombia. v

Los Senadores del Partido Político MIRA, un partido formado por integrantes de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, también hicieron presión ante los Congresistas para que este proyecto no fuera aprobado.

-23 de abril: nuevo debate parlamentario. Durante seis horas los diferentes grupos políticos postularon sus posturas. Cabe especial mención al más de 40 años senador nacional Roberto Gerlein, quien incluso más papista que el Papa denunció a las relaciones entre personas del mismo sexo como: “sexo sucio, asqueroso, un sexo que merece repudio, es un sexo excremental”, pero fue más allá en su clase de biología: “A mí nunca me ha preocupado mucho el catre compartido entre mujeres, porque ese homosexualismo no es nada y sin trascendencia, pero compartido por dos varones es un sexo sucio”. Gracias señor senador por la palabra.

¿Cómo convivió la el carácter de Estado laico con las argumentaciones religiosas a la hora de legislar este hecho?

Luis Felipe Rodas: La Constitución Política de Colombia reza que este es un Estado Social y de Derecho, pluralista y diverso, democrático y participativo, eso es lo que debe respetar el Congreso.

Nos encontramos con el Señor Alejandro Ordoñez, Procurador General de la Nación y fanático religioso, quien se ha opuesto enérgicamente al reconocimiento de nuestros Derechos, ha buscado la manera de manipular y manejar al gobierno colombiano,  para votar en contra todos los proyectos de Ley que busquen reconocer nuestros Derechos.

Carlos Monsivais, escritor mexicano, ya lo ha dicho: “en la homofobia el prejuicio se vuelve ley”, eso pasa en Colombia, los prejuicios se vuelven Ley.

-24 de abril: Voto en el Senado. 51 contra el proyecto de ley, 17 a favor, mientras afuera los grupos reaccionarios vitoreaban: “No callaré, no callaré, el matrimonio es entre un hombre y una mujer”.


[i] http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/statistics/crime/Homicide_statistics2012.xls

[ii]http://colombiadiversa.org/colombiadiversa/images/stories/PUBLICACIONES_FINAL/

DOCUMENTOS/INFORMES_DH/documentos/SituacionderechoshumanospersonasLGBT2008_2009.pdf

[iii] http://www.lafm.com.co/noticias/cardenal-ruben-salazar-se-135670

“A medio camino entre dos mundos”

En un intento por explicar parcialmente la sociedad chilena, entrevistamos a la aspirante a diputada Valentina Verbal. Militante por derechos de identidad, comparte su partido con el Presidente Piñera, trans, y con pasado en el Opus Dei. Imposible de encasillar, simplemente es.

Las posibilidades de explicar de forma acabada una sociedad son escasas y la actitud de intentarlo, por lo menos pretenciosa. En la inmensidad del entramado social chileno, encontramos un personaje político altamente complejo que nos ayudará a acercarnos a entender la sociedad trasandina. Valentina Verbal es Historiadora y pre-candidata a diputada por Renovación Nacional, partido que comparte con el actual presidente de la República Sebastian Piñera y Carlos Larraín, senador que  puede llegar a comparar en una entrevista la homosexualidad con la pedofilia y la zoofilia. En su juventud profesó su religión en el Opus Dei durante siete años. Ahora, se encuentra en plena lucha con el organismo regulador electoral Servel por aparecer en la boleta de las próximas elecciones con su nombre social. Es que Valentina, además y más allá de todo, es trans y una ferviente militante por la identidad de género y la igualdad de derechos.

-Las disputas en el Servel por aceptar tu nombre en las papeletas electorales, ¿está vinculado con cierto machismo de la política chilena?

-Chile está transitando, un poco más lento que Argentina, hacia una sociedad más abierta con la diversidad. Está transitando, pero está costando. Un avance que tuvimos fue la ley antidiscriminación que incluye las categorías identidad de genero y orientación sexual. Mientras se tramita la ley específica de identidad de género, para regular el cambio registral en los documentos de identidad, la ley antidiscriminación por lo menos garantiza el respeto de los derechos fundamentales de las personas trans, especialmente de parte de los organismos estatales. En gran medida eso pasa por respetar el nombre social y de género de la persona ante la comunidad.

Pensé que no iba a haber mayores problemas ante el Servel porque en el fondo no se trata de cambiar mi registro –eso lo estoy haciendo por la vía judicial, en concordancia con el registro civil, que es cómo se hace aquí en Chile-, yo quiero aparecer en la papeleta con mi nombre social porque ese es un documento que se presenta ante la comunidad, o sea es el trato que te está dando un organismo público hacia la comunidad. En este caso el Servel no me está respetando mi identidad de género.

Esto revela machismo, pero también otras cosas. Revela ignorancia, desconocimiento de la diversidad en general y de la diversidad sexual en particular. Revela ignorancia de conceptos, como orientación sexual e identidad de género, y también ignorancia de la misma ley antidiscriminación. Lo más grave es que esta ley – ley 20.609-, obliga especialmente a los organismos públicos a hacer medidas preventivas y políticas públicas contra la discriminación. Y el Servel no tiene nada al respecto.

-¿Cómo te definís en cuanto a tu sexualidad?

-Es complejo. Siempre se discute en los movimiento de diversidad sexual si corresponde o no categorizarse, porque eso supone anclarse a un determinado tipo de persona, y las identidades siempre son dinámicas y variables.

Creo que es bueno categorizarse en el sentido de que al hacerlo con una identidad que no es normativa, o sea que es minoritaria y considerada como inferior por la sociedad machista hegemónica, también implica visibilizar identidades que deben ser conocidas. Y al hacerlo, normalizar en el buen sentido de la palabra, no normalizar para adecuarse a la hegemonización que se propone desde una elite conservadora, sino normalizar en el sentido de decir que son identidades minoritarias, distintas, pero no son anormales, no son patologías ni enfermedades. Hay que categorizarse políticamente y me defino como una mujer trans, también como transexual o transgénera, no me importa mucho la distinción entre estos dos últimos conceptos, porque lo relevante no es si la persona está operada o no. Sino más que nada si tiene una identidad de género, normativa o no.

No creo en el paradigma psiquiátrico. Ese que entiende que se trata de una persona que nació en un cuerpo equivocado, entonces hay que adecuar el cuerpo a la mente, como si ser trans fuese una patología o un trastorno mental. En cambio en el paradigma de la diversidad, cada uno puede determinar su identidad, en este caso sexual. Por lo que resulta que la persona nació en una sociedad equivocada.

-¿Creés que debe aparecer el sexo en el Documento Nacional de Identidad?

-Veo que es bienintencionada la teoría contrasexual de eliminar las marcas de género de los documentos, y no solo de los de identidad, pero resulta un poco utópica todavía de llevar a la práctica. Creo que es irreal. Soy una persona que trato de combinar los principios –lo que creo que es bueno hacer- con el pragmatismo. Sin transar en los principios, pero sabiendo que las cosas se van logrando de a poco, de manera gradual. No se puede llegar al piso 20 sin pasar por el resto de los pisos. No se puede romper con paradigmas legales superestructurales de nuestra sociedad de la noche a la mañana.

Hay muchas instituciones que antes deberían ser deconstruidas para que esto fuese posible. Por ejemplo, en Chile, antes de llegar a eso, primero hay que llegar al matrimonio igualitario.

-¿Qué diferencias hay en el trato cotidiano a trans en Santiago y en las Regiones de Chile?

-Las Regiones, lo que es el Interior para Argentina, tienen una vida cotidiana más conservadora, pero Chile es un país unitario, las leyes rigen para todo el Estado de norte a sur. Pero también unitario culturalmente. Es bastante homogéneo, lo que lo hace ser bastante centralista. Si bien las Regiones tienen medios de comunicación locales, lo que prima son las noticias nacionales. Esto hace que no haya grandes diferencias dentro de Chile. Si bien en las Regiones es mas lento el proceso de cambio cultural, mi impresión es que cada vez hay más apertura. Siempre en relación con lo que va ocurriendo en el centro, en Santiago. No son dos Chiles, aunque uno avance un poco más rápido, se mantienen muy pegados.

  

-Para salir del trabajo sexual, ¿qué posibilidades laborales le da la sociedad chilena a personas trans?

-En Chile lamentablemente es muy deficiente el acceso laboral de las personas trans, pero la calle ya no es la única alternativa. Las personas trans se la pueden rebuscar. Aunque tengan estudios universitarios, no consiguen empleo de su profesión, pero trabajan en comercios o sandwicherias por ejemplo. Cuando su identidad no corresponde con la de su documento, se les rechaza el empleo. Los tribunales conceden el cambio de nombre en un tramite de unos seis a ocho meses, pero no el cambio de sexo de no haber operación genital. Hay un vacío legal que deja a la interpretación del juez la posibilidad de casos excepcionales. Se trata de una cirugía de muchísimo dinero, lo que podría costar un auto nuevo.Hay una mentalidad muy legalista en Chile: todo es lo que está en el carnet. Hay trans que no quieren operarse, pero quieren cambiar de sexo registral. No está visibilizada la realidad laboral trans, no hay estudios serios al respecto, las pocas encuestas que hay revelan una precarización general de los empleos.

-¿Cómo se recibe a las personas trans en los ámbitos educativos?

-Las chicas que son mayores, que ya son de tercera edad, que se dedicaron toda su vida al comercio sexual, aparte de ser discriminadas por ser trans, eran personas tuvieron que desertar tempranamente de la escolaridad, incluso de la primaria. Hoy por hoy, en general, si bien hay discriminación, y hay bulling, hacia las personas con diversidad sexual por mostrar una expresión de género no normativa, están terminando la educación secundaria. Muchas universidades están aceptando personas trans y son tratadas respetando su identidad de género.

-¿Los límites en cuanto a la identidad de genero en Chile son sociales o políticos?

-Sin dudas hay un mayor avance social que político, aunque en lo social falta mucho todavía. Lo que sí es claro es que en países como Chile, y en Hispanoamérica en general, los cambios sociales se producen mucho a partir de cambios políticos. Los cambios culturales van con mayor fuerza cuando hay cambios legales. La mentalidad de avance en la sociedad tiene que estar indicada por la legalidad, y esa forma de pensar es una cuestión cultural histórica. No hay parlamentarios que se declaren gay, y eso a mi me motiva mucho para ser candidata por la necesidad de la representación de la diversidad que tiene que haber en el parlamento.

-¿Cuál es el peso de la voz de la Iglesia?

-La iglesia cada vez influye menos en Chile, bastante poco en el ultimo tiempo. Hay parlamentarios conservadores porque tienen una raigambre muy religiosa. Pero son ellos quienes toman las decisiones, no podría acusarlos de hacerlo en términos religiosos. La voz de la Iglesia no tiene peso ya, la sociedad chilena ha avanzado hacia el laicismo. La Iglesia puede expresarse, pero no es la que conduce la voz de la sociedad en su conjunto.

-¿Qué te quedó de tu paso por el Opus Dei?

-Participé siete años, pero como hombre. No todas las cosas son blanco y negro, hay sentimientos encontrados. Nunca viví nada raro en términos sexuales, nunca viví agresiones sexuales de los sacerdotes, aunque conviví con muchos de ellos durante mucho tiempo. Entonces también es importante decirlo, porque no todos cometen esos abusos. Y también otra cosa que siempre he dicho: yo no era una persona particularmente conservadora, como tampoco mi familia, no éramos tradicionalistas, pero si tradicional en lo social más que en lo religioso. ¿Por qué fui al Opus Dei? Porque me invitaron, me gustó la espiritualidad, de buscar a Dios en medio del mundo, poder encontrar la Santidad por medio del trabajo ordinario. Pero también, prontamente cuando elegí un camino sexual diferente, empezó a chocar esa realidad del Opus Dei, que es una institución muy conservadora, muy homogeneizante, es exageradamente juzgadora en lo sexual, donde prácticamente uno tiene que confesar sobre su vida sexual, hasta cuántas veces se masturbaba. Y es muy cerrada sobre los cambios sociales, conservadora sobre la identidad sexual: se opuso a la Ley de Divorcio en 1995. Así es cómo se tienen sentimientos encontrados: yo la pasé muy mal un momento, pero también viví una experiencia espiritual muy profunda, en la relación con los demás.

-¿Cómo juzgás, siendo historiadora, el rol del Opus Dei en la última dictadura?

-Como historiadora tendría que haber leído o haber hecho una investigación. Pero no lo he hecho. No creo que haya tenido un rol preponderante, aunque sus líderes hayan adherido a la dictadura. Aunque no tuvo un rol activo porque no era muy conocida, ya que durante largas décadas fue un grupo reducido, hasta los 80’. Arrancaron fuertemente cuando la dictadura estaba terminándose. Siendo rigurosos no podría hablar de una influencia grande.

 

-En 2009 decías que “Renovación Nacional y la política en general, no estaba preparada para alguien como yo”, ¿ahora sí?

Efectivamente, creo que desde el 2009 la sociedad chilena ha cambiado un montón en relación a cuestiones culturales y a identidad de género en general, especialmente cuando el año pasado mataron a Daniel Samudio[i], que hizo despertar a la sociedad de su siesta, de su sueño, en la que creíamos que éramos muy modernos y muy abiertos. Creo que ya no es algo terrible asumir la identidad sexual públicamente. Pero todavía son casos muy escasos. Ya no creo que haya drama por tener una candidatura LGBTI y participar de las elecciones, aunque falta mucho para hacer, hemos avanzado mucho.

-¿Te asumís como referente de tu partido político o de los movimientos por la diversidad sexual?

-Es que estoy a medio camino entre los dos mundos. Yo como hombre fui militante de Renovación Nacional durante 30 años, pero me alejé cuando asumí mi identidad como Valentina, y ahí al poco tiempo me metí en el activismo por la diversidad sexual. Allí ya me hice más conocida en Chile públicamente y terminé como candidata. Siempre me asumí como de centro-derecha en lo político y económico, pero todavía estoy a medio camino, porque los medios me siguen viendo como una persona que viene de la sociedad civil, relacionada con estos movimientos, que llegó al Partido para buscar un espacio; pero todavía no tengo una consolidación de mi situación dentro del partido. Hoy en día cuando me hacen una entrevista el 90% de los medios me preguntan sobre la identidad sexual y el restante 10% recién sobre política, que es mi espacio. Por eso estoy a medio camino. No por ser trans voy como candidata.


[i]Wikipedia nos dice que: Daniel Mauricio Zamudio Vera (Santiago, 3 de agosto de 1987 – Santiago, 27 de marzo de 2012) fue un joven chileno, convertido en símbolo contra la violencia homofóbica en su país, después de ser atacado y torturado en el Parque San Borja de Santiago por un grupo de jóvenes, quienes, tras varias horas de golpiza, le provocaron heridas que terminaron semanas después con su vida. El ataque contra Daniel, perpetrado el 2 de marzo de 2012 por cuatro personas vinculadas presuntamente a una pandilla de tendencias neonazis, causó conmoción en la sociedad chilena y levantó el debate respecto a la homofobia en el país y la falta de una ley antidiscriminación relacionada con este tipo de crímenes.

 

 

La Ley de Medios

Honduras arranca el mismo proceso que Argentina. Con medios concentrados en un puñado de familias, el país con mayor número de homicidios per cápita del mundo y con mayor cantidad de periodistas asesinados del continente se debate qué hacer con la comunicación. Detrás, el plan de Profirio Lobo, el presidente que estuvo detrás del golpe a Manuel Zelaya.

Honduras es un país violento, silenciado y sitiado.

Violento, ya que tiene el  mayor número de homicidios per cápita del mundo, con 82.1 muertos cada cien mil habitantes.

Silenciado, porque desde el golpe de Estado del 28 de junio del 2009 ha sufrido la mayor cantidad de muertes de periodistas en el continente: 27 en solo 1095 días.

Y sitiado, porque desde que los militares acudieron al poder, los derechos políticos y civiles son poco más que unos fantasmas recorriendo el territorio.

Sin embargo, frente a los palos diarios que reciben los hondureños, tanto en sus cuerpos como en sus bolsillos, un actor ha potenciado su voz más que nunca, denunciando y creando espacios de participación popular que brillan entre la nebulosa realidad: los medios comunitarios. Pese a los atentados, asesinatos y boicots que vienen sufriendo y resistiendo, hoy en día se preparan para enfrentar una nueva batalla que viene bajo la forma de la nueva Ley de Telecomunicaciones. ¿Cómo reaccionar ante una nueva legislación que se propone como más equitativa, pero que proviene de los mismos grupos de poder de siempre? ¿Se puede confiar en un Estado que históricamente ha favorecido a una ínfima porción de la sociedad a costa del trabajo y la miseria de la población? Un nuevo reto para los medios contrahegemónicos en Centroamérica.

Un poco de memoria

Roberto Micheletti pisaba por primera vez la Casa de Gobierno. Manuel Zelaya ya no era un problema para aquellos que vieron su acercamiento al chavismo como un peligro para sus posiciones. Hillary Clinton, Secretaria de Estado de Estados Unidos, mientras tanto llamaba a restablecer la democracia, sin convencer a nadie sobre la inocencia del rol norteamericano ante otro accionar militar en el subcontinente. El nuevo dictador se recubría de republicanismo ante las cámaras: “Yo quiero pedirles que el 29 de noviembre vayamos todos y todas las hondureñas a votar en las próximas elecciones (…)Así le demostraremos al mundo entero que lo que se hizo el 28 de junio fue precisamente para defender nuestra democracia”.

Las palabras se las lleva el viento, pero cuando estas no gustan se las acallan a la fuerza. Así, los seis meses que Micheletti permaneció como soberano se caracterizaron por la violencia contra toda oposición contra sus actos y medidas:

-12/14-8-2009: Alfredo López, director de Radio Coco, es arrestado mientras cubre la represión policial a Tegucigalpa. Dos días más tarde, Gustavo Cardoza, reportero de Radio Progreso, sufre el mismo destino, pero esta vez durante las manifestaciones en Choloma.

-25-11-2009: Bloqueo informativo en contra del personal de Radio Globo y Canal 36, así como en contra del periodista Modesto Acosta de Canal 50.

-25-11-2009: Detonación de artefacto explosivo en “Torre Blanca” sede de los trasmisores de Canal 10, sin que ninguna persona resultara lesionada.

– 29-11-2009: La Policía Nacional detiene al periodista español, Mario Gazcón Aranda, acusado de llamar a no ejercer el voto.

-29-11-2009: Catherine Nicolle Rodríguez, hija del periodista Carol Cabrera de la televisora estatal Canal 8 y que en el momento de la agresión contaba con ocho meses de embarazo, es víctima de un atentado perpetrado por un grupo de personas armadas no identificadas.

-29-11-2009: La Policía Nacional intenta allanar de nueva cuenta las instalaciones de Radio Dos.

-29-12- 2009: El periodista Cesar Silva de Canal 8 es secuestrado por casi 24 horas.

– 13-01-2010: Los comunicadores de la región occidental son objeto de amenazas de muerte durante las últimas semanas.

– 6-01-2010: Un grupo de personas no identificadas ingresan a las instalaciones de Radio Faluma Bimetu (Coco Dulce), sustrajeron el equipo de transmisión y prendieron fuego a uno de los estudios de la estación.

Luego de la fuerte limpieza dictatorial, Porfirio Lobo Sosa ganó las elecciones, asumiendo el 27 de enero del 2010.

Nueva Ley de Telecomunicaciones. Pasado y presente

A fines del 2012 la organización C-Libre, famosa por denunciar la violencia institucional contra el periodismo, presentó un nuevo proyecto de ley para rediscutir la política nacional en relación a los medios de comunicación. Los puntos clave son:

   Articulo 1.-Objeto de la Ley.-La presente ley tiene como objeto regular las diferentes operaciones de las comunicaciones que se den en el territorio nacional, poniendo al servicio del pueblo hondureño todo tipo de tecnologías e informaciones.

   Articulo 3.- Derecho a la libre Emisión del pensamiento.- Toda persona que se encuentre en territorio nacional, tiene el derecho a emitir libremente sus ideas, sus inquietudes, sus conocimientos; ninguna autoridad podrá coartar dicho derecho, si no en virtud de mandato legal.

   Artículo 68.- Distribución equitativa de las frecuencias.- Las frecuencias del espectro radioeléctrico destinadas para el funcionamiento de radios y televisión abierta serán distribuidas de la siguiente forma:1.- 20% para medios de comunicación públicos. 2.- 35% para medios de comunicación privados 3.- 30% para medios comunitarios en área rural; 4.- 15% para medios comunitarios en área urbana.

De este modo, se pondría fin a la extraordinaria desigualdad de la propiedad de medios distribuidos en unas pocas manos: la Familia Larach, dueña de los dos periódicos más importantes –La Prensa y El Heraldo, Diez- junto con los Arévalo –Hablemos Claro, Cronos, As Deportiva- o los Ferrari, monopolizadora de la mayoría de los canales televisivos – Canal 5, Canal 13, Canal 7- y radios –HRN, Radio Norte, Emisoras Unidas.. Sin embargo, la dudas empiezan a emerger… ¿Por qué Lobo Sosa dio lugar a la discusión parlamentaria para la modificación de la ley? Miguel Vidal, miembro de www.emisorascomunitarias.org, cuenta al respecto: “El modus operandi del gobierno de facto de Lobo se inscribe en lo que conocemos como “dicta-blandas” y que recogen en su accionar las experiencias traumáticas que provocaron las dictaduras en Latinoamérica. Ellos han llegado a la conclusión que no  podían seguir con el mismo sistema. Esos grupos de poder económico –apoyados por embajadas y servicios de inteligencias– tienen claro que no pueden cometer las mismas tropelías e impulsan acciones de acercamiento a la sociedad civil, mantienen las instituciones pero sumidas a los intereses golpistas. Utilizan las fuerzas armadas y de seguridad de forma desenmascarada, matan los que tienen que matar, claro. En este marco, las radios y Tvs comunitarias, su reconocimiento en la ley, es un paso más en ese sentido. Hacerle creer a la sociedad – con golpes de efectos- que son democráticos”.

– Los grandes medios de comunicación fueron copartícipes del Golpe a Zelaya que le permitió a Lobo acudir al poder. Ahora, sin embargo, ambos sectores están en franco enfrentamiento, ¿a qué se debe el quiebre de alianzas?

– Es claro que Lobo no quiere dejar el gobierno y busca crear base social para su proyecto político. Pero Lobo debería saber –si es que no lo sabe ya– que el Gobierno no siempre es el poder, y que el económico le ha prestado por un tiempo ese lugar y que cualquier indicio que les diga que no quiera entregarlo, se posicionarán –como ya lo hicieron – en la vereda de enfrente.

Hace apenas un año y medio –corresponde al lapso de Lobo Sosa en el poder- se hicieron un conjunto de correcciones a la Ley de Telecomunicaciones vigente, en el que se remarcaba: “Las telecomunicaciones en Honduras se brindan en un régimen de libre, leal y de sana competencia. Están prohibidas las prácticas o distorsionen la libre competencia  (…)” (Decreto Nº 112-2011) a la vez que suspendían la entrega del espectro radiofónico de baja potencia (BPFM) en el que operan principalmente las radios comunitarias (Resolución de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones –CONATEL- 5/4/2011).

Y así, llegamos a nuestros días. La indecisión se sume entre los medios críticos, ¿qué hacer frente a esta oportunidad que se les está presentando? Miguel nos da la clave: “quienes impulsaron este proyecto de ley deberán estar atentos y movilizados, pensando siempre en el sector, más que en los intereses de cada organización. Ahí estará la clave, que no es nada sencilla, claro está”.