Mariano Ferreyra actualizado

El abogado del CELS, Marcos Kotlik, que representa a la familia de Mariano Ferreyra, dio cuenta sobre lo sucedido en las 10 primeras audiencias del juicio oral.
Escuche el audio aquí: El balance del CELS <http://server4.hostmailing.com/login/class/link.php?
Además, el CELS elaboró el blog “Mariano Ferreyra, el juicio” para darle seguimiento al proceso con actualizaciones de cada audiencia, información sobre el caso, material fotográfico y audiovisual y notas publicadas en los medios de comunicación.

El lunes 6 de agosto comenzó el juicio oral por el asesinato de Mariano Ferreyra. En el debate público se juzga a 17 imputados, entre ellos el titular de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, y funcionarios de la Policía Federal Argentina, por el crimen cometido el 20 de octubre de 2010 durante un reclamo de trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca.
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Las audiencias son públicas y se realizan los días lunes, martes y jueves en la sala Auditorium (AMIA) de Comodoro Py 2002. Pueden presenciarse presentando el DNI.

1812, año de fundación

Por ADHILAC (Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe)
Se conmemora el bicentenario de las primeras cartas magnas en América Latina y el Caribe
RAQUEL MARRERO YANES
Este año conmemoramos el aniversario 200 de las primeras constituciones de los países latinoamericanos. Fue en 1812 cuando se aprobaron las cartas magnas fundacionales de las actuales repúblicas de Ecuador (Quito), el 15 de febrero; Colombia (Cartagena), el 15 de junio; y Chile el 27 de octubre. Ello abrió el proceso de consolidación institucional de los nuevos estados como parte de la lucha por la independencia.
SERGIO GUERRA VILABOY, PRESIDENTE DE LA ADHILAC Y SECRETARIO EJECUTIVO DEL GRUPO NACIONAL DEL BICENTENARIO.
A propósito de estos acontecimientos, Granma conversó con el doctor Sergio Guerra Vilaboy, presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC), quien, además, es el secretario ejecutivo del Grupo Nacional del Bicentenario de la Independencia de América Latina.
En Buenos Aires —explica—, el 8 de octubre de 1812, las tropas de José de San Martín derrocaron al gobierno moderado exigiendo “Independencia y Constitución”. Este proceso se inició en Caracas, el 21 de diciembre de 1811, con la aprobación de la Constitución de la República de Venezuela, la primera en establecer un estado independiente.
Según precisa este historiador, la Constitución de Cádiz (España), proclamada el 8 de junio de 1812 con la presencia de diputados hispanoamericanos, tuvo gran impacto en el proceso emancipador y constitucional de Nuestra América.
LA CONSTITUCIÓN DE CÁDIZ TUVO GRAN IMPACTO EN EL PROCESO EMANCIPADOR DE ÁMERICA Y ESPECIAL SIGNIFICADO PARA CUBA.
No obstante —aclara—, el proceso constitucional desarrollado en los territorios hispanoamericanos a partir de entonces, estuvo precedido por la puesta en vigor de las constituciones de Haití, que recogían, entre otras avanzadas disposiciones revolucionarias, el fin de la esclavitud.
Refiere Guerra Vilaboy que la del 8 de julio de 1801 consagró a Toussaint Louverture como la principal figura de la Revolución Haitiana, y la del 20 de mayo de 1805, que bajo la dirección de Jean Jacques Dessalines creó el primer estado independiente de Nuestra América y le permitió a Bolívar calificar a Haití como la “nación más democrática del mundo”.
Estos son algunos de los motivos que explican la realización del Coloquio Internacional Bicentenario de las primeras constituciones latinoamericanas, que organiza la Sección Cubana de la ADHILAC de conjunto con el Grupo Nacional Cubano del Bicentenario, adscripto al Ministerio de Cultura, y con el coauspicio de la Unión Nacional de Juristas y la Oficina del Historiador de la ciudad de La Habana, entre otras instituciones.
El historiador puntualiza que el evento, previsto del 11 al 14 de diciembre próximo, en la capital, tiene entre sus objetivos reflexionar sobre las constituciones y su papel en la historia posterior de América Latina.
Además, pretende no solo analizar el significado de las cartas magnas primigenias de nuestros pueblos, sino también valorar las que entraron en vigor después, incluyendo las que hoy sostienen los procesos de cambio en varios países de Nuestra América.

Relatos del golpe paraguayo

Jueves 21 de junio de 2012,

Juicio político

 

Al llegar a Asunción, lo primero que me llamó la atención es que hubiese tanta policía militar desplegada en uno de los países más tranquilos de América Latina. Tranquilo, hasta el viernes pasado. Ese día en Curuguaty, al norte del país, hubo un violento enfrentamiento entre campesinos y policía, con el resultado de 17 muertos, 11 campesinos y 6 policías. En los días posteriores, la confusión de noticias ha sido enorme pero lo que está claro es que aquí nadie se cree la versión en la que unos sin tierra disparan a quemarropa sobre policías que iban a desalojarles. Los policías tenían certeros tiros en la cabeza con armas automáticas -ya quisieran esa puntería equipos de élite- y los cuerpos de los campesinos muestran signos, más que de un tiroteo, de haber sido directamente ajusticiados. Sin olvidar que aun hay cerca de cuarenta campesinos desaparecidos.

En el centro del problema, como siempre, la tierra. Y unos sucesos que, con la perspectiva de una semana, parecen la puesta en escena de una coreografía perversa. ¿Complot? Ni idea, pero resulta curioso que todo esto estalle cuando uno de los grandes latifundistas del país es informado de que no puede acceder a los títulos que le daban acceso a esas tierras. A partir de estos hechos, prensa y televisión se alinean con los partidos tradicionales -colorados y liberales- en una campaña de desgaste, culpando al presidente Lugo, no ya de todo lo sucedido, sino de instar a la violencia en el país. Y todo desemboca en la charada de hoy, un golpe de estado institucional para el que -anacronismos tiene la historia…- aquí existe una figura legal: el ‘juicio político’.

Durante toda la jornada de hoy no se ha hablado de otra cosa en las calles. Y a lo largo del día se ha ido sumando gente a la concentración en apoyo al presidente frente al edificio del Congreso. La manifestación se ha transformado en vigilia, porque de ahí no tenían intención de moverse en toda la noche, y desde los municipios que rodean Asunción se estaban formado columnas de campesinos que pretenden llegar mañana a la capital para brindar su apoyo al presidente Lugo a la hora en que se esté consumando su, ya dada por hecho, destitución. Lo que nadie sabe es qué pasará en una plaza que se espera abarrotada de gente cuando se comunique la resolución.

 

Esther Benavente

Española residente en Paraguay

 

 

 

 

San Lorenzo, 22 de junio de 2012.

Ratifico una vez más mi postura y mi voz no se va a apagar: NO RECONOZCO AL GOBIERNO DE FEDERICO FRANCO. Nos veremos en las urnas en el 2013, es la única arma que tengo. No crean, pues, que esta es una victoria, seguiremos luchando por la democracia. Confío en que la juventud y el pueblo paraguayo entenderá que esto fue un golpe a la soberanía de nuestra Nación y a nuestra Democracia. No se trata de defender a Fernado Lugo, no se trata de ser izquierdista. Dejemos de tragar todo lo que nos venden esas ratas de prensa como información. Seamos conscientes, informémonos de nuestros derechos y de nuestras obligaciones como ciudadanos paraguayos y exijamos su cumplimiento. Pero hagámoslo nosotros como pueblo, no 39 payasos de circo que se esconden detrás de las listas sábanas que por cierto hace aproximadamente poco más de 15 días evitaron que se desbloqueen. Cada quien tendrá la ideología política que le plazca, pero ninguna tiene derecho de ir contra la voluntad popular. Jamás se puede reconocer como legal un proceso que se dio como resultado de una manipulación política, utilizando el dolor de la gente, la muerte de compatriotas como armas para la realización de sus fines de lucro. Es una vergüenza y una indignación total.

Termino informándoles de algo que es obvio, pero al parecer hay gente que todavía se niega a creer. El congreso no tomó esta decisión para lograr un país mejor, no les movió ningún interés ajeno al lucro. Al congreso no le importa si en estos momentos tenés trabajo, tenés educación, o tenés seguridad, AL CONGRESO NO LE IMPORTAS UN CARAJO. Ahora nos estamos dividiendo en ideologías políticas, ahora estamos retrocediendo veinte años atrás. Esa era la idea, eso era lo que buscaban. Buscaron que vos y yo no trabajemos unidos por un país mejor, temblaron y se asustaron ante nuestro despertar. Pero que el cambio no se detenga, nuestro país no necesita tener colores “seccionaleros”. Que nuestro verdadero partido político sea en todo momento DEFENDERLA DEMOCRACIA.

Yéssica González Peralta

Estudiante universitaria de Paraguay

Peligros de una Historia

La destrucción llevada a cabo por el neoliberalismo en la década de los 90, no fue sino la consumación de una larga metástasis iniciada veinte años atrás. La Historia, como disciplina, no estuvo afuera de esta tragedia mundial. Con la caída del Muro de Berlín, algunos proclamaron el fin de la Historia: muerta la URSS, el capitalismo reinaría por siempre, así que la Historia como análisis del pasado para entender y transformar el presente, carecería de sentido, dado que el hoy, el mañana y el infinito ya serían el mismo.

Pese al anhelo de estos personajes la disciplina sobrevivió pero golpeada, influida por estas corrientes derrotistas y liberales: “El signo de los tiempos que corren postula la crisis de la ideologías en función de un discurso incoloro, inodoro e insípido (…) Sin embargo, esta muerte de los paradigmas, sentenciada desde el discurso dominante, no nos deja sin marco de referencia. Vivimos inmersos en el paradigma del no paradigma, la ideología de la no ideología, la política de la no política. Pero ese discurso no es anónimo, tiene un nombre de pila: se llama Neoliberalismo”[1].

Ya no se aceptan los estudios sobre los modos de producción, cambios de larga duración, emergencia y derrumbes de sistemas socio-económicos, la lucha de clases, etc.La Historia, se pretendió, debía abandonar todos sus conceptos científicos, el análisis de las estructuras, de la agencia, esas claves para entender las falencias o las causas del hoy. Así, pasamos de las discusiones de qué sistema económico imperaba en las colonias americanas a estudiar el rol de los comerciantes del sur de Italia enla Revoluciónde Mayo; de la participación de los esclavos en los ejércitos bolivarianos, a si hubo o no mercaderes cuentapropistas en el antiguo Imperio Mexica.

Entonces, todo se ha convertido en variable, el pasado puede ser visto de infinitos ángulos: la Historiapasa nuevamente al ámbito filosófico, un mero subjetivismo. Pero este “relativismo, curiosamente, no refuta cualquier tipo de verdad, sino que ataca con especial énfasis una forma específica y determinada: la que surge del compromiso”[2].

La clave será recobrar –y como efectivamente está sucediendo- el viejo vigor que hacía dela Historiaesa arma para disparar contra las injusticias contemporáneas. Porque de eso se trata al fin y al cabo, preguntarse qué ha pasado ayer para responder cómo lo solucionaremos mañana.



[1] Rodriguez, Sebastián, “Ensayo historiográfico: modos de producción en América Latina: anatomía de un debate en el espejo de la academia contemporánea” en Periferias, N°15, Diciembre 2007, pp. 86.

[2] Idem Rodriguez, Sebastián, pp. 86.

 

La “Batalla” de Monte Chingolo o exterminio de población civil.

Por Raul Schnabel, miembro de la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos (FUNLADDHH).

El próximo 23 de diciembre se cumplirán 36 años de lo que las Fuerzas Armadas reivindicaron como la “Madre de todas las Batallas contra la subversión apátrida”: esas fuerzas del mal que, como enemigo interno, satánico y difuso, encarnaba el demonio, oponente en una suerte de “Tercera Guerra Mundial” y portador del afán de destruir nuestro “ser nacional y el estilo de vida occidental y cristiano” para implantar vaya a saber qué filosofía de vida marxista, por ende “criminal y ajena a nuestras tradiciones”.

Profundizar el debate sobre los paradigmas de entonces, nos permitirá comprender mejor el presente de construcción social en paz, con creciente justicia social y democracia, este venturoso devenir que nuestra generación no logró alcanzar ni siquiera defendiendose con todos los medios, incluso ejerciendo la violencia política contra la violencia estatal y de las clases privilegiadas. La inmensa mayoría de trabajadores, estudiantes, intelectuales, obreros, campesinos, maestros, científicos, artistas, las mayorías populares, carecíamos de libertades democráticas para expresar nuestros reclamos y sufrimos una y otra vez represión indiscriminada desde la llamada “Revolución Libertadora”, aun en los breves interregnos de democracia controlada.

¿Quiénes fueron los actores de esa “batalla” de Monte Chingolo?: Por una parte, el Partido Revolucionario de los Trabajadores, fundado en 1965 como heredero del FRIP, al calor de la lucha de los obreros de la FOTIA[1]. El EJÉRCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLO, dirigido por el PRT,  con más de ciento cincuenta combatientes, muchos de ellos muy jóvenes, intentaron copar el Batallón Domingo Viejobueno de Monte Chingolo en el sudeste del Gran Buenos Aires a los fines de recuperar una gran cantidad de armamento pesado para abastecerla Compañía de Monte Ramón Rosa Jiménez, ya instalada en el monte tucumano. Para ello encaró una acción de envergadura que proyectaba diversas acciones distractivas desdeLa Plata hasta el límite sur dela Capital.

Del otro lado, las Fuerzas Armadas ya disponían de un entramado de normas secretas que, en general, disponían el aniquilamiento del opositor político, sea o no guerrillero, por lo cual no iban a regir las leyes humanitarias de guerra como las Convenciones de Ginebra: las Fuerzas Armadas y de Seguridad habrían de cometer numerosos actos criminales de los que hoy el derecho internacional humanitario tipifica y castiga como delitos de lesa humanidad, porque forman parte de un plan sistemático de aniquilamiento de población civil, para imponer, en nuestro caso, un proyecto económico y social de entrega ilimitada a los intereses imperialistas y a los grupos del poder concentrado de nuestro país con ellos entrelazados.

La infiltración previa de las filas del ERP por el agente del 601, el “Oso” Rainier, la detención días antes de quien debía comandar la acción, el capitán del ERP Juan Ledesma, asesinado bajo las peores  torturas que ni podemos rememorar por su inusitada crueldad en Campo de Mayo, el secuestro de varios militantes antes del 23 de diciembre, la incentivación para llevar adelante la acción mientras se los esperaba en las instalaciones militares atrincherados, el decomiso de armas y granadas de parte de Rainier para bajar su rendimiento y dañar sus mecanismos, la toma de prisioneros vivos durante el enfrentamiento -los que una vez rendidos fueron tirturados y asesinados, sin que haya habido ningún sobreviviente capturado por el Ejército-, la muerte de decenas de pobladores de las barriadas populares cercanas al cuartel y el secuestro de personal del ERP para su interrogatorio bajo torturas y posterior asesinato, configuraron el cuadro de delitos de lesa humanidad por lo que deberieron responder ante la justicia personal de inteligencia y jefes militares, y algunos referentes políticos de entonces como la ex Presidente María Estela Martínez de Perón. Los militares ya ejecutaban las ordenes secretas y sólo les faltaba institucionalizar el Estado terrorista el 24 de marzo de 1976. Consideraron Monte Chingolo la gran victoria militar  frente a la “·subversión”: sin embargo cientos de integrantes de las tres fuerzas armadas y de seguridad combatieron hasta con helicópteros y aviones contra unos cien guerrilleros que sobrevivieron a las primeras caídas, por más de 6 horas, para conjurar la situación. Es decir que tampoco los militares demostraron la idoneidad profesional que alegaban y cuya incapacidad se iba a ver ampliamente demostrada enla Guerrade Malvinas, siete años después.

En el presente se lleva adelante la investigación judicial de los hechos que constituyen delitos de lesa humanidad y que serán motivo de juicio oral en su momento, donde se juzgará la labor de la inteligencia del Batallón 601 que tuvo la principal responsabilidad en los hechos y cuyos integrantes también participaron en el operativo Cóndor con la persecusión de oponentes políticos en todas la región, incluso en Centroamérica en sociedad conla Centralde Inteligencia Americana (CIA).

Para comprender la violencia política hay que situarse en esos contextos históricos donde las formas democráticas condicionadas y el marco represivo, como el Plan Conintes, recortaban las expresiones del pueblo y violentaban sus derechos primordiales. Una gran parte de la juventud y de las clases populares entendían por entonces que ya no había otro camino que no fuera el de la lucha armada al calor del Mayo Francés de 1969,la Revolución. Cubanay los diversos escenarios del mundo donde se enfrentaba con decisión al Imperialismo y a las formas bestiales del capitalismo, como en el caso de Vietnam. No es fácil condenar la legitimidad o la oportunidad de la lucha armada de entonces cuando hoy conocemos las “leyes” militares secretas que imponían ANIQUILAR a los opositores políticos.

Por eso, hoy celebramos que nuestro pueblo pueda conquistar banderas de justicia social y vigencia de los derechos humanos mediante la via democrática y en la disputa de ideas, sin necesidad de ejercer la violencia política. Pero no debemos olvidar que muchas de estas conquistas que tienen la perspectiva de avanzar hacia la justicia social y la construcción de una sociedad de nuevo tipo no son sólo producto del presente, sino que la sangre de aquellos compañeros que hoy no están ha sido tributada con generosidad y valentía para esta Patria que hoy celebramos y compartimos en democracia, cada vez más protagónica y profunda, una Argentina convertida en verdadero ejemplo de los derechos humanos en el mundo. Pero la lucha sigue hasta que no haya una sola injusticia y no estén condenados todos los genocidas y sus cómplices civiles.

Diversos puntos de vista perdurarán sobre la pertinencia o la legitimidad de la lucha armada que protagonzó una parte significativa de los jóvenes que militaban por una sociedad justa en las décadas de 1960 y 1970. Pero lo que no podrá ponerse en duda es la voluntad, la entrega, la nobleza de quienes no dudaron en entregarlo todo, incluso su vida. La militancia política de entonces no era premiada con cargos importantes o sueldos atractivos. Cuanto más responsabilidades asumíamos, aumentaban los riesgos y, en todo caso, la política ha sido para esa generación un acto de amor y entrega por su pueblo, del que formaban parte inseparable. Por eso ha sido penoso que el primer gobierno de la democracia en 1983 adoptara una posición injusta pretendiendo igualar a “dos demonios” cuando en rigor no son equiparables desde lo ético quienes lucharon por una sociedad justa frente a los que pretendían imponer un proyecto de sometimiento social en provecho de minorías y de entrega de la soberanía. No eran equiparables quienes disponían del inmenso poder del Estado y bajo su amparo cometieron delitos de lesa humanidad con el propósito de aniquilar una parte importante de la población para lo cual emplearon los medios más aberrante afectando el derecho de gentes. Por lo mismo no eran equiparables desde lo jurídico los hechos violentos de la guerrilla, pues aun en caso de producirse muertes, ello no formaba parte de un plan sistemático de aniquilamiento de la población civil y no controlaban un territorio importante, por lo que no puede considerarse esos hechos como violaciones de los derechos humanos.

Nosotros expresamos nuestro homenaje a los que lucharon por la justicia social y la Patria, y dieron su vida para que hoy podamos construir una sociedad cada vez más democrática y justa.



[1]La Federación Obrera de Trabajadores dela Industria Azucarera (FOTIA) encarnaban una de las organizaciones sindicales más radicalizadas por cuanto la industria azucarera era una actividad que vinculaba las labores del campo, que se desarrollaban en condiciones muy duras y la de los ingenios donde se procesaba la caña de azúcar. Las protestas fueron duramente reprimidas en los ’60, por lo que los obreros del noroeste, una vez que comprendieron que habían agotado todos los medios pacíficos para defenderse de  las injusticias laborales, asumieron su defensa armada con el apoyo del Frente Revolucionario Indoamericano Popular, fundado en 1959 por Francisco René y Asdrúbal Santucho. Al unirse la organización de fuente indigenista y el Grupo Palabra Obrera del trotskista Nahuel Moreno de Bs. As. se marcha a la fundación del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Tras un fuerte debate sobre la necesidad de asumir la lucha armada se dividen las fracciones de Santucho y Moreno en el IV Congreso y, tras el V Congreso, el PRT Combatiente, el 29 de julio de 1970 fundará el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), bajo la dirección política del primero, en las islas lechiguanas frente a San Nicolás. El ERP en los hechos ya se había bautizado en las calles del Cordobazo protagonizando con el pueblo cordobés la gran gesta popular de resistencia contra la dictadura militar de Onganía.