Frigorífico abierto

Publicado en Asado Revista.

Frigocarne no es cualquier frigorífico: es una empresa recuperada por sus trabajadores. Ellos prefieren decir “Sin patrón”. Ese orgullo lo llevan pintado en las paredes del predio en Cañuelas, donde faenan y envasan carne de novillo. La mayor parte de la producción va a parar a la exportación. ¿A dónde? A Rusia, con habilitación para vender en Hong Kong, Angola y Brasil. Otro orgullo: remontaron mercado interno y externo luego de ¡tres quiebras! producidas por el anterior dueño. Son 140 trabajadores que tomaron la planta, fueron desalojados, volvieron a tomar la planta, equiparon el frigorífico y formaron una cooperativa para seguir.

¡Un aplauso para el trabajador!


Fidelidad

Fotorreportaje desde la Habana

Hay llantos de bronca, de ira, de nervios, de alivio, de desazón, de culpa. El llanto a Fidel es de tristeza, de terrible ausencia, pero no de preocupación. No es como cuando llorábamos a Chávez, lagrimas de tristeza, de bronca y de miedo. Miedo a que sin él todo se terminara. En Cuba no existe ese llanto, al menos no estos días.

Se llora a Fidel como a un padre, a un familiar que ya no está más, con esa congoja que te aplasta el pecho cuando pensás que ya no vas a ver más a alguien al que querés mucho. Y cómo no va a querer el pueblo a Fidel Castro. Cómo no van a sentir la falta de un padre aquellas familias que hoy habitan en las suntuosas mansiones de los gringos ricos que vivían en Cuba antes de la Revolución. Cómo no van a extrañar a la persona que hizo construir un centro de salud en cada barrio, que hizo que sus hijos coman, que estudien, que vivan seguros.

Cientos de miles de personas rindieron homenaje a Fidel, hicieron kilométricas colas para pasar por dentro del Memorial José Martí a rendirle tributo. Muchos de ellos eran jóvenes estudiantes de la universidad publica y para todos, uno entre ellos afirma: “la manera en que honramos a Fidel es seguir siendo rebeldes”. Y te sostiene la mirada, severa, seria, qué alguien se atreva a contradecirlo. Una joven estudiante de Libia, que asegura estar ahí porque gracias a Fidel ella estudia en la Universidad y que a pesar de la tristeza, mañana va a ir estudiar.

Porque acá en Cuba la vida sigue. El socialismo también. El legado de Fidel es este: un país sin indigencia, donde nadie muere de hambre, donde todos estudian, donde no hay drogas ni trata, donde el Estado no se asienta sobre relaciones de dominación. Sí, touché. Lugares comunes al hablar de Cuba, y a quien le haga ruido puede ir a buscar en el repertorio de países, Estados, gobiernos y regiones un sistema más justo que este, si encuentra alguno, uno solo, donde los pibes no se mueran de hambre, abandonamos para siempre los lugares comunes. Mientras tanto, vamos a seguir destacando a Cuba por lo que verdaderamente es: un país que no tolera las bajezas del sistema capitalista, donde los padres pueden dormir tranquilos sabiendo que les dejan a sus hijos un lugar justo donde vivir. Porque la justicia no es más que igualdad de oportunidades, y hoy todos los pibes de Cuba nacen con ese derecho.

Fidel se fue. Sí, y de solo decirlo la congoja se instala en la garganta, brotan las lágrimas, porque lo vamos a extrañar muchísimo, porque gracias a él sabemos que otro mundo es posible, porque se fue un revolucionario que le cambio la vida de un país entero. En Argentina tuvieron que matar a una generación de luchadores para frenar lo que la Revolución Cubana mostraba: es posible desde la lucha armada tomar por asalto el poder para repartir la riqueza. Hoy desde Argentina todavía sufrimos las consecuencias y seguramente el llanto de muchos por Fidel hoy también tenga que ver con eso. Pero en Cuba están tranquilos, hay mucho para defender y cuidar.

Fidel se murió a los 90 años, en su cama, habiendo sobrevivido a más de 600 atentados contra su vida y dejando uno de los legados más grandes y necesarios de la historia del mundo: un pueblo digno, movilizado y que defiende el piso que dejó la Revolución. Fidel murió burlando al Imperio. Fidel va a vivir siempre en cada pibe rebelde de Cuba y del mundo.

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El Día de las Históricas

Las mujeres pararon para que paren de matarlas y escribieron una página de la Historia gritando lo que se impera y es urgente: la caída del patriarcado y de la violencia machista. Crónica del día eterno que dejó una certeza: esto no tiene vuelta atrás. 

Más de cien mil mujeres rodean el Obelisco y lo hacen desaparecer bajo un techo de paraguas que se extiende por Diagonal Norte, Avenida de Mayo y Diagonal Sur, hasta llegar a la Plaza, que se riega de cuerpos en acción.

La lluvia fría y constante, más fuerte, más leve, es eterna.
Como lo será este día. Para todas y todxs.

Pies mojados y fríos se embarran sin flaquezas. Pisan fuerte y mueven los cimientos. Marchando juntas, codo a codo, el amor se hace fuerza y resistencia. Y el grito se oye como una ola dispuesta romper.

A romper con todo.

Imagen: Facundo Coronel

Andrea está ahí, mojándose, con su pañuelo verde, y lo sabe desde antes que suceda.

“Será un día histórico porque sienta un precedente para convocar a un Paro General de Mujeres y parar al país entero, y que todos vean que sin las tareas productivas y de cuidado que realizamos el país no funciona.”

Cocinar, limpiar, cuidar. Cuidar niños. Cuidar ancianos. Cuidar enfermos. Criar. Abastecer. A parte de trabajar. A parte de ser profesional.

Todo eso se paga con injusticia:

Tener un 2% más de desempleo.
Trabajar dos horas más promedio.
Ganar un 27% menos.
Realizar un 70% de las actividades no remuneradas.

Y que, a todo esto, el Estado se haga el boludo.

“Hoy se demuestra -continúa Andrea- que la fuerza de las mujeres, desde las bases de los sindicatos hacia arriba,  puede torcer el brazo de los hombres gordos que siempre decidieron.”

Todas juntas
Todas juntas

Quimey espera estoica bajo su paraguas, cerca de Andrea. Sonríe. Habla con amor. Y está enojada.

“Me enoja que siempre se corra el eje de la discusión. Como este era el primer paro de mujeres, en vez de preguntarse por nosotras, el sistema machista y patriarcal que nos oprime sin pausa empezó a preguntarse, sobre todo a través de los medios de comunicación masivos, si los hombres debían o no ir. Osea, ¿hay un paro de mujeres por primera vez en la historia de Argentina y la pregunta es si van los hombres?  En el Encuentro Nacional pasó con el tema de los graffitis. Esta tendencia luego se traduce en propuestas como #NadieMenos #NiUnoMenos, etc. Pero el foco somos nosotras y #VivasNosQueremos.”

Desde el escenario dirán más tarde: “Nos felicitamos a todas”.
Y se escuchará un estruendo. También se nombrarán a los travestis, trans y el movimiento LGTTB en su conjunto.
Y por último se mencionarán a los “varones antipatrarcales”.

Y se escuchará un aplauso cerrado.

El manual callejero de desaprendizaje impone una pregunta: ¿qué es ser un varón antipatriarcal?

Quimey enseña: “Para todxs es difícil desestructurar el machismo. A mí me educaron como a una `princesa´. Eso es violencia. El camino a desandar por el varón es el de correrse de los lugares de privilegio que le son asignados por el solo hecho de ser varón. Y así, entre todxs, entender que la biología no es nuestro destino”.

Sandra, que también está allí, siendo parte de las cien mil históricas, tiene 45, unos 20 años más que Andrea y Quimey. Y lo dice claramente: “Mi generación es machista”.

“Los varones se tienen que dar cuenta que los `chistes´ no van más. Aquello que antes discutían a muerte como `ayyy, es un chiste, no te enojes´, hoy los deja fuera de lugar, recalculando. Vivimos un día histórico porque estamos discutiendo la cultura machista, realmente. Porque detrás de los horrores de los femicidios hay un reclamo y un movimiento que exige un cambio profundo y total: cuestiones laborales y de la vida cotidiana. Y para todxs se trata de un ejercicio, de pensar, de sacarse de encima el latiguillo y el sentido común. Y en el último año veo una revolución en este sentido, hecha desde abajo y por nosotras. Y al ver a pibxs más jóvenes y a mi hijo de13 años, estoy segura: habrá grandes cambios.”

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Vivas nos queremos

Desde el frente se enumeran los países que se sumaron a las movilizaciones contra la violencia machista del 19 de Octubre.

México, Brasil, Chile, El Salvador, Perú, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Colombia, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Honduras . Y la lista sigue hasta hacerse mundial.

Algo que se venía anticipando en coro y desde hace mucho:
“Qué tiemblen los machistas: América Latina será toda feminista”.

Y cuando el acto termina y las oradoras vuelven a fundirse con la plaza, se escucha una verdad incontrastable, dirigida a uno de los más -si no el más- interpelado de la noche, desde el escenario y desde las calles:

“Sí, se puede; sí, se puede: el primer paro a Macri se lo hicimos las mujeres.”

Este feminismo, poder popular de las mujeres en luto pero en lucha, “contra los femicidios y contra la precaridad de nuestras vidas”- como dijo una de las oradoras-, se enciende bajo cualquier tormenta. Todas presentes en una plaza lo hicieron posible. Miles de familias de mujeres: abuelas, hermanas, nietas, madres, hijas. Mujeres jóvenes, adolescentes, niñas, adultas y viejas.

Y las que no están: siempre presentes. Como Diana y Lohana, cuyos nombres quedan escritos en cruces blancas clavadas al barro. Y como las cientas de miles por las que se grita lo que nunca se olvida y siempre es central: las mujeres muertas en abortos clandestinos, que son femicidios del Estado.

El paro de la sororidad, del dolor y de la conmoción hecha fuerza, unión y grito deja su marcha indetenible en la Historia.

Imagen: Facundo Coronel
Imagen: Facundo Coronel

Paro de sororidad

Cae la noche de una jornada revolucionaria. Sobre nuestros cuerpos mojados, permanece el calor de la lucha hermanada. La lluvia, lejos de mandarnos a nuestras casas, nos encontró piel a piel, con los dedos entrelazados, en un abrazo furioso y feminista. Porque nuestro único refugio es la calle. Es la otra compañera. A cada paso compartido sentimos temblar bajo nuestros pies los cimientos más acérrimos del patriarcado. Ese que nos cree descartables, consumibles, violables, matables. El que no se banca vernos unidas y resiste con más violencia a nuestra lucha.

Esto no tiene vuelta atrás.

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#NiUnaMenos
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Imágenes: NosDigital
Sorolidad
Sororidad
Todas juntas
Todas juntas
Un solo grito
Un solo grito
Imagen: Stella Jerez
Imagen: Stella Jerez
Por un aborto legal, seguro y gratuito
Por el aborto legal, seguro y gratuito
Imagen: Facundo Coronel
Imagen: Facundo Coronel
Vivas nos queremos
Vivas nos queremos
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Del Obelisco a Plaza de Mayo
Imagen: Facundo Coronel
Imagen: Facundo Coronel
Esto no termina acá.
Esto no tiene vuelta atrás

La revolución es ahora

Relanzan el proyecto de ley que propone un régimen reparatorio para trans y travestis víctimas de violencia institucional. La identidad de género: de delito a derecho humano.

El jueves 6 de octubre se presentó en el Congreso el proyecto que propone un “Régimen Reparatorio para Víctimas de Violencia Institucional por motivos de identidad de género”. El proyecto 2526 busca el reconocimiento por parte del Estado de la violencia institucional a la que fueron sometidas sistemáticamente las personas trans y travestis por las fuerzas de seguridad pública; y en especial a aquellas que fueron detenidas de manera ilegítima a causa de los edictos policiales vigentes hasta 1995.

Tal como se desarrolla en los fundamentos del proyecto, los edictos policiales fueron la herramienta básica de las políticas de persecución orientadas a la normalización de grupos sociales considerados “desviado” por el poder estatal:entre ellos, lxs trans. Estos instrumentos le daban a la policía la potestad de emitir los edictos, de juzgar, interpretarlos y de aplicarlos. Las trans y travestis fueron marcadas como esos cuerpos e identidades a perseguir, patologizar y marginar. Sus trayectorias de vida están signadas por episodios de detención arbitraria, golpizas, abuso y tortura por parte de la policía. “Los edictos policiales sirvieron como excusa legal para encarcelarnos, el crimen fue nuestra identidad”, afirmó Norma Girardi de la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual en el acto de presentación.

Esta iniciativa, que ya cuenta con la firma de 22 diputados y diputadas de todo el arco político, fue impulsada por Lohana Berkins, militante travesti y líder de ALITT hasta su muerte en febrero de este año, junto con Marlene Wayar, referente del colectivo trans y militante de Futuro Transgenérico. El proyecto fue redactado e impulsado por Abogad*s por los Derechos Sexuales (Abosex). Dice la letra que serán beneficiarias de este régimen las personas mayores de 40 años a las que se les haya aplicado el inciso f “los que se exhibieren en la vía pública con ropas del sexo contrario” y el inciso h “personas de uno u otro sexo que públicamente incitaren o se ofrecieran al acto carnal” del artículo 2 del derogado Reglamento de Procedimientos Contravencionales del Edicto policial dictado por la Policía Federal Argentina.

El régimen de reparación contempla el otorgamiento de una pensión graciable para las víctimas, al igual que perciben las víctimas del terrorismo de Estado en los 70. Dos años atrás, cuando este y otros proyectos similares se presentaron por primera vez en el Congreso, se generaron frívolos e irrespetuosos discursos que denunciaban un supuesto privilegio de las personas trans por poder acceder a esta pensión. No: de lo que se trata es de reconocer las violaciones de un Estado sobre una población que fue sistemáticamente perseguida y excluida de la ciudadanía. El privilegio siempre fue ajeno.

Por otra parte, las personas trans de más de 40 años, es decir las destinatarias de esta reparación, no son muchas. De acuerdo a un informe de ALITT, se estima que el promedio de vida de las personas trans es de 35 años  -qué privilegio-, por lo que las “sobrevivientes” nos son demasiadas. De acuerdo a los impulsores del proyecto, se trata de un universo posible muy restringido de aproximadamente 300 personas a nivel nacional.

En tanto a partir de la Ley de Identidad de Género, el Estado argentino reconoció a la identidad de género autopercibida como un derecho humano. Ergo, se considera que la criminalización de esta identidad durante la vigencia de los edictos policiales fue una violación de los derechos humanos. Marlene Wayar expresó que se trata de crímenes de lesa humanidad, puesto que fueron cometidos por un Estado contra una comunidad en particular.

“Somos las olvidadas de la democracia”, sentenció la activista trans Jorgelina Belardo ayer en el Congreso. De modo constante, señalan que para ellas el Estado terrorista y  desaparecedor no terminó en 1983. “No sé cuántas veces entré y salí de la cárcel”; “Me acuerdo de escuchar cómo golpeaban a una compañera en un calabozo mientras le gritaban ‘Dale, puto, ¿cómo te llamas?’”; “Las travas merecemos morir de viejas, no asesinadas por el odio y la violencia”. Entre lágrimas de memoria por las compañeras que no están, pero también de orgullo por continuar conquistando espacios de legitimación, las activistas trans presentes en el encuentro sumaron su adhesión y fuerza a esta iniciativa.

Entre la presentación original de este proyecto de ley en el 2014 y este relanzamiento en el 2016, pasaron muchas cosas. Entre ellas, se fueron dos luchadoras por los derechos de las trans y travestis, que hoy se hicieron carne en la voz de cada una de las oradoras. A una semana del aniversario del asesinato de Diana Sacayán, fueron eternos los gritos de “Justicia”, “Diana presente” y “Furia Travesti”. Y para todas fue una inspiración indudable la de la “travestiarca” (al decir de la propia Diana) Lohana Berkins: “El tiempo de la revolución es ahora, porque a la cárcel no volvemos nunca más”.

OCUPA TODO


Movimiento ocupa brasilero: cómo es desde adentro una experiencia de resistencia propia de los tiempos latinos y neoliberales que corren por nuestras venas abiertas. Historia y presente de un movimiento que presenta los rasgos de una época y de una región con método y con ideas. (Imágenes: Delegación NINJA)


La imagen del triunfo

Y en ese momento, mientras la Mujer-Ocupa lee una carta y todxs gritan “Fora Temer!”, se vive una fiesta victoriosa.

La Mujer-Ocupa enuncia:

“Somos todos los presos condenados por un sistema excluyente y racista, somos las jóvenes estupradas, somos todas las mujeres víctimas de violencia, los niños asesinados por policías militares en la puerta de su casa, somos lxs gays, lesbianas y travestis golpeadxs y muertxs todos los días, somos las personas agredidas por la intolerancia religiosa, somos los 23 activistas presos y procesados, somos la gente de la calle, somos las favelas, somos los sin tierra, somos los indígenas, somos los locos, somos los expatriados, los desertores, los refugiados, los removidos, somos todos los excluidos: somos los que luchan. Felices tres meses, ocupantes.”

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Las banderas colgadas con la cara de Temer hecho un demonio son la fachada de la nueva casa del movimiento ocupa: el antiguo estadio Caneo de Rio, rebautizado “Casa de la Democracia”; “Procuramos uma nova época, uma nova ética, uma nova estética”, es el cartel de bienvenida; las escaleras con gente de cualquier belleza son el preludio del gran salón; y en el salón, las culturas perseguidas festejan el triunfo de bailar y resistir en un mismo acto.


Ocupar es resistir

“¡Ocupa tudo!” es el grito que se multiplica en Brasil.

Tudo es todo.

La calle.
Una plaza.
Un estadio.
Un Ministerio de Cultura, también.

Se grita “¡Ocupar es resistir!”. Una  consigna que en Argentina resuena desde las más de 400 fábricas recuperadas: ocupar, resistir, producir.

“Porque una ocupación es, ante todo, eso mismo: combatir la desocupación.” (un ocupante)


Quiénes son y qué pasó

El movimiento OcupaMinc de Rio de Janeiro es un colectivo de artistas y activistas que, ante la eliminación del Ministerio de Cultura (MinC) dispuesta por el presidente interino Michel Temer, decidieron disputar el espacio público del propio ministerio, tomando el Palacio Gustavo Capanema. Luego de 73 días, los desalojaron. El movimiento tomó entonces un nuevo predio: el estadio Canecão, un símbolo de la cultura popular brasilera, abandonado desde hace 9 años por la universidad pública.

28647007161_3a63fbd919_oEl mismo jueves 12 de mayo en el que Dilma quedó apartada, Temer tomó la presidencia y disolvió el MinC. Pasó sólo un día para que las ocupaciones florecieran: el sábado en Curitiba, el domingo en Belo Horizonte y el lunes en Río. La acción se multiplicó:  San Pablo, Salvador, Caerá y más. 27 predios culturales estuvieron ocupados en Brasil en los últimos tres meses.


El método ocupa se hizo eje de la resistencia en Brasil a partir de la “primavera secundarista”, a fines de 2015, cuando los estudiantes tomaron más de 600 escuelas por el recorte educativo.


Artistas y productorxs de la cultura independiente, integrantes de organizaciones sociales y estudiantiles, militantes de base de diversos partidos políticos y una cuarta parte de personas que se denominan autónomxs y anarquistas, decidieron ocupar el Palacio Gustavo Capanema, edificio del Ministerio de Cultura de Brasil.

La amplísima diversidad de Movimiento OcupaMinC RJ planteó el primer escenario: ¿cuál sería el punto de consenso que genere al movimiento? La respuesta se confirmó en la primera asamblea oficial de la ocupación, minutos después de ingresar al palacio.  

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“Fora Temer!” sería la consigna que uniría a los primeros 50 ocupantes.

Con el tiempo y con el espacio significaría mucho más que la salida de un mandatario.


Cómo se ocupa un lugar:  escenas de un acto primario.

Carioca, tres meses después, sentado en las escaleras de entrada del Canecão, recuerda el día en que Felipe llegó a la casa luego de la reunión decisiva. “Vamos, preparemos todo: es mañana”, les dijo. Todxs empezaron a organizarse: acababan de tomar la decisión y el momento era ese.

Felipe y Carioca llegaron aquella mañana de lunes a eso de las diez. Esperaron muchos minutos en la entrada de un fino café que está enfrente del Palacio Gustavo Capanema. “En Rio, cualquier cosa que organices va a empezar por lo menos 40 minutos tarde, aunque sea una ocupación”, explica Carioca. Esperaron nerviosos.

Y al fin fueron llegando: 30, 40, 50 personas…

El momento de actuar se decidió por energía colectiva:

“¡Vamos, vamos, ahora, vamos!”

La idea era entrar como visitantes, sin alboroto, y una vez adentro del edificio empezarían a montar el campamento con paz y naturalidad.

No fue así.

Cruzaron la calle con las carpas escondidas en las mochilas y con la cámaras listas para transmitir la ocupación en vivo por las redes. Pero, uno de los guardias privados del MinC vio mucho gente y se asustó. Entonces corrió hacia la puerta del edificio y empezó a cerrar el portón de entrada.

Felipe no logra ocultar la sonrisa cuando cuenta el primer triunfo de la ocupación: “Uno de nuestros compañeros, antes de que el guardia logre cerrar las puertas, le dio un empujoncito, un rugbycito, sabes, nada muy violento.”

La ocupación luego de esa pequeña primera disputa física se convirtió en un hecho.

Distinto a lo planeado entraron todos desaforados, gritando y gritando “Fora Temer!”.

¿Qué se hace en una ocupación?

Carioca lo explica mejor que nadie, con la naturalidad propia de un ocupante: “Una ocupación es, ante todo, eso mismo: combatir la desocupación.”

La mujer victoriosa, la que leyó el documento de los tres meses de ocupación, aquella vez, desde el escenario, también enumeró con precisión lo que se hace en el espacio:

Somos decenas de personas compartiendo el desayuno, almuerzo, cena, conversaciones, encuentros y desencuentros, lavando platos, barriendo el piso, haciendo comida, escribiendo textos, creando videos, fotos, produciendo shows, debates, teatro, cine, performances, poesía, haciendo actos, ocupando las calles, combatiendo cotidianamente el machismo, el racismo, la homofobia y toda forma de preconcepto, conviviendo con las diferencias, aprendiendo a construir un espacio democrático, horizontal, errando, reconociendo yerros, errando más, errando menos, creando consensos, peleando, entendiéndose, reinventando espacios, reinventándonos, descubriéndonos, construyendo un otro mundo, un otro yo, un otro nosotrxs.”

En una ocupación no sucede cualquier cosa y hacer nada no está permitido.

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“Los ocupantes deben estar necesariamente ocupados, porque de eso se trata ocupar: hacer, hacer y hacer”, dice Carioca. “Por eso en pocos días la ocupación se organizó, y al cabo de las primeras semanas ya teníamos una estructura que cubría todas las áreas fundamentales: articulación, infraestructura, seguridad, comunicación y creación.”

Los espacios ganaron sus lógicas, sus funciones, su movilidad. Los jóvenes trabajan intensamente y con éxito en resguardar los sectores del Palacio con obras de patrimonio. Los ocupantes produjeron un sinfín de eventos y actividades. Y se terminó por formar un inmenso público de minorías que encontró en el Capanema un espacio de libertad y resistencia.

Todo eso es trabajo.

Como lo reconoce Neia, una de las más de 15 vendedoras ambulantes que tiene las puertas abiertas de la ocupación para poder ir a trabajar: “Es un trabajo hermoso y grandioso, y yo me siento agradecida de poder estar en un lugar donde no me persigue la Guardia Municipal por querer trabajar”. “Y no nos cobran ni un real-agrega-, si entre los vendedores después hacemos una pequeña colecta para los ocupantes es porque estamos agradecidos.”


Palacio Gustavo Capanema: cuando lo público es popular.

El Palacio Gustavo Capanema fue el primer proyecto modernista de Brasil. El diseño del edificio tenía el fin de juntar personas en los espacios abiertos: grandes convocatorias públicas. Desde su construcción en 1930 nadie lo hizo mejor que el movimiento OcupaMinC RJ.

Felipe dice: “A partir de la ocupación fue que sucedieron las cosas”.  ¿Qué cosas?

El mismo día de la ocupación 200 personas se reunieron en Capanema, para abrazar al edificio y a los ocupantes. La comunidad artística se movilizó de inmediato. A pocos días Caetano Veloso tocó y al Palacio se acercaron 20 mil personas. Cada día y cada noche, desde la ocupación, el conjunto de la sociedad de Rio de Janeiro gozó de una agenda cultural independiente y diversa en un Palacio emblemático, que siempre había sido público pero nunca popular.

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André, un ocupante autónomo que se sumó a la tercera semana de ocupación, logra explicar el fenómeno del espacio público mientras hace guardia en la puerta un martes a la tarde: “Hay una crisis simbólica: no se sabe más qué es lo público y qué es lo privado. Porque lo privado es privado y lo público muchas veces también es privado”.

El manifiesto del movimiento lo explicita: “El espacio público es el lugar para dar la lucha política”.

Por eso el grito: “!Ocupa tudo!”.


Cómo se vence una desocupación forzada

Manuel se despertó por los gritos. “En cinco minutos todo el mundo afuera”, se escuchaba desde su carpa. Agarró el celular y eran como las seis de la mañana. No tuvo duda de qué estaba aconteciendo. Sin embargo esperó acostado 20 minutos, resistiendo un poco más.

Cuando escuchó las órdenes más cerca y más autoritarias asomó la cabeza. Sus compañeros estaban desmontando las carpas y arrumando los bolsos como podían. Los oficiales seguían de cerca la acción de cada uno de los ocupantes, recordando a cada segundo que solo iban a esperar cinco minutos. Manuel no se desesperó. Se tomó un tiempo más para maquillarse y salió. Sabía desde hace algunos días, al igual que el resto de sus compañeros, que los iban a sacar del Palacio.

Estaba sucediendo.

Y fue pensando en aquel momento que pudo sintetizar de qué se trata OcupaMinc para él: “Si los órganos públicos no hacen lo que el pueblo demanda, la gente debe organizarse y empoderarse para disputar la gestión de los espacios públicos”.

28724594185_a1f7ec366f_oEl 25 de julio ,por decisión de Gobierno de Temer, la Policía Federal ordenó desocupar el Palacio Capanema con armas y palos en la mano. Luego de sacar al último ocupante levantaron un muro en la entrada del edificio: es conocido como “el muro de la vergüenza”.

73 días de vida cultural inédita habían quedado en la historia del Capanema.

La respuesta de los ocupantes fue íntegra y victoriosa: salieron pacíficamente y empezaron otra ocupación.


Movimiento OcupaMinc RJ toma el Cane

El Caneo es un lugar central en la historia de la Música Popular Brasilera (MPB). Un estadio de recitales mítico de los años 70 y 80, donde proliferaron Caetano Veloso y compañía. Luego de estar casi diez años cerrado, con la amenaza latente de ser privatizado, el Caneo renació.

El 1ero de agosto, a menos de una semana de ser desalojados del Capanema, el movimiento OcupaMincRJ ocupó el espacio, que pertenece a la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ)

¿Qué pasará entre OcupaMinC y la UFRJ?

Se está disputando en muchos niveles.

Por lo pronto hay una cosa importante que ya le explicó Paulo, un joven ocupante de madre indígena y padre negro,  a un grupo de docentes de la UFRJ que fueron a apoyar y a ver cómo se podía articular el movimiento ocupa a la lucha universitaria:

“Aquí tenemos de todo- empezó Paulo, que siempre luce polleras hermosas-. Necesitábamos construir pluralidad y por eso dijimos “Fora Temer!”. Pero a partir de eso se empezaron a construir movimientos: indígenas, feministas, de negros, rastas, LGTB , ecologistas, anarquistas… Esto que se está generando es, sobre todo, antimódico: cada vez que nos damos cuenta que algo está mal construimos sobre eso y lo incluimos al “Fora Temer!”. Es orgánico y total. Es un movimiento que apuesta a todos los derechos. Integral. Por eso quería decirles que siempre nos preocupamos por la educación en nuestra lucha, pero por una universidad libre y del pueblo: no de la academia. El movimiento lo comprende y lo trasciende: porque luchamos por todos y cada uno de nuestros derechos.”


¿Qué incluye hoy “Fora Temer!”?

Primero que nada: a los ocupantes.

Incluye a Josué, que el hip-hop de la favelas lo salvó, y que hoy a través de ese lenguaje artístico puede aportar sus raíces culturales al movimiento. El encuentro de culturas que tiene la ocupación para Josué es único en la historia de Brasil. Lo define como “una escuela de vida, arte y cultura” y como un “movimiento político sin partido”. Piensa que el golpe “unió a las culturas de los desfavorecidos”. Y plantea que “si la dominación es institucional y compleja, la resistencia debe ser orgánica”. “Para eso –dice Josué- hay que aprender, y eso empieza desde abajo, lavando los platos, limpiando el baño, sabiendo cuál es la esencia de lo mínimo, lo que te enseña la calle: una de nuestras culturas”.

Incluye también a Larisa, que también aprendió todo en la calle. Ella es indígena, artista callejera y malabarista. Dice con firmeza que “la permacultura es revolución”. “Dentro de eso está todo lo que la sociedad necesita: un paradigma de vida, de sustentabilidad.” Permacultura: la cultura de lo que no muere, lo sustentable. “El genocidio de las comunidades indígenas a manos del agronegocio y las enfermedades por los alimentos venenosos y transgénicos son parte central de este cambio, por eso la permacultura es un área de trabajo central de la ocupación”, dice Larisa. Para ella el “Fora Temer!” es más que tirar a un presidente: es una reforma política y cultural de bases. “Es participar de una revolución activamente, cambiando uno mismo y econtrándose con otros.”

Incluye a la mujer de este video, que toma el micrófono en los recitales para advertir que se viene la revolución de la mulher preta:

Se incluye: todo se incluye.

Lavar los platos sin desperdiciar agua corriente. Cultivar alimentos.
Combatir el machismo con uñas y dientes. Transforman los géneros.
Disputar comunicación libre.
Crear cosas. Cosas nuevas, inventadas, diseñadas, significantes, novedosas. Crea arte. Crear respuestas, soluciones, formas.
Buscar el origen indígena.
Ser mujer. Ser negra. Ser madre. Ser pobre.
Expulsar machistas. Expulsar racistas. Expulsar clasistas.
Deconstruir. Construir. Disputar. Articular. Y trascender.
Arreglar. Limpiar todo, todas las mañanas.
Enseñar experiencias. Aprenderlas. Gestionarlas. Presentarlas.  

Producir arte.
Resistir golpes.
Ocupar espacios.

Por eso, antes que nada, siempre se grita:
“¡Primeramente, Fora Temer!”

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Imágenes: Delegación Mídia Ninja

Los guardianes del aborto clandestino

Prometen una “revolución cultural” y renuevan el discurso de los sectores poderosos del catolicismo para disputar su lugar en la regulación de la vida y la sexualidad de las personas. ¿Cómo operan estos grupos? ¿Qué estrategias despliegan para condenar a miles de mujeres al aborto clandestino?

“La ‘cultura de la vida’ y la ‘cultura de la muerte’ pujan una vez más en la cámara baja del Congreso de la Nación. Volvió a presentarse el expediente de la ‘Campaña por el derecho al aborto’, pero el proyecto de la Red Federal de Familias (RFF) -que garantiza la protección integral de la embarazada en riesgo y su hijo- ya consiguió la adhesión de 50 diputados nacionales”. Esto se lee en una nota publicada el miércoles 29 de junio en la web de la Agencia Informativa Católica Argentina (AICA). Como si se tratara de un nuevo round entre dos legendarios boxeadores, cuando lo que está en juego no es el cinturón de campeón, sino los derechos sexuales y reproductivos, el reconocimiento de la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones sobre sus cuerpos y sus vida, y el rol de la Iglesia Católica en la regulación de la vida y la sexualidad de las personas.

En efecto, el jueves 30 de junio se presentó por sexta vez en la Cámara de Diputados el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), con la expectativa, casi a modo de consigna, de “que sea la vencida”. A pesar de que en las sucesivas presentaciones fue ganando firmas de apoyo de diputadas y diputados, el proyecto nunca llegó a la votación en el recinto. Por otra parte, también el 6 de mayo ingresó al Congreso el proyecto de ley de “Protección integral de los derechos de las mujeres embarazadas y de las niñas y/o niños por nacer”. A partir de postular como “niño por nacer” a “todo ser humano desde el momento de la concepción o fertilización del óvulo, hasta el de su efectivo nacimiento”, el proyecto pretende cercenar no solamente la despenalización del aborto, sino también restringir las prácticas de reproducción asistida, actualmente reconocidas por la ley 26.862 y el nuevo Código Civil y Comercial, puesto que éstas presuponen la manipulación, criconservación y descarte de embriones. Si bien este proyecto tampoco ha avanzado en la agenda parlamentaria (fue presentado anteriormente en 2010, 2012 y 2013), el grupo cuyos intereses representa no carece de cosechas. Muestra de esto es la incorporación, casi de último momento, del artículo 19 en el nuevo Código Civil y Comercial, que reconoce el inicio de la vida en la concepción. ¿Pero quiénes son estos grupos? ¿Cómo operan para obstruir una y otra vez el debate legislativo sobre el aborto? ¿Qué estrategias despliegan para condenar a miles de mujeres al aborto clandestino?

No se requiere de mucha investigación para señalar a la Iglesia Católica como un actor político decisivo en la obstaculización del acceso al aborto legal y seguro, desde el lugar hegemónico que ha logrado mantener para imponer su visión de lo que se considera legítimo y deseable en la vida social, muy especialmente en la regulación de la sexualidad, las familias y las relaciones de género. Operando judicialmente para frenar la conquista de derechos, tejiendo alianzas con gobernadores como Juan Manuel Urtubey (Salta), incidiendo en las políticas sanitarias a través de figuras como Abel Albino, estos grupos alimentan el mito de la “nación católica”, montado en la particular y estrecha relación forjada entre el Estado y la jerarquía eclesiástica de la Iglesia Católica, prácticamente desde la Independencia. Desde sus espacios institucionales, pero también desde asociaciones civiles, en un fenómeno que han llamado oenegización religiosa, se posicionan en el espacio de lo público, como legisladores ocultos e intangibles. Si fueron las feministas quienes se encargaron de demostrar que “lo personal es político”, los grupos religiosos salieron a dar batalla y se vienen movilizando políticamente para recuperar el lugar de portavoz en torno a la “moral sexual”.

En defensa de las familias… ¿pero cuáles?

Volvamos al principio. Siguiendo el objetivo de entender quiénes son y cómo operan estos grupos que intervienen directamente sobre nuestras vidas cotidianas, pertenezcamos o no a su credo o institución, detengámonos en la Red Federal de Familias. Esta organización se fundó, como tantas otras de su tipo, a fines de 2009, ante “la amenaza del matrimonio igualitario”. Sosteniendo un concepto de familia basado en el “matrimonio entre varón y mujer, estable y duradera, en respeto a la vida y el orden natural”, formaron parte de la organización de marchas, movidas mediáticas y lobby parlamentario para frenar la sanción de la ley que incluyó en la institución del matrimonio a las parejas del mismo sexo. Ante la derrota, redoblaron los esfuerzos de organización, y hasta el día de hoy la Red articula estrategias de acción con los obispados católicos provinciales, las autoridades evangélicas de las regiones y funcionarios políticos de amplio rango. Entre sus acciones visibles se destaca la conmemoración cada año del Día del Niño por Nacer, decretado por Menem con el visto bueno del entonces papa Juan Pablo II, el 8 de diciembre de 1998. Sí, el Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen. La fecha elegida para la conmemoración fue el 25 de marzo en consonancia con el día de la resurrección de Jesús. Este año, los grupos religiosos que se autodenominan “pro-vida”, con motivo de esta fecha, empapelaron la zona del Congreso con afiches de fetos y circularon por las redes sociales imágenes con el lema “Un inocente abortado, otro Cristo crucificado”. La apuesta hacia delante es instalarlo comercialmente como el Día de la Embarazada y promover una marcha nacional.

Imágenes: NosDigital
Imágenes: NosDigital

La Red Federal de Familias es también la que organiza desde hace cinco años el Congreso Nacional Familia y Vida, cuya última edición fue los días 6 y 7 de mayo en Rosario, Santa Fe. En su página web se lee: “Este Congreso está abierto a todas las personas que crean en la necesidad de promover el valor de la vida, la importancia de la familia como célula básica de la sociedad y la educación en verdaderos valores. Está abierta a todo público, docentes, magistrados, funcionarios públicos, sacerdotes, dirigentes sociales y catequistas y también para estudiantes secundarios y universitarios”. Las dos jornadas se desarrollaron en el Salón Metropolitano de Rosario. Luego de la acreditación (previa inscripción y pago de arancel), se podía recorrer una serie de stands de organizaciones e instituciones católicas. Entre los materiales desplegados en las mesas se destacaban aquellos que denunciaban la invasión de la “ideología de género” en las educación de los/as hijos/as, la difusión de la “planificación familiar natural” y los consejos para la vida marital en armonía. La mayoría de los asistentes al Congreso eran adolescentes y jóvenes, en general en grupo, pertenecientes a parroquias o escuelas católicas. Con un funcionamiento de talleres y paneles simultáneos, el Congreso estuvo pensado para pasar el fin de semana, e incluía momentos de socialización como el almuerzo y los cortes de café. En el salón principal, las paredes estaban cubiertas de banners con imágenes de embriones y fetos en distintas etapas de desarrollo e indicando lo que “sienten” en cada momento. Una imagen de la Virgen María acompañó a cada expositor a un costado del estrado. Las presentaciones estuvieron principalmente a cargo de abogados/as y médicos/as, marcando el tono secular del encuentro, principalmente articulado en torno a argumentos médico-científicos y fundamentos jurídicos. Los miembros de la jerarquía de la Iglesia Católica estaban más ocupados en la organización y supervisión de las actividades que detrás del micrófono.

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Congreso Nacional Familia y Vida, 7 de mayo 2016.

Profesionales del derecho y la salud no son actores casuales ni secundarios en esta problemática, sino que encarnan las principales estrategias de estos grupos: la judicialización, el uso de la objeción de conciencia y la presión para dar injerencia a los comités de ética hospitalaria, liderados por médicos católicos, para restringir el acceso a los abortos no punibles y para incidir en la orientación de la políticas de salud reproductiva.

Por la familia natural (y judicial)

“Una vez que el pueblo votó, las puertas del poder se cierran. Hay que quedar del lado de adentro”, así empezó Aurelio García (Encuentro Vecinal Córdoba) el “Panel con Político”, y habla desde la experiencia. A continuación, narró su orgullo profesional: haber impedido que se acceda a los abortos no punibles en la Provincia de Córdoba. Luego del Fallo FAL de la Corte Suprema, el Ministerio de Salud de Córdoba emitió la resolución 93/12 que estableció la “Guía de Procedimiento para la atención de pacientes que soliciten prácticas de aborto no punible, según lo establecido en el artículo 86 incisos 1º y 2° del Código Penal de la Nación”. A continuación, la asociación Portal de Belén – subsidiada por la Subsecretaría de Protección Integral de Niñez y Adolescencia de la provincia y fundada por el propio Aurelio García en 1991 para “dar una respuesta concreta a la problemática de la mujer embarazada y sola” – presentó una medida de amparo para que se declare inaplicable la resolución ministerial e inconstitucional la figura del aborto no punible, hoy vigente de acuerdo al Código Penal. Aunque todavía sin sentencia firme, se logró una medida cautelar que suspendió la aplicación de la Guía en cuestión. Por su trascendencia, en el 2014, Amnistía Internacional, el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) se presentaron como amicus curiae para dar argumentos al Tribunal Superior de Justicia de Córdoba. Bajo esta misma figura se presentó en el último mayo el Centro de Estudios en Derechos Humanos y la Carrera de Especialización en Protección de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, de la Facultad de Derecho, de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). Católicas por el Derecho a Decidir también participa, en carácter de tercero coadyuvante en defensa de los derechos humanos de las mujeres. El poder no entiende mayorías y minorías, y se suele requerir de unos cuantos para contrarrestar la acción de unos pocos. En su exposición en el Congreso Familia y Vida, Aurelio García relató que al juez que dio lugar al amparo “se le venía el juicio político. Cuando lo pidieron en la Legislatura de Córdoba, diez días antes habíamos conseguido firmas para apoyar la moción del juez. Lo desactivamos”.

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Diputado Nacional Juan Fernando Brugge (izq.) y Legislador, Córdoba, Aurelio García (der.)

En ese contexto teñido de una cierta épica macabra, se dio lugar a las preguntas de los/as asistentes. La que abrió la ronda fue al grano: “¿Es posible ir para atrás con el matrimonio igualitario?”. El primero en responder, más moderado en su discurso, fue el Diputado Nacional Juan Fernando Brugge por la Provincia de Córdoba, representante del Partido Democrática Cristiano, hoy integrante del bloque UNA, aclarando que él no veía el contexto parlamentario favorable para instalar ese debate hoy. Si bien Aurelio García estuvo de acuerdo, dejó claro que tampoco está dispuesto a sentarse a esperar: “La apuesta es hackear judicialmente el nuevo código civil. Ir con el interés superior del niño para argumentar que la adopción debe ser con mamá y papá. Tenemos que ser la resistencia cultural. No nos podemos rendir ante lo políticamente correcto. Y vamos a enfrentar al sistema de Fertilización In Vitro, vamos por la protección de los embriones, que son vida”.

Generación pro-vida

Tuvo su lugar en el estrado el Frente Joven, en la voz de Santiago Santino, su coordinador de Formación. Cuando le pedís un contacto, te da su twitter, en el que se presenta “Convencido de que se puede hacer un país mejor para todos”. Con la consigna de que “Sin vida no hay derechos y sin derechos no hay futuro”, presentó, junto a Memé Moscoso – del Portal de Belén – la nueva campaña “Derecho al Futuro”, que el Frente Joven llevará a cabo este año junto a otras ONG’s de todo el país, entre las que se encuentran Rosario te quiero Pro Vida, Elegimos la Vida de La Plata y Universitarios por la Vida de Córdoba.

Congreso Nacional Familia y Vida
Congreso Nacional Familia y Vida

“No somos la generación perdida, somos la generación pro-vida”, sostienen y encarnan una de las fuertes estrategias de los últimos años de los grupos católicos hegemónicos: la apelación a los derechos humanos. Desde esa posición es que acusan de “genocidas” a los/as que defienden el derecho a decidir y de “terrorismo de estado”a los avances en derechos sexuales y reproductivos. Sin embargo, lejos de las posiciones melancólicas y de un discurso conservador, se presentan como una “revolución” y un “cambio cultural”. “Somos lo nuevo, la muerte siempre envejece. Estamos preparando algo grande, queremos salir a las calles, dar charlas en formato TED, transmitir el bien. Y en octubre hacer una gran fiesta. Porque se protesta la muerte, se festeja la vida”. Y como en algo le hicieron caso a Aurelio García, en eso de que “Cuando se cierran las puertas, hay que quedar del lado de adentro, no importa por dónde se entre”, crearon una escuela de Jóvenes Dirigentes, con sede en Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, San Juan y Mar del Plata. Ya tiene 159 egresados y recibe el apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, la Municipalidad de San Miguel (Pcia. De Buenos Aires) y de San Miguel de Tucumán, de la Universidad Fausta, la Universidad de San Pablo Tucumán, de la Escuela de Negocios, de la Universidad de Congreso, de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa y de la Fundación Nuevas Generaciones. Entre sus docentes, se destacan el pediatra Abel Albino – propuesto para Ministro de Salud de la por Mauricio Macri– y Mariano Gerván, Secretario Parlamentario del Bloque PRO de la Cámara de Diputados de la Nación. La mayoría del plantel se conforma con egresados de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina.

La peregrinación peronista

El 18 de enero de este año se firmó el “Pacto de Padua” entre un grupo de intendentes peronistas del conurbano bonaerense, “inspirados en el liderazgo internacional del Papa Francisco” (…) “tomando como iniciador de nuestro pensamiento ecológico integral al General Juan Domingo Perón”. Desde esa fecha hasta el día de hoy, no paran de sumar adhesiones de intendentes de todo el país. El último 13 de junio, aprovechando el contexto de tensión entre la Casa Rosada y el Vaticano, el Pacto fue ratificado mediante la firma del “Compromiso de San Antonio de Areco”. El quinto principio – suman diez en total – es “Proteger a la familia como célula básica de la sociedad y la vida humana desde la concepción”:

Apoyar la realización de las familias es parte de una política socialmente activa, que genere empleo y que ofrezca oportunidades de desarrollo para todos. En el reciente e histórico encuentro que el Papa Francisco y el Patriarca Kirill de la Iglesia Ortodoxa mantuvieron en Cuba, emitieron una declaración de imprescindible lectura, uno de cuyos puntos enfatiza: “La familia es fundada sobre el matrimonio, que es un acto libre y fiel de amor entre un hombre y una mujer. El amor fortalece su unión, les enseña unos a otros como un don, es la escuela del amor y la fidelidad”. A la vez, realizaron un llamamiento “para respetar el derecho inalienable a la vida. Millones de bebés están privados de la propia posibilidad de aparecer a la luz”.

Por si quedaban dudas, el Partido Justicialista redobló la apuesta y el 16 de junio lanzó una secretaría partidaria de Culto y Doctrina Social de la Iglesia Católica. En la presentación estuvieron el presidente del PJ, José Luis Gioja, los intendentes Verónica Magario (La Matanza) y Gustavo Menéndez (Merlo) y el padre José “Pepe” María Di Paola. Previamente, el 1 de junio, recién conformadas las nuevas autoridades del PJ, la Conferencia Episcopal Argentina recibió en su sede a la mesa de conducción partidaria, ocasión en la que los obispos José María Arancedo y Carlos Malfa recibieron a Gioja, Daniel Scioli, Lucía Corpacci (gobernadora de Catamarca) y Gildo Insfrán (gobernador de Formosa). Desde el PJ, declararon que “Tanto la Iglesia quedó a disposición de las necesidades del partido, como viceversa”. El ya nombrado intendente de Merlo, Gustavo Menéndez es una figura convocante dentro de este grupo y así lo demuestra en el (no tan) fino trabajo territorial que lleva adelante. El jueves 30 de junio, participó con el obispo de Merlo-Moreno, monseñor Fernando Maletti, de un encuentro en el que 180 instituciones educativas del partido de Merlo adhirieron al Pacto de Padua.

Idas y vueltas en la relación entre Iglesia y Estado, confluencias entre catolicismo y peronismo. Giros alrededor de quiénes nos niegan nuestro derecho a decidir.

Cómo abortar seguras

A pesar de que en Argentina no se ha legalizado la interrupción voluntaria del embarazo y la figura vigente de aborto no punible pocas veces se implementa, las mujeres abortan. Y se organizan. Aquí, el trabajo de Socorristas en Red.

“Es que en promedio cada mujer argentina aborta dos veces en su vida. Pensalo así: desde los 15 más o menos hasta cerca de los 50 las mujeres somos fértiles. Durante todo ese tiempo, que es un montón, –atiende el teléfono, es Ayelén, hablan por primera vez, se verán en tres días- tenemos relaciones sexuales. Claro que hay anticonceptivos, que hay que saber usar, y que pueden fallar. Los anticonceptivos y las personas”.

Rosa hace consejerías, ofrece información y herramientas para que mujeres que tomaron la decisión de abortar su embarazo puedan concretarlo de forma segura. Es parte de una red de socorristas con presencia en todo el país: Socorristas en Red, agrupación que reúne a diferentes organizaciones sociales feministas, que con diferente ideología y accionar, trabajan en conjunto, por el objetivo común. Se apropian del rol de facilitar los medios para explicar cómo hacerse un aborto seguro con pastillas. Durante 2015 realizaron 2894 acompañamientos. Es que las mujeres llevan siglos abortando, así que allí no habrá revelación alguna.

“La clave es que todas y todos entendamos que no se trata de una actividad clandestina, el aborto no es ilegal en Argentina, ni es una razón para cargar con culpa o remordimiento, esas son formaciones socio-religiosas construidas, que podemos elegir reproducir o no. Nosotras apoyamos el aborto para decidir”.

Marcha Ni una menos 2016
Marcha Ni una menos 2016

Rosa está aquí, sentada, hablando, pero Rosa no es una persona. Nada que ver con las que andan en subte o caminan por la calle cualquier día. No es una persona, pero claro que existe. Es una idea, Rosa es una idea rosa. La voz que atiende el celular y recibe a las chicas en esas primeras consultas es cada una de las que milita haciendo consejerías. Rosa trasciende las posibilidades de una persona física. Rosa es el resultado de lo que creer y militar una idea puede lograr.

Cada mujer que llama, como Ayelén, es hija, nieta, sobrina, amiga, cuñada. Tiene varias conversaciones con socorristas para poder interpretar por completo su consulta. Quién la acompaña, si atraviesa situaciones de violencia, sus antecedentes médicos y obstétricos, qué sabe de su embarazo. Es necesaria una ecografía y saber qué tiempo lleva de gestación. Un aborto con pastillas de mifepristona y misoprostol es recomendado hasta la semana 10, y tiene un 98% de eficacia según la OMS. En casos de embarazos por violación o, mismo, embarazos más avanzados hacen derivaciones al hospital Argerich y a otros centros de salud públicos, para que sean atendidas por profesionales por el derecho a decidir. El sistema sanitario nacional en general es expulsivo, violento y prejuicioso, por lo que acudir donde sean receptivos y respetuosos frente a la decisión del aborto marcará la diferencia.

La consejería no termina en el aborto, el seguimiento continúa. Se sugieren controles médicos post-aborto y se informa para poder elegir qué método de anticoncepción se adapta mejor a cada estilo de vida.

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) no aprueba el uso combinado del misoprostol y la mifepristona en su uso obstétrico y abortivo. Por lo que conseguir los medicamentos necesarios para un aborto seguro se vuelve un obstáculo. Más allá de indicar en qué farmacias podrían conseguirse, la medicación no siempre está disponible, aunque debería ser parte de la política pública al igual que son los métodos anticonceptivos [1].

“Criticamos la institución, pero al mismo tiempo, en términos de ideas y lógicas, de alguna forma, creamos otra. Ahí tenemos una paradoja. Por ser transmisoras de información velada en muchos otros lugares, se establece una relación de poder con asimetrías con respecto a las chicas que vienen. Estamos atentas a esa realidad, y a que la reflexión sea por completo de ellas, sea cual sea. Aún así, ellas pueden decidir abortar y abortan. No hay más triunfo de las ideas que ese”.

[1] http://cels.org.ar/common/documentos/Salud_sexual_y_repro_CELS_web.pdf

Obsesión por la memoria

Mayra Martell es una fotoperiodista mexicana obsesionada con documentar las modalidades de la desaparición y la violencia en América Latina. Desde su trabajo con las madres de niñas y jóvenes desaparecidas en Ciudad Juárez definió su objetivo: “es una forma de narrar la historia de lo sucedido desde una perspectiva emocional y cotidiana para las futuras generaciones”.

La ropa de todos los días, una foto de la infancia, una lista de metas a corto y largo plazo, la cama – tendida, siempre, en una espera infatigable –, el mechón de pelo de bebé, unos stickers de princesas en la pared del cuarto. Colecciones de objetos que no alcanzan a representar lo que evocan: la ausencia. Y el dolor que produce. Las que faltan en las fotos, recuperadas en estas huellas de vida: Erika Carrillo, Elena Gudían Simental, Neyra Cervantes, María Elena García, Ana Azucena Martínez, María Guadalupe Pérez Montes, Paulina Luján, Diana Noraly Piaga Reyna, Griselda Muroa López, Jazmín Chavarría Corral, Cinthia Jacobeth Castañeda Alvarado. El total trepa a 72 chicas, de entre 9 y 21 años al momento de su desaparición en Ciudad Juárez, México. Sus historias son el eje del trabajo “Ensayo de la identidad” de la fotógrafa mexicana Mayra Martell.

Diana Noraly Piaga Reyna, 16 años. Desapareció el 27 de febrero del 2009, trabajaba en una maquila en el turno de la mañana. Foto de la pared de su cuarto. Mayra Martell.
Diana Noraly Piaga Reyna, 16 años. Desapareció el 27 de febrero del 2009, trabajaba en una maquila en el turno de la mañana. Foto de la pared de su cuarto. Mayra Martell.

– Cuando las madres ven el trabajo es muy triste, de pronto acarician las fotos en donde aparecen las pertenencias de sus hijas. A las muestras siempre llevo un libro de anotaciones y después se los muestro. Cuando ven las cosas que escriben los que vieron las fotos, se emocionan, se alegran de que se conozcan las historias de sus hijas. Las fotos no buscan ser “las grandes fotos”, cobran sentido porque son algo de alguien, retratan objetos de personas que no están. El  trabajo es nombrarlas: esta es la historia de esta chica y ella no está. Siempre lo pensé como un acompañamiento para las madres. Son mujeres que están solas, no hay una organización social que las una, están solas en manos de asesinos.

Mayra Martell nació y creció en la misma Ciudad Juárez que hoy documenta con su cámara. Cuando trabajaba como periodista en la sección de Cultura de un diario, el fotógrafo tuvo trillizos y la cargó con la responsabilidad de las imágenes. Mayra, que hasta el momento “no era buena en nada”, encontró ahí un lenguaje para expresarse y comunicar. A los 19 años, se había ido de Juárez, a estudiar; seis años después, en el 2005, cuando volvió, la ciudad estaba empapelada con fotos de chicas desaparecidas. Ella tomó nota de las direcciones en los afiches y comenzó a tocar sus puertas.  “Tiene ventajas haber crecido ahí para hacer el trabajo, yo soy re malandra, me he movido ahí desde muy chica, sé por dónde ir, creo que por eso he zafado tanto. Digo zafar porque en diez años de trabajo me topé con un montón de problemas, con la policía siempre encima, estuve detenida dos veces. Incluso problemas con las personas involucradas en las desapariciones”. Tras una década de trabajo continuo, Mayra afirma –desolada- que Ciudad Juárez no cambia: “Ahora, estaba haciendo un documental sobre los reporteros de prensa de Nota Roja – similar a nuestra sección Policiales – y me contaban que en un turno de 8 horas podían llegar a documentar 32 asesinatos. Imagínate el grado de violencia. Y las mujeres son las principales víctimas. Es jodido, porque entonces surge esto de para qué hacemos lo que hacemos si todo sigue igual. Pero la verdad es que estamos aquí y toca hablar de lo que pasa. Es una forma de narrar la historia de lo sucedido desde una perspectiva emocional y cotidiana para las futuras generaciones”.

De la galeria Ficheras de Mayra Martell.
De la galeria Ficheras de Mayra Martell.

Mientras repasa sus proyectos, Mayra recurre una y otra vez a esa expresión “estás ahí y te toca”, como quien asume una responsabilidad, un compromiso, pero también como quien no se anda con demasiadas vueltas a la hora de actuar. Para describir lo que la mueve a seguir una historia la palabra que emerge es obsesión: “Cuando elijo un proyecto es porque me interesa y me obsesiono con el tema, quiero saber qué pasa, entonces voy. Así funciono. Mariel, una fotógrafa con la que crecí, me decía: ‘Mayra, yo he conocido gente que convierte su trabajo  en una obsesión, pero para vos, tu trabajo es la obsesión misma’. La obsesión me da todo, es mi eje”. Y desde ese lugar se involucra con la gente, no como fotógrafa, sino de persona a persona, se compromete emocionalmente en cada historia: “Yo no lo separo. No es que cumplo un horario, me meto de lleno. Al fin y al cabo uno tiene que entender que nunca hay que desvincularse. El hecho de haber compartido momentos tan importantes te va a unir a esas personas toda la vida, porque te llevaste un documento de ellos, estuviste en un momento de su vida, todos somos conexión de los otros, ¿dónde empieza uno y termina el otro? En todos los trabajos, creo que se ve que estoy ahí”.

Con ese espíritu forjó sus vínculos con “las madres de Juárez”: “me han ayudado mucho, fueron muy protectoras conmigo y me formaron de cierta manera”. En 2010, un hecho obligó a Mayra a “salirse” de Juárez y tuvo que interrumpir el contacto por un tiempo. Marisela Escobedo Ortiz, amiga de Mayra, fue asesinada frente al Palacio de Gobierno de Chihuahua, mientras realizaba una protesta para reclamar justicia por el asesinato de su hija. El disparo fatal en la cabeza fue capturado por una cámara de seguridad, cuya grabación se transmitió en los noticieros. La hija de Marisela, Rubí Marisol Frayre Escobedo, había sido asesinada en el 2008, a sus 16 años, por su novio, Sergio Barraza Bocanegra, quien estuvo cuatro años prófugo. Marisela venía denunciando amenazas por parte de la familia de Barraza, que estaría involucrada en el cártel “Los Zetas”. En el 2012, la Justicia mexicana identificó y procesó al autor material del asesinato de Marisela, José Enrique Jiménez Zavala, y ese mismo año, el presunto autor intelectual de su muerte y asesino de su hija, Sergio Barraza Bocanegra, murió en un enfrentamiento con militares en el estado de Zacatecas.

– Estos diez años me requirieron un trabajo muy grande a nivel emocional. Hace unos meses terminé de tomar conciencia de cuánto me ha afectado, es muy fuerte, desde estar en funerales, cuando encuentran los cuerpos, estar con presuntos homicidas, estar con las madres… Es mucho. Incluso ahora que se están llevando a cabo algunos juicios, llenarse de una información de terror, conocer cómo fueron los últimos momentos de esas chicas, se sabe que hasta las metían en la cárcel, las llevaban para los reos. Las madres están muy mal, por supuesto que querían la verdad y justicia, pero todo este terror las sobrepasa.

Mayra ha documentado otras modalidades y escenarios de la desaparición y la muerte. En su trabajo hay una pregunta omnipresente: “¿Qué es la ética para mí? Es algo que siempre estoy pensando. En el momento estoy ahí y siento que tengo que hacer la foto, porque la gente tiene que ver lo que está sucediendo. Me pasa de estar con la cámara en situaciones terribles y tengo que estar momento a momento redefiniendo los límites. Trato de ser lo más respetuosa posible, no saco la foto y me voy, realmente acompaño y soy parte del proceso. Entonces hay veces que tengo que bajar la cámara”.

Otro de sus proyectos fue documentar al pueblo saharaui tras la ocupación de su territorio por parte de Marruecos en 1975. A partir de un trabajo en los campos de refugiados en Argelia y otro en territorio ocupado, Mayra intentó aportar a la reconstrucción de la memoria de lo que fue la huida forzada de su propia tierra y las desapariciones que el Estado marroquí continúa perpetrando al día de hoy.

Campamento de refugiados Smara. Mayra Martell
Campamento de refugiados Smara. Mayra Martell

Incluso en Argentina, realizó un trabajo junto con la Fundación María de los Ángeles, a cargo de Susana Trimarco, madre de la desaparecida Marita Verón. El proyecto consistía en hacer un taller con chicas recuperadas de redes de trata: “La idea era enseñarles a usar la cámara y que documentaran un poco su vida. Era muy impresionante que cuando ellas sacaban fotos de su casa, en las recámaras, eran muy parecidas a las mías. Muy fuerte, la misma toma, parecían de mi serie. Y muy gratificante a la vez trabajar con la vida y no con la muerte. Un poco de calorcito, el hecho de que ellas hayan podido volver, aunque sin borrar todo el terror por el que pasaron. Me gustó mucho la experiencia”.

Mayra en Buenos Aires.
Mayra en Buenos Aires.

Colombia fue también escenario de su trabajo. Sobre ese proyecto, escribió: “Estiven es uno de los cientos de jóvenes llamados ‘falsos positivos’: desapariciones a manos del ejército colombiano, luego declaradas como bajas de guerrilleros en combate. Por cada guerrillero (positivo muerto), los soldados recibían incentivos económicos, días libres y ascensos. Así, empezaron a secuestrar varones de 15 a 30 años, en los barrios más pobres de Colombia. Los enviaban a diferentes partes del país (la mayoría a Ocaña, una ciudad norteña), los asesinaban y los presentaban como guerrilleros muertos”. Mayra retrató a las madres desenterrar con sus propias manos los cuerpos de sus hijos de las fosas comunes.

Cruzando fronteras, Mayra descubre una misma trama de violencia institucionalizada y se propone documentarla, para así dotar de nombres, caras e historias a una realidad en gran parte naturalizada. En la fotografía encuentra un modo de narrar la historia y dejar así un testimonio para el futuro, cargado de la vivencia y la emoción del “estar ahí”.

Femicidios de macho y policía a la vez

“Mamá, el oficial Sánchez me amenaza, me dijo: ´a esa petisa Rosa Yamila Gauna le voy a hacer boleta´”, ella misma comentaba. Con 15 años, fue detenida en la casa de una amiga en el barrio Villa Cabello de Posadas, Misiones. Con un despliegue de patrulleros de la comisaria 7ma, la policía provincial arrestó a Rosa. Se la llevaron arrastrando y de los pelos, vinculándola con un homicidio. La detención era ilegal por ser menor de edad, más allá de eso, en los papeles los policías cambiaron los motivos del arresto: disturbios en la vía pública. La Comisaría de la Mujer adonde fue encarcelada disimuló el incendio en la celda que acabó con su vida. La culparon a ella acusándola de prender fuego un colchón, “hubo una negligencia policial al dejar que haya ingresado con un encendedor”, declaró la ministra provincial Claudia Gauto. El Juzgado de Menores ordenó una pericia al sospechar que el incendio procuró eliminar evidencias de un abuso sexual. La oficial a cargo, Verónica Leonor Gutiérrez, y la jefa de guardia, María Elizabeth Viedma, fueron acusadas de homicidio culposo e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Rosa fue detenida el 22 de diciembre de 2006, hoy la causa no tiene resolución civil ni penal.

Las armas del Estado se ensangran con femicidios. Familiares, vecinos, parejas, exparejas. Matarlas por ser mujeres. Embadurnados de grotesco poder. De macho y policía a la vez. Durante 2014, La Casa del Encuentro recopiló 18 muertes perpetradas por agentes de las fuerzas de seguridad estatales atendidas por los medios de comunicación. Una cada 20 días y seis horas. 3 cada dos meses.

Prisión perpetua al policía Ernesto Fabián Casas, por asesinar de un disparo en la cabeza a su pareja Mariana Romero, de 15 años de edad, madre de su pequeño hijo.

A la entrada del colegio de sus hijos en Viedma, el cabo de la policía provincial Walter Cóceres asesinó de 6 balazos a su ex esposa Yanina De Yulis, cabo primero de la misma fuerza.

Asesinó a su madre. Policía de Chubut hasta 2007, Gabriel Ignacio Alvores, femicida de Teresa Sofía Arias a fuerza de golpes y cuchillo.

En Orán, Salta, Javier Rodríguez, cabo de la policía salteña, de 25 años, se suicidó creyendo haber matado a su novia, Jésica Valverdi y al amante, el cabo David Sánchez. Para Jesica la bala no fue mortal.

Yamila Gómez de 21 años fue asesinada en Fontana, Chaco, de 50 puñaladas por Héctor Merino, cadete de la escuela de policía e hijo de otro policía.

La oficial subinspectora Viviana Valeria Gómez fue madre apenas 10 días antes de ser asesinada de 8 disparos por Ángel Rafael Borile, teniente de la Policía Bonaerense, integrante del Comando de Patrullas. De Ituzaingó se fugó a Paraguay. Fue apresado por la Interpol cuatro meses después.

El sargento ayudante de la Comisaría 45 de Tartagal, José Chilo, asesinó con 3 balas a su ex pareja, Claudia Serralta, madre de cuatro hijos de entre 3 y 9 años.

Romina Ríos fue encontrada con un disparo, calcinada, con golpes y fracturas dos días después de que su madre intentara denunciar su desaparición. “Debe estar con algún noviecito”. El policía Miguel Ortiz ya la había asesinado con su arma reglamentaria.

Impregnado por el mismo sistema de poder patriarcal, más del setenta por ciento de las denuncias por violencia de género son desestimadas de alguna forma por las fuerzas de seguridad estatales. Dándole de comer a femicidas, golpeadores, violentos y a aquellos que solo por falta de puntería no terminan asesinando. Se repiten los asesinatos con denuncias previas por violencia desatendidas. ¿Estás segura que querés denunciarlo? ¿Fue una discusión y estás exagerando?

“Si hacía la denuncia en una comisaría, las pericias a ella se las tenían que hacer los mismos compañeros de esta persona”, cuenta la mamá de Iara Carmona. Él trabajaba en la Policía Científica. Fue pasado a disponibilidad, pero como ésta caducó y la causa no estaba aún en juicio, él volvió a actividades. Iara fue abusada desde los once hasta los quince años por el exmarido de su mamá, Marcelo Cuello, un policía de la bonaerense. “Este es un juego de nosotros, no se lo podés contar a nadie”. Mientras la violaba, dejaba el arma arriba de la mesa de luz y la miraba continuamente.