Democracia tem fin

Brasil dividido por un muro

“Nao vai ter golpe”, cantan unos.

“Vai ter impeachment”, otros.

En el camino a la Plaza de los 3 poderes hay que pasar dos controles policiales como en los de los partidos de fútbol. De golpe, aparece el muro. De un lado los amarillos, del otro los rojos. De ambos lados, un cordón de la Policía Militar, vestidos para la guerra, intimidan con fusiles. De un lado a favor del impeachment, del otro en contra. Un lado amarillo, el otro rojo.

El Brasil está dividido, y hace tiempo.

Entre los negros y los blancos.

Entre los que asisten a la universidad y los que no.

Entre los que tienen un trabajo estable y bien pago, y la mayoría que trabaja en la informalidad.

Entre fazendeiros (terratenientes) y campesinos sin tierra.

Ese muro siempre invisible por unos momentos obtuvo su materialidad.

Ese muro separa, pero también permite ver claro lo que acontece del otro lado. Sin una pantalla de por medio, para muchos presentes, por primera vez.

Unos llaman a los otros de “coxinhas”, los otros se burlan de que a los primeros les gusta la mortadela.

Unos dicen que a los otros les molesta ver que los siempre postergados puedan progresar.

Los otros dicen que aquellos están pagos y son acarreados.

Una vez pasados los controles, los partidarios de Dilma se agrupan en torno a un escenario plagado de banderas de la CUT y del PT, con mensajes contra el golpe. Una marea roja, batucada, bengalas rojas y un sol que amenaza con golpe de calor masivo en un predio sin sombra. “Olé olé olá Dilma, Dilma”, “Olé olé olá Lula, Lula” y el ya hitazo “nao vai ter golpe, vai ter luta”.
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Domingo 17: Día D para Dilma y para Brasil.

La revolución de 5 estrellas

Luego del desayuno, en las adyacencias de la pileta del hotel donde se alojaba Lula, se veían las remeras amarillas y banderas de Brasil para la concentración que se haría a la tarde. De golpe, una señora de unos 60 años con su respectiva remera amarilla llama al grupo de 20 personas que estaba reposando en la pileta con sus remeras amarillas, banderas de Brasil y algunos tragos. Se levantaron raudamente para ir al lobby del hotel a escrachar a un diputado del PT, con sus banderas y carteles de “Tchau Querida”. Ensayaban cantos mientras perseguían al diputado por el lobby y se filmaban con sus celulares. Golpeaban las palmas al canto de “Dilma vai pro saco!” y “Policia federal orgulho nacional”. Es que la Policía Federal es la que se encargó de investigar a Lula y detenerlo para llevarlo al juzgado a declarar. Volaron papeles de colores con la cara de Lula y otros con la cara de Dilma imitando los billetes de 50 y de 100 reales.

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Un almuerzo atragantado

El mediodía antes del inicio de sesiones en la sala de un departamento cómodo pero no muy grande, cerca de la Rua das Drogarias, esperaba una picada para un reducido grupo de los que habían asistido al festival de “artistas contra el golpe”. La reunión gira en torno a Augusto, funcionario del estado de rango medio y a “O Barguinas”, Oswaldo Bargas, histórico dirigente sindical, compañero metalúrgico de Lula. Entraron juntos al sindicalismo y juntos fundaron el PT. Bargas sigue siendo un referente de la CUT (Central Unica dos Tabalhadores).

Augusto y Bargas balanceaban chistes y pesimismo por lo que iba a suceder esa tarde en el Congreso, de la misma forma alternaban entre el orgullo por lo realizado en los diez años del PT en el poder y el sabor amargo de lo que faltó. En la picada falta mortadela y eso que a ellos y a Lula les encanta ese fiambre que los sectores medios utilizan como motivo de burla. Me contaron por qué a los sectores medios que se oponen a Dilma les dicen “coxinhas”: las “coxinhas” son como unas croquetas de pollo y se dice popularmente que estos sectores se creen ricos , pero su salario da sólo para comprar “coxinhas”. También se dice que “comen frango (pollo en portugués) y eructan perú (pavo)”.

El pesimismo terminó de golpear la moral de los presentes desde que el Partido Progresista adelantó que cambió su postura inclinándose a favor del impeachment, así la oposición se aseguró los dos tercios de los votos necesarios. Antes de salir hacia la Plaza de los tres Poderes, Bargas ofrece su visión del recorrido económico de Brasil en los últimos años: “En 2003 un auto se paraba en un semáforo y una decena de chicos se acercaba a pedir limosna, y se veían decenas personas por cuadra durmiendo en cualquier ciudad grande de Brasil. Con Lula eso disminuyó mucho, sólo quedaban los inválidos, enfermos o gente con problemas de adicción, que son los más difíciles de incluir con políticas masivas. En estos últimos dos años están apareciendo nuevamente pidiendo limosna y durmiendo en la calle gente con plena capacidad de trabajar”. Entre todos dan un golpe de timón al ánimo del grupo, saben que de perder será sólo el comienzo de una larga batalla. 

513 Penales

A las 6 de la tarde comenzó la votación en el recinto. Cada diputado se acercaba al estrado atravesando la multitud de legisladores y emitía su voto con o sin justificación.

Así se vivió de ambos lados del muro: una pantalla gigante de cada lado, rezos previos a que el diputado o la diputada en el estrado declare su definición, celebraciones de gol e insultos.

19.00 Cae la noche y el resultado, 114 a 28 a favor del impeachment. Los votos a favor del impeachment caen uno tras otro. Los amarillos alientan con banderas y cantos incesantes.

20.00 190 a 48. Ya del lado rojo del muro las caras muestran desesperanza al ver los votos a favor del impeachment sumarse, como los goles de Alemania en la semifinal de la última Copa del Mundo. Los ojos de los hombres y mujeres de remera roja, ya vidriosos. Una chica de unos 20 años con remera del MST reza antes de cada voto. Mientras se suceden los discursos a favor del impeachment que no nombran ningún delito.

20.25 Ya Dios ha votado 200 veces a favor del impeachment. Cada vez que alguien nombra a Dios o a la familia, se acerca otro voto a favor.

20:30. Momento de euforia del lado rojo. Se suceden los discursos de los diputados de Río de Janeiro Benedita Da Silva (diputada afrodescendiente) y de Chico Alencar en contra del impeachment. Chico dice que nunca había escuchado nombrar a Dios tantas veces en vano como en esa sesión.

20.45 La pantalla recibe la lluvia de insultos rojos durante el voto de Eduardo Cunha, también de Río, presidente de la Cámara y promotor del impeachment.

21.05 Otra ola de insultos al discurso del diputado carioca Jair Bolsonaro, que homenajea con su voto a favor al dictador Castelo Branco y al general Ustra preso por torturas y detenciones ilegales de la dictadura. Entre aquellas detenidos ilegales estaba Dilma.

21.30 Ya la desazón golpea a quienes están en contra del impeachment. Faltando 250 votos los partidarios del “Sí” necesitan 100 votos.

22.00 A favor del “Sí” sólo necesitan 61 votos más de 119 restante.

22.15 Una murga de la agrupación “Levante Juventude” intenta revertir el clima de tristeza general arengando a la resistencia. Por un momento, logran que algunos militantes con el ánimo golpeado transformen sus caras llorosas en cantos de aguante.

22.30 A favor 320, en contra 118. Se necesitan 22 votos para aprobar el impeachment de los poco más de 70 restantes. Silencio del lado rojo. Bullicio del lado amarillo del muro.

23 hs Sólo restan 4 votos a favor. Los diputados que impulsan el impeachment hacen la cuenta regresiva con sus manos.

23.05. Se acerca al estrado Bruno Araujo del PSDB de Pernambuco, recibido como un héroe. La votación: 341 a 127. Mete el gol 342 para el “Sí al impeachment”. Se festeja como si se hubiera ganado el Mundial de Fútbol. Los diputados a favor, se abrazan.

Luego de 513 Diputados que ofrecieron su voto en el estrado, 367 votaron a favor del juicio político, 137 en contra y 7 se abstuvieron, 2 ausentes.

De un lado, festejos, el himno de Brasil seguido de fuegos artificiales y música electrónica. Del otro lado, tristeza, lágrimas, insultos a la pantalla, abrazos de consuelo entre desconocidos.

Luego de la derrota en Diputados, la consigna desde el escenario del PT ES:

“Perdimos la lucha en la alfombra, ahora vamos a ganar la lucha en las calles”.

La desconcentración ocurre sin disturbios.

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El día después

El muro empieza a desarmarse.

Brasilia vuelve a la rutina.

Los analista de O´Globo sonrientes dicen que se esperaba mayor confianza de los empresarios al avanzar el impeachment.

El dólar se quedó estable y el Bovespa cayó levemente.

“Los mercados” habían anticipado su buen humor la semana anterior a la votación cuando empezaron a correrse rumores de que el “Sí” había conseguido los votos necesarios.

Los diputados que votaron a favor desfilan por los noticieros.

Dilma difunde un video en el que se declara injustamente acusada y violentada en el ejercicio de sus derechos.

Al igual que todo el resto del pueblo brasileño.