¿Coger o jugar a la pelota?

Por El tipo que escribe almanaques.

 

Primera entrega. 

Nos mintieron.

No sólo el expresidente Carlos Saúl Menem cuando dijo que tenía en su biblioteca todos los libros que Sócrates nunca escribió. Nos mintieron todos esos gorditos de lentes con olor a pata que además –caso aparte- te dicen que sos un ignorante porque no sabés apreciar en el cine esos cuarenta y cinco minutos de un corto no tan corto de un tipo que tiene el dedo metido adentro de la nariz y que mira, atentamente, a una paloma –o palomo- que fecunda a otra.

Mentir no significa la inexactitud o la falsedad de un dato. Eso es un facilismo de maestra de jardín de cuarenta años que piensa que sabe todo en la vida y que ya no disfruta de la imaginación de los nenes. Mentir, mentir en serio, significa la organización matemática y social de la mentira.

Mentir es la mentira como abrupta manera de construir poder y hacer daño sin tener que pasar, en el medio, por la disputa de ideas.

De eso, estamos hablando.

En el año 370 antes de Cristo y antes de Maradona, en la Antigua Grecia, es que se cocinó esta gran derrota de la humanidad. Sócrates y Platón, esa dupla de ataque que parece haber caminado siempre por la primavera, tienen mucho más que ver con Juan Román Riquelme y con Martín Palermo de lo que uno cree. Está todo en el libro el Fedro, penúltima fase de la obra de Platón, y un poco aparece en la Séptima Carta.

No sólo por las repercusiones de los dichos de Menem sino por grandes discusiones a lo largo de la historia es que nos hemos convencido de la versión de que Sócrates jamás escribió un libro y que sus pensamientos se encuentran en los textos de Platón. Aunque las versiones de por qué no escribió son muchas, en el Fedro aparece lo que algunos teóricos han querido instalar como “la posta”: “La escritura es inhumana al pretender establecer fuera del pensamiento lo que en realidad sólo puede existir dentro de él”.

Supuestamente, esa es la razón por la cual Sócrates nunca escribió: consideraba que la oralidad era, en definitiva, el único medio válido para expresar ideas. Algunos fanáticos, en esa misma línea, ahora piensan qué pensaría Sócrates del twitter. Zaraza: pura zaraza.

Pero ha llegado la hora. Amparándome en el gran acierto político y teórico que estableció Rafael Bielsa, abuelo de Rafael, primer canciller del kirchnerismo, y de Marcelo, gran entrenador de la vida, cuando presentó, en 1929, el proyecto para que la Constitución Nacional incorporara en sus artículos el Derecho a Rectificación o Respuesta, diré sin filtros lo que tengo que decir.

Es mentira que Sócrates nunca escribió por la razón que plantea Platón en el Fedro. Sócrates, quien supuestamente murió en el 399 A.C. y A.M., no escribió porque en el 407 A.C. y A.M. fue asesinado de un cuchillazo al terminar un asado por una discusión violenta que mantuvo con el señor Platón.

Platón dijo: “Yo declaro que la justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte”. Es ahí donde la humanidad empezó a irse bien a la mierda cuando, en el medio del debate sobre qué era mejor en la vida si coger o jugar a la pelota, ganó Platón, asesinando vilmente a su rival, imponiendo el paradigma de que la penetración es más importante que un gol.

Sócrates fue silenciado vilmente, y hasta se le armó toda una opereta para escribir su destino, pero la injusticia no dura, claro, para siempre. Un informe publicado este último 3 de octubre por la Universidad Tecnológica de Albina, del distrito Marowijne, en Surinam, descubrió una cantidad de huellas que Platón dejó, en sus textos, denostando a jugar a la pelota, favoreciendo el acto de coger. Aunque antes de presentarlos, reproduciremos un mensaje que pidió el rector de la UTA, quien abrió la chance de publicar esta información a cambio de esta aclaración:

“Estos documentos son un punto bisagra en nuestra historia: la historia de las almas sensibles. Es un acto de justicia, claro. Es un acto de reconciliación moral, claro. Es un acto de paz, claro. Pero no es definitivo. Porque Platón no es el único traidor de la historia. De esta historia. Porque esta discusión entre coger y jugar a la pelota la han derivado ciertos grupos machistas en una conversación que quiere instalarse como la decisión de preferir al hombre por sobre la mujer. A esos culpables, los encontraremos para hacerles decir lo que creemos firmemente desde el Observatorio de Toque y de Gambeta sobre Coitos de Surinam (OTGCS): si este mundo fuera realmente justo, el fútbol tendría que haber sido socializado de otra manera y las mujeres no dudarían, ni un segundo, en que la discusión entre coger y jugar a la pelota no es de género. Ellas, en un futuro, definitivamente, romperán las cadenas y también van a preferir jugar a la pelota”.

A continuación, en unos archivos que, me atrevo a decir, superan en importancia a Wikileaks, daremos un pequeño adelanto de una temática que desarrollaremos en el marco del próximo.

~ “Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo”.

Análisis: Sin dudas, en este caso, Platón realiza una afirmación compleja a la hora de decidir ir a jugar a la pelota, por ejemplo, un martes a las 11 de la noche. La pareja del jugador, sea hombre o sea mujer, lanza la compleja frase de: “¿Te parece ir a jugar a esta hora?” Y es ahí donde entra este nefasto paradigma que se ha instalado en la moral judeocristiana de este tiempo, con eje en la cultura occidental, que terminar haciendo que el jugador o jugadora deje con uno menos a sus compañeros o a sus compañeras pensando en que está perdiendo el tiempo.

~ “No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad”.

Análisis: La Revolución Industrial y los movimientos migratorios del campo a la ciudad y, por lo tanto, de la creación de canchitas con pasto sintético o con cemento, no estaban en los planes de Platón. Para su época, los botines no tenían colores, eran negros de punta a punta y olían a cuero. Siempre se jugaba con tapones altos por una razón clara: el fútbol era sobre pasto. Claro está en esta frase lo que quiere transmitir, a través de una metáfora, Platón: no le metas fútbol a la amistad.

~ “La conquista propia es la más grande de las victorias”.

Análisis: El fútbol se juega, necesariamente, con otros y en equipo. La construcción del hombre y de la mujer individualista no generó más que el pensamiento propio y la pérdida de disfrute de compartir el tiempo con otros u otras de nueve a veintún personas –en caso de futsal, papifútbol, fútbol 7, fútbol 9 o fútbol 11-. El orgasmo, una actividad por demás egoísta, empezó a primar por encima del juego, generando este sistema omnipotente que reina hoy en día.

Estos serán los tres análisis que adelantaremos a la publicación general del informe. Esperamos en los próximos días poder seguir brindando este tipo verdades y de construcciones de la justicia. Aún así, como desde Surinam se entiende que resulta poco como para terminar de descifrar esta historia, se ha cedido una última frase, una que Platón le adjudica a Sócrates y que, según estudios, se habría elaborado antes de la pelea final. Tómese como un regalo y una gran enseñanza.

~ “Para decir la verdad, poca elocuencia basta”.

Análisis: Pelota al piso, fútbol a lo Barcelona y juego a un toque.