Transformers atacan Berisso

En el sur se siguen recortando espacios verdes: sobre un humedal que regula las crecidas del río, avanza un puerto con máquinas monstruo en Berisso.

Un señor en Formosa prende la televisión. Sólo el resplandor de la pantalla y el del farol de la calle que se cuela por la puerta abierta iluminan su living comedor. Tiene que subir el volumen porque está un poco sordo ya, y las vecinas de al lado sentadas en la vereda están hablando demasiado fuerte. El noticiero le lanza una noticia atrás de otra: caos de transito en la 9 de Julio, desalojos en una villa miseria en el conurbano bonaerense, un muerto en un asalto a un banco en Villa Crespo. Mientras el señor trata de imaginarse cómo será ese lugar, Villa Crespo, y cómo se vivirá exactamente ese caos del que hablan tanto, una noticia menos de rutina lo saca de su pensamiento. Sube más el volumen, eso sí le interesa. Cuando la periodista termina de hablar apaga la tele y se suma a la conversación callejera con sus vecinas.

Les cuenta con tono de maestro lo que acaba de ver. Las vecinas con cara de alumnas aplicadas escuchan que la ciudad de Berisso, partido de La Plata, va a contar con una terminal portuaria de última generación, una de las más grandes y modernas de América Latina. La presidenta de la Nación ya la inauguró. El vecino tiene la primicia y se envalentona mientras la cuenta.

Parece que entre las obras del puerto está el mayor orgullo de la municipalidad de Berisso: la terminal de contenedores Tecplata. Mucha plata lleva hacerla: 400 millones de dólares. Quizás parezca mucho dinero, les advierte a las señoras que abrieron grandes los ojos, pero el estacionamiento de contenedores va a tener todo esto:

– Grúas pórtico Super Post Panamax  (“Super Post Panamax” susurran las vecinas), y con un alcance que permite atender a buques portacontenedores con hasta 20 posiciones, es decir 49 metros de ancho o manga y estibados hasta 25 metros de altura de nivel de cubierta con capacidad de 55 toneladas bajo gancho.

– Un muelle corrido capaz de operar simultáneamente con dos buques Super Post Panamax.

– 15 hectáreas de playa estacionamiento, con la mayor capacidad disponible en el país para contenedores refrigerados.

– 4 grúas pórtico tipo Super Post Panamax, 9 grúas de playa, quince Transtainers, tres montacargas contenedores, tres montacargas de almacén y treinta Terminal Tractor Trailer.

El señor casi se queda sin aliento, y las señoras ya no atinan a agregar nada. El silencio es dueño de la vereda del pequeño pueblo y de la conversación. Igualmente los tres sacan la misma conclusión mientras imaginan a las máquinas transformers moviendo barcos de miles de toneladas de acá para allá: que el progreso llegó para quedarse.

Lo que no saben estos buenos vecinos, porque el noticiero no se los contó, es que dónde se empezó a construir la mega obra: sobre un monte ribereño. Está compuesto por humedales, vegetación que permite absorber y regular las crecidas del Río y las precipitaciones. Lo que sí saben de Berisso estos vecinos es que queda en La Plata, que además de ser la capital de Buenos Aires, sufrió las inundaciones que dejaron 30 muertos declarados el año pasado.

La Asamblea Salvemos el Monte está formada por vecinos y productores ribereños de los Municipios de Berisso y Ensenada desde febrero de 2012. Se reunieron porque les  inquietaron las obras realizadas por el Consorcio de Gestión Puerto La Plata en una zona declarada Paisaje Protegido por la Ley 12756.

Denuncian que de acuerdo con lo establecido por la Ley provincial de Paisaje Protegido, el artículo 28 º de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y la Ley de Bosques, las autoridades del Consorcio del Puerto de La Plata, como así también las municipales, están poniendo en serio riesgo la biodiversidad de la región y realizando desmontes de manera ilegal.

El Consorcio de Gestión de Puerto no sólo sueña con máquinas transformers, si no que también planea construir un complejo turístico sobre la Isla Paulino que sigue con la línea de destrucción de gran parte del humedal. El proyecto fue publicado en la revista Ciudad Inmigrante nº 19 en Marzo de 2012.

El señor formoseño ya no tiene nada para agregar a su relato y planea irse a dormir. Sin embargo, hay más información que se le escapó: por ejemplo, que el martes 11 de marzo la Asamblea Salvemos al Monte va a marchar, junto con otras organizaciones y asambleas en defensa del Medio Ambiente, al Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible. Están luchando contra el nuevo mapa de ordenamiento territorial de bosques nativos de la provincia de Buenos Aires. (Ver nota anterior: El último bosque del sur)

Este ordenamiento da luz verde a la terminal de contenedores Tecplata. Así como también permite la “Nueva Costa del Plata”, de Techint, en Quilmes y Avellaneda; el Vial Costero en Vicente López; Colony Park en Tigre; el Puerto de Escobar; los barrios privados en el Río Lujan y el camino costero en Berazategui.

Con estas obras se continúa con el plan de edificar sobre lo que queda de verde en la costa del Río de La Plata. Costa que, con sus humedales y vegetación, permiten que el Río no avance sobre las casas de la gente, y que las precipitaciones fluyan sin encontrar trabas hacia el Río. Sólo el 2% del territorio provincial corresponde a bosques nativos. En Berisso algunos vecinos ya sufren de inundaciones cuando llueve, por la falta de obras hidráulicas y por la presencia de otras obras como los terraplenes costeros que no dejan fluir el agua hacia los humedales de la costa.

El señor ya está acostado en su cama. Sigue pensando en las máquinas transformers en La Plata. Está contento de haber llegado a la edad necesaria para ver esas tecnologías en función de la comunidad, como dijo el noticiero. Él mismo leyó que, por definición, el progreso es un concepto que indica la existencia de un sentido de mejora en la condición humana. El señor se durmió tranquilo, sin saber de los futuros inundados de Berisso.