Hasta que choque China con África

“Si la espalda me va a doler, que sea por cargar una mochila”, pensó Fer Duclos, periodista, 28 años, hace seis meses. Largó su laburo de entonces y se mandó a recorrer el continente más desconocido para comprobar una frase que había leído hace tiempo: “Al irnos a África, hemos cambiado de mundo”. 

*Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia

 

 

 

Se unió a Facebook

22 de agosto de 2013

 

Crónicas Africanas cambió la siguiente información: foto de portada.

(23 Me gusta – 1 Comentario – 12 Compartidos)

 

[ 30 Septiembre – ARGENTINA, DÍA 0: Carta para decir hasta luego.

“Creo haberte visto el rostro por primera vez hace apenas un rato. Tus ojos, lagrimeando al fundirte en un abrazo con Papá y Mamá, hicieron que los colores de la mañana se tornaran más fuertes. Tu sonrisa, fresca e indisimulable, extrañamente me hacía desear que te escaparas a vivir la aventura que siempre imaginaste, que desde chiquito estás soñando… Y ojo, que no hay nada mejor para un hombre que sueña que despertarse”

http://www.cronicasafricanas.com/argentina-dia-0-carta-para-decir-hasta-luego/]

 

 

–          Venía pensando en viajar desde hace rato. A los 20 años, había hecho un viaje por Sudamérica, a dedo hasta Nicaragua, y fue una experiencia hermosa. En alguna parte de mí, quería repetir una experiencia así, aunque, claro, no es tan fácil y en algunos momentos el deseo se iba y en otros volvía con fuerza. Y ahora se juntaron algunas circunstancias que, como todo viaje, y más si es largo, tienen que ver con el trabajo, con lo económico, con distintos aprendizajes que uno fue adquiriendo – o al menos, tratando de adquirir- y esto es lo más importante, junto con el deseo y las ganas. Y bueno, finalmente me animé. Cuando todavía estaba dudando, lo avisé en el trabajo, cosa de “empujarme” a mí mismo hacia la decisión. Al final decirle a mi familia fue el último envión que necesitaba.

–          ¿Y después?

–          Y después fue todo emoción, preparación, y también mucha organización. Me tuve que comprar cosas, poner muuuuuuchas vacunas, ir varias veces al médico, averiguar diferentes cuestiones relativas al viaje. Parece una boludez, pero habilitar la tarjeta de crédito en África es un trámite, organizar la plata, averiguar los teléfonos de las embajadas, preparar el itinerario, etc., lleva muchísimo tiempo  que, de todas formas, es un tiempo hermoso porque es la previa de lo nuevo, del viaje, de la aventura, del fin de la rutina. Le avisé a mi familia del viaje tres meses antes de salir, y la verdad es que disfruté mucho esa preparación, también porque el hecho de saber que me iba me sirvió para disfrutar muchísimo de Buenos Aires.

 

Crónicas Africanas31 de agosto de 2013

#CrónicasAfricanas [DÍA -30]
A un mes, justo un mes de partir hacia Etiopía, pienso en una frase de Jean-Marie Gustave Le Clézio, Premio Nobel de Literatura, que leí hace un tiempo y anoté en un cuadernito:
“Al irnos a África habíamos cambiado de mundo”

[FOTO]

(23 Me gusta – 7 Comentarios – 1 Compartido)

 

 

[YAHOO! Respuestas: ¿Qué significa el número 23 para la numerología?

(Enter)

Supongo que viste la película de JimCarrey, 23: la revelación]

 

Fernando Duclos es del verano del 86. Tiene los ojos rasgados y cuando habla se percibe que en algún momento quizás vivió en España. Tiene rulos y siempre sonríe en las fotos donde, sin excepción, algún comentario dice que se lo ve feliz.

En Buenos Aires, a Fernando le dolía la espalda por estar sentado largo rato en el escritorio frente a la computadora. Un día en ese mismo escritorio, frente a la misma computadora, con idéntico dolor de espalda pensó: ¿Qué me tendrán guardado los caminos? Ese día, cambió la causa: “Si la espalda me iba a doler, que fuese por cargar una mochila”.

 

*

 

–          ¿Por qué África?

–          Básicamente, para cumplir un sueño. Desde chiquito que me encanta este continente, me apasiona, siempre trataba de saber las noticias, de conocer las culturas, escuchar su música, y bueno, un día me decidí a viajar. Obviamente, se juntaron muchas circunstancias que hicieron que por fin me animara, pero, más allá de eso, lo cierto es que en el fondo de todo hay un sueño que quería cumplir, y no me quería quedar con las ganas.

 

*

 

Fernando es periodista y profesor de Lengua en un Bachillerato Popular. Las letras no lo dejaron escapar en su viaje.

 

[Cómo escribir acerca de África | BinyavangaWainaina

“En el título siempre use la palabra “África”, “Tinieblas” o “Safari”. El subtítulo puede incluir las palabras “Zanzíbar”, “Masai”, “Zulú”, “Zambezi”, “Congo”, “Nilo”, “Gigante”, “Cielo”, “Sombra”, “Tambor”, “Sol” o “Antaño”. También sirven las palabras “Guerrilla”, “Eterno”, “Primordial” y “Tribal”. Nótese que “Gente” se refiere a africanos que no son negros, mientras que “La Gente” se refiere a africanos negros”

BinyavangaWainaina

http://ciudadideas.blogspot.com.ar/2010/09/como-escribir-acerca-de-africa.html]

 

 

–          ¿Decidiste de entrada que ibas a seguir escribiendo?

–          Sí, siempre supe que quería seguir haciéndolo. Por varias razones. En algún punto, creo, todo periodista, o al menos una buena parte, sueña con escribir viajando y que le paguen. En mi caso, el tema de la plata no era lo que me movía, pero sí esa hermosa sensación de escribir mientras viajo, de contar lo que me pasa y más desde un lugar que para muchos es exótico, desconocido, etcétera, y en el que, por eso, casi todo está por descubrirse y se puede contar. ¡En África hay miles, millones de historias! En algún punto, quería también ayudar a desmitificar esa imagen pésima de África que los medios transmiten: acá sólo hay hambre, miseria, guerra y corrupción. Obvio, no son países perfectos y sí, tienen muchos problemas, pero también hay muchísimas cosas lindas, la gente, la cultura, la música, los deseos, la increíble resiliencia de las personas y su enorme capacidad del buen humor y del compartir. Cuando fui a Colombia, en 2007, los medios me decían que por poco debía ir con chaleco antibalas y preparado para el secuestro y después, allá, me encontré con un país hermoso y con la gente más cálida y amigable que conocí en mi vida. En algún punto, sabía internamente que con África iba a pasar algo parecido y por eso me propuse contarlo. Si un día me entero que una persona, una sola, se animó a venir a África después de leer algo de lo que escribí, ya está, me doy por hecho definitivamente.

 

*

 

Crónicas Africanas23 de septiembre de 2013

#CrónicasAfricanas [DÍA -7]
ÚLTIMA SEMANA EN BUENOS AIRES…Y EMPIEZA LA MELANCOLÍA.
Te voy a extrañar, che…

[FOTO]

(28 Me gusta – 5 Comentarios)

 

–          ¿Qué pusiste en la mochila?

–          Muuuuy pocas cosas, porque la espalda es lo más importante en los viajes largos. Prefiero estar sucio a con dolor de espalda. Tengo, por ejemplo, tres remeras que uso (uso, lavo, uso, lavo, etc.), dos pantalones, dos pares de zapatillas, no mucho más. Llevo jabón para lavar la ropa, cepillo para fregar, tenía carpa pero se me rompió y decidí no comprarme otra (varias veces me salvó, igual), y después, bueno, mi parte tecnológica, voy con una pequeña computadora, la cámara de fotos y, lo mejor que me compré, una Kindle, libro electrónico. Llevo como 70 libros, que encima puedo ir actualizando, y no me pesa más que 100 gramos. Gracias a la Kindle, por ejemplo, me volví un adicto a Saer y todos los días, antes de dormir, lo leo un rato…y también voy leyendo sobre la historia del continente, guías de viaje, etc. Ah, y mis padres me dieron un botiquín que, toco madera, todavía casi ni usé (apenas algunos Ibupiracs), aunque tengo que tomar todos los jueves la medicación para la malaria.

La mochila pesa mucho. Se disfruta más, claro, pero no te voy a negar que la peor parte del viaje es cuando uno tiene que ponerse otra vez la mochila y cargar el peso. Además, los viajes muchísimas veces son bastante incómodos y uno llega a destino con dolor no sólo de espalda, sino de cabeza, panza, piernas, etc. Pero, bueno, son sólo molestias pasajeras y al cabo, lo valen porque lo positivo siempre es mucho más.

 

[Varios días después. Mail:

Hola!Me quedan 10 min de cyber, que me los reserve para esta respuesta.

Primero, en el mail anterior me olvide de dos cosas importantes que llevo conmigo: un mosquitero, en la mayoría de los lugares hay, pero, por las dudas. Me ha salvado un par de veces. Y después, ay, me olvide! Hago tantas cosas cada vez q me conecto q me olvido, jaja]

 

*

En África, Fernando es un “Farandji”, que en amárico significa “hombre blanco”. Los chicos, cuando lo ven, se agrupan alrededor “como una hora”, dice.

*

–          En tu Facebook compartiste una frase de Jean-Marie Gustave Le Clézio “Al irnos a África habíamos cambiado de mundo”. ¿Te acordás por qué la anotaste?

–          Leí el libro de Le Clézio, un francés que vivió mucho tiempo de su vida en África, y me quedo esa frase. Ahora me doy cuenta que sí, que es así, pero no tanto por los paisajes, ni por las religiones, ni por lo que uno piensa de África, respecto a sus rituales lo que es diferente es la vida cotidiana, la mentalidad, el tiempo, todo, en síntesis: la concepción de la vida. Kapuscciski cuenta en Ébano que en África se dio cuenta de la distinta concepción del tiempo que tenemos en ambos continentes. En África, llegas a la terminal, te subís al micro, y hasta que no esté lleno no sale, ellos hacen el tiempo. No importa a qué hora salga, lo que importa es que esté lleno, el hombre es más importante. En nuestra cultura es diferente, si el micro sale a las 7.00 hs y no hay nadie, el micro sale sin gente, pero lo más importante es que salga a las 7.00 hs. Como ese ejemplo, hay miles, de eso entiendo ahora que se trata el “cambio de mundo”, de pensar el mundo de manera diferente básicamente. Ni mejor ni peor, solo distinto, y con concepciones muuuuy diferentes de cosas tan importantes, como el tiempo, la vida, el rol de hombres, mujeres, el trabajo, etc.

 

[Ébano, RyszardKapuściński 

“El tiempo aparece como consecuencia de nuestros actos y desaparece si lo ignoramos o dejamos de importunarlo. Es una materia que bajo nuestra influencia siempre puede resucitar, pero que se sumirá en estado de hibernación, e incluso en la nada, si no le prestamos nuestra energía. El tiempo es una realidad pasiva y, sobre todo, dependiente del hombre”]

 

*

Crónicas Africanas5 de diciembre de 2013

“En el curso de mi vida me he dedicado a la lucha del pueblo africano. He combatido la dominación blanca y he combatido la dominación negra. He promovido el ideal de una sociedad democrática y libre en la cual todas las personas puedan vivir en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero vivir, hasta lograrlo. Pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir”.
Hasta siempre Nelson Mandela.

(122 Me gusta – 7 Comentarios – 31 Compartidos)

 

*

 

Crónicas Africanas23 de enero de 2014

¿Cuántos hinchas de Huracán habrán cruzado la frontera Rwanda-Burundi?

[FOTO]

(144 Me gusta – 11 Comentarios – 4 Compartidos)

 

–          ¿Recordás algún momento que te haya marcado?

–          El momento de mi llegada a Burundi, cuando veo a esa mujer que le quiere dar la teta al nene y no tiene nada adentro. Durísimo. Vi mucha pobreza, sí, pero esa imagen fue tremenda, fue tan simbólica, además, madre, hijo, todo junto condensado ahí. Da tanta impotencia y marca en el sentido feo, te queda grabada en la cabeza.

Hay otros dos momentos que cree hoy, sin quizás la perspectiva que el tiempo en algún momento le va a dar, que lo marcaron. La peregrinación de monjes ortodoxos en Lalibela (Etiopía) dónde conoció a Johan, un canadiense que le hizo ver cuán importante es despertarse todos los días con salud y cuando por primera vez vio mujeres haciendo cola con bidones de plástico para recoger agua de pozos.

–          ¿Cómo es ver ese tipo de situaciones?

–          Es difícil, la verdad. Y lo peor de todo es que, con el tiempo, uno se acostumbra. Ahora no me resulta nada extraño ver a las mujeres buscando agua, y es peligroso eso, muy peligroso. Porque si uno se acostumbra, después le da lo mismo. Todo el tiempo trato de ser consciente de mi lugar, de lo que hago, de por qué viajo, de qué estoy haciendo acá, de si está bien, si está mal, y soy muy consciente de que soy un rico viajando en lugares muy pobres. Y es difícil lidiar bien con eso, hay días y días. Acá, la pobreza no es de hambre: esa imagen del africano desnutrido con el buitre comiendo al lado ya no es actual (al menos en los países que estuve). No hay hambre porque, al cabo, todos practican la agricultura de subsistencia y siempre hay qué comer. Pero es la pobreza de no tener agua potable, de los mosquitos, la malaria, la falta de médicos, de hospitales decentes, de perspectivas de cara al futuro, de trabajo, de limpieza, de cloacas. Es duro, realmente. Y la gente, viviendo con un montón de carencias, es feliz: comparte, se la pasa escuchando música, se juntan todo el tiempo (acá, la vida es social o no es: hay que ayudarse), si tienen uno te dan medio, son sociables, amigables, divertidos. Pero es duro.

*

Crónicas Africanas12 de febrero de 2014

Esto se pone cada día mejor…

[FOTO]

(208 Me gusta – 10 Comentarios – 2 Compartidos)

 

Fernando continúa viajando. Este relato se sigue construyendo cada nueva mañana “Espero que las rutas, las corrientes y los vientos sigan trayendo lindas noticias, nuevas sonrisas, variados sueños. El viento en la cara rejuvenece”.

Seguí el camino en http://www.cronicasafricanas.com/