Último bondi a Felizterre

Mar del Plata se quedó con el segundo boleto de colectivo más caro del país en medio de una represión sostenida a manifestantes. La clave: las asociaciones de Transportes 25 de mayo con el Concejo Deliberante Municipal.

Mientras miles de personas disfrutaban y colmaban los balnearios de Mar del Plata, la policía perseguía y detenía a 22 personas que se manifestaban contra el aumento del boleto en la ciudad feliz. En el mismo momento en que se debatía la suba en el transporte público en el Municipio del Concejo Deliberante, más de 1000 efectivos – entre los estaban Gendarmería y el Grupo Halcón, especialmente traídos desde Ciudad de Buenos Aires-, golpearon salvajemente a quienes marcharon, disparando con balas de goma; la persecución duró horas y terminó con 18 manifestantes procesados, en lo que luego llamaron el Operativo Sol. La ciudad se quedó con el segundo boleto más caro del país y planea seguir subiendo.

Casi en la esquina de la Avenida Pedro Luro e Hipólito Yrigoyen y pese al calor sofocante, organizaciones sociales, estudiantiles y políticas no estaban en la playa disfrutando del Sol sino que reclamaban contra un nuevo aumento en la ciudad, que esta vez llegaba al 22%. Más de 300 personas, frente a un recinto totalmente vallado con efectivos policiales que intentaba votar una nueva reglamentación desde hacía más de tres meses y que hasta ahora siempre había sido impedida. Tras 14 horas, los concejales del bloque oficialista Acción Marplatense, el radicalismo, y el Frente Renovador junto al Pro votaron que el boleto de colectivo pase de 3,25 a 3,97. La policía, mientras se votaba, cumplió con su objetivo: hizo que en una sesión pública no pudiera ingresar nadie a presenciar la votación y reprimió a todos los que lo intentaron.

“Es una locura lo que hicieron, aumentaron, reprimieron y nos persiguieron sin ninguna culpa. Nos detuvieron a veinte cuadras del recinto y querían llevarse a gente que ni había estado”, cuenta Marcos, del Frente Antirrepresivo Marplatense, a quien golpearon y lo hicieron pasar junto con otros 21 compañeros suyos, entre ellos cuatro menores, la noche en la Comisaría 1°. “Es un claro negocio: están tratando de beneficiar a las empresas de transporte”, agrega.

Este aumento que se produjo el 10 de enero y que dejó a Mar del Plata sólo por debajo de Córdoba (sale $4,10) en el ranking de la ciudad con el boleto de transporte más caro del país, no será el único en el año: habrá dos aumentos más. Según admitió la presidenta del Consejo Deliberante, la radical Vilma Baragiola, en junio volverá a subir el precio y para diciembre aseguran que rondará los 6 pesos. “Es algo insólito que aumente tanto un servicio tan imprescindible como el colectivo, y tan poco el salario. Con el subsidio gigante que reciben los transportes sólo se explica entendiendo que alguien se está aprovechando para hacer su negocio a costa de la gente”, se lamenta Marcela Giral, empleada de un comercio y quién deberá declarar por haber presenciado cómo la policía reprimía a los manifestantes en el centro de la ciudad.

Durante el 2013, El Ministerio del Interior y Transporte de la Nación, a cargo de Florencio Randazzo, designó un subsidio para el transporte de La Feliz de $173.974.474,14. De las cuatro empresas de transporte de Mar del Plata – 25 de Mayo, Transporte Peralta Ramos, El Libertador S. R. L y 12 de Octubre – Transportes 25 de mayo, que tras la crisis del 2001 monopolizó el servicio de transportes de la ciudad, se llevó el 62% de la repartija, es decir casi 109 millones de pesos.

Otro de los argumentos de los manifestantes que marcharon contra el aumento es la necesaria extensión del recorrido de las líneas de colectivos para que mucha gente de barrios humildes pueda acceder al servicio. “Hace años que en Mar del Plata los colectivos no pasan por varios lugares claves para la población, se termina atendiendo a la necesidad del empresario y no a la del trabajador”, sostuvo el concejal Pablo Retamoza, del Frente para la Victoria, quién votó en contra de la suba. En esa misma línea, desde fines de agosto del año pasado que los servicios públicos pasaron a pagarse con una tarjeta – La Ciudadana – que implementó esa misma compañía y sólo tiene diez puestos de carga, todos están en el centro de la ciudad. “Sin esa tarjeta, los colectiveros no te dejan subir y sólo se consiguen en tres puntos del centro de Mar del Plata. Todo lo que hacen es para perjudicar a la clase más trabajadora. La alejan de todo beneficio”, dice José Márquez, de la Defensoría Pública de Mar del Plata.

Tras la votación, la policía se resguardó en sus escudos y empezó a avanzar contra los manifestantes, sin medir que la gran mayoría de los presentes eran menores de edad de colegios secundarios, quienes ya habían estado presentes en las anteriores sesiones en las que se intentó aplicar este mismo aumento. Tras disparos de goma que eran respondidos con piedrazos, terminaron deteniendo a 22 personas – 13 hombres, 9 mujeres – frente a la feria de artesanos, generando un temor en los turistas que pasaban minutos cerca de las 18 por el centro de Mar del Plata.

“Tanto la infantería, como la bonaerense y el Operativo Sol hicieron una cacería por las calles, por las avenidas principales, galerías y peatonales, persiguiendo a quienes estaban en la movilización y también a los turistas que veían lo que pasaba y trataban de frenar a la policía”, denunció en un comunicado Radio La Revuelta, de los pocos medios de comunicación que no sostuvo al día siguiente que la represión había tan solo sido una consecuencia de los avances de los manifestantes.

El abogado de todos los detenidos, Juan Pablo Gelemur, afirmó que el fiscal de la causa en la que procesaron a los 18 mayores de edad que detuvieron se comprometió a tomar declaración a la totalidad de los imputados para analizar si todos deben ser quitados de la categoría de procesados. Mientras tanto, quienes estuvieron detenidos y quienes marcharon contra el aumento, organizaron un festival en el mismo lugar donde fueron apresados para seguir denunciando y continuar la lucha contra los aumentos del transporte en Mar del Plata.