Escuelas PRO

El Gobierno de la Ciudad firmó un convenio con fundaciones privadas europeas y norteamericanas para adecuar los planes de estudio de colegios públicos a las exigencias de estas instituciones. Viajes tentadores para los directores, docentes que dijeron “no” y más preguntas que respuestas sobre la creación de “escuelas modelo” que ya está en marcha.

Un día los maestros y profesores de diferentes primarios y secundarios se desayunaron que sus colegios habías sido designados para transformarse en “escuelas modelo” para llevar a la práctica las innovaciones propuestas por cuatro fundaciones e instituciones extranjeras: Vittra, de Suecia, Linda Nathan, de Estados Unidos, Bachillerato Internacional, con sede en Ginebra, y el modelo Finlandés estatal. Para hacer más interesante y atractivo el asunto les prometieron que llegarían nuevas partidas presupuestarias para acondicionar las escuelas, viajes al extranjero completamente pagos para capacitación y, por supuesto, que estarían participando de la vanguardia de la educación en la ciudad. Patricio, maestro de la escuela 12 Distrito Escolar 19 cuenta cómo fue allí el diálogo entre los docentes y las autoridades: “Lo que hicieron desde el Ministerio de Educación fue manejarse directamente con los directivos del colegio tratando de armar cierto clientelismo o amiguismo entre algunos directores de colegios de zona sur principalmente, y ellos fueron bajando información de poco; así que nosotros fuimos construyendo el panorama de a partes. Por lo general a los directores les prometían viajes a Europa para asesorarse, toda una cuestión bien marketinera. Por ahora no hay mucha información más de lo que nos dijeron, la que aparece en la página del Ministerio y las reuniones que armaron con los directores para sus capacitaciones en la UCA y otras universidades privadas”. Dato importante: la escuela donde trabaja Patricio está en la villa 1-11-14, lejos de la realidad de un niño sueco o finlandés. Sin embargo no es el único colegio ubicado en barrios populares o villas: la 8 D. E 13 en Parque Avellaneda, la 4 D. E 19 de Pompeya, la 3 y 14 D. E 12 en Lugano también atraviesan situaciones parecidas.

La respuesta de los profesores ante este plan del Gobierno porteño varía en cada situación, ya que es confusa hasta para los propios afectados. Algunas se bajaron de la normativa una vez que le dieron más información, como las 5 y 12 D.E. 19º, y 14 D.E. 21º; o los Normales 2 y 5. En otras todavía sigue “en discusión”. En el caso de la 12, Patricio nos amplió un poco más cómo se dio la dinámica: “Nuestra escuela está en la villa 1-11-14 y ninguno de los docentes se sintió atraído por este programa; es más, desconfiamos de todo lo que nos viene desde arriba. Inclusive creo que la directora nos comentó que ella había pedido otro de los modelos de los que están dando vuelta y se lo cambiaron a último momento. Nosotros le dijimos que no íbamos a aceptar nada e incluso elevamos una nota. Lo mismo pasó en la 8 D. E 13, aunque ahí está un poco más movido porque parece que el director ya viajó a capacitarse, y los maestros presentaron una nota pública diciendo que de ninguna manera iban a aceptar esto. Incluso tuvieron una reunión con una asesora de Bachillerato Internacional”.

¿Modelo de qué?

En la página web del proyecto se muestran fotos de niños rubios jugando con sus pares negros, riéndose una niña pecosa muy colorada junto con otra de rasgos achinados. ¡Ah, la solidaridad y el entendimiento humano en su esplendor! Más aún, todas invocan que son parte de una nueva forma de enseñanza, más integral, que se entrecruzan las artes, las ciencias sociales con la educación física y la literatura. Las clases son más flexibles y el tradicional modelo del maestro frente a filas de alumnos ha sido superado…

Laura Marrone, secretaria pedagógica de la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior –ADeMyS-, explica qué hay de fondo en este convenio que costó por ahora más de 4 millones de pesos: “Esta situación nos alarmó porque significa una entrega del control ideológico de las escuelas a empresas privadas extranjeras que establecen que hay que aceptar la ideología de esas fundaciones, hay que aceptar los formatos institucionales y regímenes laborales”. Por ejemplo, en la página del Bachillerato Internacional (poner este link en la palabra “Bachillerato Internacional: https://www.ibo.org/es/programmes/) bien indican cuáles son las condiciones para ser aceptados por el programa: “Todo colegio, o grupo de colegios, que desee ofrecer uno o varios de los programas del IB como Colegio del Mundo del IB debe primero recibir autorización. Los requisitos son los mismos para todos los colegios y el procedimiento de autorización está concebido para garantizar que estén bien preparados para implementar el programa satisfactoriamente. Asimismo, todos los Colegios del Mundo del IB deben participar en un proceso continuo de revisión y desarrollo en el que se utilizan las mismas normas de implementación de los programas y aplicaciones concretas”i.

¿Cuál fue la justificación que les dieron desde el Ministerio de Educación para haber elegido a estas instituciones?

No nos han dado una justificación por qué esas sí y otras no – contesta Laura Marrone-, pero sí que hay que establecer experiencias piloto para mejorar la educación. Nosotros nos hemos ingresado en las páginas web de estas organizaciones y no encontramos ninguna expresión pública que justifique una experiencia pedagógica que innove en cosas que se vienen haciendo en nuestra ciudad, como por ejemplo, las escuelas de arte que toman como modelo la de Linda Nathan o las del B.I con sede en Ginebra. No hay ninguna muestra de un trabajo que supere experiencias que venimos en Bs. As, que es una ciudad que no es despreciable en su elaboración en el desarrollo de experiencias pedagógicas. Nuestra impresión es que se trata de ir minando el cuerpo docente de los colegios que se eligen por concurso público y que tienen una tradición de independencia del poder política; y que progresivamente – con estos regímenes de convenio o becas que se les envía gratuitamente a Europa o EEUU- ir minando un cuerpo de conducción no disciplinado por el poder político y que históricamente ha apoyado a la educación pública, para que se avenga a los planes de privatización, mercantilización; etc. Este es el verdadero trasfondo.

Hasta la fecha, no se sabe mucho más que estas versiones, y el PRO mantiene su silencio sobre un tema bastante agudo: la injerencia extranjera en la formación de niños y jóvenes. Lo que sí está claro es que ya se han pagado 4,2 millones de pesos a las fundaciones privadas y que hay 10 primarios seleccionados para el proyecto y otros tantos secundarios que aún están discutiendo qué hacer. ¿Cómo sigue esto? Marrone: “Lo hemos presentado a la Legislatura el problema para que los distintos bloques lo tomen. Personalmente, en diciembre entro a la legislatura por el bloque de Marcelo Ramal del Frente de Izquierda –FIT- y vamos a presentar un proyecto rechazando este tipo de convenios que consideramos que es colonialismo en nuestro sistema educativo”.