Los que reforman la injusticia

Los cambios en la Justicia se pronunciaron en la calle y se instalaron en las mesas argentinas. Se debaten acuerdos parlamentarios y se acusan cofradías partidarias. En el medio, la historia de Luz y de Diego, acusados de algo que no hicieron, detenidos por un Poder que los deja de lado.

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En el patio de una casa, escenografía improvisada: dos sillas de cocina, un mate largo. Una mujer termina de colocarle el micrófono a LUZ en la camisa. PRESENTADOR con hojas en la mano, una lapicera en el bolsillo de la camisa blanca, mira a cámara, ensaya algunas palabras inentendibles. DIEGO aparece en escena con el pelo mojado y se sienta mirando hacia el mismo lugar que LUZ, pero las cámaras los toman de modo tal que aparecen enfrentados. Se enciende las luces blancas que apuntan a PRESENTADOR. Se escucha una música escalofriante cada vez más fuerte.

PRESENTADOR

(De frente a la cámara 1. De espaldas a DIEGO y LUZ) Bienvenidos a otro Debate Público, otra oportunidad para que nos escuchemos todos y cada uno saque sus conclusiones. El tema de esta semana: la reforma judicial. ¿Quién sale beneficiado? (Se toma las manos) ¿Un avance sobre los derechos civiles? ¿La democratización de un poder feudal? (A otra cámara, de frente, sacando pecho y levantando la voz) Diego Romero y Luz Gómez (los señala con las manos) están presos desde el 21 de diciembre de 2011 por ser los supuestos asesinos del chofer de colectivo Roberto Castillo el 1 de octubre de ese año. (Se acomoda el flequillo con las manos) En las rejas de la casa donde sucedió el crimen, apareció sangre de la pareja de ladrones y una mochila con el certificado de vacunación de Zaira, la hija de Diego y Luz. Ella, beneficiada por la crianza de la nena, tuvo desde un principio prisión domiciliaria. Él iba a ser beneficiado, pero el fiscal apeló y sus primeros abogados defensores no hicieron el intento de morigeración. Estuvo hasta dos meses atrás en la Unidad de Ituzaingó. Diego, Luz, buenas noches. Sabemos que después de un año y cinco meses tratando de demostrar su inocencia, conocen a la Justicia como pocos.

LUZ

(Se encienden las luces traseras, amarillas. Se ve a LUZ cabizbaja y a DIEGO serio) Buenas noches.

DIEGO

(Tímido, sonriente) Buenas noches. Es cierto. Yo siempre discutía de economía, trabajo, industria… Lo gremial sí me interesaba. Ahora… este tema de la justicia nunca me había llamado la atención, pero hoy veo que pasan cosas que hay que conocer.

PRESENTADOR

(Se quita la mano del audífono) ¿Y qué opinión te merece?

DIEGO

Fotos: NosDigital
Fotos: NosDigital

(Tres cuartos perfil a cámara) Uno, siendo víctima de un sistema judicial, escucha las dos perspectivas. Es más que nada política. Yo creo que el gobierno debería tomar un poco más de responsabilidad en las decisiones que toma porque el hecho de que disfraza a la justicia y da una pulseada para la reforma judicial que es más que nada política y económica. Hoy los más perjudicados somos los de la clase baja. Te dan un defensor del Estado, pero uno que defienda como nos defendió a nosotros, ni me lo des. Pero como dijo nuestro actual abogado, Suárez: “Hoy por hoy está tan poblada la cárcel que un defensor no puede llevar tantos casos”. Sos el cliente número 25 mil. El 2 mil quiere que se cierre su caso. No se trata de que seamos números. El gobierno dice que quiere agilizar. ¿Por qué no nos fijamos hoy por hoy por qué están superpobladas las cárceles? . Está superpoblada porque la policía te agarra en la esquina buscando a un asesino parecido a vos (señala a PRESENTADOR por un instante), y sos vos el criminal (señala a PRESENTADOR). En una cárcel de 48, hay 70. Gente durmiendo en el piso. En la cárcel está lleno de gente a la que el sistema judicial no se encargó de investigar para ver si son o no delincuentes. ¿Por qué no se fijan quiénes son los que arman causas? ¿Por qué no dejan de comparar números: quién cerró más causas, cómo estamos en comparación con Estados Unidos que no sé cuántas causan sacan por año? Hay más gente procesada adentro que penada. Quizás tienen que ver, quizás no. Deberían fijarse las necesidades de la sociedad: la inseguridad de la policía que te está armando causas. En la justicia se sienten impunes y piensan que la justicia es para el que tiene un buen abogado. Si no lo tenés, quedás adentro.

LUZ

En la tele no sale mucho el tema de la injusticia.

DIEGO

Y si pasa, pasa así (se chasquea los dedos).

LUZ

Uno que ve la tele ve solo justicia. Acá todo te lo arma la policía. Si sos inocente, te aprieta para que no digas la verdad. No somos los únicos que están pasando esto. Conocimos un montón de gente a la que le pasó. Pero aprietan a las familias y se callan. A nosotros también aparte de que no sabíamos nada, de que fuimos maltratados, también en un principio pasó algo con la policía para que no dijéramos la verdad. (Se acomoda el micrófono) ¿Qué más daño que el que nos hicieron nos podían hacer? Fijate también lo de las hermanas Jara. Pasaron dos días y ya no se ve más en la tele. A Alejandro Bordón lo acusan por un buzo del mismo color y ¡nada más! Después de una semana nadie habla de Alejandro Bordón.

DIEGO

Pasa que uno habla de lo personal. Si nunca hubiese caído en la cárcel, no sabría lo que pasa adentro: que está lleno de causas armadas. Ahora hay que hacerle ver a la sociedad que el problema está. Se sienten dueños de la verdad. Te hacen pensar que sos lo peor… Estamos siendo víctimas de un sistema judicial.

LUZ

(Interrumpe) Más que eso. A mí me correspondía el salario de Zaira, que pasó a ser Asignación Universal por Hijo cuando quedé presa, y nunca me avisaron. Recién un año después, cuando dejé de llorar y llorar y llorar, pregunté y me dicen que me corresponde. El fondo de desempleo también me correspondía y lo perdí. Fijate todo lo que te quitan.

DIEGO

Es feo todo esto porque cuando estaba en la Unidad, yo era un gasto para mi familia que ni tenía para el colectivo. No era feliz, me sentía mal.

PRESENTADOR

(Se toma las manos y mira a los ojos alternadamente a LUZ y a DIEGO) ¿Por qué creen que el mayor interés de estudio de los internos se da con el derecho?

DIEGO

Al penal entran chicos jovencitos que nunca tuvieron posibilidades de estudiar. Dentro del pabellón que estaba, yo era el único estudiando. Hay una materia que da un interno que estudiaba abogacía, sobre orientación legal. Los jóvenes ni siquiera saben qué causa tienen. Sí hay posibilidad, en algunas unidades como La Plata, de estudiar en nivel universitario, pero muchas veces pierden mesas de exámenes porque no tienen movilidad. El traslado de Unidad también implica un problema.

 (LUZ se detiene a darle alguna indicación a ZAIRA)

PRESENTADOR

(A cámara) La justicia parece ser un algo más abarcativo que jueces y fiscales.

DIEGO

Claro que sí, en nuestro caso se ve claramente.

PRESENTADOR

(A LUZ) ¿Cómo colaboraron, en su caso, las tan polémicas cámaras de seguridad?

 LUZ

Tampoco se usaron las cámaras del COTO adonde fuimos a comprar un LCD en un remís donde perdimos la mochila. Si se hubieran usado en julio, sabrían cuáles fueron los autos que nos fueron a buscar a nosotros de la remisería. (Hace una pausa. Con voz firme) Pero ellos también dejaron pasar ese tiempo para que las dos pruebas fundamentales para nuestra defensa no fueran utilizables… Porque con la sangre pasó lo mismo…

DIEGO

Es medio gracioso todo esto po…

LUZ

(Interrumpe) No investigaron nada de nuestra declaración. En diciembre le decíamos a nuestro primer abogado que habíamos hecho una llamada a Mendoza el 1 de octubre. El abogado dejó pasar el tiempo sin pedir esa prueba porque supuestamente no era contundente. Hoy el fiscal tiene el poder de decidir si pide esa llamada o no. Suárez pidió tanto esa como las que hicimos desde COTO a la remisería para pedir el coche como después para reclamar la mochila.

PRESENTADOR

(Se quita una lapicera del bolsillo de la camisa y la agita mientras habla) Todas estas herramientas de la tecnología, ya existentes, hubieran ayudado a saber la verdad y sin embargo no se utilizaron.

DIEGO

Lo malo de todo esto es que pasa en muchísimos otros casos. Al no haber tomado con importancia nuestra declaración, se perdieron pruebas que llevarían a la verdad. Per…

LUZ

(Interrumpe) No sé si a la verdad llegarían así. Llegarían a la verdad si quisieran leer las otras declaraciones que dicen quiénes fueron los culpables. Ellos tienen que ir por la línea de investigación de los detenidos. Dicen su participación en el hecho y dicen quién es la persona que entró, que da la casualidad que trabajaba en donde yo me olvidé la mochila. No entiendo por qué no van por ahí. Al primer abogado particular que tuvimos le dijeron que lo iban a atrapar cuando cometiera otro delito. “Si no comete otro delito, yo sigo acá para siempre”, le decía yo y me respondía: “Sí”.

DIEGO

Obviamente, pero yo me refería a la verdad en el sentido de que vean el video de la cámara de COTO.  Ahí aparecen los dos vehículos que nos fueron a buscar, en uno de los cuales perdimos la mochila. (Abre los ojos bien grandes) Oh casualidad que las dos personas detenidas involucradas en este hecho dicen que  la persona que entró en la casa, trabajaba en la remisería que llamamos y tiene un auto del color que nosotros mencionamos en la primera declaración. ¡Sin conocernos a nosotros! (Indignado, levanta la voz) Obvio que todo va a estar difícil para nosotros si no nos escuchan. Fuimos considerados culpables desde el principio. Nos querían llevar a juicio en esas condiciones, pero hoy tenemos el apoyo de mucha gente y lo podemos pelear de otra manera para que la misma jueza se dé cuenta de que hay cosas que están mal hechas.

PRESENTADOR

Ahí se ve la participación o la ausencia de ella por parte de los abogados defensores, estatales o particulares.

DIEGO

Los primeros abogados uno se pregunta quién se los mandó (sube y baja los hombros repetidas veces). El primero permitió irregularidades, el segundo nos sacó plata y tampoco empujó en el sentido de exigir que se investigue el camino correcto.

LUZ

Excepto Suárez, todos nos tomaron el pelo y nos hicieron perder tiempo importantísimo. En diciembre podríamos haber usado, por ejemplo, la información del llamado que hice a Mendoza el día del crimen. El tema de la sangre tampoco lo hizo ni el primer abogado ni el segundo. La fiscal le dijo al primer abogado que la sangre no servía. Como no sabíamos que todo se manejaba por escrito, solo decíamos: “sí abogado, tiene razón”.  Los dos abogados lo que querían era llegar a juicio. Imaginate que las comparaciones recién las hicieron un año y medio después del crimen porque nosotros mismos presionamos con movilizaciones. El abogado estatal no nos creyó.

PRESENTADOR

¿Y la policía?

DIEGO

Estuvo dos meses y pico investigando, desde el 1 de octubre hasta el 21 de diciembre de 2011. Tenían la dirección, el nombre, todo lo que necesitaban saber sobre mi hija y por lo tanto sobre nosotros (se señala el pecho con las dos manos). Si lo hubieran hecho en un principio nos podrían haber hecho pruebas de pólvora y se hubieran dado cuenta de que no éramos nosotros. Uno se pregunta por qué no lo hicieron.

LUZ

Por algo cuando nos detuvieron buscaban un Nextel y armas de fuego y solo se llevaron una foto mía y otra tuya (mirando a DIEGO de costado)

DIEGO

Cuando nos detuvieron y nos dijeron que nos vinculaba una mochila, no entendíamos nada hasta que recordamos la que habíamos perdido cuando fuimos a comprar un televisor. Yo había llamado dos veces a la remisería para ir (levanta los dedos índice y mayor de la mano derecha). Exigimos ese registro de llamados para comprobarlo. El defensor nunca nos creyó y nos trataba como si hubiéramos cometido ese hecho. No quería que declaráramos. Nosotros sí, porque queríamos contar nuestra verdad. En el estado en que estábamos, tratábamos de hacer memoria.

LUZ

Declaramos todo (separa los brazos desde el pecho hasta desaparecer del alcance de la cámara 3), pero imaginate que no te acordás lo que pasó hace dos semanas, menos hace dos meses. Lo poco que nos acordamos lo contamos: el color del coche que nos llevó al COTO y donde perdimos la mochila. De qué manera nos pueden vincular si no tienen qué.

DIEGO

Siguió el proceso de investigación, pero pasaba el tiempo, los meses.

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LUZ

Y la rueda de prensa, Diego. El 23 la hicieron. Participamos mi mamá, con 53 años, una tía de Diego de 40, mi hermana, de 32, que no tiene nada que ver con lo que había descrito la viuda, y yo. Claro que dio positivo. Diego apareció con el pelo cortado parecido al identikit, cuando no lo tenía así. Hay una declaración de la viuda que declara que mi hija es de tez blanca y tiene el pelo castaño claro. Nada que ver. Cuando fue a la rueda dijo que era ella.

DIEGO

Después, la familia trató de conseguir otro abogado recomendado de la familia que nos sacó plata y no hizo nada. Casualidades que al primo de una amiga mía tenía un compañero de trabajo al que también le había pasado lo mismo. Nos contactaron con el doctor Suárez, que nos llamó para asesorarnos de qué manera podíamos empezar a lucharla. Suárez vio la preventiva y se dio cuenta de todas las irregularidades. Logramos esto gracias al empuje y perseverancia de la familia y a las movilizaciones. Las pericias tenían que estar el 10 de diciembre y estuvieron el 21 (Dibuja un salto con el índice de la mano derecha). Las comparaciones de sangre dos meses tardaron. La audiencia llegó recién después de otra movilización. El 7 de marzo de este año, después de pelear dos meses, tenía que ser la audiencia, pero la fiscalía la suspendió porque supuestamente iba a declarar esta gente. De la fiscalía los mandaron al juzgado, que nos reservó para el 18 de ese mes.

LUZ

En realidad lo que pasó con la audiencia fue que la fiscalía no quería. Cuando se suspendió la audiencia, mi mamá fue al juzgado. La atendió el secretario de la jueza y, enojado con la fiscalía por suspenderla, puso la fecha bien cerca para que no se pudiera suspender. Si mi mamá no iba a preguntar, tampoco pasaba na…

DIEGO

(Interrumpe) Claro, por eso te digo. No estaba en su interés hacer la audiencia. Lo que termino entendiendo es que si el juzgado no hubiera dado la audiencia a una semana, date por segura que la hubieran suspendido también. A todo esto ya teníamos las comparaciones de sangre que dieron positivo. Por supuesto que nosotros lo sabíamos, pero con la desconfianza que adquirimos de la justicia, teníamos miedo de la manipulación. Por eso tratamos de conseguir un perito y hacérselo saber a la fiscalía.

PRESENTADOR

(Serio, mirando a cámara) También desconfiaban de la fiscalía…

LUZ

Sí, pero al perito no le dan a tiempo de intervenir porque ya estaban sobre la fecha.

DIEGO

Pero el tema era que ellos supieran que había alguien controlando. Cuando llegó la audiencia, me llevaron ahí. El abogado hizo el descargo. Estaba también la jueza. Le conocí la cara.

PRESENTADOR

Recién entonces conociste a la jueza.

DIEGO

Sí. Te decía… El doctor Suárez le dijo que la morigeración era lo mínimo que podía pedir por mí porque ya sabían de las comparaciones negativas. Suárez hizo saber de las firmas que había conseguido con mi mamá, de gente que daba fe de que no íbamos a hacer nada.

LUZ

Que vos no ibas a hacer nada. El primer juez también te había dado la domiciliaria, pero el fiscal apeló. Eso fue en 2012, en febrero. Porque había que seguir investigando, pero en ese momento, la fiscal apeló por posible intento de fuga. Por mí no apeló por la nena. Nuestros abogados en ese momento no hicieron nada, y como nosotros no sabíamos nada de cómo manejarnos y no conocíamos ninguna organización que nos asesorara…

PRESENTADOR

(A DIEGO) ¿Qué le dirías a la Justicia si la pudieras personificar?

DIEGO

Justicia toma decisiones que hacen que gente que no tiene nada que ver caiga en un penal, sin tomar conciencia de las cosas que pasan ahí adentro. Yo tengo la suerte de estar bien, de haber sobrevivido, pero no todos tienen esa suerte que yo tuve. Por eso, el Poder Judicial se siente dueño de la verdad y toma malas decisiones y manda gente inocente dentro de un penal y esa gente termina siendo lastimada. Dentro de la Unidad hay una guerra de pobres. Imaginate que un Penal de 500 personas (abre grandes los ojos), estadísticamente, tiene entre 800 y 900. No tienen conocimiento de lo que es una cárcel. Hay gente que se termina sucediendo, gente que termina apuñalada. Esto tiene que comenzar de nuevo porque quieren llevar una persona a juicio cuando ellos mismos saben que esa persona es inocente. Antes de hacerle pasar esa situación, ¿por qué no toman el camino correcto desde el principio? En la Unidad sigue habiendo gente inocente que no tiene la posibilidad que yo tuve, ni el apoyo. Te sacan los días y te hacen sentir como el peor, maltratan a tu familia en la fiscalía: parece que fueran familia del peor. Te complican en lo económico, en lo emocional. Ni siquiera hacen justicia por la víctima. Yo toda la culpa se la echo a este sistema judicial que se cree que todos los que están del otro lado del escritorio son malos. Mi verdad no se calla. Ni tiene precio. A mi familia me la destruyeron.

PRESENTADOR

¿Luz? (Mira su reloj pulsera) Treinta segundos tenés.

LUZ

Que el fiscal escuche lo que dijo Diego, porque ahora él es la Justicia para nosotros. Él es dueño y señor de nosotros. Si decide que vayamos a juicio, así será.

DIEGO

Y la jueza siempre va a prestar más oído al fiscal que al abogado defensor. No debería llevarle tanto el apunte a un fiscal que está yendo por el camino equivocado.

PRESENTADOR

Así dicen que funciona la justicia: demuestra en los números su eficiencia, sin importar las personas. La voz que se escucha es la de la policía, repetida por abogados, fiscales, jueces. Diego, Luz, muchas gracias por participar de este debate.

(Se apagan las luces. Sube el volumen de la música. DIEGO y LUZ se ponen de pie y saludan a PRESENTADOR).

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