#yoylayuta y la hierba

Entre todas las historias que nos contaste con la policía, hay muchas con la marihuana de por medio. Nos juntamos con Sebastián Basalo para encontrar alguna devolución al abuso policial y entender el proyecto de despenalización en Argentina y en Uruguay: “Si fuera como el tomate no hay que regularla”.

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En Argentina se criminaliza al usuario de drogas con el uso de una ley obsoleta y el abuso de poder policial que dejó la dictadura militar. Gran parte de las historias de #yoylayuta estuvieron relacionadas a la tenencia de marihuana, y en sus particularidades demuestran la arbitrariedad de los procedimientos y el desamparo de las víctimas, entre la ley y la legitimidad, la corrupción y el negocio.

Para ensayar una devolución a partir de los relatos hablamos con la revista THC, que no es solamente una revista sobre la cultura cannábica. Luego de cinco años funciona como un equipo interdisciplinario de periodistas, abogados y militantes que manejan un flujo de información sobre el tema que les permite ir de lo micro a lo macro sin dejar de complejizar la discusión.

Para Sebastián Basalo, director de la revista, #yoylayuta es un espacio fundamental: “Porque en la particularidad de cada historia permite entender el entramado común que hay detrás de la criminalización de los usuarios de drogas en Argentina”.

“La razón del poder que tiene la policía en estos procedimientos hay que buscarla en los años 70”, dice sin vueltas sobre la violencia de las historias. Y agrega un dato que reforzó ese accionar recientemente: “En 2005, después de Blumberg y las cámaras ocultas de América sobre drogas gratis en las puertas de los colegios, sacaron unas leyes de desfederalización que les dio a las fuerzas policiales la regulación y aplicación de los delitos menores de la Ley de Drogas: tenencia para el consumo, tenencia simple y cultivo”. Según datos de la propia Justicia, hasta el 2010 estas caratulas conformaban, precisamente, el 97% de las causas elaboradas por drogas en el país. El comercio, que apunta a las redes más complejas de narcotráfico, representaba sólo el 3%.

En 2012, el Ministerio de Seguridad bajó un comunicado a las cuatro fuerzas policiales ordenando no detener a los usuarios que estén consumiendo en la vía pública sino sólo retenerles la sustancia y, si el caso contemplaba un estado grave de salud, llamar a una ambulancia. “Por eso en los últimos 6 meses hubo disminución de los casos de detenciones en la vía pública de usuarios de drogas en Capital. Sí se mantuvieron relativamente estables las causas en el interior del país”, cuenta Basalo según datos que recibe el equipo de abogados de THC, que lleva varias causas en la Ciudad de Buenos Aires y asesora a abogados de Provincia.

Cuál sigue siendo el problema que permite que la última palabra la tenga la policía: “La mayoría de estos casos cumple la ley, salvo casos de determinadas redes de fiscales, jueces y policía que buscan sus propios beneficios. Cada juez puede tener un pasado muy siniestro o lo que sea, pero es importante ver que hay una ley que permite detener a los usuarios de drogas, consumidores y cultivadores”.

En estos días hay dos casos que ponen en práctica esa ley e ilustran cómo la persecución nunca alcanza a los peces gordos del narcotráfico:

·Santiago del Estero: Alexis Torrillo, 22 años, canillita. Estuvo detenido más de sesenta días porque la Gendarmería lo encontró con 15 gramos de marihuana. Caratularon su causa como “comercialización”, a pesar de tener pruebas sólo de “tenencia”.

·Jujuy: Atilio Cazón, 20 años. Le encontraron nueve plantas en su casa, que eran para consumo personal. Fue detenido, procesado y trasladado de Jujuy a la cárcel de Marcos Paz, donde está hace más de dos meses.

IMG_6224-¿En qué está hoy el proyecto de despenalización?

-Totalmente parado. Se había tratado en comisiones, los representantes habían llegado a un acuerdo, las mayorías estaban dadas de sobra en las comisiones de salud, legislación penal y adicciones y narcotráfico. Se hicieron las audiencias… Y de repente el oficialismo no bajó a sus legisladores a dar el debate. Lo que salió a decir Diana Conti es que les faltaba obtener el consenso en el partido.

-¿Qué discusiones trabaron el debate?

-Hubo chicanas por parte de sectores del peronismo federal diciendo que antes de discutir cualquier despenalización había que hacer un plan de salud. Obviamente ellos no propusieron ninguno y jamás se han interesado en el tema.

-¿Y qué intereses presionan más allá del Congreso?

-Hay un lobby tremendo en Argentina que frena algo tan básico como una ley que cese de criminalizar a los que consumen. No tiene sentido, no hay nadie que hoy te lo pueda defender claramente, ni el diputado Olmedo puede defenderlo claramente. Es necesario para una estructura…

-¿Qué responsabilidad le toca al ejecutivo para la sanción definitiva?

-El Frente para la Victoria tiene la mayoría absoluta, hay una responsabilidad política. Conti salió a decir que ya había dado el debate al interior del partido y ya tenían un consenso de la mayor parte del FPV. Hace dos meses avanzaron con este plan de salud que quería la derecha, se sancionó con mayoría absoluta en Diputados y falta que se trate en Senadores. Con lo cual lo que faltaba es que este plan de salud se termine de sancionar en Senadores y ya estaría el camino allanado para que se vuelva a tratar la despenalización.

Más allá de la ley argentina, la discusión sobre nuevas leyes de drogas está en debate en el mundo. En América Latina el primer fundamento se dirige a desarticular las redes de narcotráfico detrás del comercio de las sustancias, cada vez más violentas y evidentes. Pero otras experiencias enseñan en el planeta cuáles son las razones por las que se modifica la ley, de la despenalización hasta la legalización definitiva:

-España: “Hubo un avance jurisprudencial del acceso al cannabis a través de los clubes de cultivo. Allá no se persigue el consumo, y el cultivo para consumo personal está permitido. Entonces se juntan 10 personas para cultivar entre todos plantas para consumo personal. Aunque no se reguló explícitamente el cultivo y la distribución comunitaria, se empezaron a formar clubs, gente que se juntaba y le daba la lista de las personas a un juez, el lugar donde se cultivaba, alquilaban un lugar en blanco, y el juez podía ir a verlo, saber cuánto se cultivaba, y el día de la cosecha se repartía entre las personas. Obviamente que el primer club fue cerrado, el segundo lo cerraron unos días y una vez que se transformó en un boom se transmitió a todo el país y se disminuyó notablemente la red de narcotráfico en algunos lugares de España y alejó a los usuarios del ambiente criminal”.

-Estados Unidos: “En algunos estados el expendio de marihuana se permite con fines medicinales. Pero tampoco se controla ese fin demasiado. Y hace poco se legalizó totalmente la marihuana en Colorado y Washington, pero ¿por qué? Se pasó a permitir el cultivo libre de la cantidad que quieras de marihuana sólo si vendes. Si es para consumo directo, no. La justificación es que la hizo un estado que necesita recaudar. No se hizo por razones sociales, se hizo por razones recaudatorias, económicas”.

IMG_6228-¿Cuáles son los puntos principales del proyecto de legalización que ya tiene media sanción en Uruguay?

-Es un modelo tripartito. Por un lado, está la regulación individual, permitiendo el autocultivo, la cantidad que quieras de plantas, y si ya mostraron su sexo son 6 plantas hembras nada más. Luego la regulación comunitaria a partir de los clubes sociales, que pueden tener de 15 a 45 miembros y producir una cantidad máxima de 40 gramos por usuario. Y el tercero es el modelo comercial: venta en farmacias también hasta 40 gramos por mes excluyente con el autocultivo y los clubes a través de un registro de compromiso, que tuvieron que perfeccionar para controlar la tasabilidad de la sustancia en el cual legalmente lo que hace el usuario es comprometerse a no comprar más de 40g de marihuana.

 

-¿Cómo es el caso del modelo comercial, que inaugura la intervención de empresas en la producción de cannabis?

-Van a tener que obtener los permisos a través de la adjudicación de licencias como se hace a través de cualquier obra pública. Pueden quedar hasta 8 empresas que van a cultivar un total de 40 hectáreas, que es lo que consideró el gobierno necesario para abastecer a los posibles usuarios de cannabis.

-¿Qué tipo de empresas son?

-Van a surgir ahora, ahí se va a ver. Tienen que ser empresas que sepan mucho del cultivo del cannabis. Los mejores estándares del cultivo de cannabis se alcanzaron ilegalmente. Entonces cómo va a hacer el proceso de fusión entre un sistema ilegal donde nada está regulado y un sistema de regulación avanzado es uno de los desafíos que vienen ahora y es una de las discusiones que subyace al tema de la legalización.

-¿Puede haber una apropiación de las semillas de cannabis por parte de las empresas, como se da en el caso de la soja?

-Puede haberlo, sí. Cuando ese mercado sea legal formará parte de la discusión el libre acceso a todas las semillas. Si la pregunta es si se viene desarrollando una marihuana transgénica como la semilla de Monsanto, que yo tenga conocimiento, con esas propiedades resistentes a determinados plaguicidas, no. Por ahí se vienen dando y yo no sé. Pero creo que es algo demasiado avanzado. Hay algo esencial y es el tipo de uso que se le da, que es recreativo; y el uso medicinal, que necesita cuestiones muy precisas acerca de los canabinoides que tiene cada una de las genéticas. Hacen bastante difícil que aun así que no tengamos la suerte de regularlo bien y limitar bien que los emporios capitalistas lo conquisten como se hizo con la soja. La soja es otro mercado, mueve cantidades, es alimento.

-¿Qué va a pasar con las economías informales, no los grandes narcotraficantes, sino de los que viven de la venta?

-Esa es la discusión entre la izquierda y la derecha en esta ley. No nos olvidemos que lo que llamamos narcos es casi una figura simbólica construida socialmente, un tipo con antifaz y una metralleta, pero el narco tiene traje y corbata y camina por el microcentro; y tiene una empresa con la que lava el dinero y financia la compra de sustancias en el exterior para venderlas acá con toda la red policial que hablamos hace un rato. Pero detrás de eso tenés a la señora de 60 años que vende marihuana para poder mantener una familia. Muchas características que no hacen a los grandes sistemas de criminalidad compleja. Hay una derecha liberal que dice que se arreglen porque en eso se metieron, y hay una izquierda preocupada.

-¿Quiénes fueron los encargados de formular la ley?

-Se constituyó un grupo que se llamó Regulación responsable, con organizaciones como Pro derechos que lleva temas sociales, AECU que es la asociación de estudios de cannabis del Uruguay, con diversos médicos, trabajadores sociales… Este grupo asesoró a los especialistas de lo que se llama la junta de drogas que fueron los que elaboraron junto a los diputados del Frente Amplio el proyecto.

Una de las chicanas de los diputados que no estaban a favor con el proyecto del Frente Amplio comparaba a la marihuana con la situación del alcohol como droga de venta libre y no regulada exhaustivamente. La idea era que si se aprobaba el proyecto de la marihuana en estos términos, el alcohol también merecía un debate a fondo.

“Con la misma ley, sobre tablas, a último momento incluyeron un proyecto de regulación del alcohol. El alcohol tiene mucha presión de las empresas, y lo que propusieron es entre otras cosas regular la publicidad del alcohol. El alcohol no como un alimento como se lo trata hoy, sino como una droga, con la regulación que tiene cualquier droga. No nos asustemos los que tomamos una cerveza: no para prohibirla justamente, sino simplemente para regular con qué estándares, qué niveles de conservantes, quiénes la producen, dónde se va a vender, a quién se le va a vender, qué publicidad se va a hacer. Imagínate si en vez de una mina en bikini a las diez de la noche tomándose una cerveza helada diciéndote que vas a estar con 10 minas así, hiciera lo mismo fumándose un porro. Sería inconcebible, y es lógico, no se puede hacer publicidad de drogas: estas fomentando el uso de esa sustancia. De la misma forma cuando tenés un famoso levantándose con sueño y diciéndote que solamente con esa cafeína vas a poder enfrentar ese día que va a ser triunfal. Loco, la discusión en torno a la política de drogas no es solo en torno a la criminalización de los usuarios, que es lo que hay que resolver ya, sino que tiene que ver con todos estos aspectos de cuestiones sociales muy arraigadas.

-¿Cuál es el aprendizaje que tiene que tomar Argentina del modelo uruguayo?

-La cuestión de tomarse la responsabilidad de hacerlo seriamente, de trabajar con la mayor cantidad de sectores posibles, tomándose el tiempo necesario, eso hay que aprender del proceso uruguayo más que las cuestiones puntuales de cuantas plantas permitieron y etcétera. Y yo personalmente destaco tres enseñanzas:

·De los 50 diputados que votaron a favor, ninguno defendió los usos de la marihuana, ni las ventajas, ni las bondades. Es una regulación que se hizo por razones sociales y políticas.

·Lo plantearon como un acto de soberanía. Darse la dignidad de poder tener una propia ley de drogas es un acto de soberanía ante todo.

·Precisamente porque la marihuana no es inocua, porque tiene riesgos, ahí radican las razones de su regulación. Si fuera como el tomate no hay que regularla.

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Historia de #yoylayuta

Hace un par de años, era mi cumple años y ya habíamos fumado un porro, con lo cual no había razón de que nos revisaran, con lo cual estábamos esperando sentados esperando que llegue el resto de la gente de repente pasa un un patrullero a una cuadra que pasa lentamente, yo dije por mi paranoia “Vayamosnos” y mi amigo me contesta “Noo, no pasa una”. Luego de un rato vuelve a pasar y dobla y se nos dirige a nosotros ahí si era el momento de irnos pero mis dos amigos estaban nerviosos como para correr. Cuestión nos empiezan a hacer preguntas como, qué haciamos ahí y se la agarran con uno de mis amigos a maltratarlo, y en un momento por haber encontrado una tuca, sin tener pruebas que sea nuestra nos revisan porque había una supuesta “denuncia” de que había alguien vendiendo estupefacientes, y al rebisarnos y encontrarnos nuestros 3 porros (uno por persona) nos llevaron a la comisaria y nos detuvieron toda la noche.

Respuesta

Hace 3 años la Corte Suprema falló a favor de la tenencia mínima de marihuana para consumo personal. Esto no significa que se despenalizó el consumo, no se puede fumar en la vía pública, sino que por tenerlo encima no se es considerado un delincuente. La cantidad permitida es de 0,000001 grs., el equivalente a media tuca; por más, pueden llevarte, porque hay una ley que permite esto. Lo importante entonces es entender que lo que hay que cambiar es la ley, yendo primero por la despenalización que es lo más urgente, y tomando el modelo uruguayo como el lugar donde más seriamente se trató el tema para avanzar sobre el resto de las libertades.

Documento de la APDH con prólogo de Zaffaroni sobre las detenciones en cárceles

 

 

 

Algunos consejos prácticos sobre procedimientos irregulares

·Pedir una explicación de los motivos del control.·Petición del carnet de policía (sobre todo en algunos controles, para evitar posible impostor). Están obligados a identificarse como tales policías siempre. Si se niegan a dar explicaciones o enseñar su documentación, y se quiere denunciar los hechos: ·Recoger el mayor número posible de datos para la posterior identificación de los agentes. ·Recoger los datos del control: tipo, lugar, hora, características. ·Recoger datos del vehículo/s policiales.
·Procurarse la presencia de testigos. Su presencia y la propia situación psicológica personal (de tranquilidad), son determinantes para que la situación esté más controlada.
·Denunciar cualquier irregularidad o maltrato en el juzgado. En cuanto a otros registros, cabe que el juez acuerde la intervención de la correspondencia privada, postal o telegráfica, que el/la procesada remitiere o recibiere y su apertura y examen por parte de la policía.