Acá no hay ningún loco

Que incidentes, que un loquito hizo explotar una molotov contra la policía en la Sala Alberdi, que se disparó cuando se me cayó la cartuchera de la pistola en San Telmo, que nos defendimos, que fue un tiroteo en Parque Indoamericano, que usurpadores del espacio público en Parque Centenario. La escena se repite continuamente en la calle y se repite mucho más en la televisión. De los pibes asesinados por la policía sabemos poco. De que no sabemos cómo, pero que fue culpa de ellos mismos, de eso sí nos enteramos. De que quienes tomaron un terreno para construir casas se enfrentaron con la policía, nos enteramos. De que todos los muertos fueron de ellos, no. De que habían pasado años esperando que se cumplieran las promesas dirigenciales, y un siglo y medio leyendo una constitución que garantiza el derecho a la vivienda.

Ahora fue el Borda. Ya viene siendo: carencia de gas, encierro, trabas para ejercer su derecho a la cultura… Pero ahora represión. Una señora con bastón que no puede retroceder ante el avance de los escudos, detenida. Un fotógrafo rebelde, detenido. Un camarógrafo que no baja la cámara, herido. Un familiar que no entiende qué mierda hace la policía entrando en un hospital por la puerta de atrás, destrozando todo un taller, herido. Treinta otros indignados, adentro. Treinta y dos. Treinta y nueve…

¿Por qué carajo pasa eso? ¿Cómo pueden todavía repetir la misma sarta de pelotudeces cuando se metieron con un hospital, con sus enfermeros, con sus médicos, con sus pacientes? ¿Dónde mierda queda ahora la lucha por la desmanicomialización si encima hay que defenderse de la policía, intentar mantener abierto un hospital? ¿Cómo tan poco tiempo atrás peleábamos por no darle una policía a Macri y en cuatro meses de 2013 ya van cuatro represiones, cuatro cacerías enormes? ¿Qué hubiera pasado si estaba Fino Palacios? ¿Dónde mierda está Macri que al menos lo quiero putear en la tele? Diría que el loco es Macri, pero esto tiene mucho sentido.