Canciones para poner el cuerpo y decir basta

Tras el lanzamiento de “CUERPO. Canciones a partir de Mariano Ferreyra”, NosDigital se encontró con Aitor Graña, primo de Mariano y creador del proyecto: “No es en contra de nadie el disco, sino en contra de que no pueden matar a nadie en la calle así. A nadie, sea quien fuere”.

Fotos: NosDigital

“Mariano puso el cuerpo, sus compañeros también, los tercerizados también lo ponen, todos los ponemos. Los que informan lo ponen, los músicos lo pusieron”. Cuando Aitor Graña nombra a Mariano, líneas circulares parecidas a hoyuelos estirados le engalanan la sonrisa que confiesa extrañarlo.  

Aitor, primo de Mariano Ferreyra, es la voz de Calican Groove, banda que desde hace seis años recorre escenarios con su canción. Pero es también músico desde siempre y fue ahí donde encontró la manera de pedir justicia. Desde la creatividad, esquivando la reacción, laburó durante casi dos años para darle forma a “CUERPO. Canciones a partir de Mariano Ferreyra”. Del nombre prefirieron sacar la palabra “asesinato”, que en un principio se había pensado, por una razón que no deja lugar a replica “Ya está instalado lo  que le pasó a Mariano Ferreyra, lo mataron”.  

Nos acomodamos en los sillones separados por mesas que solían ser tambores, pero que ahora reciclados nos sorprenden con una luz interna coronada por la pava, las galletitas en un tubo de vidrio y el grabador sobre ellas. “No es un homenaje a Mariano el disco, es un disco por, para y a través de él”, aclara Aitor mientras estoy por dar paso a la primera pregunta después de devolverle el mate amargo que nos convida en el living de su casa.  

La idea surge a un mes del asesinato de Mariano. Durante un festival en Plaza de Mayo un móvil de FM La Tribu se acercó y le preguntó si iba a hacer algo. Fue en ese momento en el que Aitor empezó a cranear el proyecto. “El disco es un objeto, queda en el tiempo y está bueno. Solo no podía llevarlo adelante porque sabía que era un trabajo grandote y me acerqué a La Tribu, la radio con la que siempre me sentí más afín en la forma de comunicar las cosas.” 

Se plantearon desde el comienzo varias líneas a seguir: los temas debían ser nuevos y en duplas y podían hablar de lo que quisiesen, no necesariamente de Mariano. La consigna era hacer música, de manera apartidaria. “No es en contra de nadie el disco, sino en contra de que no pueden matar a nadie en la calle así. A nadie, sea quien fuere”. Luego de una convocatoria cerrada, algunos que dijeron que no y otros que ni siquiera contestaron, varios dieron su “sí” y las duplas empezaron a tomar forma. De los catorce temas que lo componen, solamente el primero lleva la voz de un único artista: Gabo Ferro eligió cantar a dupla con el silencio de los que prefirieron no estar.  

CUERPO, se lanzó a dos años de la muerte de Mariano y lleva vendido lo suficiente como para cubrir los gastos de producción. El resto del dinero, con el fin de que nadie haga negocio con lo sucedido, es destinado a CORREPI, Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional.     

“Muchas veces cuando tenia que decidir le preguntaba a él ¿vos qué hubieses hecho? Y se me respondía automáticamente la pregunta”. Hoy, después de un camino largo de trabajo, Aitor mira con alegría el resultado y nos confiesa: “Yo lo empecé a llorar al negro a medida que iba haciendo el disco. Me genera una alegría enorme, porque se cuidó y se hizo como se tenía que hacer y se nota por el ida y vuelta que hay con la gente”. 

Termino de escuchar las catorce canciones que lo componen y me queda latiendo en la piel la pluralidad de voces que se unieron en un solo mensaje, muchos y diferentes querer decir, querer ser parte con un solo fin. Reviso el arte de Mariano Lucano que le dio vida al soporte y casi en las últimas hojas me tropiezo con palabras de Aitor Graña que parecen ser la conclusión de la charla en el living por donde se cuela entre mates la tarde soleada.  

“Comencé a repasar dos cosas que siempre pienso: la primera es que toda expresión artística debe tener un compromiso social. Y la segunda, que ante la bajeza humana, siempre hay que nivelar para arriba”.  

Uno es lo que hace. De eso se trata, de poner el cuerpo.