La pasión hecha remera

La Potoca tiene nueve años en la música, cuatro discos e incontables y fervientes seguidores de su arte. “Ese es el motor, es la nafta”, se anima el cantante. El 20 de octubre, se plantarán en el escenario del Marquee para presentar su último trabajo discográfico, “Mayo Francés”. En las vísperas del recital, se juntaron con NosDigital para repasar su historia, los tiempos que atraviesa el rock post-cromañón y los caminos de la autogestión en la música.

Tengo una teoría: cuando esa remera que tanto usé, que la lucí casi orgullosa ombligo al viento (quién pudiera ahora) casi como estandarte de mi canción, que me acompañó infinidad de tardes en las que apenas empezaba a asomarse la primavera y yo me la calzaba igual como excusa para decir “Volvió el calor, loco”; esa remera que encontré en la pila de la ropa de verano y que aunque un poco lastimada me mira de frente con el cerdo pintado en el centro guiñándome un ojo mientras me dice “¿Posta me vas a tirar?”. En ese preciso instante de duda, que titubeo y busco una buena justificación para convencer a mi vieja como lo hice la última vez con las topper que solían ser de lona y ahora son de agujeros, en ESE justo momento la pongo debajo de la almohada y la hago pijama para inmortalizarla. Claro que, como toda visceral fanática, me fui a la mierda en la historia y no desarrollé ni un poco la idea. Bueno, básicamente se trata de que, en ese instante, me convierto en “la fan” con mi pasión hecha remera.

Soy la fan. La fan de La Potoca desde que dieron sus primeros acordes hace nueve años y me volaron el marulo. Sin Facebook ni twitter, con un fotolog de “frases de la poto”, birra, calzas y puro agite. Uffff que temón “Otra Ronda”, la primera frase salió de ahí:

“Mas cuando estamos reunidos todos se crea un clima que no se ve. Algún recuerdo, risas, locuras, caes profundo y no entendés”

Imagen: cortesía de Chaar

Paremos todo. ¿Se entiende que los seguí siempre y ahora en ronda y trago de fernet entre suspiros estoy charlando con ellos? Ok, sigamos. “¡Los amooooooooooo!” les grité la primera vez que los vi en Tabasco, era el año 2005 y la banda presentaba su primer Demo después de una etapa inicial en que solo realizaban covers nacionales. “Empezamos con los chicos en el 2003, teníamos 17 años e íbamos a recitales a full de Los Piojos, La Renga, toda la movida que había en esa época, y empezamos con covers, con una movida tranqui y después hicimos un Demo que respondió muy bien.” Me cuenta Mariano “Checho” Gorbea, voz de la banda, mientras agrega: “El demo levanto un montón y cuando hacíamos covers, la gente decía ‘no, toquen sus temas’”. ¿A quiénes más amaba? Junto con Checho, en el escenario están Francisco Fortunato y Martín “Caco” Patricelli en guitarra, Facundo “Cufa” Arias en armónica y coros, Matías Estebes en batería y coros y Germán “Vecino” Layna en bajo. Aaaalta banda, te dije que no me tires la remera, vieja.

“En el demo avanzamos cantidad, igual había otra movida de rock, muchas bandas, estaba re bueno lo que estaba pasando y nosotros estuvimos dentro de eso, llevábamos un montón de gente y eso nos impulsó”. La fuerza los hizo llegar dos años más tarde, en el 2007, a su primer disco de estudio “Verdes prados”, que contenía doce temas y un arte de tapa fenomenal, característica indiscutible de La Poto.

“Pero si contigo no me queda más poesía, la ha absorbido tu escultura, la atracción y mi canción…”

El tema “Pero si contigo” llega en el año 2009 como parte de su nuevo laburo discográfico “Anónimo”, en donde los pibes vuelven a sorprender con su música y su estética para seguir madurando y pisar la actualidad, más consolidados que nunca y con un público que los banca y los corea en todas las fechas “Ese es el motor, es la nafta”, nos dice el cantante sonriendo.

A nueve años de los primeros covers, hoy la banda presenta el tercer disco de estudio recién salidito del horno: “Mayo Frances”, que merece calzarme nuevamente la remera potoquera y sumarme al agite. “Este disco es el más maduro de todos. Hay una bajada de línea más relacionada con la insurrección en un plano político de la movida, pero también porque es parte de un crecimiento nuestro. Yo empiezo a pensar cosas que me molestan cotidianamente y las vuelco a papel.” Y con Checho coinciden todos: el nuevo material no solo tiene que ver con un camino en la música que se transita hace años, sino que también se ve que los pibes de 17 pirulos quedaron lejos y crecieron como grupo y como personas.

Mientras charlamos de la presentación del nuevo disco, surge casi sin darnos cuenta la discusión por las dificultades de conseguir espacios para tocar, un tema instalado en el under desde el año 2004: “Cromañon marcó un antes y después, antes se tocaba en cualquier lado, que tampoco era bueno porque era un libertinaje total. Ni los dueños sabían los peligros que se estaban corriendo y si lo sabían no hacían nada para poder seguir con la movida que les dejaba mucha plata a todos. Estamos en un país capitalista y agarraron la manija grupos que tenían en cuenta la situación que se vivía, cerraron muchos lugares, los que tienen abierto son cuatro, cinco y los lugares que pueden abrir y son de gente honesta no los van a abrir porque no le sirve a la competencia” .

A pesar de las dificultades y los intermediarios como las productoras y los engorrosos pasos que tenés que saltear para cerrar una fecha, la banda apuesta principalmente a la autogestión: “La autogestión va de la mano con todo lo que se está viviendo ahora, con todo el tema de internet y demás que no deja de ser un arma de doble filo; por un lado, estupidiza y por otro lado, para el que tiene el ímpetu de formarse, tenés dos millones de cosas, es tremendo”. Autogestionados, invirtiendo a su propia felicidad en la banda siguen dándole duro al trabajo para que los pingos se vean en la cancha. Yo, por mi parte, los sigo bancando y voy a volver a gritarles el 20 de Octubre en el Marquee (Scalabrini Ortiz 666) “Los amooooooo”, durante la presentación oficial de su último disco que promete ser una fiesta, como la banda del cerdo ya nos tiene acostumbrados.