Los caminos del reggae: del mito a la promesa

Desde Ituzaingó, Quilmes y Capital Federal donde juegan de locales, las bandas Pra Cima, La Gran Maula y Tribu Falasha llegaron a La Trastienda, pero no de visitantes. Fueron convocados como protagonistas del ciclo Club Promesas Reggae, organizado por la cooperativa La Alcantarilla Producciones. Leandro Rojas, su impulsor, y los integrantes de Pra Cima cuentan esta movida que surgió post Cromañón.

Fotos: Pipi Arredondo


-¿Cómo surgió la idea del ciclo La Trastienda Club Promesas Reggae?
-Desde La Alcantarilla buscamos darle un espacio a bandas que están haciéndose de abajo, que vienen luchándola, porque después de Cromañón se cerraron miles de lugares. Suma mucho que sea en La Trastienda, por la infraestructura, pero sobre todo por el lugar, que es mítico. Lo pensamos como un regalo al mérito para las bandas.

-¿Cómo lo sustentan económicamente?
-La idea es que las bandas rindan un porcentaje anticipado, mínimo; también hicimos un acuerdo de entradas económicas de 40 pesos (en general, salen más de 60), con la finalidad de darle difusión a las bandas. Es sólo un número que sirve para bancar gastos, un monto mínimo para La Trastienda, y el resto va para las bandas, para que se puedan seguir autogestionando.

-¿Piensan hacerlo con otros géneros?
-Sí, la idea es continuar. Después del Ciclo La Trastienda Club Promesas Reggae, estamos planeando para junio, uno de rock, y uno de pop para agosto.

-¿Cómo se eligieron las bandas?
– Una banda comprometida merece ser premiada con estas cosas. Pra Cima tocó con Leonchalon, Fidel Nadal y Dread Mar I. Les estaba yendo muy bien en el Oeste, pero no lograban insertarse en Capital. Otra de las bandas, La Gran Maula, toca desde hace mucho tiempo y la estaban rompiendo. Los de Tribu Falasha son muy jóvenes, tocan desde hace dos años, y ganaron el concurso PelaGatos, entre 130 bandas, donde estuvo Dread Mar I en jurado; en Quilmes la rompen. Por eso decimos que es un premio al mérito, hacemos una investigación previa y los ayudamos.

-¿Reciben algún tipo de financiamiento de parte de la Ciudad para esto?
-No, nada de nada. Nosotros también vamos por la autogestión, porque para nosotros esto es difundir cultura, que es nuestro fin.

PRA CIMA

-¿Cómo vivieron ser seleccionados para el primer festival de reggae que se hace en La Trastienda?
-Muy bien, muy contentos. Nos convocó Leandro, el organizador, y es una apuesta para todos. Nos vino muy bien, teníamos muchas ganas de tocar fuera de lo que es el Oeste, donde ya somos locales y la gente nos conoce. Desde que grabamos el disco en 2009, estamos con ganas de salir y mostrarnos con otra gente. Está buena esta movida de festival, porque somos tres bandas y de tres lugares bien diferentes: nosotros del Oeste, otra banda del Sur y una de Capital. Tocar con bandas que no conocés te da un ida y vuelta muy lindo.

-¿Qué sintieron después de su primer recital en un lugar tan mítico?
-Fue especial, pero no tenemos esa sensación de consagración. Lo que sí es muy flashero porque muchas veces nosotros vinimos a ver bandas acá y ahora estamos tocando. Con el plan que tenemos para este año, de expandir el territorio, nos vino excelente.

-¿Es difícil mantener esa identidad que consolidaron en el Oeste en otros lugares?
-Nosotros somos un grupo de laburo numeroso, somos quince. El grupo humano es fuerte y le damos mucha pelota. Eso hace que las veces que tocamos en otro lado nos sintiéramos en casa. Tratamos de que sea natural y ofrecer los temas concentrados en esto, lo que más fácil trasladar lo que generamos en nuestro barrio a cualquier lugar.

-¿Por qué apostaron por la autogestión en la música?
-Cuando sos autogestionada, los tiempos y el esfuerzo son otro. Y cuando salen las cosas, fruto de eso, tiene otro gustito. Algo mucho más hermoso. Nosotros tocamos de esta forma desde hace ocho años. Nos la rebuscamos, hacemos fiestas para juntar plata, para hacer videos, para alquilar lugares para ensayar, etc. Siempre estás laburando, no tenés gente específica para hacer cada cosa. No somos reacios a laburar con otra gente tampoco, pero creemos en esto.

-¿Viven de la música?
-Intentamos volcarnos cada vez más de lleno en el proyecto, invertirle más tiempo. Todos tenemos estudios, laburos, familia y eso va cambiando cuando evoluciona la banda. Estaría bárbaro invertir toda esa energía en la música, la autogestión pega muy fuerte en eso, en crecer todo el tiempo, pero por ahora no podemos vivir enteramente de lo que nos apasiona.

-¿Con la piratería cómo se manejan?
-La piratería es un nombre puesto por alguien. Para nosotros es evolución. Nos favoreció en muchas cosas y tiene contras que son parte de eso, de la actualidad. Pero tenés facebook y podés invitar a mucha gente, lo puede escuchar gente de todo el mundo. Aun así sigue siendo difícil autogestionase, porque necesitas algo para distinguirte. El tema de la descarga está buenísimo, todos lo hacemos. A todos nos gusta comprarnos discos también, porque ahí valorás más al artista que invirtió en una calidad de sonido, que capaz en el disco bajado no aparece. Igualmente lo que más valoramos de la bajada de discos es que a través de eso conocés gente que nos termina influenciando muchísimo.

-¿Qué influencias tienen como banda?
-Son muy variadas. No nos consideramos una banda de reggae. La influencia madre es ese género, pero tratamos de generar algo distinto, original. Músicos de los más variados, desde Groove Armada hasta Macaco, pasando por Manu Chao. De los nacionales: Natty Combo, Karamelo Santo. No creemos en el estancamiento, creemos en una propuesta que muestre algo distinto, que con escuchar un tema no te puedan encasillar. Es un camino riesgoso y difícil. Hace bastante leímos una entrevista a Fer de Catupecu Machu que contaba que un fan le gritaba “No cambien nunca”, y él contestaba “ni en pedo, hay que cambiar”. Nosotros queremos cambiar y mutar siempre. No sirve quedarse. Son apuestas de las bandas. Si te va bien, igual tenés que cambiar, tenés que ir apostando por más cosas.

-¿Cómo es la formación de la banda?
-Tenemos cuatro vientos, una percusión, un teclado, dos violas, dos cantantes, una batería y un bajo

-¿Próximas fechas?
-Nos vamos a tocar a Coronado y después a Uruguay. Después de ahí, iremos viendo.