Fabricá tu propia locura

A doce años de su construcción, los carpinteros de la música no paran de estrenar nuevas obras. Brancaleone se enfrenta a su público con su espada forjada de canciones y de sueños, y el escenario es el lugar en el que pueden hacer lo que quieren. Y qué bien les sale: cuatro discos, un auditorio y un proyecto solidario. En abril, estarán presentando su disco “Insoportable”. El rock está de fiesta. ¿Te queda alguna duda de quiénes son los anfitriones?

Foto: Nos Digital.



Del dicho al hecho hay un largo trecho, dicen. Aunque no siempre es así, y para demostrarlo fuimos en búsqueda de una de las excepciones que se arremangan y rompen la regla.
En un bar de la Avenida Corrientes, entre mesas de pool, de ping pong y de esas cuadraditas que sirven para apoyar la birra, nos esperaban cuatro de los integrantes de Brancaleone.
Mientras nos sentamos nos comentan la gran cantidad de notas que reciben vía mail y lo que les cuesta contestarlas. “Nosotros estamos tan cerca como nuestra voluntad lo desee, si te podes juntar es mucho mas rica la conversación. Justamente va a ser una conversación, no un discurso”. Agregan y ponen primera.

A los integrantes de Brancaleone podemos definirlos como un grupo de pibes que creen con locura en su proyecto, teniendo en cuenta que le deben el nombre a la película “La Armada Brancaleone”, en donde un loco está convencido de que es un caballero. “El tipo consiguió un caballo, se hizo una espada y salió. Y se empezó a juntar con un montón de marginales de su época, porque encontró junto a ellos un lugar en el que cada uno puede hacer lo que quiere. Nada importa, están todos locos”. Y aclaran: “Nos pareció un buen nombre para ponerle a la banda, teniendo en cuenta que nosotros creemos mucho en lo que hacemos, la forma en que lo hacemos y por el camino que elegimos ir.”

Los locos en este camino son Martín Dufou, voz y charango de la banda, José Giorgi, batería, Edgardo Bonani, teclas, Juan Argain y Marcelo Henin en guitarras, Alejo Urbani bajo, Gonzalo Gutiérrez armónica y Pedro Dufou, que lo podemos definir como el que hace todo el resto de las tareas. La formación se encuentra estable desde hace seis años pero la banda lleva tocando doce, aunque aclaran que antes era otra la búsqueda ligada solamente a tocar. Hasta que pegaron un giro, relacionado también a otras edades e intereses y la búsqueda cambió.
“No fue algo que planeamos. Nos empezaron a pasar otras cosas que van por otro lado y empezamos a hacerles caso”

Desde entonces, empezaron a trabajar sin pausa y se consolidaron con cuatro discos, un demo y más de 70 recitales por año, como una banda de rock que viene marcado diferencia.
Si! Pese a la diversidad de sensaciones que nos producen sus canciones al escucharlas, no dudan al definirse como banda de rock, pero esclarecen diciendo: “No hablamos de estilo, decimos banda de rock para que se entienda que es una intención. Pero no le imponemos un estilo a las canciones que tocamos, dejamos nos impongan lo que ellas quieren hacer”.
Esa gran capacidad de transformarse arriba del escenario en diferentes ritmos es lo que provoca que toquen un día en una peña y al próximo en un festival de rock. Pero por sobre todo, es lo que les permite que en ambos escenarios sean aplaudidos. “Si hay una conexión emocional va a funcionar estemos tocando lo que estemos tocando. No importa cuál es el estilo, lo que si importa es que sea algo humano, que esté pasando de verdad. Seguramente los puristas de cada estilo se horrorizan, pero no nos importa mucho porque la canción es la que define”

Dentro del camino de la nueva búsqueda, si tuvieran que fechar un momento bisagra (aunque entienden que es un proceso) eligen un show en Marquee que le cancelaron repentinamente, después de mucho laburo para llevarlo a cabo. A muy poco tiempo de Cromañón, todavía no era moneda corriente la protesta y a pesar de los patrulleros que les mandaron ellos estaban ahí para tocar, si el lugar estaba cerrado, solo quedaba tocar en la calle. Dicho y hecho. El poder de decisión pasó de estar en la vereda del Marquee, a estar en su propia vereda.
A partir de ese momento, la rueda no paró de girar y empezaron a tocar interrumpidamente. Dos veces por semana, se los escuchaba en plazas y de vez en cuando hasta en un camión en donde enchufaban el sonido y salían a recorrer llevando su música. “Desde la vereda del Marquee decidimos, si queremos hacer algo vamos a hacerlo, siempre cuidando las personas, cuidándonos nosotros, tratando de que nadie se lastime, que todo el mundo se divierta, pero no vamos a permitir que nos digan cuándo podemos hacer nuestra fiesta”

Toda esa fuerza para hacer posible los deseos no se frenaba y Brancaleone iba por más. En el año 2010, se cansaron de los problemas que les generaba encontrar lugar para tocar y le propusieron a la gente del Centro Cultural Olga Vázquez, en La Plata, construir un auditorio. Durante un año y medio, todos los sábados se calzaron las herramientas y trabajaron para hacerlo realidad. “Es como si vos tenes una obra de teatro y la tenes que readaptar para poder meterla en una sala porque es lo que hay, en vez de agarrar y decir ‘voy a fabricar un teatro para que mi obra este cómoda’. Nuestro pensamiento es ese. Dijimos, al final tenemos que ver cómo mierda hacemos para que lo que nosotros hacemos pueda entrar en los pocos lugares que hay y entonces agarramos y así construimos el auditorio”. Hoy, el lugar está disponible para quien quiera usarlo, sin seña anticipada, solamente hay que anotarse. Para poder mantenerlo funcionando, se solicita un porcentaje de las entradas vendidas, las cuales no pueden superar el valor de $10.

Acompañando este movimiento, Brancaleone tiene otra faceta que merece aplausos, “La Cruzada”. Después de tocar y conocer gran cantidad de comedores y centros culturales, se dieron cuenta que las fechas organizadas a beneficios podían ser constantes. Ahora, cada vez que toca la banda podes acercarte con libros, útiles escolares, ropa, calzado y alimentos no perecederos, para que sean distribuimos entre merenderos y escuelas. “La cruzada fue creciendo mucho y hoy tiene vida propia, sigue siendo parte de Branca porque es parte del gen pero mientras estamos acá sentados esta funcionando. Siempre que algo despierte un sentimiento positivo en alguien, me parece que estamos yendo por un buen y estamos orgullosos de eso”

Son muchos los motivos que invitan a seguir acompañándolos en su crecimiento.
El 7 de Abril en 9 de Julio (Provincia de Buenos Aires), estarán al frente de una jornada cultural con más de 20 agrupaciones, abierta desde las 17.00 horas con el fin de disfrutar de exposiciones, teatro, narraciones y otras bandas. Una gran previa para llegar el 14 del mismo mes a La Reina, Teatro Flores. En ambas fechas van a seguir presentando su último disco “Insoportable”, definido como canciones que necesitaban exteriorizar, con el cual la banda vuelve a sorprender desplegando un formato novedoso dándole valor agregado a la obra. “Insoportable son canciones que no soportábamos tener adentro en un disco sin soporte físico. Es insoportable, salvo que vos digas, lo voy a armar, lo voy a hacer realidad y lo imprimís apareciendo como editor”

Una historia repleta de desafíos y logros. Cuatro discos, un auditorio, y una movida solidaria increíble en su haber. Crecimiento sin techo de la mano de su sensibilidad y el convencimiento de que hace tiempo viven de su música. “Nosotros hace mucho vivimos de la música y vivimos mucho más de lo que nos hubiéramos imaginado. La vida que nos esta dando la música, nunca la soñamos. Algún día económicamente quizás resarcirá, o no y me chupa un huevo.
Nos dimos cuenta que habíamos excedido lo que soñábamos que podíamos lograr, lo demás es cortar más o menos entradas, vender más o menos discos pero lo fuerte está pasando desde hace mucho tiempo”

Apago el grabador y nos desafiamos al pool.
Gané el primero. Perdí el segundo. El tercero me vendí.
Aunque en realidad con conocerlos, ganamos todos.

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