Luciano y la justicia, desaparecidos

Luciano Arruga hace más de tres años que fue desaparecido por la Policía Bonaerense. Los episodios de aquel 31 de enero de 2009 están tapados por la negligencia y cierta colaboración de la Justicia que no tienen voluntad ninguna de esclarecerlos. Su familia y sus amigos son los verdaderos y únicos estandartes en esta lucha de pequeños contra gigantes, que después de mucho tiempo trae novedades. Aunque no sean las que deseariamos contar, acá las tenés. 

A más de tres años de la desaparición de Luciano Arruga, 16 años, la causa que “investiga” el hecho continúa caratulada como “averiguación de paradero” y no tiene imputados. Los policías señalados por la familia como autores de la desaparición, cuya participación esa noche pudo comprobarse con peritos, aparecen en carácter de “testigos” y cumplen funciones en alguna otra comisaría de la provincia. El destacamento para el cual trabajaban fue, sin embargo, cerrado el 28 de diciembre de 2011 gracias a la presión de los familiares de Luciano. Ésa había sido la promesa que lograron arrancarle al intendente de Lomas del Mirador Fernando Espinoza ni bien se concretara una prueba en contra de los efectivos. También se había acordado que la coordinación del espacio que dejó el destacamento estaría en manos de los familiares de Luciano, quienes planeaban un centro de referencia barrial para los pibes de la zona: una biblioteca, un archivo de casos, distintas actividades. La semana del último 19 de marzo la intendencia cambió la cerradura de la llave del ex destacamento que los familiares manejaban, y los dejaron afuera, una vez más.

Todo esto denunció Vanesa Orieta, la hermana de Luciano, el pasado 23 de marzo en un encuentro a las puertas del ex destacamento. Según reza un cartel, el espacio es ahora un Centro Social dela Memoria, lleva el nombre de Luciano Arruga y la firma del intendente Espinoza. Vanesa mira el afiche y descarga: “Es increíble que nosotros, que venimos peleando por este espacio, lo tengamos que ver de afuera, y que aquellos que no han hecho absolutamente nada por nosotros ni por la familia ni por Luciano hoy pongan tremendo cartel y que chapeen con el nombre de Luciano y que intenten hacer de esto un centro social y deportivo. No lo vamos a permitir”.

Otro de los rumores que se filtró desde la intendencia es que harán allí un “centro social y deportivo”, propuesta contraria a los intereses de los familiares y amigos. Vanesa recuerda que el mismo destacamento había sido abierto en 2007 por un pedido expreso de ciertos vecinos nucleados en Vecinos en Alerta de Lomas del Mirador (VALOMI). Fue cerrado por el mismo intendente cuatro años después, comprobada –aunque no parala Justicia-la participación de sus efectivos en la desaparición de Luciano.

Se cree que allí estuvo la noche del 31 de enero de 2009 en que fue visto por última vez. Luciano había ido a la casa de su hermana Vanesa, no la encontró, volvía a su casa en el asentamiento 14 de octubre cuando fue interceptado por un móvil policial. Lo que sigue es apenas reconstruido por dos testigo que afirman haberlo visto “muy golpeado” entrando a la Comisaría 8va de Lomas del Mirador, de la cual depende el destacamento. La misma comisaría que durante la dictadura funcionó como centro clandestino de detención conocida con el mote de “Sheraton”.

Ahora Vanesa escupe de bronca el micrófono, mira a los ojos a los guardapolvos blancos que la escuchan atentos, dice: “Hoy estamos del lado de afuera lamentablemente. Por eso llamamos la atención de todos aquellos que quieren tener una participación para que tengan en cuenta que si nosotros no entramos, ellos van a tener las manos manchadas con sangre”. Vanesa intenta así interpelar a los responsables políticos que en su momento se involucraron con el cierre del destacamento y hoy se hacen los desentendidos. De hecho, en el encuentro que se celebró simbólicamente un día antes del 24 de marzo no asistieron funcionarios nacionales ni provinciales. En cambio estaba Nora Cortiñas, Adolfo Pérez Esquivel, Hugo Cañón, Pablo Pimentel y representantes dela Asamblea Permanentepor los Derechos Humanos deLa Matanza(APDH) yla Comisión Provincialporla Memoria, que decidió anexar allí su acto institucional de repudio al golpe.

La jornada arrancó pasadas las diez de la mañana con una serie de pancartas y collages informativos que hicieron los más chicos sobre el caso de Luciano. Los mismos podían verse estampados sobre las paredes del destacamento, abierto al público hasta las 14 horas que duró la jornada. Podían visitarse tres de las cinco salas, ya que en las restantes un cartel aseguraba que seguían siendo objeto de pericias (tres años después…).

Sobre la vereda de la calle Indart, Lomas del Mirador, desde un escenario hablaron, en orden, Hugo Cañón (presidente dela Comisión Provincialporla Memoria), Pablo Pimentel, Adolfo Pérez Esquivel y Vanesa Orieta. Sobre el final, Nora Cortiñas arrebató el micrófono, gritando: “¿Luciano Arruga y 30 mil compañeros desaparecidos?”.

“¡Presentes!”.

Enseguida las casi cien personas que se habían acercado fueron dispersándose. Los familiares y amigos despegaban de las paredes del ex destacamento los carteles que habían hecho los chicos. Se fueron a Morón, a otro acto. Tenían que devolver las llaves.

Por lo demás, Vanesa aprovechó la “sobremesa” de la jornada para seguir con su reclamo por el espacio del ex destacamento. Contó qué tenían pensado hacer allí: “Que este lugar sea un referente del tema de derechos humanos actuales. Que el de Luciano se convierta en un caso testigo de situaciones que no pueden ser visibles para el resto de la sociedad. Lamentablemente el poder político municipal no entiende que somos familiares de víctimas y que queremos transformar este lugar de muerte en un lugar de vida con nuestra forma de organización y de lucha. Nuestro trabajo acá tenía que ver con la reconstrucción de la memoria, con un archivo de casos, con una biblioteca de derechos humanos, tratando de crear un espacio para que los jóvenes de los barrios puedan ser integrados a un proyecto más humanizado”.

Por ahora, sin llaves, la última novedad data del 28 de marzo de 2012: enla Cámarabaja dela Provinciade Buenos Aires se aprobó una iniciativa solicitando información y denunciando las irregularidades en el caso Arruga. La  propuesta fue presentada por el diputado provincial Miguel Ángel Funes, del Frente Parala Victoria, y tras sus palabras se sumaron el diputado de Nuevo Encuentro Marcelo Saín, Ricardo Vago, del Frente Amplio Progresista y Guido Lorenzino. Sus intervenciones pidieron por “transparencia policial” y reclamaron la creación de una comisión bicameral encargada de seguir los casos de violencia institucional.