Para que todos lean

Que los no videntes lean, para un distraído, parece una locura. Pero no lo es. La Biblioteca Argentina para Ciegos lleva casi noventa años ayudando para que los no videntes no se pierdan de ningún pedazo de lecturas. “Es nuestra tarea la inclusión y tratar de facilitar el acceso a la información para las personas ciegas”, cuentan.

Foto: Nos Digital.

La Biblioteca Argentina para Ciegos fue fundada el 18 de Septiembre de 1924¸ bajo el lema “Ayuda a todo ciego en toda forma”. Llegando a sus casi 88 años de existencia, en sus orígenes la comisión organizadora fue integrada por Agustín Rebuffo (presidente), Larrán de Vere (secretario), María Marchi (tesorera) y Julián Baquero (bibliotecario), encargados de los primeros pasos que hicieron posible su funcionamiento.
En la actualidad, esta entidad no gubernamental sin fines de lucro, se sitúa en Lezica 3909. Hasta allí llegó NosDigital para conocer sus actividades y charlar con quien la preside, Tania García de Prado.

Sorprende la cantidad de servicios que ofrece la biblioteca en pos de la plena integración de las personas con discapacidad visual a la sociedad.
Tania cimienta el trabajo que se realiza: “Es nuestra tarea la inclusión y tratar de facilitar el acceso a la información para las personas ciegas”

Dentro de sus alternativas se encuentra la Biblioteca Braille Circulante, la cual cuenta con 14.000 obras que van desde géneros como Biología hasta Viajes, crónicas, leyendas y fábulas (vale imaginarse la cantidad de letras del abecedario que quedaron en el medio).

Otra iniciativa es el servicio de Libro Parlante que posee en su haber 1.140 obras grabadas en estudio profesional por locutores voluntarios, disponibles para personas con discapacidad visual y para quienes no puedan leer por sus propios medios.

Para acceder a ambos beneficios no solo se puede ir a la sede, sino que basta comunicarse enviando un mail o haciendo un llamado telefónico. El material grabado se envía de forma gratuita a cualquier punto del país y se devuelve por la misma vía mediante el Correo Argentino. Sembrando el acceso a la cultura, los libros doblan todas las apuestas: “Los libros brailles van a todo el mundo, porque donde hay personas de habla castellana que piden un libro se lo mandamos”, aclaran.

Para la difusión de temáticas educativas, principalmente relacionadas con la discapacidad visual, se cuenta también con 2500 obras que conforman la Biblioteca en Tinta pensada para docentes y padres, pero abierta a toda la comunidad. “Sobre todo material específicamente relacionado con las cuestiones de la educación para ciegos, de la rehabilitación, la formación de docentes. Todo específicamente relacionado con la ceguera y la disminución visual”, explica Tania.

A favor de su crecimiento, en 1927, se estableció la Imprenta Braille, hoy informatizada, la cual no solo imprime publicaciones propias y de otras organizaciones, sino que también ayuda a cumplir la ley nacional que indica que todas las facturas de servicios deben ser impresas en braille, así como la ley provincial que dispone lo mismo para menúes de bares, restaurantes, hoteles y confiterías.

Lamentablemente, esto no siempre se cumple, pero mediante la Biblioteca se puede solicitar de manera gratuita la impresión de las facturas, promoviendo el cumplimiento de lo que a las empresas les corresponde.

La imprenta, junto a la cuota mensual de los socios y otras actividades, ayuda al financiamiento de la Asociación, ya que no se reciben subsidios fijos de ningún organismo estatal o privado, más que el sueldo para una sola bibliotecaria.

De todos modos, desde la Biblioteca se presentan todos los años diferentes proyectos buscando ser financiados por diversos organismos.

Tania explica en que se está trabajando actualmente: “En este momento hemos recibido un subsidio para un proyecto que presentamos que es para proveer libros en CD, en formato mp3, a todas las bibliotecas que dependen de la Dirección de Libros del Gobierno de la Ciudad. COPIDIS, que es la comisión para la inclusión de las personas con discapacidad, nos dio un subsidio, y con ese subsidio nosotros estamos produciendo mas de 1000 CDS que se van a repartir en las bibliotecas. Para que en cualquier biblioteca del gobierno de la ciudad a la que va una persona ciega se tenga acceso a libros grabados”

El abanico cultural de posibilidades se extiende más allá de los libros, y dentro de la gama de servicios se encuentra el Ateneo Cultural Julián Baquero (abierto a toda la comunidad), el Servicio de Apoyo Educativo y el acceso a Informática, Deportes y Distribución de materiales para Ciegos.

Una entidad destinada a la inclusión social que amerita haber sido declarada “de interés cultural y educativo” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.