Salta hizo saltar mucho más que la banca

A puro rock y a pleno sentimiento, la banda Salta La Banca hizo vibrar al Teatro de Colegiales. El conjunto analizó con NosDigital sobre el enorme crecimiento de la banda en los últimos tiempos. “Es algo inesperado”, cuentan, en el medio de un recital repleto de amigos que se acercaron a celebrar este gran año.

Foto: Nos Digital.

La Previa
Llegaron todos, algunas fotos entre chistes y risas y a las 16.38 arranca la prueba de sonido. Santi baila al ritmo de la batería, mientras Julian no descansa, una voz de no sé donde le pide que repita el movimiento y grita “Vamos con el bajo”.
Esto empieza a tomar forma. Beto, Pili, Gonzalo y Julian tocan juntos. Alguien canta, unos segundos después, es Santi caminando desde abajo hacia el escenario.
Arrancan a jugar las luces, ¡Que se arme el show!
Ahora sí suena a pleno Salta La Banca. Terminan el tema y una vez más vuelven a retocar. Nuevamente la batería toma el mando. Sale la segunda y vibra el saxo de la mano de Mauro, lo hace realmente bien.
Todos saludan con sonrisas a los que van llegando, se va llenando de invitados, de amigos, de amigos invitados.
Ruedan botellas en medio del rock. Se cierra el telón: que entre la gente.

El show, una fiesta
Se corea “Soy de Salti, es un sentimiento, no puedo parar”. El ambiente está lleno de rock a punto de arrancar. Se continúan infinitos los coros, vibra el telón, el escenario, vibramos todos.
¿Cuántos habrá hoy en El Teatro de Colegiales? Seguramente más de mil trescientos, todos expectantes…
Bajan las luces, “Que salga Salti y todo el año es carnaval…” Un universo de nuevos agites se suceden. Suenan desde atrás del paño negro que nos separa. El público enloquece, se contagia la emoción.

El día después, NosDigital se junta con Santi

– ¿Qué te genera el instante previo donde, desde el otro lado, explota la gente?
– Terrible, no lo puedo creer. Ayer estaba muy entusiasmado, estaba tan ansioso que bajé del camarín al escenario y estaba la guitarra enchufada, entonces le subí un poquito el volumen y toqué un acorde. Cuando sonó el acorde la gente empezó a gritar y yo me acordé cuando iba a ver un show y escuchaba a los plomos, me descontrolaba. Me pasó algo muy fuerte por dentro, sentí algo muy pero muy poderoso. La verdad es que me pone muy contento.

Saluda Santi y todo se vuelve una verdadera fiesta.
Arrancan con Mercedes que enganchan con Búsqueda desatando los gritos. “Si hay memoria no dejemos olvidar”, y se repiten incansables los papelitos.
Julián al mando de la batería marca el ritmo de Tren al edén. Canta solo la gente.
Estas sí que son palmas. Y va de nuevo, la noche hecha celebración para recibir a ¿Quién dice?
“No somos una banda que se sube al caballo…”, nos cuenta el cantante y con esa frase invita a bailar a una amiga, Nayla, Vals para Jorge.
Explotan los aplausos para Ay Mamá que sube al escenario con unos trajes impactantes, ahora la fiesta es arriba y abajo. Del árbol, la niña y el ángel, una hermosa canción nos acaricia.
Después de El Centinela, la banda agradece “Para nosotros estar tocando en Colegiales es muy fuerte. Que haga este calor y no ver ni la puerta, es fuertísimo”

¿Qué crees que los hizo llegar a Colegiales?
– Y en realidad todo forma parte de algo que supera hasta expectativas. Uno siempre fantasea, pero cuando fantaseas se come todo lo que esta en el medio y toda la intensidad que genera eso que pasa en el medio. Yo capaz que nunca pensé que podía llegar a tocar en colegiales. Yo ahí fui a ver bandas muy grosas, y estar ahí, en el mismo lugar y generar eso mismo que ellos generaron, de otra forma, transformado. Copadísimo”.

Suena No Hay, “Que no hay nada igual a vos…” Un solo de saxo engalana la canción, brillando, continua la trompeta. Aplausos para el bajo, ovación para Pili que ahora agarra la guitarra. Estallan las gargantas cuando el cantante desparrama música en el teclado. Y el turno de Beto “mi amigo y hermano” lo presenta Santi. Juancito en percusión y cierra el solo la batería.
Muchas gracias nos dicen, gracias a ustedes por todo esto les contestaría yo.

– Como banda, se los nota como una gran familia
– Es una gran familia y para solidificar todo eso, para sustentarlo, muchas veces salimos todos juntos… Somos muy amigos, nos queremos todos muchísimo, hay muy buena relación entre todos. Esto es real. Somos catorce personas, todos muy afectivos.

Llega Ilusa Ilusión, Santi baja del escenario, canta de este lado, mezclado entre el publico, es uno mas y nos hace parte del show a lo grande, como un grande.
Los brazos arriba reciben a Mea Culpa, se celebra el increíble instrumental.
Nos sorprende el discurso “Voy a pedir un poco de atención, dentro de días se cumplen 10 años de la masacre de Floresta” Sube la mama de Maxi, nos cuenta la historia y la abrazan los aplausos. El cantante declara “Cada vez que nos quieran meter el dedo en el culo hay que volver a salir a la calle” Considero se corea con profundo respeto.

– Hay un gran compromiso social por parte de la banda ¿Cómo lo viven?
– Lo quiero hacer toda mi vida. Hay muchísimo que trabajar, hay un montón de organizaciones que necesitan ayuda y a mi me gustaría ayudar a cada una de esas causas, pero es muy difícil con los tiempos. Todo lo que hacemos esta dirigido desde la sensibilidad, nada más. Con las ganas de un mundo digno y para todos, y nos gusta, nos encanta, nos apasiona. A nosotros nos interesan los movimientos populares, cantamos porque los reivindicamos, porque reivindicamos al pueblo, porque queremos darle tres horas de alegría al pueblo y si podemos con un disco, hacerla mas extensiva, mejor todavía.

Estigma y Tu entrega. Un aplauso a Marcelo Gómez “Mi padre en la música” y el Cuarteto de Cuerdas para que suena Solsticio, seguido por Desnudando un ángel.
Fuimos la cantamos todos, una vez mas revienta el ambiente.
Entra a escena El Chori y Juancito a la batería para hacer juntos Que nunca se repita.
Todos se abrazan mientras comienza a corearse Duelen las manos.
Se disfruta el escenario. Ramiro Maidana toma el mando de la armónica para excitarnos con Que salte la banca, se nos llena el cuerpo de una energía que contagia y saltamos todos.

Cuantos invitados. Se los sentía a todos más que invitados, amigos.
– La verdad es que el rock es un ambiente bastante frívolo, hay disputas muy banales, es algo que la verdad me parece muy loco. Pero dentro de toda esa frivolidad encontras gente muy copada, y a esa gente copada que me encuentro, gente sensible, la invito a mi escenario que es mi casa y quiero que sea su casa también”.

Vuelve Ay Mama a escena con Sueño. Murga, baile, papelitos, globos, banderas, un gran show. Todos se mueven, nos deleitan, nos divierten, nos contentan.
Franco Sabella en el saxo y Pantera, voz y viola de De la gran piñata, todos juntos hacen Falto de asfalto
Se va yendo la noche, enlazados, conectados se acompaña Seremos.
Una celebración como esta se cierra a lo grande. Se cierra con Somos. “Nos vamos con todo lo que somos, ahora si que quiero que canten conmigo”
El espectáculo se transforma en ceremonia.
Termina, se abrazan, casi 23.30 hs. El saludo final.
Un rato mas tarde leía en el Twitter de Santi: “Llorar de alegría, es algo que no tiene que faltarnos nunca. Gracias por esta congoja jubilosa”

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