“Dirigir Primera División es una joda”

Nos propusimos entrevistar a Ricardo Caruso Lombardi para descubrir si es realmente el personaje que se ve en los medios. ¿Y? Descúbranlo con lo que se lee acá abajo en el mano a mano con NosDigital: “Algo debo tener, todas mis campañas son buenas. Hay algunos que se ponen los zapatos antes de las medias. Yo me pongo las medias antes que los zapatos, ésa es la diferencia”.

Fotos: Nos Digital.

“Ya bajo”, se llega a escuchar antes de que el telefono se corte. Se abre la puerta del ascensor y baja Ricardo Caruso Lombardi, con la pilcha del Cervecero, que ese mismo día jugaba contra Atlanta. “¿Son ustedes?”, pregunta con cierta incredulidad, nos da la mano, saluda a algún colaborador lleno de carpetas y se sienta en un sillón del coqueto hotel del centro porteño en donde concentra Quilmes. “Ah, bueno, gracias, pero yo no leo”, responde cuando se le hace entrega del señalador distintivo de NosDigital. “Arranquemos que todavía no me bañe y hoy tenemos partido, dale”, suelta mientras se prende el grabador.

-¿Te considerás el único técnico consagrado del ascenso?

-Soy al único que le buscan excusas, le buscan los por qué. Y eso es porque me enfrento a la realidad, digo las cosas como son, me gusta decir lo que pienso. Muchos no pueden, no quieren, no los dejan, no se atreven. A mí no me preocupa nada. Digo lo que pienso y siento. Si llegué hasta acá así, no voy a cambiar ahora. Me gusta enfrentarme a la soberbia del fútbol argentino. Los que están en primera son muy soberbios, siempre te miran de reojo, todos creen que saben todo, te miran mal. Te das cuenta. Una envidia muy particular. No porque haya jugado en mejores clubes, les debe dar bronca porque soy mediático y salgo a decir las cosas. Termino molestando a los demás. Para ellos es todo molestia. Yo sigo por este camino. Dicen maravillas de los que jugaron en Primera, pero toda la perorata y el chamuyo que hay es terrible.

-¿Entonces desterraste un mito?

-Sí, es todo mentira. Enfrenté a todos los técnicos y equipos y he ganado. No tiene nada que ver, depende de tu capacidad. Yo no jugué en River o en Boca, pero tengo bastante claro qué es el fútbol y puedo enfrentar a cualquiera.

-¿Por ganar hacés cualquier cosa? Das esa imagen.

-Yo no gano como sea, gano como puedo. Ganar como sea es ganar con trampa, con goles con la mano, o jugando con doce. Gano con lo que tengo. Se fastidian cuando dicen que soy sacapuntos. Yo hago lo que puedo, con lo que tengo, tengo partidos buenos y malos. Mi diferencia es que yo les doy un extra a mis jugadores, que cuando juegan conmigo dan más. Algo debo tener, todas mis campañas son buenas. Hoy hay técnicos que tienen campañas horribles. Yo no me puedo quejar, cuando me fui al descenso hice una campaña histórica.

-Pero sos defensivo, ¿o no?

-Esas son pelotudeces que tengo que andar escuchando. Siempre jugué con dos delanteros en campo. Eso no lo hacen muchos. A mi me resulta raro. No me preocupa: mis equipos van al frente y son ordenados.

-¿Qué es jugar bien?

-Tener la pelota. No salir jugando de abajo como cree todo el mundo. Eso lo hizo River y todas eran jugadas de gol en contra. Ahora no lo hacen más, la meten larga, van a la segunda jugada. No se atreven más porque los rivales lo complicaban. Todos son iguales, inventan que les gusta el buen fútbol ¿A quién no le gusta el buen fútbol, que su equipo dé tres pases seguidos? Los técnicos siempre tienen el violín, que les gusta jugar bien, por abajo, el buen juego, el buen toque. Es todo mentira, quieren ganar.

-¿Son muy chamuyeros los técnicos?

-Ufff, mamita mía. Todos defienden su laburo, y lo poquito que duran… Algunos van de un lado al otro, estuvieron en todos lados y nada. Tienen la suerte de que los dirigentes saben muy poco de fútbol. No saben nada en realidad. Quieren opinar por arriba tuyo y no tienen ni idea.

-¿Sos bilardista?

-Ni comparación. Nada que ver. Es cualquier boludez eso.

-¿Qué tenés que ver con Cappa, por ejemplo?

-Hay cosas que me gustan y cosas que no. Yo agarro lo que me sirve, tampoco soy tarado, no como vidrio ¿Qué querés? ¿Que vaya a dármela de lírico a la cancha de Rosario Central con cinco delanteros? Yo hago lo que me conviene. No es que sea defensivo, no soy boludo.

-¿Qué opinás de Bielsa?

Nada, uno más. No le veo nada raro.

-Pero, ¿tuviste algún referente?

No, no tengo. Busco lo que me gusta a mí. Tengo mi manera y no copio a nadie. Le saco algunas cositas a algunos. Pero no son referentes.

-¿Te cuesta que tus equipos asuman el rol protagónico?

-No, pasa que tanto en la B como en la A se volvió todo más difícil. Cuando estás de visitante, sos visitante en serio.

-¿Messi sigue siendo suplente en tu equipo?

-No, ahora de titular lo pongo. En Europa, acá no.

-¿Sería el suplente de Cauteruccio?

-No, acá roba. Pero según en que cancha. De local todo bien, hay que ver si de visitante, contra Patronato o Defensa y Justicia puede jugar. Es un monstruo, pero en la Selección, lamentablemente, no dio nada.

-¿Por qué?

-No le gusta jugar las Eliminatiorias. No demuestra nada en la Selección, en los mundiales tampoco. Hizo dos goles en dos años. No es un chamuyo, es un gran jugador, pero no se puede comparar: acá vemos la realidad. En Europa hay rivales medio pelo que acá no podrían jugar. Pero de algo se tiene que hablar. Dicen que todavía es chico, ya tiene 24. El Diego a los 20 ya era el mejor de todos.

-¿Serías buen técnico de Eliminatorias?

-Yo dirijo cualquier cosa. Ya dirigí todo, no me asusta nada. El club de barrio te lo dirijo también. Es a lo que me dedico, me críe de chico en clubes del ascenso. El que dirigió en ascenso sabe que la Primera es una joda. Hay algunos que se ponen los zapatos antes de las medias. Yo me pongo las medias antes que los zapatos, ésa es la diferencia que tengo con muchos técnicos que se piensan que saben todo.

-¿Cómo harías jugar al Barcelona?

-Igual. Si juegan bárbaro. No soy boludo.

-¿Cómo le jugarías al Barcelona?

-Si lo tengo que enfrentar, depende la localía. En nuestra cancha le dejo los dos delanteros. Tiene puntos débiles el Barcelona.

-¿Cuáles son?

-No, no sé, habría que ver. Hay que buscarlos. Es un equipo que ataca mucho, pero dejan libre uno de los laterales siempre. El tema es que los contrarios son flojos, se hace muy aburrido.

-¿Agarrarías un equipo de España?

-No, no iría. Yo dirijo acá, lo de afuera no me interesa. Tuve miles de ofertas, pero yo me quedo acá.

-¿Le das algún lugar a los valores extrafutbolísticos?

-Mucho lugar. Trato de estar bien con los jugadores. Hay que saber manejarlos. Más que nada cuando no los ponés. El suplente es muy difícil de tratar.

-¿Ves déficits sociales que se trasladen al fútbol?

-Sí, la duda. Todos dudamos de todo. Siempre con dudas. El temor te lleva a las dudas. Es un país del que nunca hablaron bien. Siempre estamos pensando en sus cosas malas: la inseguridad, la corrupción. Siempre le pegamos. Eso se traslada a todos los ámbitos.

-¿Entonces tenés una visión más optimista del país?

-No, no. Es un país bravo. Si sos un poquito dormido, te fuman en pipa. Olvidate.

-¿Qué pasó con San Lorenzo?

-Y… es lindo que me nombren. Si te quieren por algo es. Me deja un cosquilleo que no me hayan dejado ir, agarrar un club de esos no es fácil. Son oportunidades que se dan pocas veces. Pero, bueno, lamentablemente, el presidente de Quilmes no me respondió los llamados para no dejarme ir. Fue su manera de defender su club. Me la tengo que bancar y seguir dándole para adelante. ¿Cómo no me hubiese gustado ir a San Lorenzo? Hay equipos que no pueden desperdiciarse. No se dio, ya está, hay que dar vuelta la página.

-¿Esto te puede dejar mal con la gente de Quilmes?

-La gente normal lo entiende, la que no es normal puede ser que no. Yo me adapto a la gente normal.

-¿De dónde salen tus ocurrencias?

-No tengo nada pensado, me nace. Tengo inventiva. Todos los dichos míos son genuinos.

-¿Nunca impostaste un personaje?

-Por más que haga payasadas o me disfrace de payaso, si no ganas partidos te echan de una patada en el culo. Seguro que queda esa imagen, pero son cosas que me nacen, no las preparo. Las locuras que tuve en su momento me agarraron porque me enojo, me fastidio. Pero me nacen. Lo siento así, no premedito nada. La clave es conseguir resultados.

-¿Te arrepentís de esos pequeños arranques?

-No, de nada. Siempre me buscaron ellos. Yo no empecé nada. Podría hacerme el boludo y dejarla pasar. Yo no lo hago: contesto lo que tengo que contestar y no me arrepiento de nada. Quizás no lo volvería a hacer, pero no me arrepiento

-¿Tenés alguna autocrítica?

-No, sigo mi camino. Intento que las cosas se arreglen pero nunca pienso en lo que no puedo hacer.

-¿Cuál es tu plus?

-Un poco de todo. La motivación es clave. Sin eso nadie puede jugar. Buscar los jugadores apropiados y ser ordenado. Los jugadores definen la historia igual, no yo.

-¿Tenés un patrón de juego o vivís adaptándote?

-No, me amoldo. Es mi gran virtud. Veo para que está el plantel y lo hago. Depende de los jugadores, de los rivales.

Caruso mira la hora en su celular, se pone inquieto. Empieza mecerse sobre sus rodillas y amaga a pararse. “Me tengo ir”, comenta. Se para y saluda: “Chau, master”.

-Ah, Caruso, la última: ¿Cuál fue el mejor jugador que dirigiste?

-A mí mismo. Me dirigía solo, je.

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