La vida hecha best seller

A un mes de que se cumpla un año de su fallecimiento, la figura de Néstor Kirchner se volvió un boom editorial. Incluso en un día llegaron a publicarse cuatro libros sobre él. Una biografía sobre él se transformó en la obra más vendida de la última década. Aquí, el entramado que surge de su persona y las raras contradicciones de las editoriales que juntan pensadores antónimos que narran sobre el mismo tema.

Se volvió cotidiano. Que las salas de bienvenidas de las librerías más grandes de Capital Federal reciban a los compradores con distintas obras que exhiben en la tapa la foto de Néstor Kirchner no parece para nada raro. Que a un mes del 27 de octubre -día en que se cumplirá el primer aniversario de su muerte- figuren entre los títulos más vendidos diez libros sobre él, tampoco. Que en las últimas dos semanas se hayan publicado siete obras que llevan la letra K en su título, tampoco. Que el libro más vendido de la última década sea sobre él (El Dueño, de Luis Majul, de Editorial Planeta, con una venta de 250.000 ejemplares), tampoco. No: nada suena extraño. Porque así como el kirchnerismo es hoy el mayor imán de noticias para los medios de comunicación tradicionales, los retratos sobre el ex presidente se han vuelto un boom para las librerías y para las editoriales.

Fue el lunes 3 de octubre el día que levantó el polvo de este fenómeno al punto de volverlo un huracán. Un día que, quizás, pueda ser récord. En la misma mañana, las librerías pusieron en sus ventanales de venta cuatro títulos de estreno sobre lo mismo: Kirchner íntimo, de Daniel Míguez; Aguante los K, de Carlos Reymundo Roberts; K, letra bárbara, Orlando Barone; Kirchnerismo para armar, de Matías Castañeda. Una cuestión extraña, que desentrañaba lo más interesante de este desarrollo cultural: desde un peronista como Barone hasta un antikirchnerista como Reymundo Roberts, todos escriben sobre Kirchner.

Es que en su estilo imparable, la figura del kirchnerismo terminó de copar un espacio más de los tantos que fue llenando desde 2003 con su silueta. Y, vale aclarar, que esta avalancha no responde necesariamente a una razón ideológica o a una política generalizada de una sola fuerza que decide copar ese espacio. Porque, de hecho, los títulos que se publican tiene orígenes mucho más que dispares: hay desde los más antikirchneristas, como el de Majul, hasta los más kirchneristas, como el texto El Flaco, de José Pablo Feinmann.

No. A simple vista, el fervor no tiene que ver con lo ideológico, sino con el boom que han logrado este estilo de libros. Pablo Aventullo, director editorial de Random House Mondadori Argentina –que maneja Sudamericana-, comenta: “Hay una cosa interesante y que está en el borde de la biografía que es ser testigo de la intimidad de los políticos. Saber qué pasa en las reuniones, en los viajes y en los momentos de distensión. De qué habla un presidente o un poderoso en los momentos en que no está trabajando. Y en el caso de los Kirchner esto es muy atractivo porque sos celosos de su intimidad y a ella acceden muy pocas personas”. Teniendo en cuenta que, luego de que la editorial Planeta marcara un récord con el libro El Dueño, era conveniente que el resto de las productoras de libros le siguieran la huella.

Y en eso de seguir la huella, y en eso de seguir el mercado, es que aparece un cuestionamiento que logra pocas respuestas: ¿por qué las editoriales apuestan a las biografías y mezclan distintos pensadores políticos que se contraponen entre sí para escribir sobre el mismo personaje? Por fuera de las propias razones comerciales que han dejado en claro que se volvió negocio el rastreo de figuras públicas, Ignacio Iraola –director de Planeta- explica, con la idea de ser fiscal de los funcionarios en la punta de los dedos: “Nosotros apostamos a la biografía definitiva de los personajes. Es un momento político de tanta mediocridad y corrupción que allí donde haya un político estaremos haciendo un libro”.

Aún así. Aún sin recorrido ideológico aparente. Aún con miradas dispares puestas sobre el mismo tema. De alguna forma, la figura se Kirchner se ha vuelto hegemónica. Una profunda construcción comunicacional ha logrado que el ex presidente se volviera un tema central en la producción de libros y en el debate de ideas. Algo que sería ingenuo pensarlo como una casualidad: detrás de volverse best seller, existen procesos personalísticos que te transforman en best seller. Que, sin consenso preciso en la finalidad de los análisis, hace que la historia la escriban los que ganan.

Ahora, ¿por qué Kirchner?: “Porque es el personaje más emblemático de esta época”, responden las cabezas de cada una de las editoriales masivas. O, al menos, eso ha quedado hegemónicamente instalado.

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