Alfano y quiénes más

Por Leonardo Sznaider para NosDigital.

Vimos, leímos, escuchamos en los últimos días por suficientes medios a Graciela Alfano replicar, argumentar, ignorar y contradecirse sobre su vida durante la dictadura. La importancia de la complicidad civil radica en haber sido una de las herramientas de mayor fuerza para permitir el control sobre la sociedad argentina.

Jamás  saldremos aquí a defender a personajes como Alfano, no es la idea. La condena social dada por sus vinculaciones con los altos mandos de las FF.AA. es fundamental para complementar la memoria de la sociedad argentina con los juicios a los represores de tal terrorismo estatal.

¿Pero a quién nos estamos refiriendo?  Hablamos de tan solo un gato del poder. La crítica va dirigida a quienes apuntan confiados de que se trata de un objetivo débil, si consideramos intelectual y analíticamente las capacidades del personaje, y se llenan la boca contentos con sentirse plenos defensores de los DD.HH. .  No se meten, o son más tibios, con esos más pesados, esos que aún hoy detentan poder mediático, político y económico. Esos que todos conocemos.

Franco Macri, Mauro Viale, Julio Humberto Grondona, Samuel Gelblung, Rosa Martinez – o sea Mirtha Legrand-, Nicolás Enrique Courard -presidente y representante legal de la compañía Ford Motor Argentina SA de 1973 a 1985-, la lista sigue, la podés completar vos.

Si estamos decididos como sociedad a impusar finalmente las condenas sociales sobre los complices civiles de la última dictadura, Alfano deberá responder por sus actos, propiedades y responsabilidades como todo el resto de estos personajes nefastos.