Que cambie la mirada

El documental Inseguros… ¿quiénes son? de Ariel Darder y Mauro Cámera, del grupo autogestionado de cine Gesta Films, busca una nueva forma de mirar la inseguridad. Se detiene a observar cómo funciona la ley, el crimen y los menores. Se sienta a reflexionar el papel de los medios de comunicación en eso. Se dispone a cambiar los ojos con los que se mira la violencia.

Hay una vez una realidad: pibes de bajos recursos salen a robar en pos de status, en pos de unas zapatillas como las de la tele, en pos de aguante, en pos de un plato de comida. Ya en esa frase hay una complejidad enorme: ¿cómo prefirió salir a robar antes que otra cosa? ¿Cuántas injusticias sufrió? Etcétera. Un ínfimo porcentaje de esos robos termina en delitos graves, según el juez de la Corte Suprema de Justicia Eugenio Zaffaroni. Ahora, ¿qué hacemos?

Hay –también- una vez un debate que plantea el documental Inseguros… ¿Quiénes son? próximo a estrenarse. ¿Se puede hablar de penas o hay que primero asegurar justicia social? Ariel Darder y Mauro Cámera, del grupo autogestionado de cine Gesta Films, se enroscaron en la discusión y contrastaron lo que dicen los medios de comunicación con la palabra de expertos como Zaffaroni, Alfredo Moffat, el psicólogo social, la diputada nacional Claudia Bernazza, el encargado de casos de menores en el INADI, Federico Montero, el historiador especializado en la pobreza, José Luis Moreno, Mary Beloff, y Orlando Barone, por su análisis de medios de comunicación.

Algunos planteos:

Zaffaroni: a los menores hay que insertarlos en el sistema penal no para castigarlos, sino para evitar la arbitrariedad de la que son víctimas hoy. Los jueces deciden sobre ellos sin ley de por medio. Los chicos terminan presos de facto, aunque según el Código, no tengan responsabilidad penal. Y sin ni siquiera ser juzgados.

Montero coincide en que hay que pensar la justicia penal y titula: “No alcanza con hacer una sociología del delito”.

Bernazza, en cambio, deja entrever que primero hay que solucionar los problemas de injusticia social, asegurar una infancia y adolescencia digna para todos y después pensar en la responsabilidad penal. “Encerrarlos es excluirlos más”.

En 2009, cuando Susana Giménez salió en los medios a decir “El que mata tiene que morir”, y días después agregó “en la cárcel”, también hubo otros casos paradigmáticos como el del arquitecto Barrenechea en Zona Norte, y el caso Capristo, en Lanús. La aparición de personajes mediáticos como Cacho Castaña y la conductora diciendo barbaridades como que hay que fusilar en la Plaza de Mayo a quienes cometan homicidios solo empeora las cosas. ¿Cómo enfrentaron esa coyuntura en el documental?

Ariel Darder: Buscamos mostrar cómo se trata la problemática de los menores de edad en conflicto con la ley. En la mayoría de los medios veíamos estigmatización de los pibes que delinquen que se estaba transformando en un discurso único: hay que poner penas más dudas, libertad de acción a la policía, bajar la edad de imputabilidad… Nosotros buscamos mostrar la mirada alternativa que pocos medios encaran que es atacar la problemática social de esos pibes. Los chicos que roban, claramente son emergentes sociales, pero tampoco se puede caer en que, por la historia que vivió, no puede tener pena. El Estado se tiene que hacer cargo porque seguir así no es bueno para él, para la sociedad ni para nadie. Lo tiene que reinsertar y darle las herramientas para que no vuelva a caer. No puede volver a la casa así nomás.

Mauro Cámera: El discurso hegemónico estaba armado sin especialistas sobre el tema, excepto un puñado que decían lo que ellos buscaban. Santo Biasatti te dice “lo que hay que saber antes de salir de casa”. Presuponen lo que sus espectadores quieren saber.

Barone dice que todos los medios son de derecha, aunque uno se rebele. ¿Qué quiere decir?

AD: Los medios, a través del marketing, son de derecha y tienden a no cambiar lo establecido. Si lo hacen, se exponen a perder espectadores, anunciantes y, en definitiva, plata. Siempre van a tratar de mantener el status quo.

¿A qué quisieron darle importancia desde lo artístico?

AD: Más que de lo artístico, nosotros de lo que nos preocupamos fue de llegar. Intentamos hacer algo clásico y claro que provocara algo en quienes lo vean.

MC: Quisimos que quien lo vea se pusiera a favor o en contra, pero no quedara en la nada. El material de archivo pone en blanco sobre negro lo que dicen los medios, e impacta.

AD: Si ves a Eduardo Feinmann diciendo que los chicos que roban son unos reverendos hijos de puta que le hace mal a la sociedad, que no tiene la culpa de nada, y lo contrastás con la mirada de un juez de la Corte Suprema…

También hay un muchacho que habla del nido de ratas que tiene cerca, refiriéndose a una villa.

AD: Ése es un ex funcionario del PRO en Santa Fe. Fue tan aberrante lo que dijo que Mauricio Macri lo echó. Algo está mejorando si Macri expulsa a alguien de su partido por decir algo tan de derecha y fascistoide.

Otro eje del documental es el medio dándole el micrófono a quien acaba de padecer el asesinato de alguien cercano.

AD: Si un medio de comunicación no tiene la responsabilidad de filtrar eso que dijo alguien emocionalmente shockeado, que le acaba de dar un vuelco la vida. Muchos de quienes dicen eso, después se arrepienten, o al menos, no lo harían. Los medios bajan una línea social y política a partir de esos comentarios

MC: Barone dice que eso genera una bola de nieve que no pudo pararse porque después vinieron las marchas y, como dice la jueza de la Corte Suprema Carmen Argibay, después viene el linchamiento y la justicia por mano propia.

AD: Esas marchas no son multitudinarias, o no tanto como la del plaf no-ingeniero Juan Carlos Blumberg hace siete años, pero hay que reconocerlas como parte de ese fenómeno mediático.

¿Cuál fue su conclusión después de hacer el documental?

AD: Creo que nos acercamos a lo que dice Montero: si un menor se mandó una cagada, su vida no puede seguir así. Si no hacemos nada con los menores que delinquen, le abrís el terreno a la derecha para que diga. El Estado tiene que intervenir. No un castigo por el castigo mismo, pero que tampoco vuelva a la casa y nada.

MC: La clave es la que dice Barone: no hay que seguirle el juego a la derecha de matar al mosquito y no ver al pantano.

AD: La idea es que a quien vea Inseguros… le cambie la mirada. Es muy difícil porque los medios taladran todo el tiempo, pero el intento está dado.