Picantes del fin del mundo

Desde donde el mundo pega la vuelta, se arma todos los días el colectivo Ají Picante. Una revista, un periódico, un espacio, mucha gente. Siempre hablando de esas cosas que en Ushuaia no se tocan, y ellos no dejan de revolver. Entrevista chateada con Leandro, voz cantante de los ajíes.

Foto tomada de www.ajirevista.blogspot.com

Leandro está viniendo de ver la salida de la luna: un espectáculo censurado para los que vivimos en la Ciudad. Así que, enojado, lo rebato con argumentos astrológicos: ¡La luna no “sale”! Bueno, me caga otra vez: “Es que no hay palabras para explicarlo”. Ok, sí, Leandro está en un lugar muy raro… En este planeta, sí… O no… Más o menos…

Está en Ushuaia, Tierra del Fuego, Argentina, Planeta Tierra.

¿Sabés que pasa ahí?

La isla

Justamente, la isla está aislada. Aislada de montón de discusiones y reflexiones y tabúes que la alejan de todo y de todos, de vos. Como muchas otras, la provincia, y la ciudad, “están mirando siempre a Capital Federal”, cuenta Leandro. Pero allá también pasan cosas, las mismas de acá y otras. Por ejemplo, Ezequiel Huirmilla, de Río Grande, fue desaparecido por la policía. ¿Sabías? Tranqui, incluso allá pocos lo saben. El blindaje informativo, político y, sobre todo, social, llega a niveles insospechados, siempre según la crónica de vida de Leandro y los chicos de Ají Picante. En ese sentido nació el colectivo: darle fuerza a esas otras noticias, contarlas y escuchar otras, contar esas nuevas y viajar, viajar siempre para traer noticias, ideas, verdades. Ahora, por ejemplo, acaban de montar la muestra itinerante Ningún pibe nace para chorro allá, lo que cerró sentido a mucho de lo que hacían: “Renovadora”, define Leandro. Allí convergieron no sólo los niños, chicos, jóvenes y adolescentes con que venían  trabajando (la mayoría del barrio 10 de febrero) sino concejales y legisladores “que nunca vienen a las movidas que hacemos, ni a ninguna”. En pleno centro de Ushuaia, la muestra alzó una voz que hasta los que no la quieren escuchar, se dieron una vuelta. Leandro lo dice más directo: “Se la tuvieron que comer”.

Ahora, a seguir con lo de siempre:

–          Ají, el fanzín que defiende, ante todo, la igualdad sexual y se planta contra juicios y prejuicios.

–          AJItamos, diario quincenal, imposible mejor descripto en el blog de Ají y su manifiesto: “En `AJItamos…’ vas a toparte con hombres, mujeres y trans que se animan a interpelar los límites de lo políticamente correcto, vas a hallar perspectivas libertarias, irreverencia, una apuesta a lo común, un intento siempre renovado por fornicar con la aventura y lo inédito”.

–          La Casita, el espacio físico de todo esto, y de todos.

Así punteado, todo parece poco. La verdad es que Leandro y todos los picantes de Ají andan en mil quilombos. La muestra de Ningún pibe es el ejemplo. Pero para ello, antes, anduvieron trabajando en el barrio 10 de febrero para pulir las ideas de los pibes y darles forma y formato para la muestra. En la otra punta, ahora, Leandro cerró la muestra y fue a ver con Veroka la salida de la luna… Ya llega, me dice… Que lo espere… Y, de pronto, atravieso (atravesamos) el ciberespacio y estoy en Ushuaia o él está acá, en Almagro, o da igual, y tecleo: cómo fue la muestra?

Leandro dice:

increíble

posta

que fue zarpada

renovadora

Las conclusiones ya fueron más o menos desparramadas: rebotó fuerte en la política ushuaiense, donde nunca rebota nada. Además de la alegría de los pibes, las cosas que hicieron y seguramente pensaron. Además de lo que significa montar la obra en pleno centro de la ciudad. Además de la interpelación a todos esos que callan todo esto.

Todo esto me lo dice, de alguna otra manera, Leandro.

Le pido que me separe y explique un poco todas movidas: Ají Picante como colectivo, Ají revista, AJItamos diario, La Casita…

Leandro dice:

todo es lo mismo

Ají revista sale desde hace 7 años en diferentes formatos, o mejor, en el formato que se pueda. La idea primera y última es difundir. Ají recopila notas que Leandro y Los Picantes levantan en viajes (físicos y mentales) y traen a Ushuaia y a todo el sur, y vuelven a viajar y vuelven a traer, y viajan y vuelven. Así estuvieron, otro ejemplo, en una feria del libro independiente recién celebrada en Jujuy. Ají también aterrizaron en Bolivia y se enamoraron de Mujeres Creando, un colectivo feminista.

Leandro dice:

ají vendría a ser el lado maricón del colectivo

¿Y el resto?

No olvidemos que dijo “todo es lo mismo”.

Leandro dice:

luego se multiplicó en diferentes formatos

vivimos en una isla en lo mas austral del planeta

re lejos

entonces no podemos limitarnos a un formato

porque siempre estamos condicionados

falta de materia prima

clima

distancias

Ensayo una reflexión tonta, para decir algo: Una especie de cartero de ideas

Leandro dice:

de one

Los caretas

Entonces la idea es difundir por todos los lugares y formas que se pueda: difundir con las revistas, con las paredes, difundir con las bocas, difundir en la web, difundir en la radio…

¿Difundir qué?

Ají revista, ya dijimos, encara un debate-análisis-reflexión a favor de la diversidad sexual y libertades en general. Dijo Leandro “Es la pata maricona”, pero es mucho más: es, quizá, la proclama más escandalosa para el ciudadano medio de aquella –ésta- Ushuaia, y también para lo que Leandro llama “caretas”.

AJItamos…, el diario, por ejemplo, lleva en todas las tapas (entiéndase: en la tapa de todos los números) la foto de Ezequiel Huirmilla, desaparecido por la policía y olvidado por todos, incluso los más amigos. “Nadie hablaba de eso y con Ají empezamos a nombrarlo y a preguntar qué pasaba… Y ahora es como un emblema de los desaparecidos de acá”.

El caso de Ezequiel no fue siquiera nombrado por ningún otro diario sureño.

Leandro dice:

es difícil la organización, acá todas las radios retrasmiten de buenos aires

los diarios solo levantas gacetillas de gobierno

las librerías solo traen best sellers

clarín imprime acá su propio diario

y el resto cuando llega lo hace después de las 6 de la  tarde

por ej, barcelona llega con 10 días de retraso

Hace no mucho tiempo Leandro y sus secuaces se juntaban en la YPF, cuenta, un poco para suplir la falta de espacios (y el calor, supongo).

Lendro dice:

pero cada vez éramos mas

¿Quiénes?

Leandro dice:

gente que quería activar con generar un movimiento sociocultural en la isla

que no necesariamente es colectivo ají

no existe una lista ni estatuto del colectivo

ni esta pensado hacer una asociación

ni cooperativa

nada

la idea es

comunicar

acompañar la visibilizacion

como sea

la casita

para juntarnos

el diario

para mostrar

la radio para contar

Cuentan lo de Ezequiel Huirmilla, convocan a la Marcha contra el hambre y la criminalización, la organizan, convocan a María Galindo a escribir sobre el aborto (dice María: Despenalizar el aborto es descolonizar nuestros cuerpos), entrevistan a Silvia Paredes, referente del Foro Social Urbano de Ushuaia, analizan los detrases del matrimonio homosexual, cubren la movida estudiantil en Chile, la represión, que fue ahí nomás, del otro lado de la cordillera, y no tan lejos como nos parece…

Leandro sigue.

Leandro dice:

porque cuando la comida de toda la población la maneja un monopolio

que se llama LA ANONIMA

como la SOCIEDAD ANONIMA de la patagonia rebelde

y que no podemos comer de los recursos naturales

que se va todo a la exportación

que pescar esta multado

y que acá hay comida para todos los habitantes de la isla

¿Sabías?

Va cerrando la charla y le pregunto cuántos son, más o menos, los Ají Picante:

Leandro dice:

no tengo idea

ni lo pienso

más de los que hasta yo se

eso es loco

y bello

“La incertidumbre es libertad”, quizá haya dicho alguna vez alguien. Ahora dicen que los Ají Picante son cada vez más, somos, ahora que sabés. En el culo del mundo pasan montón de cosas que ni los que en el culo del mundo viven saben. Seguro tampoco, ésos, se juntan a ver la salida de la luna.