Sudán del Sur consumado

La Internacional

El día llegó, el Estado nacional 194º se abre su lugar en el mundo separándose de Sudán. La aplicación, luego de un exitoso referendum que aglutinó prácticamente a la totalidad de los habitantes apoyando la autodeterminación y la independencia, abre posibilidades de una profundización de la reorganización de los Estados africanos.

Independencia sursudanesa, 9 de julio de 2011.

¿Y antes? Desde abril, cerca de treinta mil personas abandonaron sus hogares por los violentos enfrentamientos entre las milicias sureñas y el Ejército nacional, respondiendo a los intereses norteños, en las disputas por los territorios fronterizos productores de petróleo.  En juego una zona estratégica económica-productiva en la disputa de la demarcación de fronteras en la escisión sudanesa desde hace tiempo pactada.

Entre el 9 y el 15 de enero de este año se celebró el referéndum que arrojó 99% de aceptación para la independencia de las provincias del sur de Sudán. Previsto desde el 2005 con el Acuerdo de Paz, firmado por ambas fuerzas, para poner fin a la guerra civil que desde 1955 viene desestabilizando la vida de cada habitante.

Hoy ya se puede hablar del nacimiento de una nueva unidad política autónoma, que pone en evidencia el valor de la lucha por la autodeterminación de los pueblos; potenciada esta necesidad cuando se trata de excolonias creadas a partir de fronteras arbitrarias e importadas desde algún salón de decisiones europeo del siglo XVII.

Reflotamos el análisis elaborado desde esta publicación sobre el asunto que hace algunos días ya ha consumado la voluntad de un pueblo ya diezmado por las guerras, sediento de paz y autodeterminación: Albores de un nuevo país, Sudán del Sur