Paradigma Guardiola: el club contracultural

En el último mes se escuchó por todos lados aquello de “jugar como el Barcelona”. Pero, ¿qué es jugar como el Barcelona? Matías Manna, analista puntilloso del Barça, creador del blog Paradigmaguardiola, explica de qué se trata el modelo catalán, que no es sólo pasarle la pelota a un compañero. “Yo creo que es una manera de sentir el juego, está relacionado con la idea de la vida. Muestran otra cultura de club: es contracultural en todos los sentidos”, cuenta Matías.

Si se imagina un equipo por encima de todos que juegue bien y que deleite a todo espectador que ve un partido, seguramente se estará pensando en el Barcelona español. Si se tienen que elegir unas Divisiones Inferiores consagradas que hayan dado origen, por ejemplo, al mejor jugador del mundo, se estará mencionando al equipo blaugrana. Si hay futbolistas que juegan igual sin importarle el lugar y la cancha, se piensa en el Barcelona Futbol Club. Pero, ¿qué es jugar como el Barcelona? ¿Cuál es la esencia de ese club? ¿Qué papel juega Guardiola en todo esto? Matias Manna, conocedor del club culé como pocos, creador del sitio web paradigmaguardiola.blogspot.com, lo responde desde el modelo de pensamiento y convicciones futbolísticas que defiende: el de Josep Guardiola, el de un club contracultural.

Nació casi como un juego. Como una forma de compartir, de expresar que ese modelo de juego que tanto le gustaba se estaba extinguiendo. Era 2001, Guardiola había pasado de jugar casi toda su carrera en el Barcelona a sumar una nueva experiencia en el Brescia italiano. Ya como jugador marcaba diferencias en el modo de pensar, en el modo de tratar con la prensa, en el modo de pedir en su primera conferencia de prensa los videos de los rivales a los que iba a enfrentar. Y eso a Matías Manna le llamaba la atención. Le llamaba la atención esa lucidez diferente del actual director técnico.

Hoy, a sus 27 años, está a punto de recibirse de entrenador en ADFA y es licenciado en comunicaciones con un posgrado en comunicación digital interacitva. Pero todo lo vuelca al fútbol. Todo análisis, toda interpretación la vuelca en meticulosos y rigurosos estudios sobre el juego, sobre el juego del Barcelona. También es asistente de cuerpos técnicos que lo llaman a su Rosario natal para pedirle consejos y que estudie a ciertos rivales. A la hora de elegir a donde colabora, también es meticuloso. “Trabajaría plenamente con alguno que enmarque la idea de juego del Barcelona o la idea de juego que defiendo. Si trabajo con algún cuerpo técnico estable tiene que tener eso”, afirma Matías. Su blog también es visitado por muchos técnicos que usan sus videos.

-¿De dónde surgió tu inquietud y ganas de armar una página sobre el pensamiento de Guardiola?

-En la década del 90 empezaron a trasmitir los partidos de la liga española por televisión en Argentina y pude ver al famoso “Dream Team” del Barcelona de esa época, el que dirigía Cruyff. Con eso empiezo a ver el fútbol de una forma distinta. Y el volante central de ese equipo era Josep Guardiola. A mí me llamaba la atención él desde un primer momento por su forma de ser. Lo trataba de imitar hasta cuando jugaba al fútbol porque era muy flaco, no corría más que los otros, no pegaba fuerte, no cabeceaba, hacía lo que hacía él. Siempre trataba de intuir la jugada, de llegar primero. Como no tenía el resto de las características quería imitarlo a él. Ya con la llegada de Internet, en 1998, 1999, empiezo a seguir más al Barcelona y me di cuenta de que Guardiola defiende una idea de juego que tiene que ver con la escuela holandesa, porque declaraba siempre a favor de ese modelo de juego, de ese conjunto de convicciones en las que yo también creo. Ahí me encariño más con esa figura y después en el 2001 deja el Barcelona y va al Brescia. Empiezo a hacer páginas web y hago Paradigmaguardiola con una idea fuerte: mostrar que ese pensamiento de juego se estaba muriendo. Estaba muriendo porque el Barcelona en un momento dudó de este estilo de juego y no había casi nadie que defendiera ese estilo de juego de la escuela holandesa y el que conocemos ahora. Decidí hacer el blog para defender esa idea.

-¿Esta idea de la escuela holandesa va más allá del fútbol? ¿Es una ideología?

-Sí, yo creo que es una manera de sentir el juego. Eso está relacionado con la idea de vida. Lo que piensa uno con respecto a una disciplina no se tiene que descontextualizar de lo que uno siente en la vida misma. Va de la mano. Hay un libro de David Winner “Brillant Orange” (Brillante Naranja) que habla de cómo surgió el fútbol total en Holanda, que tiene que ver y lo asemeja con la arquitectura de Amsterdam, dentro de la cultura de Holanda y dice eso.

-¿Por qué pensás que hay tan pocos equipos que defienden eso? ¿Por qué no se alienta a que existan más equipos que vayan por ese lado?

-Un poco de casualidad hay en todo. El Barcelona dio pasos hacia eso. En la década del 70 fue Rinus Michels que venía del Ajax, fue un paso grande. Luego a fines de 1980 apareció Cruyff y los primeros años no le fue bien en los resultados, pero después el Barcelona ganó su primera Champions League con él. Ganó y maravillaba con el juego, la gente se identificaba. Ese resultado ayudó mucho. Sin ese título, sin las tres ligas consecutivas, a lo mejor no estábamos hablando de esto hoy en día.

-¿Sin esos títulos quizás hubiesen vuelto para atrás en la idea?

-Sí, lo que pasa es que el Barcelona era igual que los otros clubes, no era distinto. Por ejemplo iba Menotti y jugaba a la Argentina, iba un inglés y jugaba a la Inglesa. Dependía siempre del técnico de turno que estaba al mando, como todos los clubes. Primero tienen esa idea de juego, después empieza a ganar y después se preocupa por crear una escuela de fútbol. Crea la Masia, esas Divisiones Inferiores increíbles, implanta el modelo de juego de todas las divisiones juveniles.

-¿Qué otros equipos tuvieron esta idea?

-La génesis del fútbol total se hizo en el Ajax de Michels de los 70. Ese equipo es la génesis y el lugar del desarrollo. Muchos equipos tratan de imitar al Barcelona y a ese sistema. Villarreal en algunas cosas, Borussia Dortmund en otros. La escuela holandesa es la fundamental, la selección holandesa en su momento también mostraba una idea de juego que tiene que ver con eso. Barcelona lo hace tan grande que muchos lo quieren imitar.

-Batista en un principio quiso armar un equipo argentino de cierta manera y lo empezaron a comparar con el Barcelona porque trató de poner un sistema de juego que para los números era parecido. ¿Es un error pensar al Barcelona solo como un sistema y no ver el proceso más grande que genera?

-No lo veo como error. Batista quería ganar. No encontraba mejor manera que tratar de copiar al Barcelona. En todas las disciplinas uno copia a los mejores y trata de imitarlos. En todas las áreas de la vida uno lo intenta realizar. La misma educación de querer estudiar y aprender de los mejores. Copiar las mejores cosas. Batista intentaba eso. El mayor problema de Argentina tenía que ver con que no es problema de nombres, sino de movimientos. El esquema o el sistema de posición que el Barcelona lleva como bandera, necesita que los jugadores sean muy colectivos. Que a lo mejor tengan que acostumbrarse a no tocar la pelota por mucho tiempo pero para beneficiar a otros. Y ese es el punto flojo del fútbol argentino que siempre nos destacamos por individualidades y después el juego colectivo es el punto flaco. Este sistema requiere que los jugadores sean, ante todo, colectivos. Pedro en la final de la Champions League del 2011 contra el Manchester hizo un gol, pero no tocó la pelota muchas veces. Él estaba muy abierto en el extremo y con sus movimientos hacía que dos rivales ingleses lo sigan constantemente en la marca. Era haciendo ese movimiento, hacía que Messi o Iniesta o Villa estén libres. Ese es un movimiento que requiere no tener un ego grande porque uno hace ese movimiento sabiendo que no va a tocar la pelota pero sí beneficiar a un compañero. Creo en eso. Argentina o el que quiera imitar al Barcelona el principal problema que tiene es que no tiene los movimientos que tiene el equipo español.

-¿Enmarcan  mucho las diferencias de egos entre Barcelona y Real Madrid, entre Mourinho y Pep Guardiola?

-Hablar de Mourinho y Guardiola es complicado. Entrenan muy parecido, pero lo que aplican en la cancha es diferente. Mourinho plantó una idea en el Real Madrid a la espera, al contraataque. Él se adapta mucho a la cultura del club. Eso también es un debate muy grande. Por ejemplo si Bielsa se debería haber adaptado a la cultura de Chile tendría que haber esperado, jugar con cinco defensores y no ir al ataque. El no se adaptó, llevó su idea a Chile y lo clasificó después de mucho tiempo al mundial y siendo uno de los mejores. Mourinho lo que dice es que se tiene que adaptar a la cultura del club. La del Inter o Real Madrid muestra que son equipos de contraataque. Sobre todo contra equipos grandes.  Eso también es un buen debate. Si Guardiola se va a otro club o a otro equipo él va a hacer semejante a la idea de Bielsa, defender su idea en el lugar en el que esté.

-¿Qué te genera  a vos hablar y ver al Barcelona?

-Por un lado hablo siempre digo que es un club modelo. Es un club contracultural en todos los sentidos. Tiene un caudal económico muy grande. Juveniles que los tratan de formar como personas antes que futbolistas. Muestran otra cultura de club. Otra forma de entender la vida a través de los clubes. Es un club contracultural también en el juego. Hasta la llegada de Pep, en Paradigmaguardiola jugaba a escribirle cartas a él, diciendo que era urgente que tome algún equipo diciendo que el fútbol se estaba convirtiendo en un juego físico. En un doble pívot. En un 4-4-2 defensivo. En la espera continúa. Nadie tomaba la iniciativa en el juego. Eso lo escribía en 2005. Cuando asume, ese equipo que me maravilló a mí en los 90, es como que algo de eso está ahí. Es un Dream Team mejorado. Guardiola aprende constantemente. Esa sensación de tener ideas, convicciones futbolísticas de este estilo de juego que a mí me gusta elevado a la máxima potencia con los mejores jugadores del mundo y hace que el equipo sea ganador y pueda mostrar eso que es lo que nos pasa a todos cada vez que juega el Barcelona: ponernos muy contentos por lo que expresa dentro de la cancha.

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