Por la independencia y la descolonización

La Internacional

La liberación de la opresión colonial no ha llegado todavía a culminarse, el norte de África. Mientras el gobierno argentino continua con férreas presiones recurrentes sobre Malvinas en la ONU en cada oportunidad que se presenta, inentendiblemente aún lo no admiten como Estado independiente. Entrevista con el embajador en nuestro país.

Promediando junio nos reunimos con Salem Bachir, embajador del Frente Polisario en la Argentina. Este grupo, con cuatro décadas de existencia lucha por la completa liberación del territorio de Sahara Occidental, suelo que hoy domina por medio de la fuerza su vecina Marruecos desde 1976,  convirtiendo al Sahara ocupado en el caso paradigmático de colonialismo en el siglo XXI.

Así Salem nos responde todo acerca de la actualidad del mundo árabe: las revueltas de los últimos meses, la OTAN en Libia, la situación de los saharauis en la zona ocupada y hasta las negociaciones con Argentina para reconocer a Sahara Occidental como país soberano.

De modo que ni bien sentados, el embajador arremete con todo:

Muchos observadores, como el norteamericano Noam Chomsky, destacan que la chispa de estas revueltas del mundo árabe empezó justamente en el Sahara Occidental. En el campamento de Dajla a finales de octubre, cuando un grupo de 25 mil saharauis protestaron levantando sus carpas a 15 km de El Aiún –ciudad principal de Sahara Occidental- para no disturbar ni siquiera la circulación de la ciudad y a pesar de eso fueron invadidos de una manera salvaje, vil. Una intervención que tuvo lugar por la noche cuando la gente dormía, miles de soldados invadieron utilizando armamento, bombas y agua caliente que lanzaron desde los helicópteros para que los habitantes saliesen de sus carpas que terminaron por completo quemadas. Y desde ahí surgieron, según pareciera, y gracias a la difusión de Al jazeera, las revueltas árabes.

-Desde el Sahara, ¿qué les generó el resurgimiento político norteafricano?

Seguramente tendrá sus repercusiones positivas, cualquier cambio en el mundo árabe será positivo, porque el no, ya lo tenemos. Será positivo, primero porque la mayoría de los miembros de la Liga Árabe durante todas estas décadas omitió la cuestión saharaui. El segundo motivo es que todos son regímenes autoritarios, la mayoría monárquicos y cómplices contra nuestra nación. Por eso estas revueltas que sacuden el mundo árabe, que ya vieron sus resultados en Egipto y Túnez, y que están muy avanzadas en Siria, Libia y Yemén, están también sacudiendo al mismo régimen marroquí, cobrando su primer mártir a principios de junio, donde fue asesinado un joven saharaui, víctima de la represión. Mismo, el domingo 12 se organizaron manifestaciones en casi 40 ciudades de marruecos, pidiendo un cambio del sistema político, el  “majzen”,  sistema autoritario, feudal, que data de mucho tiempo. Por eso cualquier cambio de Marruecos particular y mundo árabe en general será beneficioso para la saharaui.

-¿Estas nuevas democracias podrán perdurar?, ¿qué futuro tienen?

Hasta el momento no hay estabilidad en ningún país donde tuvieron las revueltas. Y como todo esto empezó de manera espontánea, sin  que nadie lo esperase, las intervenciones extranjeras están haciendo todo lo posible para tenerlo bajo control. Lo que sí es seguro que los movimientos Islámicos no fueron ni son los promotores de estos levantamientos, que lo siguieron de lejos y que ahora quieren abrazarlo. A pesar de que todos los regímenes acosaron a los movimientos islámicos para atraer un apoyo por parte de la gente, cosa que no dio resultado, lo que ahora se vio en estos meses. Pero es difícil saber hasta dónde van a llegar estas revueltas. Seguro que es poco probable que se escape cualquier país árabe de esta turbulencia. Los países del Golfo Pérsico, encabezado por Arabia Saudita intervinieron de una manera brutal. En Bahréin para aplastar las movilizaciones, por ser su ámbito muy cercano y un régimen muy aliado de los países del Golfo, inyectaron grandes cantidades de dinero. Solo a nivel de Arabia Saudita se habla de 45mil millones de dólares para comprar el silencio y la tranquilidad de la gente. Lo mismo se hizo en otros países como Kuwait, pero no creo que esto vaya a frenar la revuelta. La última noticia es que países del Golfo llamaron hace pocas semanas a las dos monarquías fuera de la región, Jordania y Marruecos, para integrar este conjunto de monarquías, incorporando plenamente a Jordania y llamando a Marruecos para que tenga status de asociado. La idea es usar las fuerzas armadas marroquíes para aplastar las acciones en Bahréin y probables rebeliones en cualquier lugar de la zona.

-La OTAN llegó a Libia, otra intervención y seguimos contando…

Donde se huele petróleo se aplican las resoluciones de manera inmediata. El objetivo es tener bajo control el petróleo libio, porque si se tratase bien de aplicar las resoluciones podemos ver el caso de Marruecos e Israel, que son los dos países en el mundo que más desoyeron históricamente las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Esto no dice de ninguna manera que apoyemos a Khadafi, un régimen autoritario que no permite desde hace 40 años elegir libremente al pueblo libio su destino. Pero no es la forma justa para imponer con la fuerza bruta la resolución, alegando derechos humanos, que se violan mucho más en Sahara o Gaza. La intervención es más bien interés económico, lejos de la legalidad internacional que alegan.

 

-¿En los levantamientos marroquíes se habla de la liberación de Sahara occidental?

Hasta el momento estas revueltas que sacuden desde el 20 de febrero son para nosotros positivas, sin tomar una postura ni a favor ni en contra, se limitó hasta el momento, como movilización de liberación, a exigir primero una monarquía parlamentaria y el fin de esta monarquía feudal que data de siglos. Los manifestantes lejos de los partidos tradicionales que siguieron ciegamente al rey, se comportaron de una manera correcta. Hasta el momento no hay nada en contra del dominio, pero para nosotros cualquier cambio en Marruecos es algo positivo. Los jóvenes saharauis están en contacto con los jóvenes marroquíes para intentar coincidir las manifestaciones, aunque en el Sahara la represión es brutal. Los centenares de detenidos saharauis desde octubre pasado siguen detenidos, aunque bajo presión de la ONU y organismos de derechos humanos, los marroquíes liberaron 3 líderes saharauis apresados en el 2009, y poco a poco a otros detenidos, pero quedan centenares en las cárceles.

-El Polisario frente a la falta de diálogo e interés marroquí de liberar el territorio ocupado, ¿sigue confiando en las vías institucionales o se ve en el interior la necesidad de tomar medidas más radicales?

Justo el 9, 10 y 11 de junio culminó una conferencia de la juventud saharaui y uno de los puntos que fueron debatidos de manera profunda fue el del proceso de paz. Muchos jóvenes están reclamando el retorno a la legítima defensa, a la lucha armada para recuperar sus derechos y regresar a sus casas, hoy bajo dominio marroquí. Entonces los representantes del Polisario se enfrentan a muchas dificultades para convencer a la juventud de seguir la vía de las negociaciones. El Polisario sigue aceptando acudir a las negociaciones con Marruecos, con el objetivo de llegar a una solución agotando esta vía, y además, demostrar a la comunidad internacional que los saharauis venimos utilizando las vías pacíficas, pero que el que se opone a una solución no es ni más ni menos que Marruecos. Nuestro talón de Aquiles es no tener una potencia en la ONU que apoye la causa saharaui, ya que, por ejemplo, en la última reunión de la ONU, Marruecos fue apoyado por Francia y nosotros por Sudafrica y Nigeria. Pero al no tener estos dos poder de veto en el Consejo de Seguridad, pero sí Francia, hay una diferencia de poder.

-¿En la Argentina cómo están las negociaciones para que el gobierno nacional considere a Sahara Occidental como país independiente?

Seguimos en contacto con la Cancillería y otras fuerzas políticas. Argentina para nosotros puede y debe asociarse a los países que reconocen el estado saharaui. Muchas fuerzas políticas y todos los organismos de derechos humanos van en el mismo camino de pedir por este hecho. Estamos trabajando para hacer una iniciativa parlamentaria para llamar la atención del gobierno, para que asuma sus responsabilidades frente a esta justa causa, y un problema de una flagrante violación de derechos humanos. Que Argentina como país que sufrió mucho este problema no puede quedarse al margen en una situación semejante a la que vive hoy en día la población saharaui. Hemos recibido solidaridad tanto de Abuelas como ambos grupos de Madres de Plaza de Mayo para nuestra causa. Nuestro problema es que no habla casi nada de este problema, por lo que la opinión pública se queda sin conocer nuestro padecimiento.

Así, olvidados por los medios, agredidos día a día, ignorados por sus gobiernos fronterizos y explotados por un colonialismo que tiene como cómplice a muchas de las repúblicas supuestas más democráticas del mundo, el pueblo saharaui no se da por vencido. En el desierto seguirán resistiendo, combatiendo y esperando por esa libertad completa por ahora esquiva.

 

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