Muy Libre

Vamos a aclararlo cosa de que quede bien prolijo antes de llegar a cualquier tipo de análisis: quienes hacemos y construimos y pensamos NosDigital no tenemos ni la más mínima intención de pronunciarnos sobre el asesinato de Bin Laden, sobre el porro que se fumó la hija de Moria Casán, sobre los escándalos sexuales del Ogro Fabbiani, sobre los arbitrajes del Boca-River, sobre el hijo de Juana Viale, sobre el origen de los globos de la campaña colorida de Mauricio Macri, sobre los mejores autos para coger en la vía pública.

No es un detalle. Ni son cualquiera esos temas.

El popurrí de historias que se sugieren en el primer párrafo formaron parte de algunas de las tapas del último pedo del establishment de los grandes grupos económicos orientados, entre otras cosas, a la comunicación: la prensa que –según sus autodenominaciones- se cataloga como “de la calle”.

La salida del diario Muy, del grupo Clarín, del diario Libre, de editorial Perfil, y el aumento considerable de la tirada del diario El Argentino (que anunció que está repartiendo diariamente 250.000 ejemplares), del grupo Spolski-Garfunkel, no son un detalle menor dentro del panorama comunicacional general.

Pero no vamos a analizarlo todo porque tampoco nos interesa eso. Vamos a centrarnos en el análisis del concepto del “diario de la calle” o de “diarios populares” (o para las clases populares).

Vamos a pensar -a suponer-, con buenas intenciones, que el concepto que exponen trata de decir que son productos populares porque abarcan temas que le interesan a las clases populares. Vamos, entonces, a tomar como conclusión que hacen un diario lleno de basuras, con amarillismos, con muertes baratas, con multishows porque eso, de alguna forma, es lo que debería merecer –en sus cabezas- las clases populares.

Vamos, entonces, a decir, quienes hacemos NosDigital, que estamos en desacuerdo con eso. Vamos a decir, entonces, que entendemos que los medios de comunicación son de la calle, de los protagonistas de las historias y que si son “diarios populares” deberían poner en eje a las clases populares, a sus historias, a sus ideas, a sus problemáticas.

Y no, definitivamente, a lo que ellos creen que las clases populares quieren, son y desean ser.

El número anterior de NosDigital se expuso una nota –la principal- sobre una organización, La Alameda, construida con el esfuerzo de las clases populares que se rebelan frente a la indiferencia, a la brutalidad, a la mierda más pura de un sistema cuyo objetivo central es el sometimiento de esas clases.

Vamos a decir, nuevamente, que entendemos que los medios de comunicación son de los sujetos de las notas. Que lo popular es lo que pone como protagonista a lo popular y no a lo popular como destinatario del sometimiento.

Vamos a aclararlo, por las dudas, de nuevo, que nos importa muy poco la agenda que el vómito del establishment plantea.

Vamos a decir que lo popular es otra cosa y que los verdaderos dueños y protagonistas de los medios de comunicación son los sujetos de las historias.