Debate por las últimas decisiones de la AFA

La decisión de la AFA de quitarle la quinta amarilla al delantero de Racing, Teófilo Gutiérrez, que le permitió jugar en la derrota de su equipo ante River por la duodécima fecha, sumado a la decisión del mismo tribunal de sacarle una de las dos amarillas que le valieron la expulsión en un encuentro ante Gimnasia de la Plata al volante de Tigre, Martín Galmarini, abrieron la polémica. Un equipo de comunicadores, de periodistas, de colegas, responden ante estas inquietudes que generó el caso de Teo Gutiérrez.  

 

¿Está bien que la AFA pase por encima de las decisiones arbitrales?

Hernán Castillo, de Radio la Red.

 Estoy en desacuerdo con que la AFA pueda revertir los fallos que dictan los árbitros en los partidos principalmente porque favorecería a que se pierda la esencia del juego. Me parece que los únicos casos en los que puede ser necesario la implementación de un elemento externo para ayudar a los árbitros, es en los que no queda claro si la pelota traspasa o no la línea de gol. Eso puede revertirse mediante el uso de un chip en la pelota o el uso de un árbitro encargado de eso- como sucede en algunos partidos en Europa.

El caso puntual de Teófilo Gutiérrez es un asunto netamente de interpretación, no me parece que sea comparable con la amarilla que le sacaron a Martín Galmarini. La mano del jugador de Tigre no existió. Para mí es más comparable con la mano de Funes Mori, delantero de River, en un partido en la cancha de River contra Godoy Cruz. En ese caso y en el de Galmarini, no fue mano, pero pareció. El caso de Teo es pura interpretación porque para Pompei pudo haber sido penal, me parece pésimo que intervenga la “justicia” por sobre la mirada del árbitro.

Nahuel Lanzillotta, del programa La Cicloneta

Creo que estos casos están volviendo a abrir un tema profundo que es el de la tecnología en el fútbol. Para algunos deportes sí está bien implementado porque está bien regularizado en qué momento se puede reclamar. El deportista (por ejemplo en el tenis con el ojo de halcón) o el árbitro (en el caso del Rugby por ejemplo) pueden hacer un pedido en el mismo momento en que ocurre el llamado incidente o jugada dudosa, para que ese fallo no influya en el resultado final del partido,

Yo no comparto de la idea que está empezando a llevar adelante la AFA. En el caso puntual de Teófilo Gutiérrez no estoy para nada de acuerdo, porque encima me parece que es una falta de respeto, porque también se podría actuar de oficio y sacarle la roja directamente por la brutal patada que pegó cuando estaba terminando el partido. No se está midiendo el asunto de una manera profunda, me parece que no es serio. Lo de ahora es payasezco. Son cosas que hasta influyen en la semana de los jugadores, de los técnicos, porque por ejemplo en el caso puntual del delantero de Racing se hizo toda una novela de varios días para saber si jugaba o no. El fútbol ya no es como antes. Ahora tenés cámaras por todos lados. Los periodistas, la gente, todos pueden ver la jugada desde cualquier ámbito. El árbitro queda en desventaja ante eso. Él está sólo en eso. Se puede equivocar o no. Es una situación que expone mucho a los árbitros, es el único que termina en desventaja en esos casos. No me parece que se puedan revertir esas situaciones porque también van a generar que empiecen a llegar a AFA una catarata de pedidos de clubes para que les reviertan fallos.    

Lo que sí estoy de acuerdo es en implementar la tecnología durante el partido. Que sea un apoyo para el árbitro, pero que lo pueda usar solamente en ese momento. Y no después, pero dejando en claro qué jugadas se puede reclamar y cuáles no.

Guillermo Blanco, director de DeporTea

Yo creo que sienta un precedente que es ni más ni menos la consecuencia de que el caño se rompe por el lugar más impensado teniendo en cuenta la confusión dirigencial y de la misma comunidad deportiva. Es una confusión de la sociedad que se traslada a esto que estamos viviendo de una manera confusa, no homogénea y con algunos antecedentes de algunos países de los que en general han sabido cortarlos a tiempo.

Yo recuerdo estar viviendo en Nápoles y acompañar a Maradona a Milán a hacer un descargo al tribunal de disciplina, después de que lo expulsaran por darle un cabezazo terrible a un jugador del Udinese. El abogado del Nápoli le había dicho a Diego que hiciera su descargo – cosa que era real- diciendo que él reaccionó por una patada que un jugador rival le dio en la rodilla lesionada de Maradona- sabiendo que él estaba mal en esa pierna. Diego reaccionó, le pegó un cabezazo y lo echaron. Ahora bien, lo echaron, pero después no lo suspendieron. Algo parecido a lo que está pasando acá. Pero eso allá se frenó.

Lo mejor que puede pasar acá es que se frene de nuevo y que este tipo de decisiones y que se vuelva a confiar en el árbitro porque el problema de fondo es denunciar por parte de la dirigencia una desconfiancia arbitral que baja de la propia hinchada deportiva. Hoy la sociedad vive una etapa de desconfianza que lleva a este tipo de anécdotas.

Hay que volver a foja cero porque sino el fútbol que ya está degenerando y que no está teniendo nada de lúdico, nada del juego del que nació. Se está transformando en una excusa para un negocio para canalizar carencias individuales y colectivas de la sociedad y lo que menos importa es el juego en sí y reconocer el error humano que siempre ha estado presente en cada uno de los componentes y sobretodo en el árbitro. Desacreditar al árbitro es entrar en la posibilidad de empezar a gestar otro juego muy distinto al que es fútbol históricamente. El reglamento del fútbol es sagrado, es de los que menos ha cambiado y por algo es.

 Si se empieza a toquetear es como empezar a toquetear a una mujer impura, y a partir de ahí se empieza a degenerar todo.

Sebastián Larocca, director de Pasión Futsal y redactor de Tiempo Argentino 

No estoy de acuerdo con que el Tribunal de Disciplina de la AFA modifique una decisión reglamentaria del árbitro esté equivocado o no. Porque a partir de eso pueden llover una serie de quejas y cuestionamientos a los jueces. Ahora si lo quieren reglamentar, que lo hagan con todas las decisiones, no sólo con las tarjetas. Que apliquen la tecnología al fútbol y decidan ciertos aspectos del juego al instante, como se hace en el Rugby y en el Tenis.

 

Tato Aguilera, cronista de Boca Juniors para TyC Sports

Para mí está mal que la AFA intervenga en la quita de tarjetas a jugadores. Se desvirtúa el juego, el caso de Teófilo Gutiérrez va a sentar un precedente y con este caso todos los clubes van a querer tener el derecho- fecha tras fecha-  de reclamar, discutir y cambiar la decisión del árbitro. Igualmente me parece mucho peor que un árbitro cambie su informe. También me parece que hay que rescatar que son muy diferentes el caso Galmarini del caso Gutiérrez. El caso del jugador de Tigre es más discutido porque es más difícil para el árbitro visualizar bien si el jugador toca o no toca la pelota con la mano, pero en el del jugador de Racing no es bueno para el deporte porque se desacredita al árbitro.

La tecnología en el momento, para casos de saber si una pelota ingresa o no, me parece muy bien, pero que se genere toda una discusión en la semana, que pueda haber tanta interpretación en base a esto no me parece bien.

Román Iucht, periodista de Canchallena, un caño, playboy y conductor de Tirando Paredes, en Radio Continental

Creo que la idea no es mala en tanto el fondo de la discusión, el problema es la forma. Me parece que en el caso de Martín Galmarini se trata de algo objetivo. Él es expulsado porque el árbitro entiende que toca la pelota con la mano intencionalmente. La TV y las cámaras demuestran que la pelota no le pega en la mano y no hay nada para discutir, es un hecho objetivo. El caso de Téofilo Gutiérrez  es una jugada de apreciación, es un hecho subjetivo. Yo creo que fue penal y que estuvo mal el árbitro, el fútbol en general, como juego, tiene que aceptar el error como parte del mismo. Para mí es necesario que hay que convivir con el error. Es parte del juego. No verlo es negar la existencia del juego. Me parece que en una jugada de apreciación es mucho más fino y más complicado modificar un fallo del árbitro.

Por ejemplo si tres personas ven un choque, las tres van a decir el auto negro chocó al rojo. Pero seguramente las versiones de los testigos van a ser diferentes, van a agregar o sacar detalles que tienen que ver con la apreciación, con la subjetividad.

Me parece que lo que se hizo a partir de Galmarini no estuvo mal, pero lo que se hizo a partir de Gutiérrez no está bien. Va a generar un sinfín de protestas y es un viaje de ida, una vez que arranca esto no termina. A Gimnasia le echaron a Masuero por una mano que puede considerarse dudosa. Seguramente el club de la plata va a empezar a protestar, en base a lo que ya pasó con estos casos. Si no hubo mano, es igual al caso de Galmarini, se le puede sacar la sanción pero no el resultado: el penal. Pero no es para nada comparable con el caso del delantero de Racing. A la de Gutiérrez si se discute por sacarle la amarilla se podrían preguntar porque no lo echan por la patada brutal que pega después.

Si la tecnología va a ayudar para sacar, también lo puede hacer para poner. No me parece acertada la decisión de sacarle la tarjeta a Teófilo porque se está lesionando la autoridad del árbitro que tiene que cobrar en el momento lo que ve porque si el tribunal  considera que se equivocó, tiene el poder necesario para hacer su tarea en ese caso: pararlo y que no dirija a la semana siguiente.    

Matías Bustos Milla, de Clarín 

La AFA decide quienes conforman el Tribunal de Disciplina y el Colegio de Árbitros, estos juzgan los fallos de los árbitros que se formaron en la Escuela, la cual también depende de AFA, formada por los representantes de los clubes, quienes juegan en los torneos de AFA. El círculo cierra perfecto, salvo por algo: las decisiones las toma unilateralmente Julio Grondona. El tema de Teo Gutiérrez es apenas una partícula suelta en un sistema que, pese a contar con todas las piezas, no funciona aceitado. Si se va a inmiscuir la tecnología y las actuaciones de oficio en el fútbol local, entonces debería legislarse y reglamentarse primero en qué casos puede ser aplicada, qué decisiones se podrán refutar y sobre todo, qué pasará con los árbitros. La AFA tiene el poder de interceder, el tribunal deberá medir todo con la misma vara, los árbitros tienen que exigir respaldo y los clubes, animarse de una vez a ser escuchados.

Sebastián Varela del Río, Zonales de Clarín 

 Estoy de acuerdo con la metodología. Es un avance reglamentario. Pienso que lo incorrecto es que se implemente de un día para el otro y sin reglas claras. Tales cambios, importantes para el desarrollo de un torneo, debieran hacerse por medio de planteamientos e ideas previas. Habría que formar un tribunal independiente con ex árbitros y ex jugadores para determinar la quita de sanciones reglamentarias. Sin embargo, en la AFA se maneja el criterio de que lo que se le ocurre a Grondona. Entonces se generan desacuerdos y lugares poco claros.

Juanky Jurado, FoxSports 

 “Hay casos y casos. Los que tengan que ver con casos que no afecten la tabla de posiciones me parece que están bien. No me parece que estuvo mal. Lo que sí, estoy en contra de que no le hayan puesto una expulsión luego, teniendo en cuenta que hizo una falta grave y no fue sancionado.

Es un tema realmente complicado porque el problema está en la metodología que se va a usar. Hay miles de casos de malas sanciones y habría que establecer de qué manera piensan sancionar. Porque si, en definitiva, se aplican, se tendrían que revisar casos muy graves y Huracán tendría que haber salido campeón contra Vélez por la falta de Larrivey a Monzón. Es algo complejo.

Salvo que se ponga un veedor o un árbitro que analice cosa por cosa en el momento y que al final del partido determine qué va a pasar, me parece una locura lo que se está haciendo. 

Me parece que lo que sí debería hacer la AFA es un recambio en los árbitros, ya que algunos siguen con una vieja escuela que demuestra ya no funcionar más. Hay que hacer modificaciones más de fondo.