“Hoy van por ellos y mañana por vos”

Javier Castrilli se muestra cansado del “cercenamiento de las libertades individuales” y va por la Ciudad. Pide que el Estado recupere el monopolio del uso de la fuerza perdido frente a los “imbéciles tapados y con palos que pretenden darnos miedo y se apoderan de la Capital”. Para los “trapitos”, Policía. Comentarios sobre las elecciones en Chubut y al candidato kirchnerista por la gobernación chubutense, Carlos Eliceche, lo llama “el ganso”, mientras que los hechos denunciados en esas elecciones fueron culpa de “un tarado, un tarambana, un imbécil”.

Castrilli, precandidato dasnevista a la jefatura de Gobierno porteña, invalida cualquier chistonto sobre su apodo de “sheriff” o de su pasado como riguroso árbitro de primera división del fútbol argentino, entregando durante el reportaje una tarjeta roja en la que, de un lado, se lee su nombre y el año 2011 y, del otro, las situaciones a las que expulsaría: “inseguridad”, “escuchas telefónicas”, “corrupción”, “piquetes y cortes”, “promesas incumplidas”, “abuso de poder”, “desorden”, “tránsito caótico”, “abandono”, “delincuencia”. Durante la entrevista, siempre al lado de su jefe de prensa, se enoja, sube el volumen, se calma, corta preguntas y pide que no se lo interrumpa.

-¿Cómo se informó del bloqueo a las plantas de impresión de Clarín?

-Por internet. Todos los días me conecto y leo los diarios: Perfil, Infobae, La Nación, Clarín… y Página 12. Después prendo la televisión, en TN o C5N y hago zapping para buscar las noticias.

-¿Qué opinión le merece lo que pasó?

-Fue deleznable. Esa fue una demostración más del claro retroceso en que estamos y la patética degradación del respeto por las instituciones democráticas y republicanas. Es un atentado más a la libertad de prensa y a la credibilidad del gobierno nacional. No hace más que mostrarse con sus verdaderos colores. Siempre ha utilizado la lógica del tero: pone los huevos en un lugar y canta en otro.

-¿Cree, entonces, que el conflicto fue generado por el gobierno?

-Por supuesto. El gobierno necesita manejar los datos y la información, manipular la consciencia de la persona y relatarles una realidad virtual. Para eso necesita disfrazar, esconder la realidad. Lo mismo hace con la toma repugnante y asquerosa del INDEC. A parte de acaparar y distorsionar los datos para hacer su propia investigación y para que la gente consuma datos irreales, utiliza el aparato del Estado para ejercer, con sus caras más dramáticas, el poder coactivo. Así lo demuestran las multas con que la Secretaría de Comercio pretende silenciar a las consultoras privadas que difunden sus datos. Lo mismo hace con la prensa.

-¿En este caso en particular, cómo cree que lo generó?

-A través del disfraz con el que salen sus ministros genuflexos como [Carlos] Tomada y [Florencio] Randazzo para hacernos creer que se trata simplemente de un conflicto laboral. No solo es coartar la libertad de prensa copiando modelos existentes en otras latitudes, como lo hace [el presidente de Venezuela Hugo] Chávez. Hay cosas mucho más dramáticas también. Más que pretender intimidar a la prensa impidiéndole el lanzamiento de su edición, mucho más grave es que el gobierno se haga el distraído. Pero peor aún es desoír a la justicia, como lo viene haciendo en reiteradas oportunidades. Frente a semejante atropello. ¿Cuál es la defensa que debe tener un sistema democrático?

-¿Cómo lo hubiera solucionado usted?

-A través de las instituciones, por supuesto. El Poder Legislativo tiene que pronunciarse con acciones concretas cuando el Ejecutivo desobedece al Judicial.

-Una vez que estaba la orden, ¿qué instituciones tenía que poner a funcionar el gobierno?

-El Congreso tiene que hacerle juicio político a la Presidente por desobedecer a la Justicia. Tendría que haber mandado a la fuerza pública, como en todo país desarrollado, para que no se coartara a la libertad de prensa. Si no, un grupo de imbéciles que impiden que el periodismo informe.

-¿Usted hubiera mandado a la fuerza pública armada?

-No. Yo creé dentro de la policía federal el grupo DOCA, que trabajaba sin armas. Una noche de invierno, doscientos muchachos desarmados, de jean y zapatillas, redujeron y pusieron a disposición de la justicia a 102 miembros del grupo quebracho, esos que se tapan todo y se hacen los malos con palos de dos metros.

-¿Cómo se los redujo?

-Con las manos… Y con técnicas para reducir a una persona. No cinco policías retorciéndole los testículos a un hincha de San Lorenzo para que después muera. Ésa es la deficiencia operativa que tiene la Policía Federal Argentina y este gobierno, los que defienden los derechos humanos. En cumplimiento del pacto de San José de Costa Rica, ellos no quieren criminalizar la protesta social. Sin embargo, no cumplen con ese pacto cuando atentan contra la libertad de prensa. Eso no son derechos humanos. Yo, como individuo habitante de este país, quiero informarme, y no por el diario que me escribe el gobierno nacional, por las consciencias que paga y que compra.

-¿Cuál es el diario que escribe el gobierno nacional?

-Todos aquellos que no son opositores… 678. Todo el dinero que está poniendo el gobierno nacional para desinformar y pintar una realidad que no es.

-¿Qué diario?

-Mirá… yo te voy a explicar una cosa: hay formas muy sutiles de penetración, de vaciamiento y penetración ideológica.

-¿Pero cuáles son esos diarios, a su entender?

-El dinero que maneja, el hecho de que haya multiplicado geométricamente las partidas destinadas a la prensa, y cómo fueron cambiando algunas personas de opinión. Eso lo saben todos.

-¿Esas personas, quiénes son?

-Te estoy diciendo… Por ejemplo, todo el dinero que maneja la televisión pública. A vos te parece que con todos los chicos que se están muriendo de hambre, el gobierno usa más de 1000 millones para bancar el fútbol. ¿Vos sabías eso, no? Y no acepta la publicidad privada. Porque hay gente que consume eso…

-Hoy está en juego la elección de la gobernación en Chubut, de la que se dice y se está confirmando que hubo varias irregularidades.

-El gobierno se ha dedicado, desde antes de que comenzara el escrutinio, a generar opinión de que habían triunfado ampliamente. Lo que está ocurriendo en este momento en Chubut es una actividad sumamente saludable que es el recuento por la justicia electoral. A diferencia de lo que pasa en la Nación y en otros distritos, ahí se respetan las instituciones republicanas. No hay justicia adicta. Esto, que se ha distorsionado tanto del domingo de elecciones a la fecha, es elemental para la democracia. No es porque lo haya pedido Carlos Eliceche, popularmente denominado “el ganso”. Siempre que se termina un hecho eleccionario sobreviene un recuento cuando hay una paridad tan marcada como en este caso.

-¿Quién habló de “amplio triunfo” kirchnerista?

-Cuando yo llegué a la provincia, por la radio FM Tiempo, de Jorge Aidar Bestene, sospechosamente, periodistas decían que ya se podía afirmar que había ganado Eliceche. Estaban organizando en Comodoro Rivadavia, a las 18, cuando todavía en muchos lugares se estaba votando, se anunciaba que estaba yendo Cristina Kirchner a festejar.

-¿A su entender, no fueron irregularidades las que hubo?

-Un tarado, un tarambana, un imbécil, en vez de poner 88 puso 888. Todos hablan de la 179 y la 183. ¿Las otras mesas qué? ¿No existen? Vos tenés que llamar a Chubut e informarte. Vos tendrías que tener esos datos y me parece que no los tenés.

-Afirmó en entrevistas que tienen votar por usted porque es honesto, a diferencia de los demás. ¿Cree que las elecciones están para votar al más honesto o según diferencias ideológicas?

-En este momento hay varios políticos que son honestos y a los cuales yo les guardo un profundo respeto.  De cualquier manera, creo que los porteños estamos cansados de votar a personas que dicen que nos van a representar y terminan haciendo lo contrario de lo que prometieron. Ahora lo vuelven a decir porque quieren ser Presidentes de la República. Terminemos con esto. Si podemos elegir a nuestro gobernador, tenemos que hacer un poco de memoria.

-¿Qué mentiras recuerda?

-Recuerdo promesas incumplidas de Macri diciendo que a Doña Rosa le iba a dar plazas seguras sin rejas y que iba a poder salir a la calle. En tema seguridad somos un desastre. Decía que íbamos a tener una ciudad limpia, sin baches y sin problemas de tránsito, cuando todo eso es un desastre. Si vas a recorrer una villa, las madres se te quejan porque sus hijos no consiguen matrícula. Sin embargo, tenés un funcionario del gobierno que dice que la educación pública está muerta. Si está muerta es porque la matan ellos.

-¿Cuál cree que es la prioridad de los porteños?

-La seguridad… Por sobre todas las cosas.

-¿Cómo se soluciona?

-Teniendo una policía en serio, y logrando la independencia, la autonomía

-¿Cómo se logra?

-Haciendo cumplir la ley, la Constitución.

-¿No cree que se pueda interpretar de diferentes maneras la Constitución?

-No. Para nada. Cuando la Constitución te dice que vos tenés la soberanía de hacerte cargo de la seguridad, vos tenés que hacerte cargo de la seguridad.

-¿No puede alguien pensar que la prioridad es otra?

-¿Qué prioridad, hermano? Vos tenés que cumplir con la Constitución. Porque sino…

-Digo la prioridad…

-Dejame terminar la respuesta y después preguntame. La Constitución dice que el Jefe de Gobierno tiene que hacerse cargo de la seguridad. Él tiene que crear su propia Policía. Si el Gobierno  Nacional pretende seguir haciéndose cargo, está equivocado. Más claro, echale agua.

-¿Solo con Policía se soluciona la inseguridad?

-No. Con salud, con educación, con todo lo que no hacen ni el Gobierno de la Ciudad, ni el de la Nación. Cuando se te están muriendo los chicos de hambre, cuando no les das trabajo y escondés los datos debajo de la alfombra, lejos estás de darle seguridad. No se logra con la mejor policía. Hay que crear la cultura del trabajo, de la limpieza, de la educación. Teniendo las madres de las villas dificultad para que los chicos entren en las escuelas… Así no.

-Macri intentó prohibir a los trapitos. ¿Usted cómo solucionaría el problema?

-Con firmeza y con la policía. Si hay que modificar leyes o el código de convivencia, se lo hará. Acá hay que barajar y dar de nuevo. Hay que buscar un Estado eficiente, no uno genuflexo. Quiero un Estado firme y seguro, que recupere el monopolio de la fuerza y sea serio, no un mojigato y marketinero. No quiero cartón pintado. Quiero una realidad concreta. Se necesita educación y salud. Los hospitales públicos están hechos un desastre, los docentes no tienen condiciones de trabajo como corresponde. Cuando la policía no aparece en la 9 de Julio mientras 20 imbéciles tapados y con palos que pretenden darnos miedo se apoderan de la Ciudad, necesito un Estado que me defienda, y no lo tengo. Ésas son las cosas por las que tenemos que luchar. Hoy van por ellos y mañana vienen por vos. Yo no quiero un Chávez. Me resisto a eso. Y no te olvides de una cosa: Hitler ganó todas las elecciones con una mayoría enorme. Era impresionante la repercusión que tenía.

-¿Relaciona a Chávez o a este gobierno con Hitler?

En relación con todas las mentes humanas que puedan llegar a ocupar posiciones de poder y que por sus desvaríos y de sus patologías psicológicas puedan pretender perpetuarse en el poder.

-¿Le parece que Cristina Kirchner quiere perpetuarse?

Ellos hablaron de un poder hegemónico que se va a desarrollar en 18 años. Yo no quiero ninguna tiranía ni dictadura.

-¿Se considera peronista?

-Me considero peronista porque Perón es una persona emblemática para mí que representa  el sentimiento de todos aquellos que querían una igualdad de oportunidades y no la tenían.

-¿Fue a la marcha del 24 de marzo?

-No. Tenía compromisos familiares.

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