Afganistán cuna del opio para Estados Unidos

La Internacional

Desde la ocupación militar estadounidense el cultivo de la adormidera, la amapola fundamental en la producción de opio y heroína, creció de forma exponencial en Afganistán. Mientras, los consumidores se agolpan en su mayoría en los Estados Unidos. Más causalidades que casualidades.

En su lucha mundial contra las drogas, irónico atributo que se concedió, teniendo en cuenta que lidera el ranking de consumo de estupefacientes, Estados Unidos se ha declarado contra las plantaciones de amapola en Afganistán; producto del cual se origina el opio y su derivado más conocido, la heroína. Discursivamente es innegable la necesidad de acabar con este producto, que a pesar de no ser tan masivo a escala mundial –según fuentes de la ONU solo ocho millones de la comunidad mundial abusa de él[i]– genera un alto nivel de adicción y perjuicio al organismo. Pero, ¿se han puesto a pensar las consecuencias económicas que aparejan para el campesino afgano estas medidas? Y ¿puede realmente Estados Unidos estar realizando las acciones necesarias para acabar con el narcotráfico en este país asiático?

El PBI per cápita en Afganistán ha sido a lo largo del 2010 valuado en mil dólares[ii]. Este dato es altamente abstracto ya que es simplemente una división del producto bruto del país divido por sus habitantes totales, pero sin embargo, para el propósito de la nota, servirá para ver hasta qué punto es irracional considerar que un campesino abandone por libre elección la cosecha de la planta. Entonces, si un afgano promedio obtiene anualmente mil dólares, aquel que le dedica una simple hectárea al cultivo de amapola puede llegar a percibir… ¡poco menos que cinco mil dólares![iii] Si a esto le agregamos que el 85% de la población es campesina, es indudable por qué los granjeros se arriesgan en esta producción ilegal. El gobierno “incentiva” sin embargo a abandonar el opio por otros productos, como el melón, el azafrán y el trigo, cultivos cuyas ganancias son considerablemente menores. Hoy día el precio internacional del kilo del melón es de 1,24 dólares[iv], mientras que el de amapola asciende a 169 dólares[v]. Nuevamente, cuán atrayente puede ser para el labrador cambiar de cultivo es evidente.

A su vez, hay grandes dudas sobre si Estados Unidos mantiene una real intención de eliminar el opio del mundo. En el 2000 los talibanes dominando el Estado afgano impulsaron y mantuvieron una férrea prohibición sobre opio, tanto para el consumo como el cultivo. El ideal de sociedad talibán está basado en los preceptos del Islam, donde se prohíbe terminantemente el consumo de cualquier estupefaciente, esto hizo que en solo un año disminuyera la producción de poco más de tres mil toneladas a cifras insignificantes rozando el cero. Sin embargo, con la llegada y la conquista norteamericana un año más tarde su producción alcanzó nuevamente las tres mil toneladas, aumentando progresivamente y para llegar a las siete mil en el 2009[vi]. Las causas: como ya hemos visto lo atractivo que es para un campesino inclinarse a su cultivo, pero además debe sumarse a la extraordinaria corrupción y a la conexión de las redes de narcotráfico con el poder militar occidental. Su exportación en el 2009 fue comparable al 26% del PBI del estado[vii].

Tampoco hay que sorprenderse que Afganistán, bajo dominio estadounidense, aún sea el mayor productor mundial de opio, acaparando el 89% del total. Casualmente es esta potencia mundial quien ostenta la primacía en el consumo de opio y de sus derivados: por ejemplo, 300 toneladas[viii] de heroína corren por las calles yanquis a 250 dólares el gramo[ix], donde se aloja a un cuarto de los consumidores del mundo.

Frente a estos datos, cabe la real pregunta de hasta qué punto Estados Unidos lucha contra las drogas y el narcotráfico o si es una simple pantalla para enmascarar su complicidad en el multimillonario negocio que implica.


[i]https://www.cia.gov/library/publications/additional-publications/heroin-movement-worldwide/consumption.html

[ii]https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/af.html

[iii]http://www.guardian.co.uk/world/2010/sep/30/opium-price-afghanistan-farmers

[iv] http://www.infoaserca.gob.mx/hortalizaseu/hi_dal.asp

[v]Fuente: Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen (UNODC, en inglés)

http://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Afghanistan/ORAS_report_2011.pdf

[vi] Íbid v

[vii] En el 2010 la producción se redujo considerablemente, pero esta vez, ha sido la Naturaleza su causante, debido a sequias y a un hongo que afectó a las plantaciones de heroína.

[viii] Fuente: UNODC

[ix] http://www.dopestats.com/dopestats/template.jsp?drug=36